Nuevo Aditivo Liqui Moly y Méguin anticristalización de AdBlue

¿Qué es AdBlue®? ¿Para qué se necesita? ¿Qué debes tener
en cuenta al utilizarlo? Te explicamos lo que debes saber sobre
AdBlue® y cómo evitar costosas reparaciones.
Para el segmento de carga pesada y transporte de pasajeros en Colombia, la tecnología Euro IV, V y VI ha traído consigo grandes beneficios ambientales, pero también nuevos retos de mantenimiento. El sistema SCR y el uso de urea son obligatorios, pero su composición química esconde un enemigo silencioso: la formación de cristales, sales y compuestos que pueden detener su flota. Liqui Moty presenta una solución preventiva tecnológica para blindar el sistema de escape.
El desarrollo de motores para el segmento pesado avanza a pasos agigantados. Las normativas de emisiones vigentes en Europa han obligado a los fabricantes de autobuses, tractocamiones y maquinaria amarilla a idear sistemas más sofisticados para reducir los contaminantes que logren atacar la generación de gases tanto dentro, como fuera de la cámara de combustión La respuesta de la industria fue la implementación del sistema SCR (Reducción Catalítica Selectiva), una tecnología que depende de un fluido esencial: el AdBlue, también conocido como DEF (Diesel Exhaust Fluid) o Urea Automotriz, un líquido especializado que funciona exclusivamente en vehículos dada su composición.
Anatomía del problema: ¿Qué es la cristalización?
Para entender la solución, primero debemos entender la falla. El AdBlue es una solución compuesta por 32.5% de urea de alta pureza y 67.5% de agua desionizada. Su función es inyectarse en el tramo de gases de escape caliente para, mediante una reacción química, convertir los óxidos de nitrógeno nocivos en vapor de agua y nitrógeno elemental inocuo.
Sin embargo, el problema radica en la física de la evaporación dentro del tubo de escape. David Kaiser, director de Investigación y Desarrollo de Liqui Moly, explica el fenómeno con precisión: Al inyectarse la solución en un entorno de alta temperatura, el agua tiende a hervir y desaparecer antes que la urea logre descomponerse correctamente. Esto genera compuestos orgánicos como el biuret, derivados de la descomposición del amoníaco. El resultado visible son cristales de urea sólidos que se adhieren a las paredes de los tubos, las válvulas dosificadoras y, lo que es más crítico, la tobera de inyección.

Las consecuencias mecánicas y económicas: Cuando la cristalización ocurre, deja de ser un problema químico para convertirse en uno mecánico y financiero para el transportador:
Obstrucción del sistema: Los conductos se cierran debido a los sedimentos, impidiendo el paso del fluido.
Daños en componentes críticos: La bomba de inyección de urea y los inyectores pueden sufrir daños irreversibles al intentar bombear contra una obstrucción al bloquearse su salidas.
Fallo electrónico: La unidad de control del motor detectará que las emisiones no están bajando o que el flujo es incorrecto, lanzando mensajes de error, encendiendo testigos en el tablero y en muchos casos, limitando la potencia del motor
Es vital comprender que, una vez que el sistema está cristalizado, la única solución es mecánica. “La cristalización existente solo se puede eliminar por medios mecánicos. En la mayoría de los casos, esto conlleva una costosa sustitución de piezas”, advierte Kaiser. Por tanto, la clave de la rentabilidad no es la reparación, sino la prevención y ahí es donde el usar urea de excelente calidad y aditivos Liqui Moly entra en escena.
Respondiendo a las solicitudes de talleres y empresas de construcción, Liqui Moly desarrolló el DEF Anti Crystal Additive K (Referencia LM 21838). Este aditivo actúa sobre la química del fluido para mitigar los efectos físicos del calor y el frío extremos.
Estos productos están disponibles en diversas presentaciones en toda la red de distribución nacional de Propartes, representante exclusivo Liqui Moly para Colombia o a través de la tienda virtual:
http://www.tienda.propartes.com

