Inchcape integra su operación en Colombia y presenta la nueva Sprinter 411.

La operación de vehículos comerciales de Inchcape en Colombia entra en una nueva etapa. Bajo la dirección de Ricardo Bernal, responsable de vans, camiones y maquinaria, la compañía avanza en la integración de sus marcas, que hasta ahora se gestionaban de forma independiente.

El cambio responde a una visión estratégica: aunque cada marca mantiene su propio mensaje y propuesta de valor, la operación se articula de manera conjunta, consolidando un portafolio que abarca desde la van más pequeña hasta el camión de mayor capacidad, con productos provenientes de Europa, Estados Unidos, Japón y China.

En este esquema, el portafolio de vans de Mercedes-Benz gana protagonismo, mientras que la operación de camiones y buses de la marca continúa bajo la gestión independiente de Divemotor.

Posventa: el eje de la transformación

Uno de los principales focos de trabajo ha sido la posventa, estructurada sobre cuatro pilares: producto, posventa, cobertura y talento humano.

Fernando Posada, Vans Manager, resume el enfoque: “Tenemos que aprender que debe dolernos el sufrimiento del cliente. Un vehículo detenido es la inversión de una familia; una ambulancia detenida es una afectación a un municipio”.

El diagnóstico era claro: una gran parte de los vehículos no ingresaba a talleres oficiales, sino que era atendida en establecimientos no autorizados, motivados por menores costos. Esto impactaba directamente la rotación de inventarios y la fidelización.

Para revertir la tendencia, Inchcape implementó compras masivas a fábrica, logrando reducir los precios de repuestos clave como frenos, sistemas de filtración y componentes de mantenimiento. A la par, desarrolló campañas en calle para desmontar la percepción de altos costos en el servicio oficial.

Los resultados ya son visibles. Las ventas por mostrador, que representaban cerca del 75 %, se redujeron al 53 %, mientras que la retención de clientes en talleres oficiales alcanzó el 67 %

Apertura a nuevos segmentos

La estrategia también contempla la diversificación del mercado. A la tradicional oferta de vehículos blancos para transporte intermunicipal se suman ahora versiones negras orientadas a servicios premium, abriendo un nuevo nicho de movilidad tipo “luxury”.

Conectividad como valor agregado

Otro de los avances clave es la incorporación de I.Connect, un ecosistema telemático que viene incluido en el valor del vehículo. Más allá de un sistema GPS, se trata de una plataforma conectada a la ECU del motor que permite monitorear en detalle el comportamiento del vehículo.

Disponible tanto en web como en aplicación móvil, I.Connect está diseñado como una herramienta de gestión de flota escalable, que puede ser utilizada desde un solo vehículo hasta operaciones más complejas. Entre sus funcionalidades se incluyen geocercas y herramientas que facilitan la gestión del servicio posventa.

Sprinter 411: apuesta por el segmento mid

En producto, la gran novedad es la Sprinter 411, desarrollada con foco en las condiciones del mercado colombiano. Se trata de un vehículo pensado para operaciones exigentes, con recorridos que pueden alcanzar los 15.000 kilómetros cada 20 días en entornos de alta congestión, vías en mal estado y geografía compleja.

Con capacidad para 8 pasajeros más conductor, la Sprinter 411 apunta al segmento intermedio, en crecimiento en los últimos años, y se posiciona como reemplazo de la Vito. La meta es comercializar más de 200 unidades, mientras que la versión de 19 pasajeros proyecta alcanzar 500 unidades hacia 2026.

El modelo ofrece mejoras en espacio interior, con mayor amplitud en cabina y una zona de equipaje más generosa, resolviendo una de las principales debilidades históricas del segmento.

En términos técnicos, cuenta con 6 metros de largo, 2 metros de ancho y 2,4 metros de alto. Su peso en vacío es de 2.500 kg, con un PBV de 4.000 kg, lo que permite una capacidad de carga cercana a 700 kg después de pasajeros.

Eficiencia, seguridad y operación

La Sprinter 411 equipa el motor OM654LA, ajustado a 113 hp y 300 Nm de torque. Se trata de un bloque de 1,9 litros, 4 cilindros, con turbo de geometría variable y sistema Common Rail de última generación.

Como van, ofrece ventajas operativas frente a los buses tradicionales: menor vibración, menor ruido y una conducción más confortable. Además, paga peaje como automóvil o camioneta y cuenta con tracción trasera.

En seguridad, incorpora asistencias como mantenimiento de carril, control de viento lateral, arranque en pendiente, control de crucero, frenado autónomo de emergencia y asistente de frenado activo.

El equipamiento se complementa con exploradoras adaptativas, luces de freno activas, aire acondicionado bizona y una garantía de 2 años o 200.000 kilómetros

Portafolio y precios

El portafolio de vans incluye versiones eléctricas y diésel, con precios que van desde $199.900.000 para la Sprinter 411 hasta $367.900.000 para la Sprinter 517, sin incluir adecuaciones.

Personalización desde fábrica

Finalmente, la marca fortalece su oferta con el portafolio “luxury”, que permite configuraciones especiales desde fábrica, incluyendo oficinas móviles, ambulancias y vehículos tipo limusina, adaptados a las necesidades de cada cliente.

Con esta estrategia, Inchcape busca no solo fortalecer su presencia en el segmento de vans, sino también transformar la relación con el cliente a través de la posventa, la conectividad y la especialización del portafolio.

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