Una empresa orgullosamente colombiana con más de 32 años de experiencia en la industria, se ha consolidado como referente en la fabricación de sistemas de aire acondicionado para buses, comercialización de equipos de refrigeración para camiones, distribución de repuestos y servicios de mantenimiento a nivel nacional.
Hoy, su trayectoria le permite desarrollar soluciones a la vanguardia, alineadas con nuevas fuentes de energía, diseños innovadores en transporte y exigentes proyectos del sector turístico.
El camino recorrido ha fortalecido un conocimiento integral que se traduce en sistemas de climatización adaptados a las nuevas tendencias del mercado: movilidad sostenible, eficiencia energética y mayor confort para el pasajero. Entre los desarrollos más recientes se destacan soluciones para buses de doble piso, buses eléctricos y el bus turístico de Ba Tranquilla, Baq Tour.
Buses de doble piso: La climatización en buses de doble nivel representa un reto técnico importante debido a la necesidad de mantener condiciones térmicas homogéneas en dos espacios independientes. Para ello, TransAire implementa sistemas de distribución de aire multizona con control electrónico, que equilibran caudales y temperaturas entre ambos niveles.
Estos equipos integran refrigerantes ecológicos de bajo potencial de calentamiento global y sistemas de enfriamiento dual, que optimizan la deshumidificación y mejoran la sensación térmica del pasajero. Además, el diseño busca minimizar el consumo energético y la carga sobre el motor, manteniendo la eficiencia operativa del vehículo.
Buses eléctricos: La transición hacia la movilidad eléctrica exige soluciones de climatización altamente eficientes, dado que el sistema de aire acondicionado impacta directamente la autonomía del vehículo. TransAíre desarrolla equipos con compresores eléctricos de velocidad variable, intercambiadores de alta eficiencia y sistemas inteligentes de gestión energética que optimizan el consumo. Además, la integración con arquitecturas eléctricas del vehículo permite una operación coor¬ dinada con otros subsistemas críticos.
Estas tecnologías permiten reducir la demanda energética sin comprometer el confort, alineándose con estándares internacionales de sostenibilidad y contribuyendo a la reducción de emisiones. De esta manera, la compañía reafirma su compromiso con una movilidad más limpia y responsable, incorporando además monitoreo en tiempo real para optimizar el desempeño en operación.
Bus turístico- Baq Tour: El transporte turístico demanda soluciones versátiles que se adapten a diferentes experiencias de viaje. En Barranquilla, el bus turístico Baq Tour incorpora un sistema de climatización diseñado para operar en condiciones climáticas exigentes, con alta temperatura y humedad.
El vehículo ofrece dos modalidades: un espacio cerrado con control térmico mediante aire acondicionado de capacidad optimizada y filtración de aire, y un nivel semicubierto que permite disfrutar de la brisa caribeña. La ingeniería del sistema garantiza confort, renovación de aire y eficiencia, incluso en recorridos prolongados, manteniendo estabilidad térmica en escenarios de alta ocupación.
En el contexto actual del transporte terrestre de pasajeros, donde la experiencia de viaje se ha convertido en un factor decisivo de diferenciación, los sistemas de entretenimiento a bordo evolucionan hacia esquemas híbridos que combinan hardware instalado y consumo de contenido en dispositivos personales.
En este escenario, el sistema Veotrans de Transtec se posiciona como una solución integral que responde a las nuevas dinámicas de uso del pasajero, integrando pantallas dedicadas, streaming inalámbrico y servicios complementarios bajo una misma arquitectura.
El concepto central de Veotrans es claro: un sistema híbrido que combina entretenimiento tradicional con conectividad digital, eliminando la dependencia de cableado estructural y migrando hacia un entorno completamente inalámbrico. A nivel físico, el sistema incorpora pantallas individuales de 10 pulgadas distribuidas estratégicamente en el salón del bus, configurables por zonas. Estas pantallas permiten acceso a contenido multimedia como películas, música, juegos y audiolibros, manteniendo el estándar esperado en servicios de media y larga distancia.
Sin embargo, el verdadero diferencial de Veotrans no está únicamente en el hardware, sino en su arquitectura. Transtec ha desarrollado una plataforma basada en un servidor central a bordo, desde el cual se gestiona todo el ecosistema de entretenimiento. Este servidor no solo alimenta las pantallas instaladas, sino que habilita simultáneamente un sistema de streaming interno, permitiendo que los pasajeros accedan al contenido desde sus propios dispositivos móviles smartphones y tabletas sin necesidad de conexión a internet.
Esta doble funcionalidad responde directamente a un cambio en el comportamiento del usuario: hoy el pasajero valora tanto la disponibilidad de pantallas como la posibilidad de consumir contenido en su propio dispositivo. En este sentido, Veotrans evita la obsolescencia de los sistemas cerrados y ofrece una experiencia adaptable, donde ambos modelos conviven sin fricción.
Otro elemento relevante es la incorporación de conectividad Bluetooth, que permite al usuario vincular sus audífonos inalámbricos directamente al sistema, eliminando la necesidad de accesorios adicionales y mejorando la experiencia individual. Esta integración refuerza la lógica de personalización del servicio, alineada con estándares actuales de consumo digital.
A nivel de instalación, uno de los avances más significativos es la eliminación del cableado estructural tradicional. Veotrans opera bajo una lógica totalmente inalámbrica en la distribución de contenido, lo que reduce tiempos de montaje, simplifica mantenimiento y disminuye peso en el vehículo.
El sistema se complementa con soluciones de energía a bordo, también desarrolladas por Transtec, que incluyen módulos de cargadores para dispositivos móviles. Este componente, aunque aparentemente secundario, se convierte en un habilitador clave para prolongar el uso del entretenimiento durante todo el trayecto, especialmente en rutas de larga duración.
Desde el punto de vista económico, Veotrans logra un posicionamiento competitivo dentro del mercado. Para configuraciones de doble zona, que combinan aproximadamente 12 pantallas físicas con capacidad de streaming, el costo del sistema puede situarse por debajo de los 20 millones de pesos colombianos, dependiendo de la especificación. Esta relación costo-beneficio resulta particularmente atractiva para operadores que buscan renovar su propuesta de valor sin incurrir en inversiones desproporcionadas.
En términos de adopción, el sistema ya cuenta con presencia en flotas relevantes del país. Empresas como Berlinas del Fonce y Flota Magdalena han incorporado soluciones Veotrans en sus vehículos, destacando la confiabilidad del sistema y su alineación con las expectativas del usuario actual. A esto se suma el respaldo técnico de Transtec a nivel nacional, un factor determinante en la toma de decisiones de los operadores, especialmente en lo relacionado con soporte, mantenimiento y disponibilidad de repuestos
Veotrans representa una evolución coherente del entretenimiento a bordo: un sistema que entiende que el futuro no está en reemplazar las pantallas tradicionales, sino en integrarlas inteligentemente con el ecosistema digital del pasajero. En un mercado donde la experiencia pesa tanto como la operación, este tipo de soluciones híbridas comienzan a marcar la diferencia.
TruckCenter, distribuidor de Donfgeng le madruga a la renovación y pone al servicio de los transportadores su DPR, ideal para mini busetas y microbuses, registrado con el año modelo 2027.
sLa dinámica del transporte de pasajeros en Colombia continúa exigiendo plataformas cada vez más eficientes, con respuesta directa a las condiciones reales de operación y a los tiempos del negocio carrocero. En ese contexto, la llegada del chasis Dongfeng DPR modelo 2027 introduce una propuesta alineada con esa necesidad: una base técnica moderna combinada con una estrategia comercial enfocada en anticipación operativa.
En el plano mecánico, el DPR incorpora el motor Cummins D4.0EVID, un bloque de 4,0 litros y cuatro cilindros en línea, con una potencia cercana a los 1 58 hp a 2.400 rpm y un torque de aproximadamente 550 Nm (55 kg-m) desde bajos regímenes, en torno a 1.100 rpm. Esta curva de par favorece el desempeño en topografías exigentes, especialmente en arranque y recuperación en pendiente, condiciones habituales en la operación intermunicipal y de servicio especial en Colombia. La transmisión está a cargo de una caja manual de 6 velocidades de origen Eaton (Fast Gear), orientada a optimizar la entrega de potencia y el consumo de combustible.
En términos ambientales, el modelo cumple con estándar Euro VI, reduciendo de forma significativa las emisiones de material particulado y óxidos de nitrógeno. El sistema de frenos es 100% neumático con asistencia ABS, montado sobre riñes de 17,5 pulgadas, lo que garantiza estabilidad y seguridad en condiciones de carga y operación exigente. Con un peso bruto vehicular cercano a los 8.500 kg y una distancia entre ejes de 3.800 mm, el DPR se configura como una plataforma versátil para desarrollos de minibuseta y micros de 1 9 a 30 pasajeros.
Más allá de la ficha técnica, el DPR 2027 cobra relevancia en el momento del mercado. Actualmente, los tiempos de carrozado en Colombia oscilan entre 4 y 5 meses, lo que obliga a los transportadores a planificar con precisión. Iniciar procesos entre abril y mayo permite tener unidades listas para operación en el último trimestre del año, coincidiendo con la temporada alta.
En este contexto, la disponibilidad anticipada de unidades modelo 2027 representa una ventaja concreta. Permite extender la vigencia comercial del activo, mejorar su valor residual y entrar en operación con tecnología actualizada. Así, el DPR no solo responde desde lo técnico, sino desde la lógica financiera y operativa del negocio transportador.
El concesionario VW para el oriente Colombiano, vuelve a jugársela por el transportador que requiere mejor tecnología para llegar a los más alejados territorios del país.
Promotores de Oriente: Una alianza que fortalece el transporte regional
Para entender el éxito de Volkswagen Camiones y Buses en los Santanderes y la Orinoquía, es imperativo hablar de Promotores de Oriente. Con más de dos décadas de trayectoria, esta organización ha dejado de ser un simple concesionario para transformarse en un aliado integral del transportador.
Su filosofía se alinea perfectamente con la visión global de la marca: “Menos para usted, más para su negocio” . Esta premisa no es un eslogan vacío; se traduce en una ingeniería orientada a maximizar la disponibilidad mecánica y reducir los costos de mantenimiento preventivo y correctivo.
En una industria donde un vehículo detenido representa una pérdida directa en el flujo de caja, el respaldo de una red de servicio técnico y especializado es el valor agregado que define la compra. Promotores de Oriente ha sabido interpretar la realidad del transportador llanero y santandereano, ofreciendo soluciones que van desde la financiación hasta el acompañamiento postventa, garantizando que Volkswagen permanezca intacto a pesar de las duras condiciones de operación.
Cootranstame: Resiliencia y Modernización
Hablar de Cootranstame (Cooperativa de Transportadores de Tame) es hablar de la historia misma de la colonización y el desarrollo del departamento de Arauca. Fundada con el firme propósito de unir a las poblaciones llaneras con el resto del país, la cooperativa ha superado desafíos geográficos y sociales, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia; Marcada por el trabajo cooperativo y la cercanía con las comunidades que atiende, la empresa ha construido una red de rutas que conectan poblaciones estratégicas entre la Orinoquía y los Santanderes.
Durante más de 50 años, sus vehículos han sido protagonistas en corredores que permiten el intercambio comercial y social entre estas regiones. Municipios como Arauca y Saravena mantienen una relación permanente con ciudades del interior gracias a servicios que facilitan el desplazamiento de pasajeros, comerciantes, estudiantes y turistas.
El ADN del Volksbus 1 1.1 80
El Volkswagen 1 1 .1 80 es un chasis diseñado para la versatilidad. Su éxito radica en un equilibrio perfecto entre peso bruto vehicular y potencia. Equipado con el motor Cummins ISF 3.8 , este bloque motor entrega una potencia de 175 con un torque de 600 Nm . Es un motor reconocido por su eficiencia en el consumo de combustible y su facilidad de mantenimiento. Cuenta con una caja de cambios Eaton de 6 marchas , El VolksBus 1 1 .1 80 OD tiene el paquete de seguridad completo ESC Control de estabilidad vital para corregir trayectorias en maniobras de emergencia o curvas cerradas, ATC Control de tracción evita el patinado de las ruedas en superficies de baja adherencia, HSA Asistente de arranque en pendiente facilita la operación en terrenos inclinados, frenos de accionamiento neumático con ABS + EBD de antibloqueo y distribución electrónica de frenado asegurando una detención controlada bajo cualquier condición de carga; Además trae freno de puerta que solo permite avanzar cuando las puertas del vehículo estén cerradas.
Con una capacidad de hasta 1 1 toneladas de peso bruto vehicular se destaca por su Bastidor Perforado que permite una mejor distribución de los componentes (tanques, baterías, sistemas de aire), facilitando el carrozado y permitiendo que el espacio de bodegas sea superior al de su competencia, un factor crítico para el transporte intermunicipal.
AGA Ventus: Lujo y Tecnología ahora con Espejos Virtuales
Para vestir estos potentes chasis, Cootranstame ha confiado en la reconocida carrocera boyacense AGA, seleccionando su modelo Ventus . Esta combinación resulta en un busetón de alta gama con capacidad para 34 pasajeros. Cada puesto cuenta con conexiones para dispositivos móviles (USB), permitiendo que el viajero moderno permanezca conectado, sistema de entretenimiento ambiental, incluye un baño ergonómico y una disposición de silletería que prioriza el espacio para las piernas.
El cambio que muchos esperaban y que marca un hito en la región es la implementación de espejos virtuales. En lugar de los tradicionales espejos exteriores, el vehículo utiliza cámaras de alta definición y pantallas internas. Sin embargo, la innovación más disruptiva de estas unidades es la implementación de espejos virtuales . Al sustituir los espejos convexos tradicionales por cámaras de alta resolución y pantallas internas, se logran tres beneficios directos:
Aerodinámica: Se reduce la resistencia al viento, optimizando el consumo de combustible.
Visibilidad: Se eliminan por completo los puntos ciegos laterales y se mejora la visión en condiciones de lluvia extrema o niebla, situaciones comunes en el ascenso a Pamplona o Bucaramanga
Maniobrabilidad: En vías estrechas, la ausencia de “orejas” externas permite un paso más seguro entre otros vehículos o vegetación
Dada la naturaleza de las rutas, que pueden extenderse por más de 12 horas, AGA ha incorporado un camarote ara el segundo conductor, garantizando que el relevo descanse en condiciones óptimas para mantener la seguridad vial.
Desafiando la “Ruta de la Soberanía”
El destino de estos cuatro vehículos es tan noble como exigente. Dos de las unidades se integrarán al servicio de Turismo , mientras que las otras dos operarán en el servicio corriente , comunicando la Orinoquía con los Santanderes.
La ruta trazada une poblaciones como Arauca y Saravena con Toledo, Pamplona, Cúcuta y Bucaramanga . El punto más crítico y emblemático de este trayecto es, sin duda, la Ruta de la Soberanía . Son 1 50 kilómetros de una vía que, más que una carretera, es una trocha que pone a prueba la resistencia de cualquier máquina.
La Ruta de la Soberanía ha marcado la historia de los Santanderes y Arauca; marcada por una oscura fama de violencia, abandono y accidentalidad es un corredor necesario para el desarrollo social de los pobladores de ambas regiones. Por allí transitan los sueños de los campesinos, el comercio binacional y la esperanza de una mejor conectividad; es entonces cuando las virtudes del Volkswagen 11.180, como su suspensión reforzada y su entrega de torque desde bajas revoluciones, lo convierten en un vehículo ideal para navegar por este terreno.
La llegada de estos cuatro gigantes de Volkswagen a la flota de Cootranstame, de la mano de Promotores de Oriente, es una declaración de principios. Es la demostración de que, incluso en las rutas más difíciles de Colombia, hay espacio para la alta tecnología y el lujo. El Volkswagen 11.180 no solo llega para rodar; Llega para conquistar terrenos donde otros dudan, reafirmando que el transporte colombiano sigue avanzando con paso firme, ingeniería alemana corazón llanero,
Promotores del Oriente se ha consolidado como un actor clave en la estructuración y desarrollo de proyectos de transporte de pasajeros, articulando necesidades operativas con soluciones técnicas eficientes. De la mano de Volkswagen Caminhóes e Ónibus, la compañía ha impulsado la incorporación de chasises confiables, con estándares de eficiencia, seguridad y desempeño acordes a las exigencias del mercado colombiano.
El chasis Mercedes-Benz LO 1116 Euro VI, con respaldo de Divemotor en Colombia, redefine el segmento del busetón al acercarlo a configuraciones de mayor capacidad sin perder eficiencia operativa. Más comodidad o mayor densidad de pasajeros en una misma plataforma.
Se trata de una plataforma concebida como “super Busetón”, orientada especialmente a servicios empresariales, turismo y transporte especial, donde la productividad por viaje es un factor determinante. Desde el punto de vista técnico, el LO 1116 incorpora el motor OM 924LA de 4.8 litros, con una potencia de 163 hp y un torque de 610 Nm disponible desde bajas revoluciones, lo que favorece el desempeño en condiciones de carga y topografía exigente. Este conjunto se complementa con una transmisión mecánica Eaton de seis velocidades, configurada para privilegiar arranque en pendiente y eficiencia.
Uno de los aspectos más relevantes del chasis es su capacidad estructural. Con un peso bruto vehicular cercano a 10.800 kg, el LO 1 1 16 permite una mayor ocupación sin comprometer la durabilidad del conjunto. Esta condición, sumada a una distancia entre ejes que puede alcanzar hasta 5.500 mm según versión, habilita desarrollos carroceros más largos, con mejor distribución interior y mayor estabilidad.
En aplicación real, esto se traduce en configuraciones de hasta 43 pasajeros, o esquemas de 41 ocupantes con mayor confort, aprovechando el incremento en batalla para ampliar el espacio entre sillas. Este diferencial resulta clave en en servicio especial, donde el estándar de comodidad es cada vez más exigente y directamente asociado a la calidad percibida por el usuario.
A nivel operativo, el LO 1116 logra un equilibrio claro: mantiene la maniobrabilidad de un busetón tradicional, pero incorpora ventajas de capacidad propias de segmentos superiores. Esto permite a los operadores aumentar ingresos, sin migrara plataformas mas grandes.
En el ecosistema dinámico del transporte de pasajeros en el Colombia, pocos nombres resuenan con la mística y el respeto de AGA. La carrocera, que durante décadas ha sido sinónimo de robustez y diseño en las carreteras locales, parece haber tomado una decisión que cambiará el mapa de la industria donde las fronteras nacionales ya no son el límite.
Tras años de una presencia internacional discreta y enfocada en negocios esporádicos, la nueva administración de la compañía ha trazado una hoja de ruta calculada. Conversamos con Camilo Correa, gerente comercial de la compañía, quien nos reveló cómo la empresa boyacense se prepara para transformar su ADN, estandarizar su producción y “coquetearle” seriamente a la electromovilidad y a las energías alternativas para competir en las grandes ligas de la región.
Más allá de las fronteras
Para muchos, AGA es la viva imagen de la tradición de Don Armando Gutiérrez. Sin dejar a un lado este valioso legado, Camilo Correa es enfático en que lo mejor para la organización está por venir. “Dentro de la planeación estratégica de la organización, siempre ha estado el objetivo de entrar de nuevo a los mercados internacionales”, afirma.
La mira está puesta en destinos con alto potencial como los países del Pacífico sudamericano y Centroamérica, mirando con mucha cautela el caso de Venezuela, a la espera de una mayor estabilidad política. Pero este no es un salto al vacío. Durante los últimos dos años, de la mano de ProColombia y empresas consulnando la casa”. Desde la ampliación del portafolio y sus líneas de producción, registros de marca y temas legales hasta la adecuación de zonas de transformación y su cobertura comercial, AGA ha pasado un año entero estandarizando y modernizando sus procesos para que la exportación no sea un evento fortuito, sino un motor constante de ingresos
El reto de la estandarización: ¿Adiós al “hecho a mano”?
Uno de los puntos más significativos de la conversación giró en torno a la esencia del producto. El transportador colombiano es conocido por su exigencia y su gusto por la personalización extrema; cada bus es, en esencia, una pieza única adaptada al dueño de la unidad. Pero el mercado global dicta reglas distintas.
“En el mercado internacional se buscan productos mucho más estándares que impliquen una producción más rápida”, explica Correa. Esto supone un choque cultural interno: sin dejar la filosofía tradicional de atender al cliente detalle a detalle, también se debe interiorizar y adoptar normas de calidad internacionales que permitan una producción en serie eficiente. El mensaje es claro: AGA siempre será AGA, no abandonará su esencia en Colombia, pero su versión de exportación será un producto global, optimizado para las flotas internacionales que priorizan la operatividad y la uniformidad.
Alianzas de alto nivel Históricamente, la relación de las carroceras con los fabricantes de chasis (OEM) ha sido estrictamente comercial. Según Correa, han logrado subir el perfil de la conversación, asando de negociar con concesionarios locales a establecer diálogos estratégicos con las matrices y representantes directos de marcas que dominan el mercado.
“Hoy podemos decir que hemos carrozado sobre casi el 90% de las plataformas disponibles en Colombia”, señala el gerente. Esta versatilidad es su carta de presentación. La estrategia incluye desde soluciones completas (unidades terminadas) hasta la exportación de carrocerías parciales o la “maquilación” de diseños propios para marcas locales en otros países. La flexibilidad de AGA para adaptarse a los chasises, que tienen presencia en otras latitudes, que no siempre coincide con el portafolio colombiano, es la punta de lanza de esta incursión.
Electromovilidad y Urbanos
Aunque el fuerte de AGA ha sido siempre el transporte de mediana y larga distancia (turismo y carretera), el futuro parece estar en las ciudades. La carrocera reconoce una “deuda pendiente” con el servicio público urbano.
La gran sorpresa es el avance en el desarrollo del AGA CITY, un diseño orientado al transporte urbano que ya cuenta con prototipos y en conversaciones muy avanzadas con algunos sistemas masivos y transportadores enfocados al servicio público. Pero no se detiene ahí: la empresa está explorando activamente soluciones de gas y electromovilidad. “La electromovilidad es un norte al que sí o sí tenemos que llegar”, admite Correa. El objetivo no es solo fabricar sus propios autobuses eléctricos, sino posicionarse como sedes locales o aliados estratégicos de grandes marcas internacionales que ya tienen presencia en la región, ofreciendo la mano de obra y el conocimiento técnico de AGA para ensamblar o adaptar unidades eléctricas. También ven un mercado potencial en las soluciones a gas para algunos nichos específicos del mercado y en ciertas regiones.
La crisis de la mano de obra
No todo es expansión y nuevos mercados; el crecimiento trae consigo desafíos operativos monumentales. Correa describe un fenómeno curioso: mientras que los grandes competidores están saturados con compromisos de sistemas de transporte masivo, exportaciones y su producción normal, AGA ha captado una “avalancha” de pedidos de transportadores que buscan renovar sus flotas sin esperar tiempos de entrega excesivos.
“La rotación de la gente es demasiado alta y el trabajo es muy especializado”, confiesa Correa. La competencia no viene solo de otras carroceras, sino de megaproyectos de infraestructura como el Metro de Bogotá, que atraen a soldadores y especialistas en metalmecánica con salarios difíciles de igualar. Este déficit de personal ha obligado a la compañía a ser medida en su crecimiento para no sacrificar la calidad que los caracteriza. “Nuestra línea es lenta porque se basa en la calidad”, sentencia el directivo, dejando claro que no acelerarán a costa de la excelencia técnica
Entre la tradición de un taller que se convirtió en industria y la ambición de una multinacional del sector transporte, la marca está demostrando que tiene el vigor para reinventarse. Con el AGA CITY en el horizonte y una estrategia de exportación sólida, el próximo autobús que usted vea en las calles de alguna capital sudamericana bien podría llevar el sello de ingeniería colombiana que nació en las montañas de Boyacá, con el legado de un gran visionario: Don AGA.
Durante un cuarto de siglo, el paisaje urbano de Colombia ha sido testigo de una transformación silenciosa pero profunda. No se trata solo de metal, chasises o motores; se trata de la posibilidad de llegar a tiempo a un primer empleo, de regresar a casa para abrazar a la familia o de cruzar una ciudad entera para cumplir un sueño.
En el centro de esta evolución está Marcopolo Superpolo, una organización que ha entendido que su verdadera misión no es fabricar autobuses, sino diseñar soluciones de movilidad que conecten el movimiento de las personas con el progreso de sus regiones.
Más que autobuses, soluciones de ingeniería
La historia de estos 25 años se escribe con cifras que impactan, pero sobre todo con historias de vida que se entrelazan en cada trayecto. Con más de 32,000 unidades fabricadas para el mercado colombiano y una presencia internacional que supera las 3,000 unidades exportadas a países como Ecuador, Panamá y Chile, la ingeniería local ha demostrado estar a la altura de los desafíos globales.
Sin embargo, el verdadero éxito de Superpolo no reside únicamente en la salida de fábrica de un vehículo, sino en su capacidad para mantenerse en movimiento. La continuidad operativa” es el pilar que permite que las ciudades no se detengan. A través de un ecosistema de soluciones diseñado para asegurar que cada vehículo opere de manera óptima, la compañía garantiza que el transporte masivo sea un aliado confiable para el ciudadano. Este acompañamiento integral se traduce en una infraestructura sin precedentes en el país:
Presencia Nacional Sedes propias en Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín, respaldadas por una red de talleres de apoyo en todo el territorio.
Asistencia en Ruta: Cinco carros talleres estratégicamente ubicados en las zonas Centro, Santanderes, Antioquia, Occidente y Costa, listos para intervenirse requiera.
Respaldo Inmediato: Una disponibilidad de repuestos a nivel nacional que elimina las esperas prolongadas y mantiene la flota activa.
El motor del progreso
Detrás de cada carrocería hay manos colombianas. Superpolo es un generador de bienestar que hoy sostiene más de 1.300 empleos directos y 5.300 empleos indirectos. Es una familia que crece y que se especializa constantemente. La formación no es un accesorio, es una herramienta de transformación: con más de 2,973 horas de capacitación técnica y 573 horas de entrenamiento a clientes y personal operativo, la empresa eleva el estándar de la industria nacional.
Este enfoque en el conocimiento asegura que el acceso a oportunidades no sea solo para quienes viajan en el autobús, sino también para quienes lo construyen, lo mantienen y lo conducen. Es ingeniería al servicio de las ciudades, donde la tecnología se adapta a las necesidades del operario y del usuario final
Transformando las ciudades
Superpolo ha sido el arquitecto de la movilidad en los sistemas de transporte masivo más importantes del país, con más de 6.500 unidades dedicadas exclusivamente a estos servicios. Su huella es visible en cada rincón:
Bogotá DC: Con más de 5.000 unidades que mueven la capital. Medellín: Representa cerca del 70% de participación en el sistema SUVA, siendo pieza clave en la movilidad del Valle de Aburrá. Cali: Más de 800 unidades facilitan el día a día en la Sultana del Valle. Regiones en Crecimiento: Desde las 140 unidades en Bucaramanga hasta las 1 30 en Valledupar y 80 en Barranquea, la marca se adapta a la topografía y clima de cada región.
Hacia una movilidad sostenible
Mirar hacia los próximos 25 años implica un compromiso ineludible con el planeta. La visión de futuro de Marcopolo Superpolo está marcada por la movilidad limpia. La adaptación tecnológica hacia vehículos de cero y bajas emisiones no es una tendencia, es una responsabilidad con las futuras generaciones de colombianos.
Al integrar tecnologías sostenibles en los sistemas de transporte masivo, la compañía no solo mejora la calidad del aire de nuestras metrópolis, sino que redefine la experiencia de viaje, haciéndola más silenciosa, cómoda y humana; Celebrar 25 años es reconocer que cada bus que sale de la planta de Superpolo lleva consigo una promesa: la de un país conectado. Hoy, Marcopolo Superpolo reafirma su compromiso de seguir siendo más que un fabricante. Seguirá siendo el aliado de las ciudades, el motor de la industria y, sobre todo, el compañero fiel de los millones de ciudadanos que día tras día confían en su ingeniería para llegar a su destino. Porque al final del día, lo que realmente importa no es cuántos kilómetros recorre un autobús, sino cuántas vidas logra conectarse en el camino.
El panorama del transporte en Colombia sigue evolucionando hacia la eficiencia y el cumplimiento de las normativas ambientales más estrictas. En este escenario, el JMC CQR se posiciona como una de las soluciones más robustas y versátiles para el segmento urbano e intermunicipal, combinando tecnología de punta con una configuración mecánica diseñada para la topografía nacional.
Ingeniería de Precisión: El Corazón del JMC CQR
El JMC CQR destaca por su equilibrio entre rendimiento y sostenibilidad. Este vehículo integra un motor de tecnología japonesa con un desplazamiento de 2.892c.c. y 4 cilindros en línea. Gracias a su sistema de alimentación Turbo VGT (Geometría Variable) + Intercooler , el chasis entrega una potencia máxima de 1 61 Hp a 2.800 Rpm y un torque excepcional de 440 Nm, disponibles en un rango de 1.600 a 2.400 RPM.
Para garantizar un impacto ambiental reducido, el CQR cumple con el nivel de emisiones Euro VI, utilizando un sistema de inyección directa Common Rail de BOSCH y tratamiento de gases mediante SCR con úrea. La transmisión WLY 6G45 mecánica de 6 velocidades más reversa, que permite aprovechar de manera óptima la fuerza del motor en pendientes pronunciadas.
Su tracción trasera 4×2 se apoya en un eje rígido reforzado con ballestas y amortiguadores de accionamiento mecánico, asegurando un peso bruto vehicular máximo (PBV) de 8570 Kg, ideales para lograr llevar hasta 30 pasajeros.
Seguridad para el trabajo duro En cuanto al equipamiento, el JMC CQR cuenta con un completo conjunto de seguridad activa:
Frenos: Sistema 100% aire con asistencia ABS y frenos de campana en ambos ejes.
Asistencia: Incluye freno de ahogo para descensos más seguros.
Dirección: Asistida hidráulicamente con ajuste de volante en altura y profundidad, mejorando la ergonomía del conductor.
Autonomía: Tanque de combustible de aluminio con capacidad para 120 litros.
Neumáticos: El tendido de llantas sellomáticas tiene la medida 275 75R/1 7.5 en riñes de acero.
Electricidad: Sistema eléctrico a 12 voltios con alternador de 80 amperios.
Astara Colombia: Un Gigante de la Movilidad al Volante
Detrás de la distribución de JMC se encuentra Astara, una de las compañías de movilidad líderes a nivel mundial. Astara no es solo un distribuidor; es un ecosistema que integra datos, tecnología y una visión de futuro para simplificar la vida de los usuarios y transportadores.
¿Quién son y qué hacen?
Astara opera como una compañía global con presencia en 19 países de Europa, Latinoamérica y el Sudeste Asiático (incluyendo España, Chile, Perú, Filipinas y Colombia). Su enfoque principal es la distribución de vehículos, pero ha evolucionado hacia la “Movilidad Abierta”, ofreciendo servicios de suscripción, conectividad y consultoría para la transformación digital del sector automotriz.
Su Historia en Colombia
Astara aterrizó en Colombia hace más de 13 años, consolidándose como un actor estratégico en el mercado local. Actualmente, representa un portafolio diverso que incluye marcas de renombre internacional. Su llegada al país transformó la manera en que se gestionan las flotas, enfocándose en un servicio posventa robusto y una red de concesionarios que garantiza el soporte técnico necesario para vehículos de trabajo pesado como el JMC CQR y su completa línea de productos para pasajeros, recientemente lanzada.
Con el respaldo de Astara, JMC continúa fortaleciendo su presencia en las carreteras colombianas, ofreciendo vehículos que no solo cumplen con la norma Euro VI, sino que están listos para los retos logísticos del mañana.
En Colombia, el transporte terrestre intermunicipal de pasajeros enfrenta hoy una paradoja preocupante: mientras se le exige mayor eficiencia, calidad y formalización, se le impone simultáneamente una carga regulatoria creciente que amenaza con desviar su foco operativo y comprometer su sostenibilidad.
La Superintendencia de Transporte, en su rol de inspección, vigilancia y control, ha venido consolidando un esquema de supervisión intensivo en herramientas tecnológicas y programas de cumplimiento que, en la práctica, está desbordando la capacidad real de las empresas del sector. SICOV II, SARLAFT y el grama de Transparencia y Ética Empresarial (PTEP) son claros ejemplos. Estos instrumentos, en sí mismos, no son cuestionables; el problema radica en su acumulación de Problemática desarticulada, su implementación simultánea y, sobre todo, en la ausencia de un criterio de proporcionalidad que reconozca la heterogeneidad empresarial del transporte intermunicipal.
Hoy, muchas empresas transportadoras especialmente medianas y pequeñas están siendo forzadas a convertirse en organizaciones de cumplimiento antes que en operadores de transporte. Equipos administrativos volcados a alimentar plataformas, documentar procesos y atender requerimientos regulatorios, mientras la operación el corazón del negocio pierde prioridad. La pregunta es inevitable: ¿en qué momento el cumplimiento dejó de ser un medio para convertirse en un fin en sí mismo?
El diseño actual del modelo de supervisión parece asumir que todas las empresas cuentan con la misma capacidad técnica, financiera y organizacional para implementar sistemas complejos de gestión. Esta premisa, sencillamente, no corresponde a la realidad del sector El resultado es una presión desproporcionada que incrementa costos, fragmenta la gestión empresarial y genera un riesgo adicional: que el exceso de regulación termine incentivando la informalidad, precisamente lo contrario de lo que se pretende combatir. No se trata de debilitar el control, sino de hacerlo inteligente. La supervisión efectiva no es aquella que acumula exigencias, sino la que prioriza riesgos, articula herramientas y facilita el cumplimiento.
En este contexto, el sector transporte está llamado a tomar decisiones pragmáticas. Una de ellas, inevitable, es avanzar hacia la tercerización de las funciones de cumplimiento. Pretender que cada empresa desarrolle internamente capacidades para atender de manera independiente todos los sistemas exigidos no solo es ineficiente, sino financieramente inviable.
La externalización especializada permite generar economías de escala, elevar la calidad técnica del cumplimiento y, sobre todo, liberar a las empresas para concentrarse en lo esencial: operar, mantener flota, mejorar el servicio y responder a los usuarios. Sin embargo, esta solución empresarial no exime la necesidad de un ajuste institucional. La Superintendencia debe revisar el alcance, la integración y la gradualidad de sus exigencias. Persistir en un modelo fragmentado y acumulativo no fortalece al sector; por el contrario, lo debilita.
El transporte intermunicipal no puede seguir siendo tratado como un sujeto pasivo de obligaciones crecientes sin considerar su realidad operativa. Se requiere una conversación seria sobre cargas regulatorias, capacidades empresariales y sostenibilidad sectorial. Porque cuando el regulado dedica más tiempo a reportar que a operar, el sistema empieza a fallar. Y cuando el sistema falla, no solo pierden las empresas: pierde el usuario, pierde la conectividad regional y pierde el país
Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar, gracias al recaudo de tarifa y el apoyo de Marcopolo y Chevrolet. Una apuesta que mejorará la percepción de ciudad, pensando en el confort y seguridad de los usuarios del transporte público colectivo de la capital del Atlántico.
El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.
Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación
En el núcleo de esta apuesta se encuentra el chasis Chevrolet MS 4.9, una plataforma que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.
A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque automotor bajo este mismo concepto.
En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. El equipo elegido para esta operación fue el K3 MAX, con una capacidad de enfriamiento de 110.000 BTU/h, que incorpora 6 motores SPAL, y un compresor de 430 c.c.
La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.
Attivi: diseño pensado para la operación urbana
Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Además, su diseño inconfundible los diferencia fácilmente de los vehículos antiguos, y permite optimizar el espacio, la visibilidad y añadir luminosidad interior.
Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.
“Empezamos a cambiarla flota del Transporte Público Colectivo en Barranquilla, buses con aire acondicionado. Entregamos los primeros 42 buses, de los 100 que tendremos en operación este año. Lo más importante es que logramos ponernos de acuerdo con los transportadores para financiar esta renovación desde la misma tarifa y ahora el reto es cuidar estos buses entre todos”
Alex Char, Alcalde de Barranquilla
Estandarización: eficiencia a gran escala
¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.
La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitas la capacidad técnica del personal. A su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.
Un modelo financiero que marca la diferencia
Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación. En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente llega a los 200 pesos.
Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial.
El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.
Impacto: más allá de la renovación
La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla . Para el usuario, se traduce en mayor confort seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga.
Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte.