La industria latinoamericana del transporte de pasajeros tiene la mirada puesta en São Paulo. Del 11 al 13 de agosto, el centro de exposiciones São Paulo Expo será el escenario de LatBus 2026, el principal encuentro de movilidad y transporte colectivo de la región. Allí, Marcopolo se convertirá en el protagonista absoluto de la feria con el mayor espacio de exhibición del evento y una propuesta que refleja hacia dónde avanza el transporte de pasajeros en América Latina.
La fabricante brasileña confirmó una presencia sin precedentes, ocupando más de 5.000 metros cuadrados distribuidos entre un gran stand principal, áreas cubiertas de exhibición y un amplio patio exterior destinado a la presentación de vehículos de carretera. Este despliegue consolida a la compañía como el mayor expositor de LatBus 2026 y demuestra la importancia estratégica que tiene la feria para la industria regional.
Uno de los aspectos más destacados será la exhibición de 33 vehículos pertenecientes a diferentes segmentos del transporte de pasajeros. La muestra incluirá autobuses urbanos, vehículos para rutas intermunicipales, unidades de larga distancia y microbuses, permitiendo a operadores, empresarios y autoridades conocer de primera mano las más recientes innovaciones desarrolladas por la compañía.
Más allá del número de vehículos expuestos, la participación de Marcopolo estará enfocada en mostrar una visión integral de la movilidad sostenible. La marca presentará soluciones impulsadas por diversas tecnologías, incluyendo modelos eléctricos, híbridos, propulsados por gas natural y biometano, así como vehículos diésel desarrollados bajo los estándares ambientales Euro VI, actualmente considerados una referencia en reducción de emisiones para el transporte terrestre. Esta estrategia responde a las crecientes exigencias de los mercados latinoamericanos, donde las ciudades y los operadores buscan alternativas que permitan reducir el impacto ambiental sin sacrificar eficiencia operativa ni rentabilidad.
Marcopolo entiende que la transición energética no depende de una única tecnología, sino de un portafolio diverso capaz de adaptarse a las diferentes realidades económicas y de infraestructura existentes en cada país. Otro de los pilares de la exhibición será el programa “Ready-to-Deliver”, una iniciativa orientada a ofrecer vehículos disponibles para entrega inmediata. En una industria donde los tiempos de producción y suministro se han convertido en un factor determinante para los operadores, la posibilidad de acceder a unidades listas para incorporarse a la operación representa una ventaja competitiva significativa.
La compañía también aprovechará la feria para fortalecer su relación con clientes, carroceros, operadores y autoridades del sector. LatBus se ha consolidado como el principal espacio de encuentro para la movilidad latinoamericana, convirtiéndose en una plataforma clave para el intercambio de experiencias, la generación de nuevos negocios y la presentación de tecnologías que marcarán el futuro del transporte de pasajeros. La presencia de Marcopolo en esta edición refleja además el momento de transformación que atraviesa la empresa. Durante los últimos años, la fabricante ha impulsado importantes inversiones en investigación y desarrollo, enfocadas en seguridad, conectividad, eficiencia energética y nuevas tecnologías de propulsión. El objetivo es responder a un mercado cada vez más exigente, donde la sostenibilidad y la experiencia del pasajero ocupan un papel central.
Con una exhibición de gran escala, un portafolio diversificado y una clara apuesta por la movilidad de bajas emisiones, Marcopolo se prepara para convertir a LatBus 2026 en una vitrina de innovación para toda América Latina. La feria no solo permitirá conocer las tendencias que marcarán los próximos años, sino también evidenciar el liderazgo que la compañía brasileña continúa ejerciendo en la evolución del transporte de pasajeros en la región.
Paraguay continúa consolidándose como uno de los mercados más dinámicos para la industria del transporte de pasajeros en Sudamérica. En este escenario, Marcopolo, reafirma su compromiso con el país guaraní mediante una estrategia que busca ampliar su participación comercial, fortalecer su red de atención y aprovechar las oportunidades de crecimiento que ofrece el mercado local.
La entrega de una importante flota de 30 autobuses de última generación al Grupo La Santaniana; Que se dividen en 20 unidades Torino para servicio urbano y 10 doble piso G8 1800 Double Decker una significativa operación comercial no solo representa un hito operativo para este año 2026, sino que además reafirma una sólida alianza estratégica y de confianza mutua que se ha mantenido plenamente vigente durante más de 40 años entre ambas corporaciones.
Tecnología satelital en la carretera
En el interior de los Paradiso G8 1800 DD, la experiencia de viaje del usuario ha sido elevada a un nivel sin precedentes en el mercado guaraní. Las unidades cuentan con configuraciones de asientos premium, que contemplan opciones desde 46 en modalidad “cama” hasta 68 asientos en configuración “semicama”.Todas ellas vienen equipadas con avanzados sistemas de reclinación neumática infinita y diseño ergonómico de vanguardia. Respondiendo de forma directa a las exigencias de un viajero moderno y permanentemente hiperconectado, estos autobuses marcan un hito tecnológico regional al incluir la preparación e integración total para el revolucionario sistema de conectividad satelital Starlink, asegurando internet de banda ancha estable incluso en las rutas más remotas e inhóspitas. El equipamiento de a bordo se complementa con un potente sistema de climatización integral (aire acondicionado y calefacción adaptativa), iluminación LED inteligente con cromoterapia y múltiples monitores de alta definición para entretenimiento.
Compromiso con la movilidad urbana
Por otra parte, el fuerte compromiso del operador con el desarrollo del transporte metropolitano se materializa con la incorporación de 20 unidades del clásico modelo urbano Marcopolo Torino, reconocido por su resistencia. Estos modernos autobuses de 12 metros de longitud estarán destinados a operar bajo la órbita de la filial local Transporte Ximex en Asunción, fortaleciendo de manera sustancial la capacidad operativa, la frecuencia y la calidad del servicio público urbano diario en Paraguay. Los nuevos Torino han sido ensamblados bajo estrictos criterios de accesibilidad universal, incorporando rampas y áreas exclusivas que facilitan un ingreso digno y seguro para personas con movilidad reducida o capacidades diferentes. sPara mitigar las rigurosas condiciones climáticas y las altas temperaturas características del verano paraguayo, estas unidades urbanas disponen de equipos de aire acondicionado de alta capacidad frigorífica. Asimismo, incorporan un vistoso y moderno diseño exterior con vidrios encolados, una solución de ingeniería que optimiza notablemente el aislamiento térmico y acústico de la cabina, disminuyendo el nivel de ruido y maximizando el confort del pasajero durante sus traslados cotidianos.
“Paraguay representa un mercado sumamente relevante y estratégico para Marcopolo. El Grupo La Santaniana es un cliente histórico y un aliado de primer nivel que sigue apostando con absoluta firmeza por nuestras soluciones avanzadas, tanto urbanas como carreteras.”Ângelo Oselame, Gerente Comercial de Mercado Externo de Marcopolo
El directivo de la carrocera brasileña añadió además que esta entrega en particular no hace más que reforzar la estrategia corporativa de acompañar muy de cerca a los operadores del Cono Sur en su transición hacia la digitalización, la seguridad vial y el confort de clase mundial. La incorporación de esta flamante flota se alinea de forma perfecta con los actuales planes gubernamentales de modernización del transporte terrestre, los cuales buscan incentivar la inversión privada para dotar al país de un ecosistema de movilidad mucho más digno, eficiente ya la vanguardia de los estándares internacionales.
Una empresa orgullosamente colombiana con más de 32 años de experiencia en la industria, se ha consolidado como referente en la fabricación de sistemas de aire acondicionado para buses, comercialización de equipos de refrigeración para camiones, distribución de repuestos y servicios de mantenimiento a nivel nacional.
Hoy, su trayectoria le permite desarrollar soluciones a la vanguardia, alineadas con nuevas fuentes de energía, diseños innovadores en transporte y exigentes proyectos del sector turístico.
El camino recorrido ha fortalecido un conocimiento integral que se traduce en sistemas de climatización adaptados a las nuevas tendencias del mercado: movilidad sostenible, eficiencia energética y mayor confort para el pasajero. Entre los desarrollos más recientes se destacan soluciones para buses de doble piso, buses eléctricos y el bus turístico de Ba Tranquilla, Baq Tour.
Buses de doble piso: La climatización en buses de doble nivel representa un reto técnico importante debido a la necesidad de mantener condiciones térmicas homogéneas en dos espacios independientes. Para ello, TransAire implementa sistemas de distribución de aire multizona con control electrónico, que equilibran caudales y temperaturas entre ambos niveles.
Estos equipos integran refrigerantes ecológicos de bajo potencial de calentamiento global y sistemas de enfriamiento dual, que optimizan la deshumidificación y mejoran la sensación térmica del pasajero. Además, el diseño busca minimizar el consumo energético y la carga sobre el motor, manteniendo la eficiencia operativa del vehículo.
Buses eléctricos: La transición hacia la movilidad eléctrica exige soluciones de climatización altamente eficientes, dado que el sistema de aire acondicionado impacta directamente la autonomía del vehículo. TransAíre desarrolla equipos con compresores eléctricos de velocidad variable, intercambiadores de alta eficiencia y sistemas inteligentes de gestión energética que optimizan el consumo. Además, la integración con arquitecturas eléctricas del vehículo permite una operación coor¬ dinada con otros subsistemas críticos.
Estas tecnologías permiten reducir la demanda energética sin comprometer el confort, alineándose con estándares internacionales de sostenibilidad y contribuyendo a la reducción de emisiones. De esta manera, la compañía reafirma su compromiso con una movilidad más limpia y responsable, incorporando además monitoreo en tiempo real para optimizar el desempeño en operación.
Bus turístico- Baq Tour: El transporte turístico demanda soluciones versátiles que se adapten a diferentes experiencias de viaje. En Barranquilla, el bus turístico Baq Tour incorpora un sistema de climatización diseñado para operar en condiciones climáticas exigentes, con alta temperatura y humedad.
El vehículo ofrece dos modalidades: un espacio cerrado con control térmico mediante aire acondicionado de capacidad optimizada y filtración de aire, y un nivel semicubierto que permite disfrutar de la brisa caribeña. La ingeniería del sistema garantiza confort, renovación de aire y eficiencia, incluso en recorridos prolongados, manteniendo estabilidad térmica en escenarios de alta ocupación.
En el contexto actual del transporte terrestre de pasajeros, donde la experiencia de viaje se ha convertido en un factor decisivo de diferenciación, los sistemas de entretenimiento a bordo evolucionan hacia esquemas híbridos que combinan hardware instalado y consumo de contenido en dispositivos personales.
En este escenario, el sistema Veotrans de Transtec se posiciona como una solución integral que responde a las nuevas dinámicas de uso del pasajero, integrando pantallas dedicadas, streaming inalámbrico y servicios complementarios bajo una misma arquitectura.
El concepto central de Veotrans es claro: un sistema híbrido que combina entretenimiento tradicional con conectividad digital, eliminando la dependencia de cableado estructural y migrando hacia un entorno completamente inalámbrico. A nivel físico, el sistema incorpora pantallas individuales de 10 pulgadas distribuidas estratégicamente en el salón del bus, configurables por zonas. Estas pantallas permiten acceso a contenido multimedia como películas, música, juegos y audiolibros, manteniendo el estándar esperado en servicios de media y larga distancia.
Sin embargo, el verdadero diferencial de Veotrans no está únicamente en el hardware, sino en su arquitectura. Transtec ha desarrollado una plataforma basada en un servidor central a bordo, desde el cual se gestiona todo el ecosistema de entretenimiento. Este servidor no solo alimenta las pantallas instaladas, sino que habilita simultáneamente un sistema de streaming interno, permitiendo que los pasajeros accedan al contenido desde sus propios dispositivos móviles smartphones y tabletas sin necesidad de conexión a internet.
Esta doble funcionalidad responde directamente a un cambio en el comportamiento del usuario: hoy el pasajero valora tanto la disponibilidad de pantallas como la posibilidad de consumir contenido en su propio dispositivo. En este sentido, Veotrans evita la obsolescencia de los sistemas cerrados y ofrece una experiencia adaptable, donde ambos modelos conviven sin fricción.
Otro elemento relevante es la incorporación de conectividad Bluetooth, que permite al usuario vincular sus audífonos inalámbricos directamente al sistema, eliminando la necesidad de accesorios adicionales y mejorando la experiencia individual. Esta integración refuerza la lógica de personalización del servicio, alineada con estándares actuales de consumo digital.
A nivel de instalación, uno de los avances más significativos es la eliminación del cableado estructural tradicional. Veotrans opera bajo una lógica totalmente inalámbrica en la distribución de contenido, lo que reduce tiempos de montaje, simplifica mantenimiento y disminuye peso en el vehículo.
El sistema se complementa con soluciones de energía a bordo, también desarrolladas por Transtec, que incluyen módulos de cargadores para dispositivos móviles. Este componente, aunque aparentemente secundario, se convierte en un habilitador clave para prolongar el uso del entretenimiento durante todo el trayecto, especialmente en rutas de larga duración.
Desde el punto de vista económico, Veotrans logra un posicionamiento competitivo dentro del mercado. Para configuraciones de doble zona, que combinan aproximadamente 12 pantallas físicas con capacidad de streaming, el costo del sistema puede situarse por debajo de los 20 millones de pesos colombianos, dependiendo de la especificación. Esta relación costo-beneficio resulta particularmente atractiva para operadores que buscan renovar su propuesta de valor sin incurrir en inversiones desproporcionadas.
En términos de adopción, el sistema ya cuenta con presencia en flotas relevantes del país. Empresas como Berlinas del Fonce y Flota Magdalena han incorporado soluciones Veotrans en sus vehículos, destacando la confiabilidad del sistema y su alineación con las expectativas del usuario actual. A esto se suma el respaldo técnico de Transtec a nivel nacional, un factor determinante en la toma de decisiones de los operadores, especialmente en lo relacionado con soporte, mantenimiento y disponibilidad de repuestos
Veotrans representa una evolución coherente del entretenimiento a bordo: un sistema que entiende que el futuro no está en reemplazar las pantallas tradicionales, sino en integrarlas inteligentemente con el ecosistema digital del pasajero. En un mercado donde la experiencia pesa tanto como la operación, este tipo de soluciones híbridas comienzan a marcar la diferencia.
El concesionario VW para el oriente Colombiano, vuelve a jugársela por el transportador que requiere mejor tecnología para llegar a los más alejados territorios del país.
Promotores de Oriente: Una alianza que fortalece el transporte regional
Para entender el éxito de Volkswagen Camiones y Buses en los Santanderes y la Orinoquía, es imperativo hablar de Promotores de Oriente. Con más de dos décadas de trayectoria, esta organización ha dejado de ser un simple concesionario para transformarse en un aliado integral del transportador.
Su filosofía se alinea perfectamente con la visión global de la marca: “Menos para usted, más para su negocio” . Esta premisa no es un eslogan vacío; se traduce en una ingeniería orientada a maximizar la disponibilidad mecánica y reducir los costos de mantenimiento preventivo y correctivo.
En una industria donde un vehículo detenido representa una pérdida directa en el flujo de caja, el respaldo de una red de servicio técnico y especializado es el valor agregado que define la compra. Promotores de Oriente ha sabido interpretar la realidad del transportador llanero y santandereano, ofreciendo soluciones que van desde la financiación hasta el acompañamiento postventa, garantizando que Volkswagen permanezca intacto a pesar de las duras condiciones de operación.
Cootranstame: Resiliencia y Modernización
Hablar de Cootranstame (Cooperativa de Transportadores de Tame) es hablar de la historia misma de la colonización y el desarrollo del departamento de Arauca. Fundada con el firme propósito de unir a las poblaciones llaneras con el resto del país, la cooperativa ha superado desafíos geográficos y sociales, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia; Marcada por el trabajo cooperativo y la cercanía con las comunidades que atiende, la empresa ha construido una red de rutas que conectan poblaciones estratégicas entre la Orinoquía y los Santanderes.
Durante más de 50 años, sus vehículos han sido protagonistas en corredores que permiten el intercambio comercial y social entre estas regiones. Municipios como Arauca y Saravena mantienen una relación permanente con ciudades del interior gracias a servicios que facilitan el desplazamiento de pasajeros, comerciantes, estudiantes y turistas.
El ADN del Volksbus 1 1.1 80
El Volkswagen 1 1 .1 80 es un chasis diseñado para la versatilidad. Su éxito radica en un equilibrio perfecto entre peso bruto vehicular y potencia. Equipado con el motor Cummins ISF 3.8 , este bloque motor entrega una potencia de 175 con un torque de 600 Nm . Es un motor reconocido por su eficiencia en el consumo de combustible y su facilidad de mantenimiento. Cuenta con una caja de cambios Eaton de 6 marchas , El VolksBus 1 1 .1 80 OD tiene el paquete de seguridad completo ESC Control de estabilidad vital para corregir trayectorias en maniobras de emergencia o curvas cerradas, ATC Control de tracción evita el patinado de las ruedas en superficies de baja adherencia, HSA Asistente de arranque en pendiente facilita la operación en terrenos inclinados, frenos de accionamiento neumático con ABS + EBD de antibloqueo y distribución electrónica de frenado asegurando una detención controlada bajo cualquier condición de carga; Además trae freno de puerta que solo permite avanzar cuando las puertas del vehículo estén cerradas.
Con una capacidad de hasta 1 1 toneladas de peso bruto vehicular se destaca por su Bastidor Perforado que permite una mejor distribución de los componentes (tanques, baterías, sistemas de aire), facilitando el carrozado y permitiendo que el espacio de bodegas sea superior al de su competencia, un factor crítico para el transporte intermunicipal.
AGA Ventus: Lujo y Tecnología ahora con Espejos Virtuales
Para vestir estos potentes chasis, Cootranstame ha confiado en la reconocida carrocera boyacense AGA, seleccionando su modelo Ventus . Esta combinación resulta en un busetón de alta gama con capacidad para 34 pasajeros. Cada puesto cuenta con conexiones para dispositivos móviles (USB), permitiendo que el viajero moderno permanezca conectado, sistema de entretenimiento ambiental, incluye un baño ergonómico y una disposición de silletería que prioriza el espacio para las piernas.
El cambio que muchos esperaban y que marca un hito en la región es la implementación de espejos virtuales. En lugar de los tradicionales espejos exteriores, el vehículo utiliza cámaras de alta definición y pantallas internas. Sin embargo, la innovación más disruptiva de estas unidades es la implementación de espejos virtuales . Al sustituir los espejos convexos tradicionales por cámaras de alta resolución y pantallas internas, se logran tres beneficios directos:
Aerodinámica: Se reduce la resistencia al viento, optimizando el consumo de combustible.
Visibilidad: Se eliminan por completo los puntos ciegos laterales y se mejora la visión en condiciones de lluvia extrema o niebla, situaciones comunes en el ascenso a Pamplona o Bucaramanga
Maniobrabilidad: En vías estrechas, la ausencia de “orejas” externas permite un paso más seguro entre otros vehículos o vegetación
Dada la naturaleza de las rutas, que pueden extenderse por más de 12 horas, AGA ha incorporado un camarote ara el segundo conductor, garantizando que el relevo descanse en condiciones óptimas para mantener la seguridad vial.
Desafiando la “Ruta de la Soberanía”
El destino de estos cuatro vehículos es tan noble como exigente. Dos de las unidades se integrarán al servicio de Turismo , mientras que las otras dos operarán en el servicio corriente , comunicando la Orinoquía con los Santanderes.
La ruta trazada une poblaciones como Arauca y Saravena con Toledo, Pamplona, Cúcuta y Bucaramanga . El punto más crítico y emblemático de este trayecto es, sin duda, la Ruta de la Soberanía . Son 1 50 kilómetros de una vía que, más que una carretera, es una trocha que pone a prueba la resistencia de cualquier máquina.
La Ruta de la Soberanía ha marcado la historia de los Santanderes y Arauca; marcada por una oscura fama de violencia, abandono y accidentalidad es un corredor necesario para el desarrollo social de los pobladores de ambas regiones. Por allí transitan los sueños de los campesinos, el comercio binacional y la esperanza de una mejor conectividad; es entonces cuando las virtudes del Volkswagen 11.180, como su suspensión reforzada y su entrega de torque desde bajas revoluciones, lo convierten en un vehículo ideal para navegar por este terreno.
La llegada de estos cuatro gigantes de Volkswagen a la flota de Cootranstame, de la mano de Promotores de Oriente, es una declaración de principios. Es la demostración de que, incluso en las rutas más difíciles de Colombia, hay espacio para la alta tecnología y el lujo. El Volkswagen 11.180 no solo llega para rodar; Llega para conquistar terrenos donde otros dudan, reafirmando que el transporte colombiano sigue avanzando con paso firme, ingeniería alemana corazón llanero,
Promotores del Oriente se ha consolidado como un actor clave en la estructuración y desarrollo de proyectos de transporte de pasajeros, articulando necesidades operativas con soluciones técnicas eficientes. De la mano de Volkswagen Caminhóes e Ónibus, la compañía ha impulsado la incorporación de chasises confiables, con estándares de eficiencia, seguridad y desempeño acordes a las exigencias del mercado colombiano.
En el ecosistema dinámico del transporte de pasajeros en el Colombia, pocos nombres resuenan con la mística y el respeto de AGA. La carrocera, que durante décadas ha sido sinónimo de robustez y diseño en las carreteras locales, parece haber tomado una decisión que cambiará el mapa de la industria donde las fronteras nacionales ya no son el límite.
Tras años de una presencia internacional discreta y enfocada en negocios esporádicos, la nueva administración de la compañía ha trazado una hoja de ruta calculada. Conversamos con Camilo Correa, gerente comercial de la compañía, quien nos reveló cómo la empresa boyacense se prepara para transformar su ADN, estandarizar su producción y “coquetearle” seriamente a la electromovilidad y a las energías alternativas para competir en las grandes ligas de la región.
Más allá de las fronteras
Para muchos, AGA es la viva imagen de la tradición de Don Armando Gutiérrez. Sin dejar a un lado este valioso legado, Camilo Correa es enfático en que lo mejor para la organización está por venir. “Dentro de la planeación estratégica de la organización, siempre ha estado el objetivo de entrar de nuevo a los mercados internacionales”, afirma.
La mira está puesta en destinos con alto potencial como los países del Pacífico sudamericano y Centroamérica, mirando con mucha cautela el caso de Venezuela, a la espera de una mayor estabilidad política. Pero este no es un salto al vacío. Durante los últimos dos años, de la mano de ProColombia y empresas consulnando la casa”. Desde la ampliación del portafolio y sus líneas de producción, registros de marca y temas legales hasta la adecuación de zonas de transformación y su cobertura comercial, AGA ha pasado un año entero estandarizando y modernizando sus procesos para que la exportación no sea un evento fortuito, sino un motor constante de ingresos
El reto de la estandarización: ¿Adiós al “hecho a mano”?
Uno de los puntos más significativos de la conversación giró en torno a la esencia del producto. El transportador colombiano es conocido por su exigencia y su gusto por la personalización extrema; cada bus es, en esencia, una pieza única adaptada al dueño de la unidad. Pero el mercado global dicta reglas distintas.
“En el mercado internacional se buscan productos mucho más estándares que impliquen una producción más rápida”, explica Correa. Esto supone un choque cultural interno: sin dejar la filosofía tradicional de atender al cliente detalle a detalle, también se debe interiorizar y adoptar normas de calidad internacionales que permitan una producción en serie eficiente. El mensaje es claro: AGA siempre será AGA, no abandonará su esencia en Colombia, pero su versión de exportación será un producto global, optimizado para las flotas internacionales que priorizan la operatividad y la uniformidad.
Alianzas de alto nivel Históricamente, la relación de las carroceras con los fabricantes de chasis (OEM) ha sido estrictamente comercial. Según Correa, han logrado subir el perfil de la conversación, asando de negociar con concesionarios locales a establecer diálogos estratégicos con las matrices y representantes directos de marcas que dominan el mercado.
“Hoy podemos decir que hemos carrozado sobre casi el 90% de las plataformas disponibles en Colombia”, señala el gerente. Esta versatilidad es su carta de presentación. La estrategia incluye desde soluciones completas (unidades terminadas) hasta la exportación de carrocerías parciales o la “maquilación” de diseños propios para marcas locales en otros países. La flexibilidad de AGA para adaptarse a los chasises, que tienen presencia en otras latitudes, que no siempre coincide con el portafolio colombiano, es la punta de lanza de esta incursión.
Electromovilidad y Urbanos
Aunque el fuerte de AGA ha sido siempre el transporte de mediana y larga distancia (turismo y carretera), el futuro parece estar en las ciudades. La carrocera reconoce una “deuda pendiente” con el servicio público urbano.
La gran sorpresa es el avance en el desarrollo del AGA CITY, un diseño orientado al transporte urbano que ya cuenta con prototipos y en conversaciones muy avanzadas con algunos sistemas masivos y transportadores enfocados al servicio público. Pero no se detiene ahí: la empresa está explorando activamente soluciones de gas y electromovilidad. “La electromovilidad es un norte al que sí o sí tenemos que llegar”, admite Correa. El objetivo no es solo fabricar sus propios autobuses eléctricos, sino posicionarse como sedes locales o aliados estratégicos de grandes marcas internacionales que ya tienen presencia en la región, ofreciendo la mano de obra y el conocimiento técnico de AGA para ensamblar o adaptar unidades eléctricas. También ven un mercado potencial en las soluciones a gas para algunos nichos específicos del mercado y en ciertas regiones.
La crisis de la mano de obra
No todo es expansión y nuevos mercados; el crecimiento trae consigo desafíos operativos monumentales. Correa describe un fenómeno curioso: mientras que los grandes competidores están saturados con compromisos de sistemas de transporte masivo, exportaciones y su producción normal, AGA ha captado una “avalancha” de pedidos de transportadores que buscan renovar sus flotas sin esperar tiempos de entrega excesivos.
“La rotación de la gente es demasiado alta y el trabajo es muy especializado”, confiesa Correa. La competencia no viene solo de otras carroceras, sino de megaproyectos de infraestructura como el Metro de Bogotá, que atraen a soldadores y especialistas en metalmecánica con salarios difíciles de igualar. Este déficit de personal ha obligado a la compañía a ser medida en su crecimiento para no sacrificar la calidad que los caracteriza. “Nuestra línea es lenta porque se basa en la calidad”, sentencia el directivo, dejando claro que no acelerarán a costa de la excelencia técnica
Entre la tradición de un taller que se convirtió en industria y la ambición de una multinacional del sector transporte, la marca está demostrando que tiene el vigor para reinventarse. Con el AGA CITY en el horizonte y una estrategia de exportación sólida, el próximo autobús que usted vea en las calles de alguna capital sudamericana bien podría llevar el sello de ingeniería colombiana que nació en las montañas de Boyacá, con el legado de un gran visionario: Don AGA.
Durante un cuarto de siglo, el paisaje urbano de Colombia ha sido testigo de una transformación silenciosa pero profunda. No se trata solo de metal, chasises o motores; se trata de la posibilidad de llegar a tiempo a un primer empleo, de regresar a casa para abrazar a la familia o de cruzar una ciudad entera para cumplir un sueño.
En el centro de esta evolución está Marcopolo Superpolo, una organización que ha entendido que su verdadera misión no es fabricar autobuses, sino diseñar soluciones de movilidad que conecten el movimiento de las personas con el progreso de sus regiones.
Más que autobuses, soluciones de ingeniería
La historia de estos 25 años se escribe con cifras que impactan, pero sobre todo con historias de vida que se entrelazan en cada trayecto. Con más de 32,000 unidades fabricadas para el mercado colombiano y una presencia internacional que supera las 3,000 unidades exportadas a países como Ecuador, Panamá y Chile, la ingeniería local ha demostrado estar a la altura de los desafíos globales.
Sin embargo, el verdadero éxito de Superpolo no reside únicamente en la salida de fábrica de un vehículo, sino en su capacidad para mantenerse en movimiento. La continuidad operativa” es el pilar que permite que las ciudades no se detengan. A través de un ecosistema de soluciones diseñado para asegurar que cada vehículo opere de manera óptima, la compañía garantiza que el transporte masivo sea un aliado confiable para el ciudadano. Este acompañamiento integral se traduce en una infraestructura sin precedentes en el país:
Presencia Nacional Sedes propias en Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín, respaldadas por una red de talleres de apoyo en todo el territorio.
Asistencia en Ruta: Cinco carros talleres estratégicamente ubicados en las zonas Centro, Santanderes, Antioquia, Occidente y Costa, listos para intervenirse requiera.
Respaldo Inmediato: Una disponibilidad de repuestos a nivel nacional que elimina las esperas prolongadas y mantiene la flota activa.
El motor del progreso
Detrás de cada carrocería hay manos colombianas. Superpolo es un generador de bienestar que hoy sostiene más de 1.300 empleos directos y 5.300 empleos indirectos. Es una familia que crece y que se especializa constantemente. La formación no es un accesorio, es una herramienta de transformación: con más de 2,973 horas de capacitación técnica y 573 horas de entrenamiento a clientes y personal operativo, la empresa eleva el estándar de la industria nacional.
Este enfoque en el conocimiento asegura que el acceso a oportunidades no sea solo para quienes viajan en el autobús, sino también para quienes lo construyen, lo mantienen y lo conducen. Es ingeniería al servicio de las ciudades, donde la tecnología se adapta a las necesidades del operario y del usuario final
Transformando las ciudades
Superpolo ha sido el arquitecto de la movilidad en los sistemas de transporte masivo más importantes del país, con más de 6.500 unidades dedicadas exclusivamente a estos servicios. Su huella es visible en cada rincón:
Bogotá DC: Con más de 5.000 unidades que mueven la capital. Medellín: Representa cerca del 70% de participación en el sistema SUVA, siendo pieza clave en la movilidad del Valle de Aburrá. Cali: Más de 800 unidades facilitan el día a día en la Sultana del Valle. Regiones en Crecimiento: Desde las 140 unidades en Bucaramanga hasta las 1 30 en Valledupar y 80 en Barranquea, la marca se adapta a la topografía y clima de cada región.
Hacia una movilidad sostenible
Mirar hacia los próximos 25 años implica un compromiso ineludible con el planeta. La visión de futuro de Marcopolo Superpolo está marcada por la movilidad limpia. La adaptación tecnológica hacia vehículos de cero y bajas emisiones no es una tendencia, es una responsabilidad con las futuras generaciones de colombianos.
Al integrar tecnologías sostenibles en los sistemas de transporte masivo, la compañía no solo mejora la calidad del aire de nuestras metrópolis, sino que redefine la experiencia de viaje, haciéndola más silenciosa, cómoda y humana; Celebrar 25 años es reconocer que cada bus que sale de la planta de Superpolo lleva consigo una promesa: la de un país conectado. Hoy, Marcopolo Superpolo reafirma su compromiso de seguir siendo más que un fabricante. Seguirá siendo el aliado de las ciudades, el motor de la industria y, sobre todo, el compañero fiel de los millones de ciudadanos que día tras día confían en su ingeniería para llegar a su destino. Porque al final del día, lo que realmente importa no es cuántos kilómetros recorre un autobús, sino cuántas vidas logra conectarse en el camino.
Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar, gracias al recaudo de tarifa y el apoyo de Marcopolo y Chevrolet. Una apuesta que mejorará la percepción de ciudad, pensando en el confort y seguridad de los usuarios del transporte público colectivo de la capital del Atlántico.
El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.
Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación
En el núcleo de esta apuesta se encuentra el chasis Chevrolet MS 4.9, una plataforma que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.
A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque automotor bajo este mismo concepto.
En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. El equipo elegido para esta operación fue el K3 MAX, con una capacidad de enfriamiento de 110.000 BTU/h, que incorpora 6 motores SPAL, y un compresor de 430 c.c.
La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.
Attivi: diseño pensado para la operación urbana
Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Además, su diseño inconfundible los diferencia fácilmente de los vehículos antiguos, y permite optimizar el espacio, la visibilidad y añadir luminosidad interior.
Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.
“Empezamos a cambiarla flota del Transporte Público Colectivo en Barranquilla, buses con aire acondicionado. Entregamos los primeros 42 buses, de los 100 que tendremos en operación este año. Lo más importante es que logramos ponernos de acuerdo con los transportadores para financiar esta renovación desde la misma tarifa y ahora el reto es cuidar estos buses entre todos”
Alex Char, Alcalde de Barranquilla
Estandarización: eficiencia a gran escala
¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.
La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitas la capacidad técnica del personal. A su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.
Un modelo financiero que marca la diferencia
Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación. En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente llega a los 200 pesos.
Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial.
El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.
Impacto: más allá de la renovación
La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla . Para el usuario, se traduce en mayor confort seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga.
Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte.
El panorama del transporte urbano en Colombia está viviendo una metamorfosis técnica y estratégica de gran calado. La llegada de 68 autobuses eléctricos, carrozados por la industria nacional a través de Superpolo, marca un punto de inflexión no solo para el concesionario ETIB, sino para todo el sistema TransMilenio.
Esta entrega trasciende la mera renovación de flota; es una declaración de intenciones sobre hacia dónde se dirige el transporte público en la capital: un sistema más limpio, tecnológicamente avanzado y, principalmente, respaldado por la capacidad industrial colombiana. Bogotá ha trazado una hoja de ruta ambiciosa. Con el objetivo de integrar 71 1 autobuses eléctricos entre 2026 y 2027, la capital busca jubilar de manera definitiva las unidades Diésel con más de quince años de servicio, aquellas que, si bien fueron el motor de la ciudad durante décadas, han cumplido su ciclo de vida útil en términos de emisiones y eficiencia. Esta transición sitúa a Bogotá como un referente regional en electromovilidad aplicada al transporte masivo, un modelo que otros países latinoamericanos observan con detenimiento.
Superpolo puso la marca “Hecho en Colombia”
Hablar de Superpolo es hablar de la columna vertebral de la industria carrocera en el país. En su planta de Cota, Cundinamarca, donde convergen conocimiento técnico y mano de obra calificada, se gestaron estas 68 unidades. hoy recorren las calles de la capital. No es un detalle menor: la fabricación de estos vehículos involucró a más de 1 .330 trabajadores directos, demostrando que Colombia no solo ensambla, sino que crea soluciones de movilidad de clase mundial.
El modelo elegido para esta operación es el moderno ATTIVI , una carrocería que ha sido adaptada meticulosamente a las exigentes topografías y condiciones operativas de Bogotá como el pare y arranque de la ciudad. Con capacidad hasta de 50 pasajeros, incorpora sillas de atención inclusiva preferentes y sillas prioritarias; las sillas de color verde para acompañantes de pasajeros especiales, silla más grande para madres lactantes o personas de talla grande y las sillas azules para personas con algún tipo de discapacidad e incluso con espacio para ayuda viva.
Estos buses también cuentan con espacio para silla de ruedas o para coche de bebés generando un servicio más inclusivo; en el apartado de tecnología, vienen equipados con conectores USB tipo A para dispositivos móviles y videovigilancia con 6 cámaras que ayudan a verificar el estado del conductor y de los pasajeros.
BYD y la Plataforma BC86S01
Bajo la piel del ATTIVI hay un corazón tecnológico de última generación provisto por el gigante chino BYD . La plataforma BC86S01 es la base sobre la cual se construye este proyecto de transporte sostenible. Se trata de un chasis diseñado específicamente para la operación urbana intensa, configurado en este lote para una tipología de “busetón” con un largo aproximado de 9 metros, plataforma alta y baterías bajo el piso del salón de pasajeros.
Estos vehículos incorporan un motor eléctrico central de transmisión directa que entrega una potencia de 268 caballos (1 97 kW) . Esta configuración no solo garantiza una respuesta inmediata en el arranque (una ventaja competitiva vital para el andar cambiante de las rutas zonales) sino que reduce considerablemente las vibraciones y el ruido mecánico.
“Bogotá no se detiene en la modernización de su sistema de transporte. Este es un salto muy importante en movilidad, sostenibilidad y calidad de vida para la ciudadanía. Son buses de otra época los que salen. Hoy entran vehículos más seguros, más cómodos y amigables con el medio ambiente, que reflejan el avance de Bogotá hacia el transporte limpio.”
Carlos Fernando Galán, Alcalde Mayor de Bogotá
El resultado es una elevación inmediata del estándar de confort tanto para el operador, que ve reducida su fatiga auditiva, como para el usuario final. La autonomía es, sin duda, la variable que permite la viabilidad de este proyecto. Gracias a sus paquetes de baterías de Litio-Hierro-Fosfato, estos autobuses pueden superar los 300 kilómetros de recorrido con una sola carga. En términos operativos, esto significa que una unidad puede cumplir su jornada completa de servicio sin necesidad de regresar a patio antes de tiempo para recargar.
La tecnología Blade de BYD, también ha reducido el peso y volumen. Además, el sistema de gestión energética de BYD admite recargas rápidas en un tiempo cercano a las 4 horas utilizando cargadores de 1 50 kW, lo que optimiza la disponibilidad de la flota en las franjas de mayor demanda y permite una rotación eficiente en los patios de ETIB.
Operación en el componente zonal
Las 68 unidades entregadas a ETIB se integran al componente TransMiZonal del sistema TransMilenio, reforzando la cobertura del transporte público en diferentes localidades de la ciudad. La primera ruta en entrar en operación con esta flota es la conexión entre la estación General Santander y el sector de Timiza, un corredor que conecta zonas residenciales con la red troncal del sistema.
Con el paso de los meses, estos buses se incorporarán gradualmente a otras rutas zonales, beneficiando a localidades como Bosa, Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Puente Aranda, Chapinero, Teusaquillo y Santa Fe, donde la demanda de transporte público sigue en crecimiento. Se estima que los 68 buses permitirán evitar la emisión de aproximadamente 2.628 toneladas de dióxido de carbono al año, un impacto equivalente a sembrar más de 119.000 árboles en la ciudad.
“Esta flota es para todos los usuarios. Por eso invitamos a la ciudadanía a cuidarla, porque está pensada para mejorar la calidad y la experiencia de viaje en Bogotá. Son buses zonales que comienzan a operar en distintas localidades, pero que conectan la ciudad completa, mejorando el servicio y la experiencia delos usuarios.”
María Fernanda Ortíz, Gerente TransMilenio
¿Por qué la configuración interna?
La incorporación de los nuevos buses eléctricos BYD con carrocería Superpolo en el componente zonal de TransMilenio introduce un cambio relevante en el enfoque de diseño interior, donde la inclusión y la operación en condiciones reales toman protagonismo. Más allá de la electrificación, estos vehículos han sido concebidos para responder a una demanda urbana diversa, priorizando el espacio útil sobre la densidad de asientos.
En los busetones Attivi se ha reducido el número de plazas para ampliar pasillos y zonas de circulación, facilitando el flujo de pasajeros en horas pico y reduciendo los tiempos de ascenso y descenso. Esta decisión no solo mejora la eficiencia operativa, sino que permite integrar espacios adecuados para personas con movilidad reducida, usuarios en silla de ruedas, coches de bebé y pasajeros de distintas tallas. La redistribución interior responde así a una lógica más realista de operación: aumentar la capacidad efectiva del vehículo, entendida no como número de sillas, sino como volumen de pasajeros transportados en condiciones adecuadas.
Desde el punto de vista operativo, la elección de busetones ofrece ventajas claras. Su menor longitud frente a buses de mayor capacidad mejora la maniobrabilidad en rutas zonales, especialmente en sectores con geografía compleja, vías estrechas o tráfico denso. Esto se traduce en mayor flexibilidad y mejor cumplimiento de frecuencias.
Por su parte, la configuración de piso alto responde a las condiciones topográficas de Bogotá, donde las pendientes pronunciadas exigen soluciones estructurales más robustas. Este diseño permite además una integración más eficiente de los componentes eléctricos, como baterías y sistemas de potencia, sin comprometer el espacio interior ni la durabilidad del vehículo En conjunto, estos buses reflejan una evolución en el transporte público: menos centrada en la capacidad nominal y más enfocada en la calidad del espacio, inclusión y eficiencia.
El Desafío Financiero: La Realidad de una Tecnología Superior
No podemos ignorar la compleja realidad económica que rodea a la tecnología eléctrica. Un autobús de esta características tiene un costo de adquisición que llega a ser tres veces superior al de un vehículo convencional Diésel o incluso a gas. Esta diferencia de precio se debe principalmente al alto costo de los minerales y la tecnología de las baterías, así como a la sofisticación de los inversores y sistemas de refrigeración de potencia.
Sin embargo, el Distrito y los operadores han entendido que la inversión no debe verse solo como un gasto inicial, sino como una inversión a largo plazo en salud pública y reducción de costos operativos (energía vs. combustible). Para lograr la entrada de estos 68 autobuses, fue necesaria una arquitectura financiera innovadora. Debido a su alto costo, se requirieron fuentes de financiación diferenciadas, incluyendo créditos de fomento y el apoyo de organismos internacionales que promueven el transporte limpio. Es una apuesta por la sostenibilidad que requiere que el Gobierno Nacional y Distrital aseguren la sostenibilidad del fondo de estabilización tarifaria mientras la ciudad capitaliza los beneficios de una tecnología que no emite material particulado ni gases de efecto invernadero.
El futuro del transporte urbano
La llegada de estos 68 autobuses eléctricos es mucho más que una simple renovación de flota. Es el inicio de una era donde convergen la innovación, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la industria nacional donde la tecnología eléctrica comienza a consolidarse como una alternativa viable para la operación urbana. Al mismo tiempo, el hecho de que estas unidades hayan sido carrozadas en Colombia demuestra que el país cuenta con la capacidad industrial y técnica para participar en la transición hacia la movilidad sostenible.
Para el sistema TransMilenio, la incorporación de estos vehículos marca el inicio de una nueva etapa en la que la innovación tecnológica, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la industria nacional avanzan en la misma dirección, estamos ante un punto de inflexión en la historia del sector; el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia operativa ha sido asumido por la industria.
“TransMilenio es un proyecto fundamental para Superpolo y para el desarrollo de la industria en Colombia. Este tipo de programas permiten consolidar capacidades industriales y seguir fortaleciendo la producción nacional, con vehículos diseñados específicamente para las condiciones del sistema. Es una oportunidad para demostrar el nivel de Ingeniería que hay en el país, desarrollando productos adaptados a la realidad de nuestras ciudades, con soluciones pensadas para la operación diaria, la eficiencia y las necesidades de los usuarios.”
Barranquilla está demostrando que la renovación del transporte público no es un problema exclusivamente financiero. Es, ante todo, un tema de decisión. La ciudad ha iniciado un proceso concreto de modernización de su transporte colectivo con la incorporación de nueva flota, en un modelo que combina voluntad política, compromiso empresarial y una herramienta financiera que, bien aplicada, cambia el juego: el factor de calidad.
La llegada de los primeros buses nuevos parte de un paquete inicial de 100 marca un punto de inflexión en un sistema históricamente rezagado. No se trata únicamente de vehículos más modernos, con tecnología Euro VI, aire acondicionado y mejores condiciones de accesibilidad; se trata de un cambio estructural en la forma de financiar y organizar el transporte.
El elemento diferenciador está en el mecanismo. Barranquilla decidió incorporar un componente dentro de la tarifa —un recargo destinado al mejoramiento del servicio que, acumulado en el tiempo, se convierte en una fuente de apalancamiento financiero. En palabras simples: el usuario participa directamente en la transformación.
Este modelo, articulado con la banca y respaldado por el flujo futuro del recaudo, permitió estructurar la renovación sin depender exclusivamente de subsidios estatales. Pero más allá del instrumento financiero, lo realmente relevante es la alineación de actores. La administración distrital, el gremio transportador y los operadores entendieron que el statu quo no era sostenible, y que la única alternativa viable era avanzar juntos.
Ahi está la clave. Durante años, en muchas ciudades del país, la discusión sobre la renovación de flota se ha quedado atrapada entre la falta de recursos, la atomización empresarial y la ausencia de liderazgo institucional. Barranquilla rompe ese ciclo con un mensaje claro: sí se puede, siempre que exista una visión compartida y una estructura que la soporte.
El impacto no es menor. más allá de los beneficios evidentes en confort, emisiones y seguridad, este tipo de iniciativas tiene un efecto directo en la percepción del sistema. El usuario vuelve a confiar. Y cuando el usuario confía, el sistema se vuelve sostenible. Esa es una lección que trasciende la ciudad.
Ahora bien, ¿es replicable? La respuesta es sí, pero no automáticamente. El factor de calidad como herramienta financiera puede implementarse en otras ciudades, pero requiere condiciones mínimas: institucionalidad sólida, capacidad de gestión, transparencia en el uso de los recursos y, sobre todo, un acuerdo real entre transportadores y autoridades.
Barranquilla no inventó la necesidad de renovar flota. Lo que hizo fue ejecutar. Y en un sector donde abunda la competencia desleal y los profundos diagnósticos pero escasean las decisiones, eso marca la diferencia.
El reto ahora será mantener el ritmo. La proyección de ampliar la renovación a cientos de unidades adicionales plantea un escenario ambicioso, pero necesario. Si el modelo se consolida, la ciudad no solo habrá transformado su transporte colectivo, sino que habrá establecido un referente nacional. En un país donde muchas veces se dice que no hay cómo, Barranquilla está demostrando que el problema no era el “cómo”. Era el “querer”.