La marca alemana se re-estrena en Norteamérica con un modelo de concepto europeo aunque desarrollado con especificaciones para este mercado del nuevo continente

Daimler Coaches North America es una compañía relativamente joven, sin embargo, la tradición de los autobuses de la marca en la región se conocen desde los años 90, cuando los modelos Setra ganaron gran reputación de lujo y calidad. Para la primera versión de Busworld en Detroit, se presentó en sociedad el recientemente estrenado Mercedes-Benz Tourrider, un autobús de 45 pies (13.7 metros) de largo, disponible en dos versiones: Business y Premium.

El tren motriz está comandado por el matar OM471 de 13 litros, 6 cilindros en línea y 450 caballos de fuerza, acoplado a una caja de cambios automática Allison WTB SDOR, la preferida por los transportadores de la región.
La seguridad es una parte importante del nuevo autobús, que reemplaza a la gama Setra en la región, y ahora cuenta con un sistema de frenado ABAS, control de crucero adaptativo, advertencia de cambio de carril, frenado de emergencia, control de estabilidad ESP y, como opción, cámara de retroceso y las cámaras de visión de 360 grados. También como opción se encuentran los detectores de punto ciego, y el radar lateral para evitar golpear objetos aparcados en paralelo al costado del bus.

Los espejos retrovisores del Tourrider en su versión Premium han dado de qué hablar. El espejo superior y el espejo inferior están cerca uno del otro, creando un ambiente de cuatro puntos de visión. Podría pensarse que se superponen o escondes tras los pilares “A” de la carrocería, pero no es así; el ambiente de control y visión es máximo, aumentando la capacidad de control por parte del operador.

Un detalle sobresaliente de este vehículo, es la cabina de conducción. El tablero es extremadamente espacioso, con un diseño ergonómico, donde los controles a la mano, las pantallas de gran tamaño y el volante multifuncional hacen de la tarea de conducción una actividad placentera. Causa curiosidad la utilización del control de temperatura de la Mercedes-Benz Sprinter de última generación en este autobús.

Los asientos de ambas versiones brindan excelente apoyo a la espalda, y en el caso de la versión Premium, el tapizado es en cuero; el techo de cristal, antes visto en otros modelos de Mercedes y Setra de alto lujo, también es un punto a favor en cuestión de diseño y luminosidad.
El Mercedes-Benz Tourrider es fabricado en la planta de vehículos comerciales de Daimler en Turquía, y comparte algunos caracteres de diseño con el modelo Tourismo comercializado en ese país y en Europa. Sus formas están adaptadas a los requerimientos DOT, incluyendo defensas abultadas necesarias para soportar golpes de hasta 20 K/h sin deformar el frente del autobús), voladizo delantero y trasera más cortos, altura de ventanas laterales regulada, gran capacidad de maleteros y máxima visibilidad.

Un detalle importante del TouRrider es la incorporación de una nueva tecnología de sistemas de acceso para personas en condición de movilidad reducida que ocupa mucho menos espacio requiere menor mantenimiento y se aloja en las bodegas paqueteras sobre el eje de tracción, en el extremo trasero de la carrocería. Se trata de una plataforma tipo “cassette” que mediante la presión generada por una bomba hidráulica desciende hasta el nivel de la calzada para permitir la subida de personas en silla de ruedas.

“Hemos logrado un producto adecuado para las condiciones exigentes del mercado norteamericano. La versión Business está claramente orientada a las aplicaciones de larga distancia, mientras que la Premium logrará satisfacer las necesidades de los operadores de autobuses de lujo. En cualquiera de los casos, los clientes actuales y antiguos de la marca pueden estar tranquilos, pues Daimler está cada para darles respaldo, mantenimiento y servicio a sus vehículos a nivel nacional”, declara Zane Gray, director de mercadeo y desarrollo de Daimler Coaches North America.


