Una Terminal a la altura de la región, un orgullo vallenato que mueve a buen ritmo

Nuestra pasada visita a la ciudad de Valledupar, con motivo de asistir a la inauguración del sistema estratégico SIVA, nos permitió además darnos una vuelta por su Ter-minal de Transportes, un punto de encuentro obligado para los viajeros que desean desplazarse a otros destinos en el interior del departamento o incluso, comunicarse por vía terrestre con el resto del país.
Gracias al recientemente posesionado gerente del Terminal, Andrés Camilo Castro, y de Osman Carrillo, su Jefe de Gestión Operativa, tuvimos oportunidad de conocer en detalle este vital puerto terrestre, que cada año moviliza más de 1.5 millones de viajeros.
El Terminal de Transportes de Valledupar fue constituido en diciembre de 1985, como una sociedad comercial de capital público y privado, que se estructura y organiza como una sociedad anónima.

Desde sus bahías se despachan todo tipo de vehículos, sean buses de gran capacidad, busetas o taxis regionales, que se mueven dentro del departamento a municipios como Becerril, Agua-chica o Codazzi, pero también, hay un intenso tráfico a los departamentos vecinos de Atlántico, los Santanderes, Magdalena, Bolívar y La Guajira.
Empresas como Cootragua, Cootracegua, Copetran, Berlinas del Fonce, Cotaxi, Cootracosta entre otras, son las principales protagonistas de la operación en esta infraestructura, que se encuentra vigilada por la Superintendencia de Puertos y Transporte.

Foto: Semanario La Calle
Una completa oferta de servicios
El terminal está dividido entre la zona de taquillas, área de descarga de pasajeros, bahías de abordaje, zona de parqueo y área administrativa, teniendo también un amplio espacio comercial donde además de productos y servicios los viajeros tendrán una interesante oferta gastro-nómica, zona de abordaje de taxis, banco y cajeros automáticos, baños con duchas, WiFi gratuito durante su visita y hasta cargadores públicos gratuitos operados por energía solar.
La vigilancia de la Policía Nacional es permanente, existiendo un puesto de comando que vigila sin tregua la seguridad de los viajeros y controla los equipajes y encomiendas que se aforan desde el lugar.
Existe además un área de servicio médico y un puesto de control de alcoholimetría, donde de manera obligatoria, todos los conductores deben obtener un resultado negativo, con el fin de garantizar su idoneidad para operar cada despacho y llevar a sus pasajeros con seguridad.

Foto: El Pilon

