MERCEDES-BENZ ARGENTINA LLEGA A LA FABRICACIÓN DE SU UNIDAD 110.000

Hace casi 70 años comenzaba una cadena de hitos y fenómenos en la producción de Mercedes-Benz Argentina. Desde entonces los buses son parte fundamental de la grandísima historia de la marca en el país.

Carlos Alfredo Pereyra Motor 1 – Redacción Latinobus

Mercedes-Benz Camiones y Buses logra otro hito en Argentina: la producción de más de 110.000 chasises para buses. Dos de cada tres buses en circulación en ese país son Mercedes-Benz. Esto se produce gracias a la confianza generada por una larga trayectoria y a un trabajo articulado a través de la cadena de valor. Con millones de kilómetros recorridos, los autobuses de la marca de la estrella, son protagonistas y testigos de los paisajes de cada rincón de Argentina.

Históricamente, el nacimiento de los buses en Argentina se remonta a la década de los 20. En línea de tiempo, en 1953, se comenzó con la producción del primer chasis para bus, el LO 3500 partiendo de la base del camión L3500. En la década del 60, se introdujo el chasis de motor trasero O 140, para los buses del segmento de larga distancia. En los años 70, se innovó en el mercado con la llegada del chasis LO 1114, transformándose en el bus más exitoso de la marca por sus prestaciones y durabilidad única. A partir de los 80, se insertó el chasis OH de motor trasero, y se comenzaron a producir unidades con caja automática. Desde el comienzo hasta hoy, son más de 110.000 chasis los producidos para los vehículos de pasajeros que funcionan en el país.

“El Centro Industrial Juan Manuel Fangio, es la primera filial de la marca construida fuera de Alemania, y gracias a nuestra producción y trabajo local, podemos decir que hoy somos líderes del mercado en el segmento de buses desde hace 11 años” comenta Sebastián Gysin, Director de Ventas y Marketing de Buses en Argentina. Y agrega “estamos orgullosos de poder celebrar más de 110.000 chasis producidos en el país, promoviendo la industria nacional”.

¿Cómo es el proceso productivo de un bus?

● La producción de este vehículo, comienza con el armado del chasis en la Planta de Buses del Centro Industrial Juan Manuel Fangio, ubicado en Virrey del Pino, La Matanza.

● Una vez finalizada la producción de los chasis, las unidades son enviadas a una empresa carrocera. Existen 8 empresas carroceras certificadas y asistidas por Mercedes-Benz Camiones y Buses.

● Mediante el PDI (Inspección pre-entrega), durante el proceso de carrozado, las unidades son auditadas por Mercedes-Benz, a fin de asegurar el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad.

● Por último, se gestiona la entrega final a clientes como empresas de transporte público, turismo, o traslado de personal, entre otras.

● En todo el proceso participa la red de concesionarios oficiales. Y en la posventa se suman también los talleres autorizados de Mercedes-Benz.

Infografía: Motor 1

Con más de 38.000 unidades en circulación, el bus representa el principal medio de transporte de los argentinos. Únicamente en la región de Buenos Aires, más de 11 millones de personas viajan en bus La compañía, apuesta al transporte público, a la industria nacional, y a proporcionar trabajo a miles de personas. Además de todos sus empleados administrativos y colaboradores de planta, la cadena productiva incluye a la industria carrocera y a una amplia red de proveedores.

Con más de 70 años de producción ininterrumpida, Mercedes-Benz Camiones y Buses renueva su compromiso con el país, y acompaña el desarrollo del transporte nacional, sin dejar de lado los exigentes estándares de calidad.

Infografía: Motor 1

HINO ANUNCIA QUE SU TECNOLOGÍA HINO CONNECT SERÁ GRATUITA LOS PRIMEROS SEIS AÑOS

Ahorro de dinero en combustible y más rendimiento del vehículo, algunos de los logros de la tecnología

La tecnología Hino Connect será gratuita por seis años desde el momento de la compra del vehículo. Más de 8.696 conductores y propietarios han disfrutado la herramienta desde que se lanzó en el año 2019.

Juan Patiño, gerente de Servicio de Distribuidora HINO en Colombia, señaló que la tecnología consta de un software que monitorea el vehículo para obtener informes y alertas en tiempo real sobre el comportamiento y el rendimiento para gestionar mejor la operación.

 “Hino Connect brinda una solución integral y única en el segmento de carga y pasajeros que le permitirá tener el control total y detallado en tiempo real para optimizar el rendimiento del vehículo HINO y aumentar la rentabilidad de su operación”, afirmó Patiño.

La herramienta se puede usar desde cualquier dispositivo móvil o computador desde donde se podrá revisar toda la información de su vehículo. Además, Hino cuenta con un Centro de Monitoreo de Hino Connect para dar soporte a los propietarios y conductores.

“Esta tecnología ha beneficiado a nuestros clientes para que ahorren dinero y logren identificar cuál es la mejor forma de darle rendimiento a su unidad, ya sea de carga o pasajeros. Pensando en ellos, hemos extendido el uso herramienta por tres años más, es decir, ya no solo son 3 años sino 6 años desde la activación del servicio sin ningún costo adicional”, anotó Patiño.

Entre otros beneficios, la plataforma le permite conocer el promedio de consumo de combustible, tiempos en ralentí, frenadas y aceleraciones bruscas, georeferenciación, informe de eficiencia de conducción, así como alertas de próximos mantenimientos y fallas electrónicas, posibilidad de agendar su cita en cualquier taller de la red Hino autorizada.

Se activan también alertas cuando se presenta alguna novedad en el vehículo para tomar decisiones oportunas para prevenir daños o reparaciones. De igual forma, permite conocer el desempeño de los conductores.

Por último, facilita la programación del pago del Soat, seguro no obligatorio y la revisión técnico-mecánica.

VISITAMOS LA PLANTA DE SOLARIS EN POLONIA

Europa, un continente revolucionado entre la industria y la política, ha sido la cuna de algunas de las empresas más asombrosas de todos los tiempos. Pero los lenguajes fabriles que se hablan en occidente y oriente no suelen ser los mismos, y lo países vecinos de la antigua Unión Soviética, tuvieron que sufrir muchas adversidades al estar en medio de dos corrientes económicas y políticas opuestas.

Charlie Rodríguez – Redacción Latinobus

En la compleja Polonia de los 50, nacería un visionario, que más que un simple ingeniero mecánico, se convertiría en el gestor de una magnífica idea, aquella que 70 años después, sería conocida como la más importante fábrica de autobuses eléctricos de Europa: Solaris.

La escuela de Neoplan

Hablar de Solaris es hacerlo del matrimonio del ingeniero Krzysztof Olsewski y su esposa Solange Olszewska. Pero también es remitirse a la familia Auwärter, dueños del fabricante de autobuses alemán Neoplan. Asimismo, fue la curiosidad de Krzysztof por la mecánica, la que lo llevaría a emprender formando un pequeño taller en Varsovia y sería la ley marcial, la que convertiría una visita a Berlín para conseguir herramientas, en una larga estadía pues ya no podría volver a su país natal.

Tan sólo un año después, el ingeniero Olsewski encontraría trabajo en la fábrica de Neoplan, logrando tal éxito profesional que para 1985, sería nombrado jefe de planta. Mejoras de producto como el sistema centralizado de control electrónico le merecieron esta distinción, llegando a ocupar el puesto más alto posible para alguien que no perteneciera a la familia propietaria de la empresa.

En 1989 cae el muro de Berlín, permitiendo a la familia Olsewski regresar a su tierra. Los 14 años de experiencia adquiridos en Alemania, les permitirían convertirse en empresarios y obtienen la representación de Neoplan para comercializar sus productos en Polonia, esto, sin apartarse del cargo de la jefatura de planta, que ejercía de manera intermitente.

De importadores a fabricantes

En 1995, Olsewski y su esposa crean Neoplan Polska, y comienzan a fabricar los productos Neoplan bajo licencia. Ubican su planta en Bolechowo, en cercanías de la ciudad de Poznan, al occidente del país, y sobre el principal corredor de comunicación entre Polonia y Alemania. Tan sólo 3 años después, y habiéndose adueñado del 50% del mercado polaco de autobuses urbanos y de piso bajo, crearían una segunda factoría en Środa Wielkopolska.

Aunque su éxito comercial era innegable, los productos Neoplan empezaron a mostrar problemas de confiabilidad. A pesar de haber sido probados y comprobados en las calles y autopistas teutonas, los rezagos de los años de aislamiento y atraso que dejó el socialismo en Polonia se veían reflejados en la mala calidad de las vías, que terminaban pasando factura a las estructuras y trenes motrices de los buses alemanes. Como respuesta a las necesidades de los transportadores, en 1999 aparece la línea de autobuses Urbino bajo una nueva denominación de marca: Solaris.

La recién lanzada línea de vehículos debía distinguirse de lo antes visto, a través de un fuerte componente estético y una mayor robustez a comparación de los productos Neoplan. Fue así como el estudio de diseño IFS Designatelier de Berliín, bajo la dirección del propio Krzysztof Olsewski, dio forma a los autobuses Solaris, caracterizándolos por la amplitud de sus ventanales, su modelo de construcción modular y el inconfundible cristal panorámico asimétrico, que sería el más reconocible rasgo de familia, y podía verse en los Urbino 12, Urbino 15 y Urbino 18, que para 2000 serían complementados con el pequeño bus de 9 metros Urbino 9.

El paso hacia la Electromovilidad

A pesar de que hoy todos hablan de buses electromovilidad, el panorama hace 11 años era diferente. El mundo hasta ahora hablaba con algo de seriedad sobre la reducción de los gases contaminantes en el transporte de pasajeros, y pocas eran las marcas conectadas con la tendencia. Por ello, cuando Solaris presentó su Urbino 8.9 LE totalmente eléctrico, prácticamente se dictaría el rumbo que regiría los esfuerzos industriales de la compañía de cara al futuro. Gracias a esto, en 2022, Solaris se ha convertido en el más destacado proveedor de autobuses eléctricos de Europa, sumando las ventas de vehículos híbridos, eléctricos enchufables y trolebuses. Luego, en 2014, aparecerían los primeros autobuses eléctricos articulados comercializados en Alemania, junto con el prototipo de piso bajo y pila de combustible (movido por hidrógeno).

Los años pasan factura, y la salud del fundador de la compañía, comenzó a deteriorarse. En 2008, el ingeniero Olsewski dejó la gerencia de la empresa y entregó el mando a su esposa Solange, quien estaría al frente de Solaris hasta 2016, pero sería en 2018 cuando la más difícil decisión tendría que ser tomada por el bien de la familia y la marca. Solaris fue vendida al grupo español CAF, referente internacional en la implementación de sistemas integrales de movilidad.

Solaris en la actualidad

Hoy Solaris Bus & Coach es una empresa consolidada que cotiza en la bolsa, y se proyecta como uno de los principales fabricantes europeos de autobuses y trolebuses. Acumula 25 años de experiencia habiendo fabricado más de 20,000 vehículos, de los cuales, al menos el 66% se ha exportado. Ese reconocimiento internacional le ha permitido hacerse con múltiples premios internacionales como el recibido por el Solaris Urbino 12 eléctrico galardonado como “Bus of the Year 2017”, o el IF Design Award ganado en 2015 por la nueva generación del Urbino.

La línea de productos actual está compuesta por autobuses urbanos, interurbanos, trolebuses y tranvías. Los Urbino urbanos puede estar propulsados por motores Diésel Euro 6 de origen Paccar y Cummins que van desde los 250 hasta los 360HP, acoplados a transmisiones ZF Ecolife y Voith Diwa. Estos modelos pueden tener plataforma alta o entrada baja, y van desde los 8.9 metros de longitud, pasando por los de 12 metros de un solo cuerpo, hasta llegar a los articulados de 18. En la ruta hacia la movilidad sostenible, el portafolio Solaris también tiene vehículos de bajas emisiones, tanto híbridos como de gas natural. Allí los motores Cummins son protagonistas.     

Los modelos eléctricos tienen motores asíncronos y sincrónicos, que van desde los 160Kw hasta los 300Km, aunque también pueden estar equipados con el paquete de motorización al eje de ZF, que alcanza los 250Kw. Las baterías son de iones de litio y su capacidad de almacenamiento y por ende, la autonomía del autobús, está sujeta a las necesidades del cliente.

Visitando la planta

Tuvimos la oportunidad de conocer el proceso productivo de Solaris, y quedamos altamente impresionados por el nivel del producto, la calidad de las terminaciones y la limpieza, que al contrario de lo que vemos en Latinoamérica, no inicia con la entrada de un chasís a planta. Los buses de Solaris son integrales y totalmente autoportantes, por ello, la base de toda la construcción es la estructura tubular de acero inoxidable, que luego de ser soldada, es revestida en su totalidad con una capa de pintura en polvo. Después se instalan los ramales eléctricos y la madera de piso.

Uno de los puntos más notables, es el proceso de revestimiento exterior, Todos los paneles exteriores son fabricados en aluminio y materiales compuestos, cortados y estampados por maquinaria especializada y pintados antes de ser instalados. Esto significa que no es necesario tener enormes cabinas de pintura para pintar los autobuses completos, sino que sus tableros laterales se pintan en un pequeño espacio, reduciendo tiempos muertos y aumentando la calidad del trabajo. Cada una de las láminas es adherida al conjunto del bus con uniones mecánicas y gracias a avanzados pegantes industriales.

Ahora es momento para recibir el tren motriz. Al conjunto forrado llega el motor, la transmisión y las suspensiones, que se incorporan al autobús sin necesidad de un bastidor, lo que no solo facilita el proceso de armado, sino que le da mayor libertad comercial al fabricante, que ya no depende de un tercero para ofrecer y entregar sus vehículos.

Luego se llega al proceso de terminación, donde se instalan los interiores, los cristales y los elementos de tecnología y confort. Múltiples opciones de asientos, revestimientos, colores exteriores y pisos están disponibles según la operación, y además, el autobús puede ser equipado con los más avanzados sistemas de videovigilancia y seguridad activa como los paquetes de asistencia ADAS. El toque final lo da la decoración exterior donde jamás podrá faltar el dibujo de Urbino, la mascota de la marca (un perro salchicha), que cambia de color dependiendo del tipo de tecnología que mueva al autobús.

Estando en el patio de producto terminado junto a Agata Krzemkowska del área de mercadeo, nos sorpendió un hermoso autobús articulado blanco. Agata se altera un tanto, y nos dice “se supone que no deberían haberlo visto”. Y es que desde que entramos a la planta, quedamos un poco decepcionados al saber que la toma de fotografías y videos estaba demasiado restringida. El hecho, al que poca relevancia le dimos en un principio, volvería a nuestra mente algunos días después de la visita, cuando llego a nuestra redacción el comunicado de prensa sobre la premier mundial del nuevo Urbino 18 propulsado por hidrógeno, precisamente, ese mismo autobús reluciente que cruzó frente a nosotros en la fábrica de Bolechowo. Sin querer queriendo, fuimos los primeros periodistas del mundo en conocerlo.