TRÁMITES DE DOCUMENTOS DIGITALES EN EL RUNT: ¿ESTAMOS PREPARADOS PARA EL CAMBIO?

El transporte legal y organizado sigue apostando por el camino del progreso dentro de parámetros de mejora de los procesos estatales

En 2022, y mediante circular externa emitida por el ministerio de transporte, se informó a los transportadores que a partir del 23 de agosto de ese año, los trámites de expedición y renovación de tarjetas de operación de los vehículos de servicio público de las modalidades especial, nacional y mixto debían ser realizadas de manera virtual a través del Registro Único Nacional de Tránsito, más conocido como RUNT.

Conforme lo afirmaba en su momento el recién posesionado Ministro de Transporte, Guillermo Reyes, la medida lograría ¨impulsar la transformación digital de la administración pública, reducir los tiempos en el proceso de solicitud, diligenciamiento y aprobación del documento, además de impulsar la automatización de los trámites de tránsito¨.

Para iniciar el proceso, las empresas debidamente constituidas, debían presentar una relación de todos los vehículos pertenecientes o afiliados a la misma, adjuntando datos históricos de registro y soportes de aseguramiento en responsabilidad civil contractual y extracontractual vigentes. De esta forma, se verificaría la propiedad sobre los buses con base en la capacidad transportadora de cada empresa, siendo las direcciones territoriales del Ministerio de Transporte y los delegados del RUNT los encargados de hacer esta tarea, necesaria para que las compañías pudiesen iniciar a diligenciar el trámite de tarjetas de operación en línea.

A la fecha, muchas empresas intermunicipales han logrado darse de alta y poner al día la documentación para operar sus vehículos. Sin embargo, el proceso no estuvo libre de dificultades, siendo las compañías más antiguas y con mayor cantidad de vehículos en su flota, las más afectadas a la hora de presentar sus soportes.

Información inexistente de vehículos viejos, homologaciones incorrectas, unidades que no operaban hacía más de 30 años pero continuaban vigentes, falta de acompañamiento por parte de los empleados del RUNT, cambio de funcionarios en las direcciones territoriales del ministerio que hacían que los casos se truncaran, entre otras situaciones, complicaron el proceso que, más allá de generar traumatismos, develó falencias y prácticas inadecuadas, tanto de los transportadores, como de las autoridades de control, que deben ser solucionadas en aras de ofrecer servicios suficientes y competitivos y sobre todo, conforme a la ley.

Dejar algunas de los trámites de tránsito en manos de un sistema organizado, regulariza los mismos y evita intermediarios, conceptos subjetivos y corrupción. Pero antes, las empresas deben tener procesos actualizados de control de información y personal capacitado en el manejo de software y herramientas informáticas, que aunque suene increíble en este siglo, a veces no poseen.

De otro lado, se necesita que el RUNT tenga el personal suficiente, entrenado y diligente, que acompañe a los transportadores en sus procesos de migración y registro, fortaleciendo el concepto de Help Desk, dándole un toque de humanidad en medio de la posible automatización.

Por último, la hiper-regulación del sector debe dar paso a un concepto de capacidad y rutas variable, permitiendo a los transportadores flexibilidad en la prestación de los servicios de acuerdo a la oferta y la demanda. Sólo liberándolos del fantasma permanente de ¨la sanción¨, se podrá castigar a quienes en verdad incumplen todos los requisitos para prestar el servicio de transporte: los piratas.

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