El transporte de pasajeros ha caído en proporción al derrumbe colocando cifras negativas para las empresas que operan este pasillo

Las afectaciones a nivel nacional que ha ocasionado el cierre en la Vía Panamericana debido al derrumbe en Rosas, Cauca sigue dejando pérdidas en diferentes sectores de la economía, el impacto del desastre es textualmente una rotura económica en la región. En este contexto las empresas de transporte de pasajeros, han sido perjudicadas, al igual que sus usuarios y la movilidad en general de estos departamentos.
Esta calamidad regional y nacional ya cumple más de un mes, que además de los daños directos causados a casi 300 hogares, igualmente otros factores que dependen del transporte, tránsito y movilidad de personas como carga tienen cuantías de miles de millones al detener su operación o tenerla que disminuir. Las cifras exactas son muy difíciles de establecer, se tendría que hacerse el estudio de cada factor y de cada empresa, entre otros.

Foto: El Tiempo
Para las empresas de transporte de pasajeros que cubren sus destinos por este pasillo la dificultad es grande tanto en su operación como financieramente y ambos factores están correlacionadas. El golpe es grande para las diferentes empresas, sin embargo el impacto es mayor a medida que más pequeña la empresa y los recursos que manejan; todas tienen sus ingresos disminuidos. Por eso las empresas grandes y medianas tienen un impacto menor, amortizan de alguna manera (no es que no los afecte), pues normalmente cubren otras regiones del país, otras más rutas. Para las empresas regionales, locales y/o municipales el impacto es mayor, tropezándose con más dificultades en medio de lo complicado que ya lo tiene este sector frente a diversas variables nacionales e internacionales. Todas las empresas que operan en esta vía para el momento del derrumbe quedaron con vehículos en uno y el otro lado, donde ha habido inconvenientes para traer de vuelta vehículos a sus lugares de origen, ya sea por ejemplo los de Bogotá que incluso tuvieron que dar la vuelta por Ecuador y entrar por el Putumayo o también con vehículos que operan en Pasto e Ipiales y quedaron hacia Popayán. Todo esto ha generado una especie de aislamiento en ciudades como Pasto, Ipiales y Tumaco, además de las conexiones internacionales a través de la vía Panamericana, detalle neurálgico, no sólo para los pasajeros, el turismo, las empresas transportadoras de los mismos, sino también las de carga, la logística de insumos, alimentos que suben más las tarifas y precios de toda la cadena.

Foto: El País
Los daños directos e indirectos han sido magnos, ya sea porque se ha dejado de operar dejando gran cantidad de vehículos detenidos, otros cubriendo unas rutas parciales, donde el recurso humano se ve afectado como con conductores que no pueden trabajar como siempre, taquillas que se han tenido que cerrar temporalmente; factores que han reprimido la inversión que hay detrás de esta clase de empresas. Lo más importante, los usuarios, los pasajeros que no pueden trasladarse con facilidad y de una manera económica; aquí empieza a resaltar la piratería, la informalidad de vehículos que aprovechan las aperturas parciales o en vías alternas cuando se han habilitado dichas vías. Pues ocasionalmente ha habido pasos habilitados, pero está concentrado al transporte de carga (de acuerdo a disposiciones del gobierno) que también mueve el grueso de la economía local y nacional.
El gobierno y las entidades estatales han dado permisos especiales a empresas transportadoras de pasajeros que usualmente operan por este corredor vial para que operen en otras rutas temporalmente, sin embargo y desafortunadamente no equiparan de ninguna manera los producidos normales, pues las variables cambian en muchos sentidos.

Si a toda esta situación le sumamos que las reparaciones llevan atrasos debido a las lluvias e inclemencias del tiempo, paros, podemos visualizar que el presente para estas empresas y su futuro inmediato no es alentador. Las empresas de transporte de pasajeros por carretera, al igual que agremiaciones de trasportadores vienen haciendo un llamado y esperan que tanto el gobierno nacional como entidades regionales, departamentales confieran aportes reales por medio de alivios a las empresas afectadas.
Desde luego que el país entero, en especial los habitantes, todas las empresas que trabajan y operan en este sector, no únicamente de transporte sino de diferentes ámbitos esperan que se arregle el tramo según lo dispuesto por el gobierno, que ojala se cumpla con el objetivo de tener una vía al nivel de lo que merece llamarse Vía Panamericana entre Cali y Pasto, que refleje la importancia que desencadena un factor clave para el desarrollo de un país como lo son sus vías; que es estado apueste, haga inversión como los empresarios apuestan al crecimiento de la economía nacional.

Foto: Facebook, Gonzalo Cordoba




































