La renovación incluye cuatro autobuses Marcopolo Paradiso G8 montados sobre chasis Volvo, destinados a reforzar los estándares de seguridad y confort en rutas de alta exigencia en Chile.
Redacción Latinobus.
La entrega de estos vehículos se realizó con el acompañamiento de Epysa Buses, que participó en el proceso de definición técnica de la flota a partir de los requerimientos específicos del cliente y del entorno de operación. Esta colaboración permitió configurar soluciones orientadas a responder a las necesidades del transporte de personal en faenas mineras, donde la confiabilidad y la disponibilidad de las unidades son factores críticos.

Las nuevas unidades están carrozadas por Marcopolo y montadas sobre chasis Volvo Buses B450R 6×2. En su configuración interior incorporan 43 asientos tipo cama, iluminación LED y sistemas de climatización de alta eficiencia, elementos pensados para favorecer el descanso del personal transportado y reducir la fatiga en trayectos prolongados. Este enfoque cobra especial relevancia en operaciones mineras, donde el bienestar de los trabajadores incide directamente en la seguridad y productividad de las faenas.
El proyecto se apoya además en la red de postventa asociada a Epysa Buses, considerada un componente clave para asegurar el desempeño sostenido de la flota en condiciones de uso intensivo. El soporte técnico y la disponibilidad de servicios resultan determinantes para mantener los niveles de operación requeridos por el sector minero chileno.

De cara a los próximos años, la incorporación de estas unidades se inscribe en una estrategia de crecimiento gradual de la flota de Buses Hualpén, con proyecciones de continuidad en la renovación y expansión de su parque vehicular. Este proceso refleja una tendencia sostenida en el transporte de personal minero en Chile, donde la incorporación de vehículos de mayor capacidad, confort y tecnología busca responder a estándares cada vez más exigentes de la industria.
