EL DESAFÍO QUE SE IMPUSO COLOMBIA EN CUANTO A SU CUOTA DE BUSES ELÉCTRICOS

Las políticas gubernamentales apoyan firmemente la electromovilidad a nivel nacional, sin embargo las dificultades no faltarán

Foto: Revista Autocrash

Con el objetivo de impulsar la movilidad por medio de vehículos cero emisiones, para aportar a la reducción de emisiones al medio ambiente, trabajando así a la sostenibilidad del planeta se firmó en Colombia la ley 1964 del 2019, suscrita por el entonces presidente Iván Duque. La ley promueve como tal el uso de vehículos eléctricos en Colombia y dicta otras disposiciones que impulsen este objetivo.

El país viene trabajando para llegar y alcanzar las metas dispuestas y/o decretadas, para que en las ciudades colombianas donde existan sistemas de transporte masivo tengan acciones y políticas que garanticen el uso de vehículos con estas características en las flotillas de los operadores de transporte público hasta alcanzar un 100%.

Los plazos definidos por el gobierno nacional quedaron establecidos así:

El 10% mínimo de los vehículos adquiridos, desde 2025

El 20% mínimo de los vehículos adquiridos, desde 2027

El 40% mínimo de los vehículos adquiridos, desde 2029

El 60% mínimo de los vehículos adquiridos, desde 2031

El 80% mínimo de los vehículos adquiridos, desde 2033

El 100% de los vehículos adquiridos, desde 2035

Foto: La FM

Como hemos anotado en otros artículos, también de acuerdo a los expertos y lo que conocemos de los buses y vehículos eléctricos con toda la exploración que se está haciendo actualmente, la movilidad eléctrica no es económica por diferentes motivos (tecnológicos, técnicos, logísticos, puntos de carga, tiempos de carga, picos energéticos en las ciudades, entre otros), y esto hace que los desafíos sean grandes frente a las inversiones, sus utilidades, el retorno, en general diferentes aspectos y detalles financieros.

Aunque ciudades como Bogotá son notablemente pioneras en electromovilidad a nivel público con un poco más de 1.500 buses eléctricos, y otras unidades en ciudades como Medellín y Cali, realmente la tarea es larga hablando a nivel nacional; y es aquí donde entran otros análisis y cuestionamientos donde queda evidenciado que la inversión debe ser pública con el fin de cumplir dichas políticas. La aplicación es abierta a nivel de país, donde ciudades como Villavicencio ya coquetean con tener buses eléctricos, las ciudades que no apuesten a unidades eléctricas o de hidrógeno tendrán un respaldo del gubernamental más medido.

Foto: Alerta Bogotá

El presente económico del país no ayuda realmente en cuanto a proyecciones, dados los índices de inflación nacional, mundial, las tablas de financiación para préstamos, por lo que la gestión de las entidades gubernamentales a nivel nacional e internacional también son claves. Las experiencias que se ha tenido en la mayoría de los sistemas masivos en Colombia donde han tenido fallos a nivel económico, también hace que carezca de la confianza para que entidades financieras inviertan o desembolsen prestamos, complicando así el tema de cara al futuro. Sin embargo el actual gobierno de Gustavo Petro, ha dado un respaldo total al ámbito de la movilidad eléctrica, aportando con inversión e incentivos consecuentes con las políticas definidas, lo que permite tener un poco más de tranquilidad y optimismo para las empresas transportadoras, inversionistas y diferentes agentes que están en la dinámica del transporte público.

El reto seguirá siendo grande para Colombia, más con metas tan grandes y manejando realidades a veces inciertas, sin embargo es mejor iniciar que estar en el mismo lugar, pues como sea es claro que deben haber cambios a nivel climático como de nuestros comportamientos y acciones para con el planeta. Todos esperamos que los temas de movilidad y las dinámicas de las urbes sigan evolucionando en todos los sentidos y sean más amables tanto para el hábitat como para las personas.

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