El elemento vital en los vehículos de transporte de pasajeros y cualquier automotor son sus llantas, aprendamos ellas

Cuidando la presión
Desde hace más de 30 años, los transportadores se acostumbraron a proteger sus Ilantas a través del sistema de inflado y monitoreo remoto de presión, conocido como Vigía. Este conjunto toma aire del circuito de accesorios del autobús y lo lleva hasta las ruedas usando una serie de tuberías y mangueras con el fin de mantener una presión estable en el neumático. Esta es medida mediante de un módulo que puede ser análogo o digital y que se ubica en la cabina de conducción del vehículo.
Los principales daños en la carcasa de neumático, los produce una presión de aire incorrecta, tanto si es alta, como si es muy baja. Cuando las llantas se inflan demasiado se pierde adherencia, se endurece la suspensión y se daña la parte central de la banda de rodamiento. De otro lado, una llanta mal inflada echará a perder los hombros de esta, la zona externa de la banda de rodaje y puede llegar a lastimar el rin. La resistencia ante un bache se reduce, la dirección se hace más pesada y aumenta el consumo de combustible.

Los sistemas TPMS
De menor costo y gran facilidad de instalación, los sistemas TPMS (Tyre Pressure Monitoring System por sus siglas en inglés) son cada vez más populares en vehículos de turismo y lentamente empiezan a implementarse en camiones y buses.
Se trata de un grupo de sensores inalámbricos que van instalados en cada rueda, y que envían su señal mediante ondas de radio o Bluetooth a un receptor en la cabina del bus. Allí puede medirse con facilidad la presión de cada llanta y tomar decisiones ante una contingencia. Su gran desventaja: no permite inflar las ruedas.

BAJA PRESIÓN
Desgaste a ambos lados y los hombros de la llanta al rodar por debajo de la presion recomendada del fabricante
MALA ALINEACIÓN
Desgaste irregular en el área interna de la llanta y en parte de la zona central por perdida de la alineación correcta
ALTA PRESIÓN
Desgaste en la zona central de la banda de rodamiento por inflado excesivo
PARTES GASTADAS
La falla en los elementos de suspensión como bujes, terminales o rótulas puede producir surcos en la banda de rodamiento.

ESPECIAL
Una segunda vida para sus llantas
Existen dos maneras técnicas para alargar la vida útil de la llanta, una vez ésta ha perdido la profundidad de los surcos de la superficie de contacto con el suelo. Una es el reencauche, es decir, reemplazar completamente la banda de rodamiento, y la otra, es el regrabado, una actividad donde la rueda recupera su labrado mediante un proceso de talla sobre el caucho.
Para ambos procesos se requiere el cumplimiento de estrictos parámetros técnicos que permitan un resultado final óptimo, capaz de proveer a los usuarios de seguridad y muchos más kilómetros de recorrido.

En Colombia se venden al año 1,4 millones de llantas nuevas para vehículos comerciales, y se reencauchan 450.000 unidades, lo que nos da una proporción de una renovación por cada tres colocaciones de producto cero kilómetros. Una cifra interesante, pero que aún está lejos de llegar al promedio que logran los países desarrollados, como Estados Unidos, donde por dos neumáticos de agencia, se renuevan tres carcasas usadas.
Lo que debe quedar claro es que, por regla general, las llantas reencauchadas de manera técnica conforme a la NTC 5384, pueden tener una vida útil igual (y a veces superior) a la de los neumáticos nuevos, aunque por seguridad, suelen utilizarse únicamente en ejes libres (patines)o ejes de tracción.

Las ventajas del reencauche
Los beneficios de instalar una nueva banda de rodamiento a una carcasa usada no sólo son percibidos por el inversionista; también son valorados por el medio ambiente, gracias a la reducción de la generación de residuos sólidos, el menor consumo de materias primas, disminución del gasto energético y la merma en el impacto ambiental.
La clave del reencauche es una buena carcaza. Cabe aclarar que no todas las marcas y modelos de llantas son adecuadas para ser sometidas al proceso de recuperación, por lo que una base de alta calidad es la clave para obtener la mayor cantidad de renovaciones por llanta. Para tener una idea, las marcas premium más reconocidas en el mercado, pueden llegar a permitir hasta un total de cuatro reencauches, dependiendo del cuidado que se haya tenido con el neumático; mientras tanto, existen marcas asiáticas de inferior especificación, que a duras penas soportan un proceso de renovado.
De todas formas, sin importar el costo o procedencia de la llanta, si durante su vida útil previo al reencauche no se ha tratado con cuidado (ya sea por temas de calidad de la conducción o manejo de presión), la carcasa se echará a perder y no servirá como base para la instalación de una nueva banda.

Una vez teniendo la carcasa base, es hora de escoger el proveedor de reencauche. Auto-mundial, Renoboy, Vipal, Remerca y Reencol entre otros, son algunos de los proveedores de servicio más reconocidos a nivel nacional. Allí la llanta se somete al proceso de verificación de aptitud, conforme los siguientes criterios:
1 Todas das las llantas deben ser secadas y limpiadas antes de la inspección
2 Antes de pulir, cada neumático debe ser examinado tanto interna como externamente para asegurar su factibilidad de reencauche
3. Llanta que presenten daño visible como resultado de sobre carga o baja de presión deben ser descartadas
4 Llantas con penetraciones, grietas, ataques de aceites pestanas rotas, carcasas rotas cordones expuestos, daños en la bando de rodadura y danos estructurales en la pared lateral deben ser descartados
5. Carcasas de capas radiales con separación en la correa, que no sean leves holguras, no deben ser usadas.

Las carcasas seleccionadas, pasan a un proceso de raspado donde la banda de rodamiento se deja completamente lisa. Una vez allanada, la carcasa se prepara, se llenan algunos agujeros que pueden haber quedado durante el paso anterior y luego se reparan los costados de ser necesario, con el fin de devolverle la rigidez y resistencia al conjunto.
En este momento, la llanta está lista para recibir su nueva banda. De estas, así como proveedores de servicio, hay gran variedad de fabricantes y diseños. Esta es una de las ventajas del proceso, que aumenta la modularidad y flexibilidad de ajuste a las necesidades del cliente.
Una vez instalada la banda sobre la carcasa, esta se somete a un proceso de vulcanizado a alta temperatura, que garantiza la total adherencia del conjunto y la homogeneidad de la llanta.

Regrabado de llantas, otra alternativa válida
Contrario a la creencia popular, el regrabado de llantas es una práctica permitida por la ley y totalmente válida desde el punto de vista técnico, eso sí, realizándose de manera técnica, con los criterios adecuados y a productos que estén habilitados para tal fin
Solo son regrabables las llantas que en su costado tengan la leyenda en ingles regroovable. Pues estas poseen un son las apropiadas para permitir esta práctica. Así se puede incrementar en un 20% la vida útil del neumático.
Esta práctica solo se debe hacer cuando el neumático tenga de 3 a 5.5 mm de profundidad. Para realizar la operación de regrabado se utiliza un aparato eléctrico especial, compuesto por una cuchilla expuesta a altas temperaturas generadas con electricidad, a fin de cortar el fondo de los surcos y así profundizar los originales de los neumáticos usados. El producto final, al igual que el reencauchado, sólo deberá usarse en posición libre o en ejes de tracción.

Otras ventajas del proceso
Menores costos para el transportador: Se puede obtener una reducción de al menos el 40% del costo en el rubro de llantas si éstas se reencauchan por lo menos una vez.
Operación confiable de la llanta: El cumplimiento de un reglamento técnico permite asegurar la calidad de llanta en la operación, así como, garantizar la seguridad del usuario.
Reducción de residuos sólidos aportados al medio ambiente: Se puede obtener una reducción cercana al 40% de los residuos sólidos aportados a los desechos por cada llanta que se reencauche por lo menos una vez. El reencauche hace parte la economía circular, donde una llanta puede ser utilizada hasta por 3 vidas útiles antes de ser desechada.


