LA REACTIVACIÓN DEL TRANSPORTE INTERNACIONAL

De la planificación a la acción: los desafíos en la implementación del transporte terrestre de pasajeros

Por: Hernando Tatis Gil – Director Ejecutivo Cámara de Transporte Terrestre de Pasajeros de la ANDI

Foto: Portafolio

Reactivar el transporte terrestre internacional de pasajeros entre la República de Colombia y la República Bolivariana de Venezuela será uno de los grandes retos de nuestro sector.

Los desafíos para la reactivación y reapertura de las zonas de fronteras que se presentan en el sector de transporte internacional de pasajeros, es un beneficio a corto plazo para promover el desarrollo económico y productivo para ambos países, en el que se prioriza los principios de reciprocidad, legalidad, no discriminación y trato justo. Todo esto con el ánimo de normalizar las relaciones entre los países vecinos.

La meta de esta operación es el ingreso y salida de vehículos de placa extrajera junto a sus tripulantes autorizados en la carga y descarga de pasajeros internacionales por las carreteras de ambos países

Para hacer realidad esta operación desde el 6 de diciembre del 2022, se expidió la CIRCULAR EXTERNA No. 20224000000207 de la Dirección de Transporte y Tránsito del Ministerio de Transporte, definiendo el proceso para obtener una autorización especial y transitoria de transporte internacional entre la República de Colombia y la República Bolivariana de Venezuela.

Lo anterior permitirá hacer realidad el transporte internacional de pasajeros por carretera en las rutas y con las frecuencias e itinerarios que sean propuestos por las empresas, previo cumplimiento de lo requisitos previstos en el ITEM Il numerales 1 al 7 de la CIRCULAR EXTERNA antes mencionada.

Para la operación de estas rutas se utilizarán las vías y los cruces de frontera habilitados, así como aquellas rutas y nuevas vías de frontera para el transporte internacional de pasajeros. Si bien este movimiento lo que busca es mejorar las relaciones con los países vecinos de forma bilateral, satisfaciendo las necesidades básicas de las personas de ambos países, así mismo junto a la economía y el turismo, aumentado el mercado y el sector de pasajeros colombianos, los retos para hacerlo realidad aún son muy grandes para ambos países y que resumo a continuación:

Foto: El Transporte

1. Previamente a iniciar la prestación del servicio además de la Resolución transitoria que expide el Mintransporte de Colombia se debe contar con la autorización de la República Bolivariana de Venezuela, proceso que realiza directamente el Ministerio de Transporte a través de la Cancillería, pues el servicio opera bajo el principio de reciprocidad entre ambos países, lo que nos exige que por cada empresa de nuestro país que preste el servicio, debería existir otra del país vecino.

2. Actualmente el Congreso de la Republica adelanta el trámite de aprobación del proyecto de ley a través del cual se ratifica el Acuerdo de Transporte Internacional de Carga y de Pasajeros por Carretera entre Colombia y Venezuela suscrito en 2014. El proyecto ya fue aprobado en 3er. Debate, quedando pendiente un solo debate para ser ley. Una vez sea sancionado este proyecto de Ley quedarán sin efectos todas las autorizaciones especiales y transitorias de transporte internacional entre la República de Colombia y la República Bolivariana de Venezuela otorgadas con base en la precitada CIRCULAR EXTERNA y las rutas deberán ser adjudicadas con base en la RESOLUCION No. 9666 DE 2002 “Por la cual se determina el procedimiento para la adjudicación de rutas y frecuencias para el transporte internacional de pasajeros por carretera.”

Foto: Mintransporte

3. Para iniciar la prestación del servicio, además de la aceptación de Venezuela se debe realizar un proceso de informática por parte de la DIAN para generar unos códigos que autoricen el transito aduanero de pasajeros.

4. Finalmente, el vecino país debe solucionar retos como, por ejemplo, garantizar el suministro de combustibles a vehículos colombianos en el vecino país, disminuir el control a vehículos colombianos en cada estado, el cual se realiza a través de las alcabalas, las cuales son muy numerosas y retrasan enormemente el tiempo de los recorridos. En materia de infraestructura, garantizar que las vías permitan el recorrido de los vehículos colombianos.

Estos son algunos de los retos que debemos superar como países, con el fin de poder garantizar que el movimiento de transporte de pasajeros pasar del papel a la realidad.

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Volare presenta el primer microbús autónomo de Suramérica

Montado sobre el modelo Volare Attack 8, el micróbús es pionero en el continente. El vehículo fue diseñado en colaboración con Lume Robotics para transitar en circuitos cerrados a baja velocidad.



Conectada con el futuro de la movilidad, Marcopolo, a través de Marcopolo Next, área responsable por la aceleración de los proyectos de innovación de la empresa, en asociación con Lume Robotics, una startup brasileña de movilidad autónoma, presenta el primer prototipo de microbús autónomo de América del Sur.

Resultado de dos años de estudios, en colaboración con empresas nacionales, el proyecto integró el modelo Volare Attack 8 para operar de forma completamente autónoma, sin necesidad de intervención de conductor alguno ni monitorización remota. La tecnología se puede programar para operar en el rango óptimo de eficiencia, lo que permite una reducción en el consumo de combustible y la emisión de contaminantes, con un alto nivel de seguridad y comodidad.

“Hemos fortalecido nuestro papel de liderazgo en el desarrollo de soluciones de movilidad, dando otro paso importante en la historia de la compañía. Invertimos en soluciones pensadas para los pasajeros, en los retos de las ciudades modernas, y el vehículo autónomo es un ejemplo de innovación alineado con una tendencia global”, señala André Vidal Armaganijan, CEO de Marcopolo.




“En la compañía, miramos atentamente al futuro de la movilidad y buscamos actuar con tecnologías de vanguardia, identificando oportunidades de mercado, nuevas áreas de acción e innovaciones. Además de ser una tendencia, dado que los vehículos de pasajeros ya están avanzando hacia la conducción autónoma, creemos que es una alternativa moderna y efectiva”, añade.

El desarrollo del prototipo, con capacidad para 21 pasajeros, cuenta con el apoyo financiero de la Fundação de Amparo à Pesquisa e Inovação do Espírito Santo (FAPES, en español, Fundación de Apoyo a la Investigación y la Innovación de Espíritu Santo) y cuenta con un avanzado sistema robótico para viajar de forma autónoma en situaciones específicas, como los circuitos cerrados de baja velocidad.

Para Rânik Guidolini, director ejecutivo de Lume Robotics, el primer microbús autónomo del hemisferio sur es un hito tecnológico. “Gracias a la asociación de Lume y Marcopolo, Brasil se coloca en el selecto grupo de países que dominan la tecnología. Estamos hablando de un proyecto capaz de entregar mejoras de seguridad y eficiencia operativa a los sistemas de movilidad”, comenta. 

El desarrollo también cuenta con socios como Curtis-Wright, para la instalación del selector eléctrico de cambios, y Soha, startup especializada en Internet de las Cosas (IoT), que ha desarrollado sensores para monitorizar en tiempo real la ocupación de los asientos y el uso del cinturón de seguridad.




Periodo de prueba

Los ciclos de prueba del prototipo comenzaron en diciembre de 2022. Con el éxito de la etapa inicial,  se realizó la primera evaluación en ambiente operativo real en marzo de este año, en la compañía siderúrgica ArcelorMittal Tubarão, seleccionada como cliente-socio probador.

“Los primeros estudios para el desarrollo del microbús autónomo refuerzan el conocimiento y el potencial de innovación de la ingeniería nacional. Además, esto nos inserta en el selecto grupo de países que estudian la viabilidad de la tecnología, como Estados Unidos, Alemania y China”, dice João Paulo Ledur, director de estrategia y transformación digital de Marcopolo.




Volare, la mejor opción

La tecnología autónoma se puede aplicar a cualquiera de los autobuses de Marcopolo, siempre y cuando tengan transmisión automática, sin embargo, el Volare Attack 8 se consideró ideal para esta etapa de estudios porque es versátil y está establecido en el mercado. Todo el hardware y el software están integrados directamente en el vehículo y no requieren conexión a Internet, lo que refuerza la ciberseguridad del prototipo, ya que todas las funciones de conducción se realizan sin acceso a Internet.

Se han instalado módulos de control eléctricos y neumáticos para controlar la dirección, frenos, acelerador y cambio. El vehículo cuenta también con un ordenador de procesamiento de datos y un conjunto de sensores -compuesto por cuatro LiDAR (Light Detection and Ranging – Detección y Medición de Distancias por Luz), instalados en los laterales delantero y trasero, una cámara, una unidad de medición inercial (IMU) y un GPS- que permiten observar el entorno circundante, como la velocidad instantánea, el estado de los cambios, el nivel de combustible, posibles fallas, entre otros. Todos los datos se pasan al ordenador de procesamiento de datos, que controla el funcionamiento del microbús.




“Como estamos en una fase de estudios, creemos que todavía quedan aspectos por desarrollar, tanto en la experiencia de uso de vehículos, como en la percepción de la seguridad de los pasajeros y en la conexión e interacción del microbús con el ambiente externo. Se realizarán más pruebas e investigaciones para que, en el futuro, el modelo sea una realidad para el mercado”, refuerza João Paulo Ledur.

Conozca más información sobre el proyecto a través del siguiente enlace: https://materias.marcopolo.com.br/veiculo-autonomo-marcopolo  

Volvo lanza el BZL, el Superbusetón para aplicaciones urbanas


La empresa presentó el modelo en la Smart City Expo Bogotá el pasado 31 de de mayo. El chasis global de bus urbano 100% eléctrico de Volvo es el primero de un fabricante europeo a la venta en Colombia y marca el lanzamiento comercial del modelo para la transición a la electromovilidad en América Latina. “Es otro paso importante en nuestro compromiso de tener productos ‘cero emisiones’ para 2040”, dice André Marques, presidente de Volvo Buses en Latinoamérica.




Para su operación en Bogotá, Volvo presenta una solución inédita en la ciudad. A su chasis eléctrico se le ha dotado de una carrocería de 9,5 metros con capacidad para 65 pasajeros, 15 más que los modelos de otras marcas que operan en el segmento. “Es un tamaño intermedio que llamamos Súper Busetón. El busetón es la nomenclatura en el transporte público de Colombia para los buses de hasta 50 pasajeros. Nuestra solución de movilidad sostenible y responsable es una tipología intermedia entre el busetón y el padrón de 80 pasajeros”, explica Giulliano Decicino, director comercial de Volvo Buses en Colombia.




Flexibilidad

La solución de Volvo es posible porque el BZL es un modelo de entrada baja sin escaleras para subir y bajar. Además, la distancia entre ejes más larga y mejor distribuida permite situar la puerta delantera al lado del conductor del vehículo. Sin escaleras, el modelo de Volvo hace que el embarque y desembarque sea más rápido, cómodo y seguro. También prescinde del elevador para pasajeros en silla de ruedas.

La solución de Volvo reduce el costo operativo, ya que los operadores necesitarán menos autobuses para satisfacer la misma demanda de pasajeros. Además, la flota más pequeña requiere una menor inversión para su adquisición y, en consecuencia, una infraestructura de patio más optimizada en superficie y número de cargadores. “Es una solución de movilidad inteligente, eficiente y responsable. Volvo ha estado presente en el sistema Transmilenio y trabajado con sus operadores desde su creación hace más de 20 años como referencia en soluciones de transporte urbano y BRT porque entiende y adapta sus productos a las necesidades de los pasajeros y operadores del sistema. Con el BZL no será diferente”, afirma Giulliano. “Queremos continuar con nuestra colaboración al sistema Transmilenio, siempre aportando con soluciones e innovación, de forma responsable, con un vehículo seguro y confortable para los pasajeros y que soporte también a los operadores con nuestros servicios postventa”, añade.




Descarbonización

El Volvo BZL es un vehículo para ciudades que planean avanzar en la descarbonización y mejorar la calidad del aire mediante un transporte público eficiente. Equipado con hasta 5 baterías, su autonomía puede superar los 300 km, dependiendo del tipo y la cantidad de acumuladores, lo que lo hace ideal para el ciclo urbano. Las baterías pueden recargarse en el garaje del operador por la noche. Ofrece dos opciones de motorización, con uno o dos motores eléctricos de 200 kW y un torque de 400 Nm cada uno. Situados en la parte trasera y acoplados a una transmisión de dos velocidades, permiten un funcionamiento con un consumo de energía más eficiente.

Los nuevos chasis se basan en la larga y exitosa experiencia de la marca con productos de menor impacto ambiental. En más de una década, Volvo ha entregado más de 5.000 autobuses electrificados en varios países y continentes.  En el BZL, todas las piezas principales del chasis y el tren motriz son fabricadas por Volvo. El 90% de los componentes, incluidas las baterías, son reciclables. Por lo tanto, pueden reindustrializarse o reintroducirse en otros ciclos de vida. Al igual que los demás productos de la marca, el Volvo BZL es muy seguro y también está conectado a través de la plataforma de telemetría VolvoConnect.



Transmilenio

El BRT de Bogotá empezó a funcionar en diciembre de 2000. En poco más de dos décadas, se ha convertido en el mayor de América Latina y uno de los más importantes del mundo. Según la empresa que opera el sistema, hay 115 kilómetros de vías, 12 troncales en funcionamiento, 157 estaciones y 9 terminales que cruzan en todas direcciones la capital colombiana, una metrópoli de más de 8 millones de habitantes. Todos los días, casi la mitad de la población de la ciudad utiliza el Transmilenio. En total, operan en el sistema más de 10.000 unidades. En las rutas troncales hay unos 2.300 buses articulados y biarticulados. Mientras que otros 8.500 autobuses más pequeños complementan la operación urbana.

Marca destacada

Volvo ha participado desde el principio y es la empresa líder en el suministro de vehículos para la ampliación y renovación de la flota, así como en el volumen de buses de gran capacidad que circulan en el TransMilenio. Más del 50% de los buses articulados y biarticulados son de la marca. “Los buses Volvo son referencia en calidad, disponibilidad y robustez para los operadores del sistema de Bogotá”, dice el presidente de Volvo Buses Latinoamérica. “Por eso es importante que la marca sea el primer fabricante tradicional en llegar con un vehículo 100% eléctrico a la ciudad”, concluye André Marques.

Además de su lanzamiento en Colombia, el Volvo BZL participará este año en demostraciones en otras metrópolis del continente, como Santiago (Chile), Curitiba, São Paulo y Río de Janeiro (Brasil).