LUEGO DE LA APELACIÓN PRESENTADA POR YAULEMA, SE RATIFICA EL FALLO QUE LES IMPIDE “COPIAR” LOS MODELOS DE LA CARROCERA BRASILERA
Revista Buen Viaje – Redacción Latinobus

Una de las prácticas más empleadas en la industria carrocera ecuatoriana, es la de la imitación de modelos extranjeros para construir vehículos de manera local.
Aunque la normatividad para construcción de autobuses ha evolucionado mejorando la seguridad de las unidades, el tema de la propiedad intelectual sobre diseños de terceros no hace parte de las regulaciones técnicas; es por ello que modelos como los G6 y G7 de Marcopolo, Busstar de Busscar, Campione de Comil y los Setra alemanes, se han convertido en la fuente de “inspiración” de la industria de vecino país.
El 4 de diciembre de 2020, dentro de la Tutela Administrativa seguida en contra de los señores Germán y Victor Yaulema, propietarios de la polémica carrocera Yaulema (famosa por hacer vehículos muy similares a los modelos de Marcopolo), se realizó la inspección por parte del Servicio Nacional de Derechos Intelectuales SENADI en las instalaciones de la carrocera y se ordenaron medidas cautelares, impidiéndoles reproducir el diseño registrado del New G7 de propiedad de Marcopolo.

El 21 de diciembre de 2020, los señores Yaulema presentaron apelaciones en contra de estas decisiones del SENADI, las cuales fueron rechazadas por la autoridad competente por improcedentes. Actualmente, existe una insistencia de sus abogados sobre la vigencia de las medidas cautelares y que ha vuelto a ser rechazada por el mismo órgano colegiado de Derechos Intelectuales, máxima autoridad administrativa del Ecuador en asuntos de propiedad intelectual.
Con esto se confirma que las medidas cautelares estuvieron vigentes desde que fueron dictadas el 4 de diciembre de 2020 y toda la producción de los señores Yaulema que usó los derechos de Marcopolo es ilegal; por lo cual, inclusive, los ha expuesto a acciones penales por incumplimiento de las decisiones legítimas de la autoridad competente (desacato), que tendrá que conocer la autoridad de la materia.
La anterior información deja en claro que todo aquel fabricante que quiera reproducir en parte o su totalidad modelos ajenos, podrá acarrear inconvenientes judiciales; una gran oportunidad para que de una vez por todas, la academia ecuatoriana y las facultades de diseño, comiencen a trabajar de forma mancomunada con la industria para generar productos de calidad, auténticos y adaptados a las necesidades del país.

