¿Las puertas de los buses con IA?

La inteligencia artificial comienza a abrirse espacio en componentes que tradicionalmente han funcionado mediante accionamientos convencionales. Un ejemplo es AIDA, desarrollado por el fabricante español Masats, un sistema que combina visión artificial y algoritmos de inteligencia artificial para facilitar el acceso de pasajeros a los autobuses urbanos.

Reconocer para facilitar el acceso

A diferencia de los sistemas convencionales, en los que el pasajero debe pulsar un botón para solicitar la apertura de la puerta o la activación de una rampa, AIDA busca identificar mediante cámaras y análisis de imágenes cuándo una persona se aproxima para abordar o descender del vehículo.

‘La tecnología está diseñada para reconocer situaciones que requieren condiciones especiales de acceso, como las de usuarios en silla de ruedas o personas con discapacidad visual. A partir de esa identificación, el sistema puede activar la apertura de las puertas y el despliegue de la rampa cuando sea necesario, sin que el pasajero tenga que realizar una solicitud manual. Este planteamiento busca reducir barreras de acceso y facilitar el uso del transporte público a personas con movilidad reducida, adultos mayores y pasajeros que necesitan más tiempo para subir o bajar.

Seguridad y operación en las paradas

Además de mejorar la accesibilidad, AIDA busca optimizar el flujo de pasajeros y reducir los tiempos de detención en las paradas. El sistema contempla funciones para gestionar el cierre de las puertas de forma más adecuada cuando detecta personas próximas al acceso, así como la coordinación con los mecanismos de rampa. Para las empresas operadoras, estas funciones podrían reducir algunas intervenciones manuales del conductor y hacer más fluido el ascenso y descenso. No obstante, el resultado dependerá de la precisión de la detección y del comportamiento del sistema en condiciones reales de servicio.

De la demostración a las pruebas reales

La evolución del proyecto sigue en marcha. En octubre de 2026, Sustainable Bus informó que Masats trabaja en mejorar los tiempos de respuesta, reducir las detecciones erróneas y compactar el hardware de procesamiento. La compañía prevé iniciar pruebas en vehículos reales dentro de los próximos 12 a 18 meses, una etapa clave para evaluar su desempeño fuera de las demostraciones. La tecnología todavía debe demostrar cómo responde ante escenarios diversos de operación, incluidos los cambios en la iluminación, la concentración de pasajeros y las diferentes formas de abordar el autobús.

La propuesta de Masats refleja una tendencia en el desarrollo de vehículos de transporte público: incorporar inteligencia a componentes que no solo cumplen una función mecánica, sino que también pueden contribuir a la seguridad y la accesibilidad. En este caso, el objetivo va más allá de automatizar una puerta. Se trata de facilitar el acceso al autobús y avanzar hacia un transporte urbano más inclusivo, en el que la tecnología responda mejor a las necesidades de cada pasajero.