La marca vietnamita inició el proceso de certificación de los EB8 y EB12 para Estados Unidos y plantea un modelo en el que el operador paga por el uso del vehículo, mientras NexMove se encarga del resto.
Chicago, Estados Unidos. VinFast aprovechó su presencia en APTA 2026 para mostrar sus planes de entrada al competitivo mercado estadounidense de buses eléctricos, una estrategia que desarrollará junto a NexMove y que tendrá una primera etapa enfocada exclusivamente en clientes privados. Actualmente, la compañía se encuentra en proceso de certificación de los VinFast EB8 y EB12 para cumplir con los requerimientos del mercado estadounidense. En el stand también estuvo presente un EB10, aunque esta unidad llegó únicamente como vehículo de exhibición y no hace parte, por ahora, de los modelos que están siendo certificados para su comercialización en el país.
La estrategia inicial contempla importar los buses durante al menos los próximos cuatro años. Durante esta etapa, VinFast y NexMove buscarán principalmente clientes privados mediante un modelo que cambia la lógica tradicional de adquisición de flota.
En lugar de comprar el bus, el operador pagará un fee mensual por su utilización. NexMove asumirá el suministro del vehículo, la infraestructura y gestión de carga, mantenimiento, repuestos y demás servicios necesarios para mantenerlo en operación. De esta manera, el cliente prácticamente deberá concentrarse en la operación y asumir el costo del conductor.
El planteamiento busca reducir las barreras de entrada que todavía supone la electrificación para muchos operadores, especialmente la elevada inversión inicial y la necesidad de desarrollar capacidades propias para administrar vehículos, baterías e infraestructura de carga.
Una segunda etapa con producción estadounidense
El plan va más allá de importar buses. Después de aproximadamente cuatro años, VinFast espera establecer su propia planta en Estados Unidos, un paso que permitiría avanzar hacia el cumplimiento de los requisitos de Buy America y abrir posteriormente la puerta a licitaciones y contratos con agencias públicas de transporte.
Esto marca dos etapas claramente diferenciadas: primero, introducir la tecnología y desarrollar mercado mediante operadores privados; posteriormente, localizar la producción y competir por el enorme mercado de transporte público estadounidense.
Precio y diseño como argumentos
VinFast identifica precio y diseño como dos de sus principales factores diferenciadores frente a los fabricantes que actualmente compiten en Norteamérica. La compañía llega además con la experiencia obtenida en Vietnam, donde sus buses eléctricos ya operan comercialmente, pero tendrá que adaptar sus productos a las exigencias técnicas, regulatorias y operativas estadounidenses.
El EB8, pensado para aplicaciones de menor capacidad, y el EB12, destinado al segmento convencional de transporte urbano, serán entonces los dos primeros productos con los que VinFast buscará consolidar su presencia en Estados Unidos. La presencia del EB10 en Chicago sirve, entretanto, como una muestra de la gama y de las capacidades de diseño de la compañía, pero no debe confundirse con los dos modelos que actualmente avanzan en el proceso de certificación.
Con esta estrategia, VinFast no está planteando simplemente vender otro bus eléctrico en Estados Unidos. Su apuesta es ofrecer movilidad eléctrica como servicio, trasladando buena parte de la inversión, mantenimiento e infraestructura desde el operador hacia NexMove y dejando al transportador concentrado principalmente en mover pasajeros.
