Tag Archives: #Actualidad

NPR vs NQR: Duelo Euro 6

Por: Redacción Latinobus

En esta ocasión, analizamos dos configuraciones que, aunque comparten el ADN de elegancia y calidad de ICC, ofrecen soluciones diferenciadas para las rutas de media y corta distancia de Coonorte. Hablamos del Chevrolet NPR y el Chevrolet NQR, ambos Euro 6, demostrando que la eficiencia y el respeto por el entorno son el estándar actual de la transportadora antioqueña.

Ingeniería Isuzu: El Corazón del Movimiento

Al comparar estas dos unidades, la primera gran diferencia radica en su configuración técnica. El NPR se presenta con una distancia entre ejes de 3.4 metros, lo que lo hace extremadamente ágil para maniobrar en entornos urbanos o vías secundarias con radios de giro exigentes. Por su parte, el NQR extiende su plataforma hasta los 3.8 metros, ofreciendo una mayor longitud total que se traduce en una estabilidad superior en carretera abierta.

El NPR está equipado con el motor 4JZ1, un bloque de 3.0 litros que entrega una potencia de 175 caballos. Es una máquina optimizada para el torque en bajas revoluciones, ideal para el arranque constante. El NQR, por otro lado, monta el conocido 4HK1-J, un motor de 5.2 litros que, aunque es capaz de alcanzar los 210 HP, viene con una programación específica para estas unidades de 180 caballos, priorizando la vida útil del componente y la economía de combustible.

En cuanto a la seguridad activa, el sistema de frenado marca una distinción clara: el NPR utiliza un sistema hidráulico con frenos de disco, ofreciendo una respuesta inmediata y precisa. En contraste, el NQR emplea frenos de aire (total aire) con sistema de tambor, diseñado para soportar mayores cargas térmicas en descensos prolongados. Ambos vehículos integran transmisión manual de seis velocidades y freno de ahogo, garantizando un control total para el operador.

Diseño Legacy: Estética con Funcionalidad

El modelo Legacy de ICC ha logrado posicionarse como un referente estético en el país. Lo primero que salta a la vista es su conjunto de iluminación. Las farolas frontales, compartidas por ambos modelos, proyectan una imagen moderna y agresiva, pero es en la parte posterior donde ocurre la magia. Las lámparas secuenciales no solo son un detalle visualmente atractivo que “enamora” a los transportadores, sino que mejoran significativamente la visibilidad para los vehículos que vienen detrás, aportando un plus de seguridad.

Al ingresar al NPR, notamos el esmero en la fabricación. La puerta de acceso cuenta con un mecanismo de accionamiento vertical de alta precisión; no es un sistema genérico, es una pieza de ingeniería fina. En el puesto de mando, ICC ha logrado una integración perfecta entre el tablero original Isuzu y sus propios desarrollos. A la izquierda, encontramos el control del aire acondicionado TransAire y el sistema multiplex, una tecnología que centraliza el control eléctrico del bus, permitiendo, por ejemplo, abrir y cerrar la puerta desde un control remoto de forma segura y automatizada.

Confort sin Concesiones: La Experiencia del Pasajero

A pesar de las diferencias de chasis, Coonorte y ICC han tomado una decisión estratégica en la distribución interior: ambas unidades están homologadas para 19 pasajeros. Esto permite que operen bajo la modalidad de microbús, pero con un nivel de confort propio de un bus de gran tamaño. Al sentarnos en el NPR, la sensación es de amplitud total. “El espacio para las piernas es brutal”, No se trata de meter sillas para cumplir una cuota; son asientos anchos, ergonómicos, donde es prácticamente imposible que las rodillas toquen el respaldo delantero. Esta configuración de 19 puestos, en lugar de los 25 que técnicamente podría albergar la carrocería, es una apuesta clara por la calidad del servicio al usuario.

Un detalle fundamental es la ausencia de división de cabina. En estas unidades, se utilizan mamparas a derecha e izquierda. ¿La razón? La accesibilidad mecánica. Al ser vehículos con motor delantero, la tapa del motor requiere espacio libre para realizar mantenimientos preventivos o correctivos. Una pared divisoria obstaculizaría el trabajo del mecánico, por lo que ICC diseña un habitáculo abierto que, además, mejora la visibilidad del conductor y la interacción con los pasajeros.

En el NQR, el espacio se siente aún más generoso debido a su longitud extra. Notamos detalles de lujo como los porta-paquetes con acabados en Piano Black, rejillas de retorno de aire estilizadas y una pantalla de televisión de gran formato para el entretenimiento a bordo. Incluso, en la unidad de exhibición, se observa un espacio posterior que funciona como un salón privado o camarote, ideal para los relevos en rutas más extensas.

La Prueba del Tiempo: Calidad que Perdura

Uno de los puntos más destacados de nuestra visita a Coonorte fue observar la longevidad de los productos ICC. Pudimos ver un modelo Viator del año 2018, con ocho años de trabajo pesado encima. La planitud de su lámina lateral es asombrosa; no presenta abolladuras, “remaches” o los típicos deterioros de carrocerías de menor calidad. Esto habla de un proceso de carrozado estructuralmente sólido y de un uso de materiales de primera línea.

Coonorte ha confiado históricamente en ICC por esta razón. Ver cómo las unidades nuevas (NPR y NQR Legacy) conviven con las veteranas de la flota confirma que la inversión en industria colombiana de alta gama es el camino correcto.

La industria carrocera colombiana, con ICC a la vanguardia, no tiene nada que envidiar a las grandes fábricas del continente. Estas unidades Legacy sobre chasis Chevrolet Euro 6 representan el equilibrio perfecto entre potencia Isuzu y confort nacional. Son vehículos diseñados para durar, para ser rentables y, sobre todo, para que el pasajero sienta que está viajando en primera clase, sin importar si la ruta es corta o si el clima en Medellín decide darnos una bienvenida pasada por agua.

Si están interesados en estas unidades, los invitamos a contactar a su concesionario Chevrolet más cercano o directamente a Autobuses ICC. Gracias por estar conectados con la señal de Latinobus, el canal del autobús en Latinoamérica. Compartan esta información y sigamos impulsando nuestra industria.

Scania lanza en Europa el motor Scania Super 11: ¿Una posible evolución para el Scania  en Latinoamérica?

El panorama del transporte de pasajeros acaba de experimentar un sismo tecnológico con la llegada de una pieza de ingeniería que promete un cambio en las reglas del juego. Scania ha levantado el telón en el Viejo Continente de su más reciente innovación: el motor Super 11 , una planta motriz que no es simplemente una actualización, sino una reingeniería total destinada a optimizar cada gota de combustible en los segmentos de autobuses urbanos, interurbanos y de larga distancia.

La Ciencia detrás del “Super” 

¿Qué hace que un motor de 11 litros sea la noticia más relevante del año en el sector automotriz pesado? La respuesta reside en la arquitectura del tren motriz. El nuevo Super 11 se basa en la plataforma de motores de combustión más avanzada de la firma sueca, diseñada para cumplir con las normativas de emisiones más estrictas del mundo sin sacrificar la entrega de torque, Con rangos de potencia que alcanzan los 350, 390 y 430 CV , este bloque de 11 litros se perfila como el reemplazo estratégico para aplicaciones que históricamente exigían la cilindrada de 13 litros, optimizando el peso y reduciendo el consumo sin sacrificar la fuerza necesaria para las rutas de nuestra topografía.

A diferencia de sus predecesores, este bloque motor integra un Tecnología de Frenado Variable de Válvulas (VVB): Un sistema que prioriza la seguridad y el control en descensos prolongados, reduciendo restrictivamente el desgaste de los componentes de frenado de servicio además; el  sistema de culata de una sola pieza y un doble árbol de levas en cabeza ( DOHC )  permite una gestión de válvulas mucho más precisa, lo que se traduce en una combustión más limpia y eficiente. Para el operador, se traduce a una reducción directa en los costos operativos, un factor crítico en la rentabilidad de las flotas modernas.

Rendimiento: 

Desde el punto de vista técnico, el Super 11 destaca por su impresionante capacidad de frenado por liberación de compresión (CRB) . Este sistema permite que el motor asuma una carga significativa de la tarea de frenado, reduciendo el desgaste de los frenos de servicio y aumentando la seguridad en descensos prolongados, una característica vital para las complejas topografías regionales.

La eficiencia térmica es otro de los pilares de este lanzamiento. Gracias a una relación de compresión mejorada y a un sistema de postratamiento de gases de escape ( Scania Twin SCR), el motor logra convertir una mayor proporción de energía química en movimiento mecánico. Los datos indican que esta nueva plataforma puede ofrecer un ahorro de combustible de hasta el 8% en comparación con la generación anterior, una cifra que, multiplicada por los kilómetros que recorre un autobús al año, representa una ventaja competitiva abismal.

Versatilidad al Futuro

Aunque su debut ha captado la atención en las principales capitales europeas, la ingeniería del Super 11 está pensada para la globalidad. Scania ha diseñado este motor para ser compatible con diversos biocombustibles, como el HVO (aceite vegetal hidrotratado), permitiendo que las empresas de transporte inicien su transición hacia la descarbonización sin esperar a una infraestructura eléctrica completa.

El motor se integra perfectamente con la nueva gama de cajas de cambios Opticruise G25 y G33 , que ofrecen cambios de marcha más rápidos y suaves. Esta sinergia entre motor y transmisión garantiza que el vehículo siempre trabaje en su “zona verde” o rango de máxima eficiencia. La pregunta que queda en el aire para los transportistas locales es si este bloque será el sucesor natural del  K320, elevando el estándar de potencia y ahorro en nuestras rutas.

El lanzamiento del Scania Super 11 marca un hito en la historia de la movilidad. No se trata solo de caballos de fuerza; se trata de una visión integral donde la sostenibilidad y la rentabilidad caminan de la mano. Con este bloque de 11 litros, el fabricante sueco demuestra que el motor de combustión interna aún tiene secretos por revelar y que la eficiencia máxima es un objetivo en constante movimiento.

Brisa de Cambio en la Arenosa

Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar.

Por: Redacción Latinobus

El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.

Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación 

En el núcleo de esta apuesta se encuentran los chasises Chevrolet MS 4.9 y 4.4 plataformas que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.

A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque automotor bajo este mismo concepto técnico.

Attivi: diseño pensado para la operación urbana

Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.

En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.

Estandarización: eficiencia a gran escala

¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.

La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitar la capacitación técnica del personal. A su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.

Un modelo financiero que marca la diferencia

Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación efectivos. En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente supera los 200 pesos.

Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial. El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.

Impacto: más allá de la renovación

La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla. Para el usuario, se traduce en mayor confort, seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga. Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte urbano.

Barranquilla demuestra que la renovación del transporte colectivo es posible cuando existe articulación entre regulación, empresa y usuario. Más que una simple incorporación de buses, este proceso se consolida como un modelo replicable para otras ciudades del país que buscan modernizar sus sistemas bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia y visión a largo plazo.

¿Qué esta pasando con la Electromovilidad? Cambio para el ambiente y para la conducción

La industria automotriz atraviesa una de las metamorfosis más profundas de su historia. No se trata solo de un cambio de combustible, sino de una reingeniería completa de la relación entre el hombre y la máquina. Históricamente, la Fórmula 1 ha servido como el laboratorio de pruebas más exigentes del mundo, donde la vanguardia tecnológica nace para luego filtrarse hacia las calles y eventualmente, hacia los robustos chasis del transporte público masivo.

Hoy, la electrificación no es una promesa de futuro; es una realidad operativa que exige nuevos protocolos. Sin embargo, este avance trae consigo desafíos técnicos y humanos que han quedado evidenciados incluso en la máxima categoría del automovilismo, recordándonos que la potencia eléctrica requiere una gestión de energía mucho más estratégica que la combustión tradicional.

La F1: El espejo de la movilidad urbana

La Fórmula 1 es, por definición, el epicentro de la innovación. Muchos de los sistemas que hoy vemos en autobuses eléctricos de última generación, como el frenado regenerativo o los sistemas de gestión térmica de baterías, tuvieron sus ancestros en los sistemas KERS y ERS de los monoplazas. La eficiencia es el eje central de la competencia, y la electrificación ha convertido las carreras en un juego de ajedrez energético.

Recientemente, el Gran Premio de Japón fue escenario de un incidente que puso de manifiesto esta nueva dinámica. El accidente de Oliver Bearman tras intentar esquivar a Franco Colapinto no fue solo un error de cálculo en pista; fue una consecuencia indirecta de los modos de gestión de energía. En la F1 moderna, los vehículos híbridos deben utilizar su motor de combustión interna para generar energía destinada al motor eléctrico en fases específicas.

Este proceso, conocido como cosecha o recolección de energía, obliga a los pilotos a circular a velocidades significativamente reducidas en ciertos sectores de la pista para “recargar” el sistema. Esta disparidad de velocidades en pista vehículos en modo de ataque versus vehículos en modo de recarga crea situaciones de riesgo y convierte sectores de la carrera en un entorno más lento y complejo. Lo que sucede en el circuito de Suzuka es una advertencia técnica para lo que ocurre en las avenidas de nuestras ciudades.

Del monoplaza al bus eléctrico: La gestión de la autonomía

Al igual que en la F1, donde un piloto debe decidir cuándo usar su reserva eléctrica, los conductores de los nuevos sistemas de transporte masivo, como el de Bogotá , se enfrentan a un cambio de paradigma en sus “costumbres” de conducción. La llegada de flotas eléctricas masivas a la capital colombiana en este 2026 marca un hito, pero también exige una transformación en la pedagogía del operador.

En un autobús diésel convencional, la aceleración brusca resultaba en un desperdicio de combustible y emisiones, pero la “recarga” era cuestión de minutos en una estación. En la electromovilidad, la autonomía es un recurso finito y extremadamente sensible al comportamiento humano. Existe una técnica de compresión directa: entre más agresiva sea el perfil de aceleración, más rápida es la descarga de los paquetes de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) o níquel-manganeso-cobalto (NMC).

La física detrás de esto es simple pero implacable. Los picos de demanda de corriente (amperaje) generan calor en las celdas, lo que reduce la eficiencia química y drena la energía útil de forma exponencial. Por ello, los sistemas de transporte masivo requieren hoy una conducción sostenida y predictiva . Un conductor que no entiende la inercia y la regeneración eléctrica está condenado a dejar su vehículo fuera de servicio antes de terminar la jornada.

Modos de conducción: La técnica detrás de la sostenibilidad

La explicación técnica de por qué la F1 y el transporte masivo comparten esta problemática reside en la gestión de potencia . En ambos casos, el motor eléctrico entrega el 100% de su torque de manera casi instantánea. Si un conductor de autobús en Bogotá acelera a fondo en cada arranque, está sometiendo al inversor ya la batería a un estrés térmico innecesario. Para maximizar la autonomía y la vida útil del vehículo, se deben adoptar los siguientes pilares técnicos:

Aceleración Progresiva: Evitar los picos de descarga iniciales para mantener la estabilidad del voltaje en la batería.

Frenado Regenerativo Eficaz: Aprender a usar el freno motor eléctrico para devolver energía al sistema, reduciendo el desgaste de las bandas de freno mecánicos.

Conducción Predictiva: Anticipar el tráfico para evitar frenadas innecesarias, tal como los pilotos de F1 gestionan el lift-and-coast (soltar el acelerador antes de la curva) para ahorrar combustible y energía.

Esta transformación de “costumbres” es necesaria para evitar que el transporte urbano se convierta en un entorno de “velocidades variables” peligrosas, similar a las que causaron el incidente entre Bearman y Colapinto. La seguridad vial en la era eléctrica depende de la uniformidad del flujo vehicular.

Un cambio cultural en el puesto de mando

Es válido afirmar que la electromovilidad ha democratizado la tecnología de punta. Lo que antes era exclusivo de un ingeniero de pista en una escudería europea, hoy es parte del tablero de instrumentos de un operador en el patio-taller de una troncal urbana. La telemetría en tiempo real ahora monitorea si el conductor está siendo “amigable” con la batería o si está comprometiendo la operación de la flota.

Este cambio de hábitos es la verdadera transformación ambiental. De nada sirve tener un vehículo de cero emisiones si el modo de conducción obliga a ciclos de carga más frecuentes, aumentando la huella de carbono indirecta y el costo operativo. La eficiencia no es solo un dato en la ficha técnica del fabricante del chasis; es una habilidad que se desarrolla tras el volante.

El nuevo sitio web de AUTOBUSES AGA

La nueva plataforma integra diseño vanguardista, navegación intuitiva y acceso directo a información clave. Una herramienta digital pensada para facilitar la consulta, el contacto comercial y la toma de decisiones en la industria.

Autobuses AGA presenta la renovación de su sitio web como parte de una estrategia clara de evolución digital, alineada con las nuevas dinámicas de consulta, contacto y toma de decisiones dentro de la industria del transporte. La actualización no se limita a un rediseño visual: responde a una arquitectura de información optimizada, enfocada en facilitar el acceso a contenidos relevantes desde cualquier dispositivo.

La nueva plataforma adopta un lenguaje gráfico contemporáneo, con navegación intuitiva y jerarquías bien definidas. Desde la página principal, el usuario encuentra accesos directos a las líneas de producto, información corporativa y canales de contacto, reduciendo la fricción en la búsqueda de datos técnicos o comerciales. Este enfoque permite que tanto empresarios transportadores como carroceros o aliados estratégicos puedan identificar rápidamente las soluciones que ofrece la marca.

Uno de los puntos más destacados es la estructuración de las secciones
de producto, donde modelos como Ventus y Forever adquieren un protagonismo claro y bien soportado. Cada uno cuenta con espacios
dedicados que integran información técnica, aplicaciones y atributos diferenciales, presentados de forma ordenada y fácil de consultar. En el caso de Ventus, se resalta su enfoque en eficiencia operativa y versatilidad, mientras que Forever apunta a configuraciones que privilegian confort y durabilidad en operaciones de mayor exigencia. Esta organización no solo mejora la experiencia del usuario, sino que. también fortalece la argumentación comercial desde el entorno digital.

El sitio también incorpora rutas directas hacia el equipo comercial, entendiendo que la conversión no termina en la consultas de información. Formularios accesibles, botones de contacto visibles y una integración clara de canales permiten establecer comunicación inmediata para cotizaciones, asesoría o seguimiento de proyectos. Este aspecto resulta clave en un sector donde las decisiones requieren acompañamiento técnico y cercanía con el fabricante.

Con esta actualización, Autobuses AGA evidencia que la innovación no
se limita al desarrollo de sus productos, sino que se extiende a sus canales de contacto con el mercado. La web se consolida como una herramienta activa dentro del proceso comercial, capaz de informar, orientar y conectar en un entorno cada vez más digitalizado.


Visita http://www.autobusesaga.com.

Kilómetros que construyen legado

Más de cuatro décadas recorriendo nuestro país y una elección que se mantiene firme: los buses de Chevrolet.

Desde 1986, Don Carlos ha recorrido la topografía colombiana de
punta a punta. Entre subidas exigentes, curvas interminables y
jornadas largas, su experiencia demuestra por qué el desempeño, la
eficiencia y la confiabilidad de un bus hacen la diferencia cuando la
carretera es el lugar de trabajo.

“La carretera no perdona. Por eso el bus tiene que estar a la altura del
país”

Don Carlos empezó a manejar vehículos de servicio público en 1986, en el transporte urbano de Bogotá. Eran otros tiempos: el conductor no solo manejaba, también cobraba, hacía jornadas extensas y resolvía todo sobre la marcha. Con los años, su ruta lo llevó al transporte intermunicipal, donde la exigencia es mayor y la experiencia se vuelve el principal aliado.

En 1998 llegó a Flota Magdalena, empresa en la que lleva más de 27 años. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre carreteras, madrugadas y kilómetros acumulados.

“Colombia se maneja distinto: aquí hay subidas, curvas y climas que ponen todo a prueba.”

La topografía colombiana no es sencilla. Don Carlos lo sabe bien: páramos, descensos largos, curvas cerradas y cambios constantes de temperatura hacen que el desempeño del bus sea clave.

En su experiencia, los buses Chevrolet han respondido bien a esas condiciones. Destaca la fuerza del motor en las subidas, la estabilidad en recorridos exigentes y el control de temperatura incluso en trayectos largos. Para él, que el bus mantenga un rendimiento constante es fundamental para cumplir la ruta sin contratiempos.

“Cuando uno pasa tantas horas al volante, la comodidad deja de ser un lujo.”

Las jornadas largas hacen que cada detalle cuente. Don Carlos resalta la suavidad de manejo, la dirección más liviana y la reducción del ruido en cabina, factores que hacen el trabajo más llevadero y ayudan a llegar menos fatigado al final del día.

Además, valora sistemas de apoyo a la conducción como el arranque en pendiente, que aportan tranquilidad en situaciones cotidianas y reducen el esfuerzo físico del conductor.

En rutas largas y con alta demanda, el consumo de combustible se vuelve un factor decisivo. Don Carlos destaca el rendimiento del bus Chevrolet, incluso con el aire acondicionado en funcionamiento durante todo el trayecto.

Para él, la eficiencia no solo impacta los costos, sino también la planeación del viaje y la tranquilidad de la operación.

“En carretera, saber que hay respaldo en cualquier lugar marca la diferencia.”

Después de tantos años, Don Carlos valora especialmente la confiabilidad del producto y el respaldo de la marca. La disponibilidad de repuestos, el conocimiento de los mecánicos en todo el país y la posibilidad de resolver imprevistos sin depender exclusivamente de una grúa son aspectos que aportan seguridad en el día a día.

A esto se suma la durabilidad de los componentes del chasis y el buen valor de reventa, elementos que hacen que la inversión se sostenga en el tiempo. Y es que desde que inició a conducir los antiguos CHR 580, o los poderosos LV 150, nunca supo lo que significaba rodar sin respaldo.

“Chevrolet ha sido parte de mi vida laboral.”

Hoy, pensando en el futuro y en una jubilación cercana, Don Carlos atrás con orgullo. Durante décadas, Chevrolet ha sido su herramienta de trabajo, acompañándolo en rutas exigentes – como sólo quienes manejan en Colombia conocen en una vida dedicada al servicio.

Porque cuando el bus responde, el conductor puede concentrarse en lo más importante: llevar a las personas a su destino con seguridad y volver a casa y reunirse con su familia con la tranquilidad de haber hecho bien su trabajo.

Optimuss Inter Eficiencia y Seguridad Busscar

El nuevo Optimuss Inter se posiciona como una de las propuestas más versátiles y equilibradas del segmento, diseñado para responder con eficiencia a las exigencias de recorridos medianos y operaciones de transporte especial.

Con una altura de 3.300 mm, ancho de 2.400 mm y una longitud total de
9.200 mm, este modelo presenta un diseño compacto que facilita la operación en entornos de movilidad exigentes, sin sacrificar comodidad ni capacidad interna. Su piso a nivel garantiza accesibilidad fluida y una mejor experiencia de movimiento dentro del vehículo.

En el corazón del Optimuss Inter se encuentra su plataforma Euro VI LCK 6850 D, impulsada por un motor de 170 HP y una cilindrada de 3800 cm3 con turbo alimentador, lo que se traduce en un desempeño eficiente y una respuesta confiable incluso en trayectos con exigencias
variables. Además, su peso bruto vehicular de 10 toneladas se ajusta a las necesidades de operación equilibrada y economía en el consumo.

Pensado para transportar hasta 35 pasajeros ofrece una cabina interior diseñada con atención al detalle: la silletería personalizada, puertos USB ubicados en los portapaquetes y un sistema de climatización robusto con aire acondicionado de 90.000 BTU/h, ideal para mantener el confort incluso en condiciones climáticas desafiantes.

En materia de seguridad, el Optimuss Inter integra cinturones de tres puntos, sistema de frenos ABS, una distancia entre ejes reducida para optimizar la maniobrabilidad y la destacada incorporación de espejos digitales, que mejoran la visibilidad del conductor en todo momento. A esto se suma una puerta independiente para acceso del conductor, característica que aporta funcionalidad y control operativo.

Siguiendo la línea de diseño


El primer aspecto que se identifica en el Optimuss Inter es su coherencia formal, heredada de los modelos de carretera de la marca. Esta línea de diseño, iniciada con el Busstar DD y posteriormente adoptada por los Busstar 380 y 360, le permite mantener una silueta claramente reconocible.

Se distingue por un frontal con lámparas redondas, una amplia puerta posterior con luces de posición y reversa modulares, y un cristal panorámico completo con puerta de inspección en la zona media frontal. Por su parte el lateral tiene su propia personalidad, sin perder la identidad Busscar.

Para aplicaciones especiales y necesidades de equipaje o herramientas, el modelo incluye una bodega pasante y un espacio adicional destinado al almacenamiento técnico, reforzando su versatilidad en campo. Sus luces S2 Premium complementan la estética moderna y la visibilidad nocturna, ofreciendo una presencia sólida en carretera.

El Optimuss Inter llega como una solución integral para operadores que buscan eficiencia, maniobrabilidad y alto desempeño, sin renunciar al confort ni a la seguridad que exige el transporte contemporáneo. Un aliado ideal para rutas urbanas extendidas, traslados corporativos y servicios especiales que demandan confiabilidad total.

La industria bajo presión Aranceles y su efecto en Hino

La imposición de aranceles del 30 % entre Colombia y Ecuador, vigente desde febrero de 2026, traslada un conflicto diplomático al terreno comercial. Aunque el foco inicial fue agrícola, el impacto ya alcanza al sector automotor, especialmente a los chasis para transporte de carga y pasajeros.

Hiño consolidó en Colombia un eje industrial desde 2008 con su planta
en Cota, Cundinamarca. Esta instalación, diseñada para ensamblaje de camiones, buses y chasis, se convirtió en un nodo de exportación hacia mercados andinos como Ecuador, Perú y Argentina. Con una capacidad cercana a 6.000 unidades anuales y un componente local del 30 %, la operación permitió integrar producción, logística y suministro de repuestos en la región.

El crecimiento fue sostenido. Para 2012 se alcanzaron 10.000 unidades ensambladas, con Ecuador como principal destino a través de distribuidores como Mavesa y Teojama. En 2014 y 2016 se superaron las 20.000 y 30.000 unidades, respectivamente, impulsadas por la demanda de camiones, buses y chasis diseñados para condiciones topográficas exigentes. Este modelo fortaleció el empleo, la transferencia tecnológica y la consolidación de una cadena logística.

La entrada en vigor del arancel del 30 % modifica este esquema. Los
productos ensamblados en Colombia pierden competitividad frente a
alternativas locales o importaciones desde países con acuerdos comerciales más favorables. El impacto no se limita a la venta de unidades nuevas: también compromete la cadena de repuestos, el servicio posventa y la disponibilidad de componentes, elementos críticos en la operación del transporte pesado.

En Ecuador, este escenario reabre la discusión sobre producción local.
Históricamente, ciudades como Ambato concentraron actividad industrial en carrocerías y ensamblaje de chasis. Con la integración andina, buena parte de esta capacidad fue desplazada por importaciones.

La planta de Mavesa en Ambato aparece como un punto potencial para esta reactivación. Un esquema de ensamblaje tipo CKD (Completely Knocked Down) permitiría reducir la carga arancelaria, mantener competitividad en precios y preservar parte del flujo comercial. Este modelo ya ha sido aplicado en otros mercados de la región, donde ensambladoras locales ajustan su operación para mitigar impactos de políticas comerciales.

El efecto inmediato se concentra en tres frentes. Primero, el encarecimiento de importaciones, que reduce la competitividad de los chasis provenientes de Colombia. Segundo, la presión sobre concesionarios y distribuidores, que enfrentan una posible contracción en la demanda y en los ingresos asociados a mantenimiento y posventa. Tercero, una oportunidad para reactivar producción local en Ecuador, aunque condicionada a inversiones, acuerdos y estabilidad regulatoria.

Más allá de su duración, este escenario obliga a revisar el modelo de integración regional en la industria automotriz andina. Lo que fue un esquema basado en complementariedad productiva ahora enfrenta restricciones directas. Para Hiño, el reto no se limita a absorber el impacto arancelario, sino a redefinir su estrategia en un entorno donde las condiciones comerciales dejan de ser previsibles.

JMC CPR EV Eficiencia eléctrica asequible

El JMC CPR EV, representado por Astara, se posiciona en el segmento de microbuses y busetas eléctricas. Está homologado para 19 a 24 pasajeros y orientado a operación urbana, intermunicipal corta y transporte especial.

El chasis incorpora un motor síncrono de imanes permanentes desarrollado por BOSCH®, con una potencia máxima de 180 kW (241 HP) a 4.500 rpm y un torque de42 kgm en el mismo rango. Este conjunto trabaja con una transmisión automática y una relación de eje final de
4.010, lo que permite una entrega de potencia continua, sin interrupciones y con menor desgaste frente a configuraciones Diésel tradicionales.

El sistema de almacenamiento energético está compuesto por baterías CATL® de Litio Ferrofosfato (LFP), con una capacidad de 100 kWh (140 Ah / 700 V). Esta química prioriza estabilidad térmica y durabilidad, con una vida útil estimada de 6.000 ciclos de carga. En términos de operación, el CPR EV alcanza una autonomía de hasta 310 km bajo ciclo CWTVC y 254 km bajo estándar WLTP, cifras suficientes para cubrir jornadas completas en entornos urbanos sin recargas intermedias. El sistema admite carga rápida en corriente continua (DC) del 0 al 80% en 1,5 horas mediante conector GBT, e incorpora una batería auxiliar de 12 V para sistemas secundarios.

En dimensiones, el chasis presenta una longitud total de 7.025 mm, una distancia entre ejes de 3.815 mm y un ancho total de 2.180 mm, con ancho de llantas traseras de 2.140 mm. El voladizo delantero es de 1.150 mm y el trasero de 2.060 mm, con un ancho entre bastidores de 900 mm. Estas proporciones permiten configuraciones compactas y adaptables a distintas carrocerías dentro del segmento; así podría utilizarse como microbús de 19 pasajeros, o minibuseta de 25 viajeros.

Resistencia y control

El peso bruto vehicular es de 8.000 kg, con una capacidad de carga de
5.810 kg. El eje delantero soporta hasta 2.980 kg, mientras que el eje
trasero alcanza una capacidad máxima de 8.400 kg, lo que permite una distribución adecuada del peso en aplicaciones de transporte de pasajeros y la instalación de carrocerías con suficiente espacio interior para llevar sus usuarios.

El sistema de suspensión mantiene una configuración convencional con ballestas reforzadas en el eje delantero, acompañadas de amortiguadores y barra estabilizadora. En el eje trasero se utiliza un eje rígido con ballestas, amortiguadores inclinados y contrapuestos. Este esquema prioriza robustez y facilidad de mantenimiento en condiciones
de operación exigentes.

Astara respalda la operación de vehículos comerciales en Colombia con una red estructurada de distribución, servicio y soporte posventa. Su presencia cubre las principales regiones del país, con atención enfocada en disponibilidad de repuestos, mantenimiento programado y respuesta técnica en operación.

En el segmento comercial, este respaldo es determinante, ya que reduce tiempos de inmovilización y mejora la continuidad del negocio. Además, Astara integra procesos de capacitación para operadores y personal técnico, fortaleciendo el uso adecuado de las unidades. Este enfoque permite acompañar la adopción de nuevas tecnologías, incluyendo plataformas eléctricas, con un soporte acorde a las exigencias del transporte actual.

El JMC CPR EV es una propuesta enfocada en electrificación aplicada
a operación real. Combina componentes reconocidos, autonomía
funcional y una arquitectura técnica sencilla, con el respaldo de Astara
en el mercado colombiano.

Inchcape integra su operación en Colombia y presenta la nueva Sprinter 411.

La operación de vehículos comerciales de Inchcape en Colombia entra en una nueva etapa. Bajo la dirección de Ricardo Bernal, responsable de vans, camiones y maquinaria, la compañía avanza en la integración de sus marcas, que hasta ahora se gestionaban de forma independiente.

El cambio responde a una visión estratégica: aunque cada marca mantiene su propio mensaje y propuesta de valor, la operación se articula de manera conjunta, consolidando un portafolio que abarca desde la van más pequeña hasta el camión de mayor capacidad, con productos provenientes de Europa, Estados Unidos, Japón y China.

En este esquema, el portafolio de vans de Mercedes-Benz gana protagonismo, mientras que la operación de camiones y buses de la marca continúa bajo la gestión independiente de Divemotor.

Posventa: el eje de la transformación

Uno de los principales focos de trabajo ha sido la posventa, estructurada sobre cuatro pilares: producto, posventa, cobertura y talento humano.

Fernando Posada, Vans Manager, resume el enfoque: “Tenemos que aprender que debe dolernos el sufrimiento del cliente. Un vehículo detenido es la inversión de una familia; una ambulancia detenida es una afectación a un municipio”.

El diagnóstico era claro: una gran parte de los vehículos no ingresaba a talleres oficiales, sino que era atendida en establecimientos no autorizados, motivados por menores costos. Esto impactaba directamente la rotación de inventarios y la fidelización.

Para revertir la tendencia, Inchcape implementó compras masivas a fábrica, logrando reducir los precios de repuestos clave como frenos, sistemas de filtración y componentes de mantenimiento. A la par, desarrolló campañas en calle para desmontar la percepción de altos costos en el servicio oficial.

Los resultados ya son visibles. Las ventas por mostrador, que representaban cerca del 75 %, se redujeron al 53 %, mientras que la retención de clientes en talleres oficiales alcanzó el 67 %

Apertura a nuevos segmentos

La estrategia también contempla la diversificación del mercado. A la tradicional oferta de vehículos blancos para transporte intermunicipal se suman ahora versiones negras orientadas a servicios premium, abriendo un nuevo nicho de movilidad tipo “luxury”.

Conectividad como valor agregado

Otro de los avances clave es la incorporación de I.Connect, un ecosistema telemático que viene incluido en el valor del vehículo. Más allá de un sistema GPS, se trata de una plataforma conectada a la ECU del motor que permite monitorear en detalle el comportamiento del vehículo.

Disponible tanto en web como en aplicación móvil, I.Connect está diseñado como una herramienta de gestión de flota escalable, que puede ser utilizada desde un solo vehículo hasta operaciones más complejas. Entre sus funcionalidades se incluyen geocercas y herramientas que facilitan la gestión del servicio posventa.

Sprinter 411: apuesta por el segmento mid

En producto, la gran novedad es la Sprinter 411, desarrollada con foco en las condiciones del mercado colombiano. Se trata de un vehículo pensado para operaciones exigentes, con recorridos que pueden alcanzar los 15.000 kilómetros cada 20 días en entornos de alta congestión, vías en mal estado y geografía compleja.

Con capacidad para 8 pasajeros más conductor, la Sprinter 411 apunta al segmento intermedio, en crecimiento en los últimos años, y se posiciona como reemplazo de la Vito. La meta es comercializar más de 200 unidades, mientras que la versión de 19 pasajeros proyecta alcanzar 500 unidades hacia 2026.

El modelo ofrece mejoras en espacio interior, con mayor amplitud en cabina y una zona de equipaje más generosa, resolviendo una de las principales debilidades históricas del segmento.

En términos técnicos, cuenta con 6 metros de largo, 2 metros de ancho y 2,4 metros de alto. Su peso en vacío es de 2.500 kg, con un PBV de 4.000 kg, lo que permite una capacidad de carga cercana a 700 kg después de pasajeros.

Eficiencia, seguridad y operación

La Sprinter 411 equipa el motor OM654LA, ajustado a 113 hp y 300 Nm de torque. Se trata de un bloque de 1,9 litros, 4 cilindros, con turbo de geometría variable y sistema Common Rail de última generación.

Como van, ofrece ventajas operativas frente a los buses tradicionales: menor vibración, menor ruido y una conducción más confortable. Además, paga peaje como automóvil o camioneta y cuenta con tracción trasera.

En seguridad, incorpora asistencias como mantenimiento de carril, control de viento lateral, arranque en pendiente, control de crucero, frenado autónomo de emergencia y asistente de frenado activo.

El equipamiento se complementa con exploradoras adaptativas, luces de freno activas, aire acondicionado bizona y una garantía de 2 años o 200.000 kilómetros

Portafolio y precios

El portafolio de vans incluye versiones eléctricas y diésel, con precios que van desde $199.900.000 para la Sprinter 411 hasta $367.900.000 para la Sprinter 517, sin incluir adecuaciones.

Personalización desde fábrica

Finalmente, la marca fortalece su oferta con el portafolio “luxury”, que permite configuraciones especiales desde fábrica, incluyendo oficinas móviles, ambulancias y vehículos tipo limusina, adaptados a las necesidades de cada cliente.

Con esta estrategia, Inchcape busca no solo fortalecer su presencia en el segmento de vans, sino también transformar la relación con el cliente a través de la posventa, la conectividad y la especialización del portafolio.