CALI Y SUS RECIENTES COMPORTAMIENTOS EN EL TRANSPORTE URBANO MIO

Los colados aumentan día tras día en varios de los sistemas de transporte en diferentes ciudades de Colombia, aunque no en todas, ni de las mismas formas

Foto: El País

La evasión, los colados no es un tema nuevo en el transporte público, en especial en el transporte urbano. Las principales ciudades del país han implementado sistemas de transporte organizados, y la mayoría se ha tenido que enfrentar a la situación de la evasión de diferentes índoles, Sin embargo no es un comportamiento repetitivo por todo el país, se da más en unas regiones que otras.

Realmente desde antes de estos sistemas de transporte organizados y gestionados ya existía la evasión, pero nunca en estos volúmenes, ni de estas maneras, no con estos comportamientos. El más reciente hecho sucedió en Cali, se ha conocido por muchos gracias a las redes y del que se ha hablado en diferentes medios, en la capital del Valle de Cauca recientemente se colaron varios jóvenes subiendo por las ventanas de los buses alimentadores de dicha ciudad en la Avenida Cañasgordas, un hecho insólito a primera vista.

Foto: El Pais

Sin embargo no es un caso aislado, si retomamos no hace mucho tiempo, alrededor de un mes también en los buses articulados ya se habían subido al techo, colgando de las puertas de servicio, incluso en también se han colgado de la puerta de inspección trasera arriesgando en todos los casos la integridad y la vida misma. Podemos ponernos a hablar de las nefastas cifras que ponen en riesgo la ¨vida de las empresas¨ de transporte urbano, rasgarnos las vestiduras y aceptar que esta clase de comportamientos está mal hecha. Pero ¿qué está sucediendo para que las personas lleguen a dichos acciones? ¿Será que todos los que cuelgan de las puertas de los buses articulados no pagaron? Hay otros videos de años anteriores donde ya se evidenciaba que venía pasando lo mismo, en especial en la ruta alimentadora que pasa por varias universidades del sur de Cali.

Foto: El País

Lo más probable es que no será el último hecho de estos desafortunados comportamientos de la capital valluna, ni en otras ciudades, aunque sea difícil admitirlo. También se sabe qué hace un tiempo un pasajero tomó uno de los martillos que son para uso en caso de emergencia y con este rompió el vidrio de atrás en un bus articulado del sistema MIO. De igual manera muy pocos días también vandalizaron y robaron el BiblioMIO de la ciudad, inclusive ladrones se han hecho pasar por cantantes para robar en los buses del sistema.

Los directivos del sistema MIO piden más acompañamiento de las autoridades, ¿será que toca poner un policía en cada bus? Pero también se sabe que han agredido conductores, por lo que podemos deducir que un policía lo pueden también maltratar entre varios inadaptados. En Bogotá no suben por las ventanas porque las ventanas no tienen las mismas características que las de los buses de Cali, o sino también lo harían en la capital del país, en especial los ladrones.

Entonces qué está sucediendo en los sistemas que prometían proveer de transporte de manera ágil, segura, cómoda, eficiente a las ciudades donde se implementaron. ¿O son los ciudadanos de ciertas ciudades con esos sistemas que han cambiado sus comportamientos con el tiempo? Obviamente nada justifica ningún comportamiento de estos. Sería interesante conocer la opinión de varios de estos jóvenes que se cuelan de estas maneras tan arriesgadas. ¿Hay alguna clase de odio contra el sistema? ¿Los índices de pobreza serán muy elevados en dichas ciudades? ¿Qué opinarán los padres de estos muchachos acerca de estos actos? Hay personas que dicen que es falta de educación de estos muchachos, donde varios son universitarios, pero la formación de principios y valores realmente proviene de los hogares. Si analizamos, también se puede observar que estas acciones son grupales, no se registran personas solas que realicen uno de estos hechos.

Hay evidencia científica en que ante un comportamiento (cualquiera que sea), al ser realizado por pocas personas, la tendencia es que otras imiten ese comportamiento, además el ser humano en grupo suele ser más arriesgado y atrevido, como ha pasado con las barras bravas por ejemplo. Como sea hay mucha tarea por hacer y posiblemente va más allá de poner policías.

Oscar Ortiz, Gerente del sistema MIO es consciente que hay mucho por hacer en el sistema para crear una cultura ciudadana en el sistema, al igual que organizar muchos vacíos en el servicio, no es tarea fácil y varios los desafíos.

La permisividad, la tolerancia en el país se ha ido desdibujando a un punto que no hay límites entre qué es correcto y qué no, a muchos colombianos nos parece normal muchas cosas que en otros países pueden tener cárcel. Por otro lado las entidades públicas y privadas, las empresas que componen dichos sistemas deben prestar más atención trabajando más con la comunidad, conocer sus dinámicas, realidades demográficas, laborales, académicas, psicosociales, económicas, trabajar Insitu, y quizá menos en las oficinas, donde se alejan de cualquier realidad, donde el papel y el computador todo lo aguantan. Es un poco irónico que muchos directivos de empresas de transporte público urbano se movilizan en vehículos privados.

Recordemos que estos sistemas de transporte, que se masificaron en Colombia fueron tomados de la ciudad de Curitiba, Brasil y los implementaron aquí, se pensó que todo iba a rodar como en la ciudad brasileña; desde entonces los sistemas de transporte en Colombia han tenido bastantes tropiezos en su operación, quizá porque Curitiba es una ciudad donde los niveles de pobreza son bajos, donde se ve y respira cultura en casi toda la ciudad, donde las conductas urbanas son coherentes al existir un equilibrio de diferentes variables, pequeños detalles que se les olvidó analizar cuando se implementaron los sistemas en nuestro país.

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