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Marcopolo entrega 68 busetones eléctricos al TransmiZonal

El panorama del transporte urbano en Colombia está viviendo una metamorfosis técnica y estratégica de gran calado. La llegada de 68 autobuses eléctricos, carrozados por la industria nacional a través de Superpolo, marca un punto de inflexión no solo para el concesionario ETIB, sino para todo el sistema TransMilenio.

Esta entrega trasciende la mera renovación de flota; es una declaración de intenciones sobre hacia dónde se dirige el transporte público en la capital: un sistema más limpio, tecnológicamente avanzado y, principalmente, respaldado por la capacidad industrial colombiana.
Bogotá ha trazado una hoja de ruta ambiciosa. Con el objetivo de integrar 71 1 autobuses eléctricos entre 2026 y 2027, la capital busca jubilar de manera definitiva las unidades Diésel con más de quince años de servicio, aquellas que, si bien fueron el motor de la ciudad durante décadas, han cumplido su ciclo de vida útil en términos de emisiones y eficiencia. Esta transición sitúa a Bogotá como un referente regional en electromovilidad aplicada al transporte masivo, un modelo que otros países latinoamericanos observan con detenimiento.

Superpolo puso la marca “Hecho en Colombia”


Hablar de Superpolo es hablar de la columna vertebral de la industria carrocera en el país. En su planta de Cota, Cundinamarca, donde convergen conocimiento técnico y mano de obra calificada, se gestaron estas 68 unidades. hoy recorren las calles de la capital. No es un detalle menor: la fabricación de estos vehículos involucró a más de 1 .330 trabajadores directos, demostrando que Colombia no solo ensambla, sino que crea soluciones de movilidad de clase mundial.


El modelo elegido para esta operación es el moderno ATTIVI , una carrocería que ha sido adaptada meticulosamente a las exigentes topografías y condiciones operativas de Bogotá como el pare y arranque de la ciudad. Con capacidad hasta de 50 pasajeros, incorpora sillas de atención inclusiva preferentes y sillas prioritarias; las sillas de color verde para acompañantes de pasajeros especiales, silla más grande para madres lactantes o personas de talla grande y las sillas azules para personas con algún tipo de discapacidad e incluso con espacio para ayuda viva.

Estos buses también cuentan con espacio para silla de ruedas o para coche de bebés generando un servicio más inclusivo; en el apartado de tecnología, vienen equipados con conectores USB tipo A para dispositivos móviles y videovigilancia con 6 cámaras que ayudan a verificar el estado del conductor y de los pasajeros.

BYD y la Plataforma BC86S01

Bajo la piel del ATTIVI hay un corazón tecnológico de última generación provisto por el gigante chino BYD . La plataforma BC86S01 es la base sobre la cual se construye este proyecto de transporte sostenible. Se trata de un chasis diseñado específicamente para la operación urbana intensa, configurado en este lote para una tipología de “busetón” con un largo aproximado de 9 metros, plataforma alta y baterías bajo el piso del salón de pasajeros.

Estos vehículos incorporan un motor eléctrico central de transmisión directa que entrega una potencia de 268 caballos (1 97 kW) . Esta configuración no solo garantiza una respuesta inmediata en el arranque (una ventaja competitiva vital para el andar cambiante de las rutas zonales) sino que reduce considerablemente las vibraciones y el ruido
mecánico.

“Bogotá no se detiene en la modernización de su sistema de transporte. Este es un salto muy importante en movilidad, sostenibilidad y calidad de vida para la ciudadanía. Son buses de otra época los que salen. Hoy entran vehículos más seguros, más cómodos y amigables con el medio ambiente, que reflejan el avance de Bogotá hacia el transporte limpio.”

Carlos Fernando Galán, Alcalde Mayor de Bogotá

El resultado es una elevación inmediata del estándar de confort tanto para el operador, que ve reducida su fatiga auditiva, como para el usuario
final. La autonomía es, sin duda, la variable que permite la viabilidad de este proyecto. Gracias a sus paquetes de baterías de Litio-Hierro-Fosfato, estos autobuses pueden superar los 300 kilómetros de recorrido con una sola carga. En términos operativos, esto significa que una unidad puede cumplir su jornada completa de servicio sin necesidad de regresar a patio antes de tiempo para recargar.

La tecnología Blade de BYD, también ha reducido el peso y volumen. Además, el sistema de gestión energética de BYD admite recargas rápidas en un tiempo cercano a las 4 horas utilizando cargadores de 1 50 kW, lo que optimiza la disponibilidad de la flota en las franjas de mayor demanda y permite una rotación eficiente en los patios de ETIB.

Operación en el componente zonal

Las 68 unidades entregadas a ETIB se integran al componente TransMiZonal del sistema TransMilenio, reforzando la cobertura del transporte público en diferentes localidades de la ciudad. La primera ruta en entrar en operación con esta flota es la conexión entre la estación General Santander y el sector de Timiza, un corredor que conecta zonas residenciales con la red troncal del sistema.

Con el paso de los meses, estos buses se incorporarán gradualmente a otras rutas zonales, beneficiando a localidades como Bosa, Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Puente Aranda, Chapinero, Teusaquillo y Santa Fe, donde la demanda de transporte público sigue en crecimiento. Se estima que los 68 buses permitirán evitar la emisión de aproximadamente 2.628 toneladas de dióxido de carbono al año, un impacto equivalente a sembrar más de 119.000 árboles en la ciudad.

“Esta flota es para todos los usuarios. Por eso invitamos a la ciudadanía a
cuidarla, porque está pensada para mejorar la calidad y la experiencia
de viaje en Bogotá. Son buses zonales que comienzan a operar en distintas localidades, pero que conectan la ciudad completa, mejorando el servicio y la experiencia delos usuarios.”

María Fernanda Ortíz, Gerente TransMilenio

¿Por qué la configuración interna?

La incorporación de los nuevos buses eléctricos BYD con carrocería Superpolo en el componente zonal de TransMilenio introduce un cambio relevante en el enfoque de diseño interior, donde la inclusión y la operación en condiciones reales toman protagonismo. Más allá de la electrificación, estos vehículos han sido concebidos para responder a una demanda urbana diversa, priorizando el espacio útil sobre la densidad de asientos.

En los busetones Attivi se ha reducido el número de plazas para ampliar pasillos y zonas de circulación, facilitando el flujo de pasajeros en horas pico y reduciendo los tiempos de ascenso y descenso. Esta decisión no solo mejora la eficiencia operativa, sino que permite integrar espacios adecuados para personas con movilidad reducida, usuarios en silla de ruedas, coches de bebé y pasajeros de distintas tallas. La redistribución interior responde así a una lógica más realista de operación: aumentar la capacidad efectiva del vehículo, entendida no como número de sillas, sino como volumen de pasajeros transportados en condiciones adecuadas.

Desde el punto de vista operativo, la elección de busetones ofrece ventajas claras. Su menor longitud frente a buses de mayor capacidad mejora la maniobrabilidad en rutas zonales, especialmente en sectores con geografía compleja, vías estrechas o tráfico denso. Esto se traduce en mayor flexibilidad y mejor cumplimiento de frecuencias.

Por su parte, la configuración de piso alto responde a las condiciones topográficas de Bogotá, donde las pendientes pronunciadas exigen soluciones estructurales más robustas. Este diseño permite además una integración más eficiente de los componentes eléctricos, como baterías y
sistemas de potencia, sin comprometer el espacio interior ni la durabilidad del vehículo En conjunto, estos buses reflejan una evolución en el transporte público: menos centrada en la capacidad nominal y más enfocada en la calidad del espacio, inclusión y eficiencia.

El Desafío Financiero: La Realidad de una Tecnología Superior

No podemos ignorar la compleja realidad económica que rodea a la tecnología eléctrica. Un autobús de esta características tiene un costo de adquisición que llega a ser tres veces superior al de un vehículo convencional Diésel o incluso a gas. Esta diferencia de precio se debe
principalmente al alto costo de los minerales y la tecnología de las baterías, así como a la sofisticación de los inversores y sistemas de refrigeración de potencia.

Sin embargo, el Distrito y los operadores han entendido que la inversión no debe verse solo como un gasto inicial, sino como una inversión a largo plazo en salud pública y reducción de costos operativos (energía vs. combustible). Para lograr la entrada de estos 68 autobuses, fue necesaria una arquitectura financiera innovadora. Debido a su alto costo, se requirieron fuentes de financiación diferenciadas, incluyendo créditos de fomento y el apoyo de organismos internacionales que promueven el transporte limpio. Es una apuesta por la sostenibilidad que requiere que el Gobierno Nacional y Distrital aseguren la sostenibilidad del fondo de estabilización tarifaria mientras la ciudad capitaliza los beneficios de una tecnología que no emite material particulado ni gases de efecto invernadero.

El futuro del transporte urbano

La llegada de estos 68 autobuses eléctricos es mucho más que una simple renovación de flota. Es el inicio de una era donde convergen la innovación, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la industria nacional donde la tecnología eléctrica comienza a consolidarse
como una alternativa viable para la operación urbana. Al mismo tiempo, el hecho de que estas unidades hayan sido carrozadas en Colombia demuestra que el país cuenta con la capacidad industrial y técnica para participar en la transición hacia la movilidad sostenible.

Para el sistema TransMilenio, la incorporación de estos vehículos marca el inicio de una nueva etapa en la que la innovación tecnológica, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la industria nacional avanzan en la misma dirección, estamos ante un punto de inflexión en la historia del sector; el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia operativa ha sido asumido por la industria.

“TransMilenio es un proyecto fundamental para Superpolo y para el desarrollo de la industria en Colombia. Este tipo de programas permiten consolidar capacidades industriales y seguir fortaleciendo la producción nacional, con vehículos diseñados específicamente para las condiciones del sistema. Es una oportunidad para demostrar el nivel de Ingeniería que hay en el país, desarrollando productos adaptados a la realidad de nuestras ciudades, con soluciones pensadas para la operación diaria, la eficiencia y las necesidades de los usuarios.”

James Posada, Gerente Superpolo

JMC CPR EV Eficiencia eléctrica asequible

El JMC CPR EV, representado por Astara, se posiciona en el segmento de microbuses y busetas eléctricas. Está homologado para 19 a 24 pasajeros y orientado a operación urbana, intermunicipal corta y transporte especial.

El chasis incorpora un motor síncrono de imanes permanentes desarrollado por BOSCH®, con una potencia máxima de 180 kW (241 HP) a 4.500 rpm y un torque de42 kgm en el mismo rango. Este conjunto trabaja con una transmisión automática y una relación de eje final de
4.010, lo que permite una entrega de potencia continua, sin interrupciones y con menor desgaste frente a configuraciones Diésel tradicionales.

El sistema de almacenamiento energético está compuesto por baterías CATL® de Litio Ferrofosfato (LFP), con una capacidad de 100 kWh (140 Ah / 700 V). Esta química prioriza estabilidad térmica y durabilidad, con una vida útil estimada de 6.000 ciclos de carga. En términos de operación, el CPR EV alcanza una autonomía de hasta 310 km bajo ciclo CWTVC y 254 km bajo estándar WLTP, cifras suficientes para cubrir jornadas completas en entornos urbanos sin recargas intermedias. El sistema admite carga rápida en corriente continua (DC) del 0 al 80% en 1,5 horas mediante conector GBT, e incorpora una batería auxiliar de 12 V para sistemas secundarios.

En dimensiones, el chasis presenta una longitud total de 7.025 mm, una distancia entre ejes de 3.815 mm y un ancho total de 2.180 mm, con ancho de llantas traseras de 2.140 mm. El voladizo delantero es de 1.150 mm y el trasero de 2.060 mm, con un ancho entre bastidores de 900 mm. Estas proporciones permiten configuraciones compactas y adaptables a distintas carrocerías dentro del segmento; así podría utilizarse como microbús de 19 pasajeros, o minibuseta de 25 viajeros.

Resistencia y control

El peso bruto vehicular es de 8.000 kg, con una capacidad de carga de
5.810 kg. El eje delantero soporta hasta 2.980 kg, mientras que el eje
trasero alcanza una capacidad máxima de 8.400 kg, lo que permite una distribución adecuada del peso en aplicaciones de transporte de pasajeros y la instalación de carrocerías con suficiente espacio interior para llevar sus usuarios.

El sistema de suspensión mantiene una configuración convencional con ballestas reforzadas en el eje delantero, acompañadas de amortiguadores y barra estabilizadora. En el eje trasero se utiliza un eje rígido con ballestas, amortiguadores inclinados y contrapuestos. Este esquema prioriza robustez y facilidad de mantenimiento en condiciones
de operación exigentes.

Astara respalda la operación de vehículos comerciales en Colombia con una red estructurada de distribución, servicio y soporte posventa. Su presencia cubre las principales regiones del país, con atención enfocada en disponibilidad de repuestos, mantenimiento programado y respuesta técnica en operación.

En el segmento comercial, este respaldo es determinante, ya que reduce tiempos de inmovilización y mejora la continuidad del negocio. Además, Astara integra procesos de capacitación para operadores y personal técnico, fortaleciendo el uso adecuado de las unidades. Este enfoque permite acompañar la adopción de nuevas tecnologías, incluyendo plataformas eléctricas, con un soporte acorde a las exigencias del transporte actual.

El JMC CPR EV es una propuesta enfocada en electrificación aplicada
a operación real. Combina componentes reconocidos, autonomía
funcional y una arquitectura técnica sencilla, con el respaldo de Astara
en el mercado colombiano.

Tribuna ANDI: Eficiencia energética en el transporte terrestre: Una oportunidad real de ahorro y sostenibilidad

Hernando Tatis Gil – Director Ejecutivo – Cámara de Transporte de Pasajeros de la ANDI

El transporte terrestre de pasajeros enfrenta hoy un punto de inflexión estratégico. Durante décadas, las empresas del sector han operado bajo un modelo intensivo en combustible fósil, altamente sensible a las variaciones en los precios, sus incrementos constantes y cada vez más presionado por exigencias ambientales, regulatorias y con las mismas tarifas.

En este contexto, la incorporación de tecnologías de eficiencia energética no es simplemente una tendencia ambiental; se está convirtiendo en un factor determinante para la sostenibilidad económica de las empresas transportadoras, quienes están en la obligación de encontrar las mejores alternativas para reducir sus costos de operación.

Una de las innovaciones con mayor potencial en este frente es la integración de sistemas de paneles solares en los buses de transporte
terrestre de pasajeros. Gracias a los avances en tecnología fotovoltaica flexible y ultraliviana, hoy es posible mediante un proceso sencillo, y a un bajo costo, cercano a los $3.400 USD lograr instalar paneles solares en los techos de buses, nuevos y usados y en vehículos de cualquier modo de transporte sin afectar su estructura, ni su operación.

Esta solución permite aprovechar una superficie hasta ahora subutilizada para generar energía limpia que alimenta los sistemas eléctricos auxiliares del vehículo, tales como los aires acondicionados, los sistemas de audio y video, puertos de cargas eléctricas, entre otros, reduciendo entre un 5% a un 20%, el consumo de combustible y mejorando la eficiencia operativa de los vehículos, trayendo consigo un
retorno de la inversión óptima, en un promedio de seis (6) meses. La relevancia de esta innovación radica en que ataca simultáneamente tres
de los principales desafíos estructurales del sector: el incremento sostenido en los costos de combustible, la necesidad de mejorar la eficiencia operativa y el cumplimiento de metas de reducción de emisiones, además de ser pilar fundamental de los gobiernos frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde la perspectiva financiera, los beneficios pueden ser significativos. La generación de energía solar a bordo permite disminuir la carga sobre el alternador del vehículo, lo que reduce el consumo de combustible asociado a los sistemas eléctricos auxiliares. En flotas de transporte intermunicipal que operan largas distancias y altos ciclos diarios de operación, incluso reducciones marginales en consumo energético se traducen en ahorros acumulados relevantes a lo largo del año.

Adicionalmente, la incorporación de estas tecnologías puede beneficiarse de incentivos tributarios asociados a proyectos de energías renovables. En Colombia, la normativa vigente contempla que este tipo de proyectos, son deducibles en hasta el 50% de la inversión en el impuesto de renta, además de exenciones de IVA y aranceles para la importación de equipos de generación solar, así como beneficios fiscales que reducen la base imponible para inversiones en tecnologías limpias. Estos instrumentos mejoran sustancialmente el retorno de la inversión y aceleran los tiempos de recuperación de capital.

Más allá del componente económico, el impacto ambiental es igualmente relevante. El sector transporte es uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero a nivel global. Cada reducción en consumo de combustible implica una disminución directa en las emisiones de C02, contribuyendo a los compromisos climáticos del país y a las metas de transición energética.

Otro aspecto clave es la escalabilidad de la tecnología. A diferencia de otros procesos de transición energética que requieren reemplazos completos de flota o grandes inversiones en infraestructura, los sistemas solares vehiculares pueden implementarse de manera progresiva sobre vehículos existentes.

Esto convierte a la energía solar aplicada al transporte en una herramienta de modernización pragmática y financieramente viable para el sector. El transporte terrestre de pasajeros ha demostrado históricamente una gran capacidad de adaptación frente a los cambios tecnológicos, regulatorios y económicos. Hoy, frente a los desafíos de
la transición energética y la competitividad empresarial, la incorporación de soluciones de eficiencia energética como los paneles solares representa una oportunidad concreta para reducir costos operativos, mejorar el desempeño ambiental y fortalecer la sostenibilidad
del negocio.

En un sector donde cada punto de eficiencia cuenta, aprovechar la
energía del sol que acompaña diariamente las rutas del transporte
colombiano puede convertirse en una ventaja estratégica para las empresas y en un paso importante hacia una movilidad más sostenible,
además de estar a la vanguardia de los avances en el sector pues este tipo de iniciativas vienen siendo adoptadas por Europa y Norteamérica desde hace 5 años.

Volvo cero emisiones El portafolio eléctrico ya está en Colombia

Conversamos con Andrés Caicedo, Gerente Comercial de Volvo Group Colombia, sobre la visión operativa de la electrificación, y con Luis Miranda, Gerente General, quien complementa con la perspectiva estratégica de la compañía a nivel global.

Hablar de electromovilidad ya no es referirse a una tendencia futura, sino a una realidad en consolidación. Volvo Group ha sido uno de los protagonistas silenciosos pero contundentes en esta transformación, apostándole a una transición directa hacia tecnologías cero emisiones. En esta conversación conjunta, que integra la visión comercial y gerencial, se revela cómo la compañía ha construido una estrategia sólida que hoy marca el rumbo del transporte urbano en mercados exigentes como el colombiano.

Del Diésel a la electrificación: una decisión sin escalas
Para Volvo, el camino hacia la electromovilidad no tuvo escalas intermedias. La decisión fue clara: migrar directamente desde tecnologías diésel Euro V y Euro 6 hacia soluciones eléctricas. Andrés Caicedo lo explica desde una lógica técnica y ambiental: las tecnologías de transición, como el gas o híbridos parciales, representan soluciones
temporales que no eliminan el problema de fondo.

La visión de la compañía ha sido consistente con su propósito global: alcanzar ciudades con cero emisiones, cero accidentes y cero congestión. Bajo esa premisa, la electrificación no es solo una innovación tecnológica, sino una respuesta estructural a los desafíos urbanos. Luis Miranda complementa esta idea desde el enfoque estratégico: la electromovilidad ya no tiene marcha atrás. En ciudades como Bogotá, donde las decisiones regulatorias apuntan a flotas 1 00% eléctricas en futuras troncales, Volvo llega con una ventaja clave: experiencia acumulada y productos listos para operación, no prototipos.

Un portafolio diseñado para la flexibilidad operativa

Uno de los pilares más destacados de Volvo en esta transición es la
simplicidad aplicada a la ingeniería. Lejos de fragmentar su oferta, la
compañía ha desarrollado plataformas modulares capaces de adaptarse a múltiples tipologías de servicio. El chasis BZR se convierte en el eje de esta estrategia. Su versatilidad permite configuraciones para buses padrón, articulados y biarticulados, manteniendo una alta estandarización de componentes. Esta decisión no solo optimiza costos de mantenimiento, sino que facilita la operación para los transportadores, quienes ya están familiarizados con tecnologías previas de la marca.

A este portafolio se suma el BZL, orientado a soluciones de piso bajo, ideal para sistemas como el SITP. La apuesta es clara: cubrir todo el espectro del transporte urbano con soluciones eléctricas adaptadas a cada necesidad.

Desde la visión gerencial, Miranda: “estos vehículos ya son una realidad operativa en América Latina. La experiencia en ciudades como Goiánia valida su desempeño y demuestra que la electrificación no está en fase experimental, sino en etapa de consolidación”

La batería como eje estratégico: personalización y control

En electromovilidad, la batería es el corazón del sistema. Volvo ha optado por un enfoque personalizado, diseñando soluciones a la medida de cada operación. No existe una configuración única: los vehículos pueden integrar entre tres y ocho paquetes de baterías, dependiendo de factores como rutas, topografía, frecuencia y tiempos de carga.

Este nivel de adaptación permite optimizar la inversión, uno de los principales retos en la adopción de tecnologías eléctricas. Además, el desarrollo de baterías propias y sistemas avanzados de gestión energética garantiza más control del consumo y eficiencia.

Más allá del vehículo: una solución integral

La electromovilidad no se limita al bus. Requiere infraestructura, financiamiento, mantenimiento y conocimiento técnico. En este punto, Volvo ha definido claramente su rol: ser un integrador de soluciones. Aunque no desarrolla directamente infraestructura de carga, la compañía establece alianzas estratégicas con proveedores especializados. Sin embargo, su mayor fortaleza está en el acompañamiento financiero y operativo. Volvo Financial Services y Volvo Trade Finance permiten estructurar proyectos de gran escala, facilitando el acceso a capital y reduciendo las barreras de entrada para los operadores. En palabras de Miranda, esta capacidad de financiamiento representa una ventaja competitiva frente a otros actores del mercado.

Además, la marca ofrece contratos de mantenimiento a largo plazo
hasta 15 años garantizando confiabilidad y control de costos. Este modelo resulta especialmente atractivo en esquemas donde los
operadores ya no son propietarios directos de los vehículos, sino proveedores de servicios.

El desafío asiático: precio vs. confiabilidad

Uno de los temas más sensibles en el mercado actual es la creciente presencia de fabricantes asiáticos, con ofertas altamente competitivas en precio. Sin embargo, Volvo plantea una propuesta diferente: priorizar el costo total de operación sobre el costo inicial. La experiencia en sistemas como TransMilenio demuestra que la confiabilidad, la disponibilidad y el soporte postventa son determinantes en el éxito de una flota. Un vehículo más económico puede resultar más costoso a largo plazo si no cumple con los estándares operativos.

En este sentido, Volvo apuesta por su trayectoria, su red de servicio y la robustez de sus productos. La compañía ha construido una reputación basada en desempeño sostenido, un factor que cobra aún más relevancia en la transición hacia nuevas tecnologías.

Carroceros locales: una alianza estratégica

A diferencia de otros fabricantes que importan soluciones completas, Volvo mantiene una estrecha relación con la industria local. Empresas como Busscar de Colombia y Superpolo, son aliados fundamentales en la
configuración final del producto.

Esta colaboración permite optimizar aspectos críticos como el peso, la distribución de cargas y la adaptación a condiciones específicas del mercado colombiano. Además, fortalece la cadena de valor nacional y mejora el servicio postventa. El resultado es un producto integral, donde chasis y carrocería trabajan en armonía para cumplir con exigentes normativas técnicas y operativas

La arquitectura Volvo: conservar lo mejor

Volvo no partió de cero en electrificación. Su familia Volvo BZL, Volvo BZRy Volvo BZRT hereda la lógica estructural de plataformas probadas a Diésel como el Volvo B8R o el Volvo B340M: bastidor robusto, distribución de masas optimizada y estandarización de interfaces para carroceros. La diferencia está en el corazón eléctrico.

La arquitectura se basa en un sistema de alto voltaje cercano a 600 V, con baterías modulares que pueden configurarse según la misión: desde operaciones urbanas con menor capacidad energética hasta aplicaciones interurbanas o BRT que superan fácilmente los 720 kWh. Esta modularidad permite mantener la misma base estructural adaptando
únicamente el paquete energético.

En el tren motriz, volvo apuesta por la eficiencia y la escalabilidad. Los chasises pueden equipar uno o dos motores eléctricos, entregando entre 200 y 400 kW, con niveles de torque que superan los 30.000 Nm a rueda en configuraciones duales. A esto se suma una transmisión automatizada de dos velocidades tipo l-Shift, heredada conceptualmente del mundo Diésel, que optimiza el consumo energético y mejora la gestión en pendientes y arranques.

Red de servicio y respaldo: derribando mitos

Durante años, Volvo enfrentó percepciones negativas relacionadas
con disponibilidad de repuestos y costos de mantenimiento. Hoy, esa
realidad ha cambiado. Con más de 3.600 vehículos operando en sistemas como TransMilenio y presencia en múltiples patios, la compañía ha consolidado una red robusta de soporte. Un inventario superior a 6 millones de dólares en repuestos y tiempos de respuesta competitivos refuerzan esta transformación.

Luis Miranda lo resume con claridad: “la falta de repuestos era más un mito que una realidad. La expansión en el segmento intermunicipal ha permitido demostrar la capacidad logística y técnica de la marca en el país”.

Más allá de Bogotá: oportunidades en expansión

Aunque Bogotá lidera la adopción de electromovilidad, Volvo visualiza
oportunidades en otras ciudades. Cali, Barranquilla y Pereira representan escenarios distintos, con retos específicos en infraestructura y modelos energéticos. La compañía mantiene una estrategia abierta, adaptándose a las condiciones de cada mercado. Sin
embargo, reconoce que factores como la disponibilidad de energía y los
costos siguen siendo determinantes.

En segmentos como transporte especial y minería, ya se están realizando pruebas con vehículos eléctricos. Aunque aún existen limitaciones en autonomía e infraestructura, el desarrollo tecnológico avanza rápidamente.

Carretera y eficiencia: un crecimiento sostenido

Paralelamente a la electrificación urbana, Volvo ha fortalecido su presencia en el segmento de carretera. El portafolio Euro VI ha permitido aumentar significativamente su participación de mercado, pasando de cifras básicas a niveles cercanos al 25%.

La clave ha sido combinar eficiencia, seguridad y confiabilidad, junto con
una estrategia comercial más cercana al cliente. Este crecimiento refuerza la imagen de la marca como un actor integral en el transporte.

Una visión compartida: innovación con propósito

Al integrar las voces de Andrés Caicedo y Luis Miranda, se construye una narrativa coherente: Volvo no solo está vendiendo buses eléctricos, está redefiniendo la forma en que se concibe la movilidad. Desde la ingeniería hasta la financiación, pasando por la operación y el servicio, la compañía ha diseñado un ecosistema que responde a las necesidades actuales y futuras del transporte.

El mensaje final es claro: la electromovilidad no es una apuesta, es una convicción. Y en ese camino, Volvo busca no solo participar, sino liderar. En un contexto donde las ciudades exigen soluciones sostenibles y eficientes, la “revolución silenciosa” de Volvo avanza con paso firme. No hace ruido, pero transforma.





Brasil electrifica el BRT Goiânia estrena sus primeros biarticulados eléctricos 🌎⚡

Latinoamérica ha llevado uno de los procesos más significativos en la conversión de sus sistemas de transporte masivo a un modelo de energías alternativas; un ejemplo claro es Goiânia, Brasil, que está haciendo historia en BRT electrificado.

La ciudad ha recibido ahora 21 autobuses Volvo BZRT totalmente eléctricos, incluyendo 16 modelos articulados y 5 modelos biarticulados. Con el comienzo de las operaciones regulares, Goiânia es la primera ciudad del mundo en operar autobuses eléctricos biarticulados en servicio diario.

Construido en la plataforma Volvo BZR Electric, el Volvo BZrT combina una alta capacidad de pasajeros con cero emisiones, bajos niveles de ruido y sistemas avanzados de seguridad activos. Fabricado en Curitiba, Brasil, marca el próximo capítulo de BRT sostenible.

En un contexto regional marcado por la necesidad de modernizar los sistemas de transporte masivo, reducir emisiones, mejorar la eficiencia operativa, la incorporación de tecnologías basadas en energías alternativas como la electromovilidad se consolida como un eje estratégico para América Latina. Casos como el de Goiânia no solo validan la viabilidad técnica de los buses eléctricos de alta capacidad en operación real, sino que también evidencian el papel del transporte público como catalizador de la transición energética, en un enfoque de integralidad para un transporte más eficiente y con mayor alcance donde la sostenibilidad, la innovación industrial y planificación urbana coexisten en un mismo ecosistema de movilidad.

Fuente: FB Volvo Buses

Fotografías: FB Volvobus https://www.facebook.com/share/p/17n2KV9MDL/

ATTIVI: ahora con corazón 100% Mexicano

Desde Expoforo Movilidad 2026 emerge una propuesta que no solo electrifica el transporte, sino que reivindica la ingeniería regional como motor de transformación.

La integración industrial

En medio de un escenario global marcado por la transición energética y la necesidad de descarbonizar el transporte público, México presenta una propuesta que trasciende el lanzamiento de un vehículo para convertirse en un hito industrial. El nuevo ATTIVI, desarrollado por Marcopolo sobre el chasis DINA Silux E con tecnología de Megaflux, representa la consolidación de un ecosistema de electromovilidad con identidad propia. No se trata únicamente de un autobús eléctrico, sino de una solución concebida desde la integración regional, donde cada componente responde a una lógica de desarrollo local.

El proyecto articula tres actores estratégicos. Marcopolo aporta su experiencia en diseño y carrocerías de transporte de pasajeros, DINA consolida su rol como fabricante de chasis con una plataforma específicamente eléctrica, mientras que Megaflux integra el sistema de propulsión, incluyendo motor, inversor y gestión energética desarrollados en México. Esta sinergia rompe con el esquema tradicional de ensamblaje dependiente de tecnología extranjera y posiciona al ATTIVI como un producto competitivo, adaptable y alineado con las necesidades reales de las ciudades latinoamericanas.

¿Quién es Megaflux? 

Megaflux se consolida como un actor estratégico en la nueva ingeniería de la movilidad eléctrica en América Latina, al especializarse en el desarrollo de trenes motrices eléctricos, baterías y soluciones integrales para la electrificación de flotas comerciales y de pasajeros. Con más de una década de experiencia, la compañía no solo diseña y fabrica tecnología propia en México, iniciando con un prototipo hasta ser un fabricante especializado que acompaña a operadores en toda la transición energética, desde la infraestructura de carga hasta el soporte operativo. Su relevancia radica en controlar la motorización eléctrica, un componente históricamente importado, permitiendo reducir costos, fortalecer la industria regional y acelerar la adopción de transporte cero emisiones.

Silux E: arquitectura con esencia latina 

El chasis DINA Silux E se convierte en uno de los pilares técnicos del ATTIVI, al ser una plataforma concebida desde cero para aplicaciones eléctricas. A diferencia de otras soluciones que parten de adaptaciones diésel, este desarrollo responde a una arquitectura específica que optimiza la integración de baterías, mejora la distribución de pesos y reduce el centro de gravedad. Esto se traduce en una operación más estable, eficiente y confortable, especialmente en entornos urbanos con alta exigencia operativa.

La configuración del Silux E permite alojar de manera estratégica los componentes de alta tensión, operando en rangos cercanos a los 695 Vdc, lo que garantiza un desempeño robusto en ciclos intensivos de trabajo. Asimismo, su diseño facilita tareas de mantenimiento al ofrecer accesibilidad a los sistemas críticos, un factor determinante para operadores que buscan maximizar la disponibilidad de flota y reducir tiempos de inactividad.

Eléctrico pensado para la ciudad

El ATTIVI se posiciona dentro del segmento de autobuses urbanos de alta capacidad, con una longitud cercana a los 12 metros y una configuración apta para atender corredores estructurados o rutas de alta demanda. Con capacidad de aproximadamente 80 pasajeros es ideal para sistemas BRT o auxiliares. El conjunto motriz entrega una potencia que oscila entre los 150 y 230 kW, acompañada de un torque elevado que favorece la respuesta en arranques y pendientes. A esto se suma un paquete de baterías con capacidad cercana a los 329 kWh, que permite alcanzar autonomías de hasta 250 kilómetros por carga, dependiendo de las condiciones de operación.

Este rango operativo resulta suficiente para cubrir jornadas completas en entornos urbanos, lo que reduce la necesidad de recargas intermedias y simplifica la logística de operación. La compatibilidad con sistemas de carga bajo estándar CCS-2 DC facilita su integración en infraestructuras existentes o en expansión, permitiendo tiempos de recarga eficientes que se adaptan a los ciclos operativos de los sistemas de transporte público. De esta manera, el ATTIVI no solo responde a la demanda energética, sino que se integra de manera coherente con los ecosistemas de movilidad actuales.

Confort y seguridad como ejes de la experiencia

Más allá de su propuesta tecnológica, el ATTIVI también pone el foco en la experiencia del usuario y en las condiciones de operación del conductor. La incorporación de suspensión neumática integral, junto con sistemas electrónicos de control de altura, permite una marcha más suave y estable, reduciendo vibraciones y mejorando la percepción de confort a bordo. Este aspecto cobra especial relevancia en ciudades donde la calidad de la infraestructura vial puede ser variable.

En términos de seguridad, el vehículo integra soluciones que cumplen con estándares internacionales, incluyendo sistemas de frenos electro asistidos, antibloqueo y control de tracción. La configuración de frenos de disco en el eje delantero y la asistencia electrónica contribuyen a una respuesta más precisa y segura, especialmente en condiciones de tráfico denso. Este enfoque integral no solo protege a los pasajeros, sino que también optimiza la operación diaria del sistema.

Electromovilidad con identidad latinoamericana

Uno de los elementos más diferenciadores del ATTIVI es su enfoque estratégico orientado a la región. A diferencia de propuestas importadas, este modelo ha sido concebido considerando las condiciones específicas de América Latina, desde las características de las vías hasta los modelos de negocio de los operadores. Esto permite una mayor adaptación y una implementación más eficiente en distintos contextos urbanos.

El desarrollo 100 % local implica también beneficios económicos y logísticos, como la disponibilidad de refacciones en el mercado nacional, soporte técnico cercano y la posibilidad de operar bajo esquemas financieros en moneda local, reduciendo la exposición a variaciones cambiarias. Este enfoque fortalece la industria regional y genera un impacto positivo en la cadena de valor, promoviendo el crecimiento de proveedores y el desarrollo tecnológico interno.

Expoforo Movilidad 2026: escenario de innovación

La presentación del ATTIVI en Expoforo Movilidad 2026 consolida a este evento como una plataforma clave para la exhibición de soluciones de transporte en América Latina. En este contexto, el modelo no solo destacó por su propuesta técnica, sino también por su mensaje de transformación industrial. La presencia de este autobús eléctrico evidenció que la región avanza hacia una movilidad más sostenible con desarrollos propios y competitivos.

Marcopolo reafirma así su compromiso con la innovación en mercados emergentes, apostando por soluciones que combinan tecnología global con producción local. Este enfoque permite acelerar la adopción de la electromovilidad en ciudades que enfrentan retos estructurales, pero que al mismo tiempo buscan modernizar sus sistemas de transporte.

El ATTIVI proyecta un alcance regional con alto potencial de implementación en países como Colombia, Chile y Perú, donde la transición hacia flotas eléctricas ya es una realidad en crecimiento. Su diseño y características técnicas lo hacen compatible con sistemas BRT, corredores urbanos y esquemas de transporte concesionado, ampliando su campo de aplicación.

La posibilidad de replicar modelos de integración industrial en otros países abre la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo para la industria latinoamericana. En este sentido, el ATTIVI no solo representa un avance tecnológico, sino también un modelo de colaboración que puede ser adaptado en diferentes mercados.

El futuro de la movilidad ya está en marcha, y esta vez, habla con acento latinoamericano. 🚍⚡

Volvo introduce en Brasil la primera flota de buses biarticulados 100 % eléctricos para sistemas BRT

La ciudad de Goiânia se convierte en el primer operador del mundo en incorporar el nuevo chasis eléctrico BZRT, desarrollado para corredores de alta capacidad.

Redacción Latinobus.

Volvo Buses dio un nuevo paso en la electrificación del transporte público en Latinoamérica con la entrega de la primera flota de buses biarticulados 100 % eléctricos en Brasil. La ciudad de Goiânia fue la primera a nivel global en incorporar el nuevo chasis BZRT, una plataforma diseñada específicamente para operaciones de alta demanda en sistemas BRT (Bus Rapid Transit).

La incorporación de estos vehículos se enmarca en el proceso de modernización del sistema BRT de la región metropolitana de Goiânia, una red que comenzó a operar en la década de 1970 y que actualmente cuenta con 47 estaciones, 213 paradas, 15 terminales y una extensión aproximada de 108 kilómetros. El sistema atiende a más de 2,5 millones de pasajeros al mes y constituye uno de los ejes estructurales de la movilidad urbana de la ciudad.

El chasis Volvo BZRT fue concebido como parte de la estrategia de la marca sueca para ofrecer soluciones de transporte urbano de gran capacidad con cero emisiones locales. Está equipado con dos motores eléctricos de 200 kW cada uno, que entregan una potencia combinada de 400 kW, equivalentes a unos 540 CV. Su arquitectura permite la instalación de hasta ocho baterías, con una capacidad máxima de 720 kWh, pensadas para garantizar la autonomía necesaria en operaciones intensivas y continuas.

Uno de los aspectos técnicos destacados del BZRT es la disposición central del motor eléctrico bajo el piso del vehículo, junto con la ubicación inferior de los paquetes de baterías. Esta configuración optimiza la distribución de pesos, mejora la estabilidad dinámica y libera espacio en el habitáculo, facilitando un diseño interior completamente plano y orientado a maximizar la capacidad de pasajeros. El chasis puede configurarse tanto en versiones biarticuladas de 28 metros, con capacidad para hasta 250 personas, como en versiones articuladas de 21 metros, aptas para alrededor de 180 pasajeros, combinadas con carrocerías Marcopolo desarrolladas para este tipo de operación urbana.

En materia de seguridad, el BZRT incorpora tecnologías avanzadas alineadas con la visión de “cero accidentes” de Volvo. Entre ellas se incluyen sistemas de cámaras para ampliar el campo visual del conductor, sensores frontales y laterales para la detección de peatones y ciclistas, reconocimiento de señales de tránsito y la Dirección Dinámica Volvo, orientada a mejorar la precisión de conducción y la estabilidad en maniobras complejas.

La producción del chasis se realiza en la planta de Volvo en Curitiba, Brasil, un centro con amplia experiencia en el desarrollo de buses articulados y biarticulados. Con esta nueva plataforma eléctrica, la compañía consolida una evolución tecnológica que combina cero emisiones de CO₂, reducción significativa de ruido y una alta eficiencia operativa, posicionando al BZRT como una de las soluciones más avanzadas para el futuro del transporte público de alta capacidad.

FIAA 2026 se configura como el principal aliado estratégico para el sector del autobús y autocar.

La Feria refuerza su papel como plataforma estratégica para anticipar el futuro del transporte de viajeros. Internacionalización, sostenibilidad y digitalización centrarán la propuesta de FIAA en su edición de 2026, que se celebrará del 22 al 24 de septiembre en IFEMA MADRID.

La próxima edición de FIAA, la Feria Internacional del Autobús y el Autocar, llegará el próximo mes de septiembre de 2026 en un momento clave para el sector del transporte de viajeros con carretera, que afronta el año con perspectivas sólidas y claras líneas de crecimiento. En un escenario marcado por profundas transformaciones y retos estructurales que consolidarán su evolución a corto y medio plazo, afrontando desafíos como la sostenibilidad, la digitalización, la renovación de concesiones, la captación de conductores, la adaptación a un marco regulatorio cambiante o el necesario equilibrio entre inversión y rentabilidad; un contexto en el que el sector necesita espacios de apoyo, análisis y cooperación.

“De cara a la próxima edición, FIAA evoluciona para dar respuesta a las necesidades reales y ser el principal aliado estratégico del sector”, explica David Moneo, director de la feria. “Nuestro papel es acompañar a los profesionales en un momento de cambio, facilitando el encuentro, el diálogo y el acceso a soluciones que ayuden a tomar decisiones informadas”

Según el informe El transporte público español, en el mejor momento de su historia, presentado por FIAAEspaña se ha consolidado con uno de los principales mercados del autobús más dinámicos de Europa, con un parque cercano a las 60.000 unidades y más de 4.300 nuevas matriculaciones en 2025. Esta fortaleza convive, sin embargo, con desafíos que marcarán la agenda de 2026.

“La fortaleza del sector no elimina la complejidad del momento actual”, señala Moneo. “Al contrario, obliga a abordar los cambios con planificación, coordinación y visión a largo plazo”.

Uno de los grandes desafíos para 2026 será la transición hacia flotas de bajas y cero emisiones. El impulso de los objetivos climáticos europeos y las políticas públicas de movilidad está acelerando la renovación de vehículos, pero también plantea retos técnicos, operativos y económicos. “FIAA permite analizar esta transición desde una perspectiva realista”, apunta Moneo. “La feria muestra distintas tecnologías y soluciones -electrificación, gas renovable, hidrógeno- para que cada operador pueda valorar qué opción se ajusta mejor a su realidad”.

La digitalización será otro eje determinante en 2026. La gestión inteligente de flotas el mantenimiento predictivo, la conectividad y el uso del dato se han convertido en factores clave para mejorar la eficiencia, la seguridad y la calidad del servicio. “En FIAA se podrá ver cómo la tecnología se traduce en mejoras concretas para las empresas”, explica Moneo. “La digitalización no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para afrontar mejor los retos del día a día”.

A estos ejes se suman desafíos como el relevo generacional de conductores, la adaptación normativa y la presión sobre la rentabilidad en un contexto de elevada inversión. “Son cuestiones que no pueden abordarse de forma aislada”, subraya David Moneo. “FIAA actúa como un espacio neutral donde los distintos actores del sector pueden intercambiar puntos de vista y avanzar hacia soluciones compartidas”.

De cara a 2026, FIAA refuerza además su dimensión internacional, con el objetivo de conectar al sector español con otros mercados y atraer a fabricantes, operadores y profesionales internacionales. “La internacionalización de FIAA amplía las oportunidades para las empresas del sector y refuerza su competitividad”, concluye Moneo. “Queremos que la feria sea un punto de conexión global en un momento de transformación del transporte de viajeros”. 

La Feria Internacional del Autobús y el Autocar (FIAA), organizada por IFEMA MADRID, se celebrará del 22 al 24 de septiembre de 2026.

Fuente: http://www.ifema.es Feria Internacional del Autobús y el Autocar.

Fotografías: http://www.ifema.es/fiaa Feria Internacional del Autobús y el Autocar.

🚨 JMC rompe el molde y presenta su nueva generación de autobuses: esto es lo que trae

El fabricante chino de utilitarios livianos representado en Colombia por Astara, llega al segmento de autobuses con tres chasises para buseta, dos con propulsión a Diésel euro VI y uno eléctrico.

Jíangling Motors Corporation (JMC) está presente en Colombia desde
2006 con su línea de pickups y, en 201 2, incursionó en el segmento de
camiones livianos, donde logró consolidarse como un fuerte competidor. La marca ha captado la atención de quienes requieren vehículos de carga para reparto urbano, última milla, paquetería y rutas cortas

El segundo semestre de 2023 marcó un punto de inflexión en la trayectoria de JMC en el país, cuando Astara una de las compañías líderes en movilidad a nivel mundial asumió su representación. De origen español, Astara emplea a más de 3.000 personas, tiene presencia en 19 países y en 2024 alcanzó una facturación superior a los 5.000
millones de euros. En Colombia, el grupo comercializa Hyundai, Fiat,
Jeep, RAM, Dodge, Peugeot, Opel, Volvo Cars, Zeekry JMC.

Desde la incorporación de JMC al portafolio de Astara en Colombia,
se han vendido 2.499 vehículos, principalmente camiones livianos y
pickups, representando el 1 8% de la facturación del grupo en el país. La
llegada de la marca al segmento de autobuses refuerza su estrategia de
crecimiento, aprovechando la reducida oferta de competidores, el
limitado inventario de este tipo de productos y el creciente interés por
renovar flotas.

Versiones de 1 9 hasta 34 pasajeros

JMC tiene una trayectoria de 40 años produciendo vehículos utilitarios Isuzu en China, y en 1993 formó la sociedad conjunta que hoy se conoce como Jiangxi Isuzu Motors. Esta alianza fabrica motores diésel, camiones, pickups y SUVs con tecnología japonesa, tanto para el
mercado local como para la exportación a cerca de 1 20 países Ahora, JMC incursiona en el segmento de autobuses en Colombia con tres plataformas diseñadas para servir como base a los carroceros locales, permitiendo construir vehículos para entre 19 y 34 pasajeros.
Dos de estos chasises cuentan con tecnología Diésel Euro VI y uno es
totalmente eléctrico, respondiendo al creciente interés por soluciones
de movilidad de cero emisiones, especialmente para recorridos urbanos y de corta distancia.

JMC CPR Y CQR EFICIENCIA EN TEGNOLOGIA DIESEL:

La gama inicia con el chasis CPR Diésel Euro VI, que incorpora tecnología japonesa producto de la sociedad conjunta. Está equipado con un motor de 2,9 litros, cuatro cilindros en línea y sistema commonrail Bosch, con turbo cargador de geometría variable e intercooler.
Produce 161 HP a 2.800 rpm y 441 Nm de torque entre 1.600 y 2.400
rpm. Su sistema de control de emisiones requiere urea automotriz, con un tanque de 1 6 litros.

La potencia llega a las ruedas mediante una transmisión manual WLY de seis velocidades. El modelo ofrece frenos completamente neumáticos, ABS y freno de ahogo, características bien valoradas por los transportadores colombianos. Su distancia entre ejes es de 3.360 mm,
adecuada para construir autobuses de aproximadamente 7 metros
de largo, ideales para microbuses de hasta 19 pasajeros o busetas de
hasta 25 ocupantes, con aplicaciones urbanas, intermunicipales, escolares y de servicio especial. Diésel Euro VI, el siguiente escalón es el chasis CQR que comparte motorización y transmisión con el CPR, pero incorpora una relación final de 5.125 y admite un peso bruto vehicular de 8.570 kg. Su distancia entre ejes es de 3.81 5 mm, lo que permite construir autobuses de alrededor de 8 metros y capacidad para hasta
34 pasajeros, igualmente aptos para las aplicaciones del CPR.

JMC CPR EV: el presente es eléctrico

La oferta se amplía con el CPR EV, un chasis eléctrico enchufable con
las mismas dimensiones y capacidad de la versión diésel, permitiendo configurar autobuses de hasta 25 pasajeros. Este modelo ofrece un desplazamiento silencioso, rendimiento destacado y cero emisiones durante la operación El motor Bosch entrega 180 kW de potencia y 999 Nm de torque, enviados directamente a las ruedas, ofreciendo excelente capacidad de ascenso y aceleración incluso con carga completa. Su operación se facilita con un selector electrónico.

Las baterías, suministradas por CATL el mayor fabricante mundial de este componente tienen 100,4 kWh de capacidad y pueden recargarse totalmente en 90 minutos usando cargadores rápidos de más de 60 kW. La autonomía puede alcanzar hasta 250 km bajo el ciclo CTLC, empleado en China para evaluar rangos en condiciones de tráfico urbano reales, con fases de arranque y detención frecuentes.



El modelo de lanzamiento:

JMC presentó, además, una buseta carrozada sobre el chasis CPR con
capacidad para 24 pasajeros, utilizando el modelo Onix del constructor bogotano Non Plus Ultra. Esta fabricante sigue activo en la industria colombiana del autobús y ha encontrado en las plataformas chinas una oportunidad para ampliar su presencia entre los transportadores y desde mediados de 2024, es propiedad de Santiago Ramírez & Compañía Ltda. firma de ingeniería especializada en proyectos de movilidad.

El vehículo está orientado al servicio especial o intermunicipal, con acabados más lujosos y confortables. Destacan los tonos marrón del interior, las sillas en vinilcuero firmadas por Jaque y una sensación de amplitud que evita la percepción típica del autobús pequeño. Incluye sistema de entretenimiento ambiental, asientos con cinturón de tres puntos, apoyapiés, puertos USB y aire acondicionado Transaire. El interior conserva el tablero del camión original, incluida la pantalla del sistema de infoentretenimiento.

Un aspecto sobresaliente es la incorporación de espejos retrovisores virtuales, que sustituyen los tradicionales. Las cámaras capturan todos los ángulos sin verse afectadas por las condiciones climáticas o de iluminación, eliminando puntos ciegos, ampliando la visual y mejorando la seguridad activa.

Presentes en toda Colombia

Los nuevos autobuses JMC se comercializan a través de una red de concesionarios presentes en 1 6 ciudades, con el respaldo de Astara. La
marca también trabaja en ampliar su oferta de carroceros para que los
clientes escojan el de su gusto. En los últimos años, JMC se ha convertido en un competidor sólido en el segmento de camiones livianos gracias a su atractiva relación precio/producto, con crecimientos promedio cercanos al 30% anual desde2019.
Con su incursión en el segmento de buses, JMC amplia su presencia en
el mercado colombiano y consolida su papel como un actor clave en el
desarrollo del transporte de pasajeros, combinando tecnología, sostenibilidad y visión industrial en una apuesta que marca un antes y un
después para la marca en la región.


Volvo Buses entregará a Goiânia los primeros biarticulados 100% eléctricos del mundo

La capital del estado de Goiás en Brasil será pionera global al incorporar 21 autobuses eléctricos Volvo BZRT a su sistema BRT, marcando un paso histórico hacia la descarbonización del transporte público.

Redacción Latinobus

Volvo Buses anunció la recepción del primer pedido a nivel mundial de autobuses biarticulados 100% eléctricos, que operarán en el sistema BRT de la Gran Goiânia, Brasil. Se trata de un acuerdo alcanzado con GreenMob Capital, empresa de inversión del Grupo HP especializada en proyectos de movilidad urbana, mediante el cual se incorporarán 21 autobuses Volvo BZRT: 16 articulados y 5 biarticulados.

André Marques, presidente de Volvo Buses Latinoamérica, destacó: «Con gran satisfacción anunciamos esta importante venta de uno de los principales sistemas BRT de Brasil. La ciudad de Goiânia da un paso importante hacia la descarbonización del transporte público al adoptar autobuses eléctricos de alta tecnología con características de seguridad excepcionales».

Los vehículos forman parte del primer lote de chasis eléctricos articulados y biarticulados fabricados en el complejo industrial de Volvo en Curitiba, Brasil. La versión biarticulada ofrecerá capacidad para 250 pasajeros, mientras que la articulada podrá transportar 180. Ambos modelos garantizan cero emisiones de CO₂, niveles de ruido muy bajos, puertas laterales dobles y aire acondicionado, asegurando una experiencia de viaje más sostenible y confortable.

En materia de seguridad, el Volvo BZRT está equipado con tecnología de vanguardia. Incorpora cámaras para mejorar la visibilidad del conductor, sensores frontales y laterales para detectar puntos ciegos y proteger a peatones y ciclistas, así como sistemas de reconocimiento de señales de tráfico. El vehículo cuenta además con el sistema Volvo Dynamic Steering (VDS) para mayor maniobrabilidad y estabilidad, y está preparado para activar el sistema «Zonas de Seguridad», que utiliza GPS para reducir automáticamente la velocidad en áreas críticas como terminales, escuelas y hospitales.

La red BRT de Goiânia transporta actualmente alrededor de 12 millones de pasajeros al mes, con proyecciones de alcanzar los 17 millones. Con una extensión de 50 km, más de 50 estaciones y conexiones hacia Trindade, Goianira y Senador Canedo, este sistema se verá fortalecido con la llegada de la nueva flota eléctrica.

La entrega de los autobuses está prevista para 2025, convirtiendo a Goiânia en la primera ciudad del mundo en operar biarticulados eléctricos en servicio regular. Con 28 metros de longitud, estos vehículos serán los más grandes en funcionamiento diario a nivel global, consolidando a Brasil y a Volvo Buses como referentes en la innovación y sostenibilidad del transporte masivo.