El Juzgado Mercantil de Pamplona ratifica la liquidación de la histórica fabricante de autobuses en Alsasua, dejando un vacío laboral y financiero en la región.
Redacción Latinobus.
La planta de Sunsundegui en Alsasua ha cerrado oficialmente sus puertas. Un total de 320 trabajadores han sido despedidos, según lo dictaminado por el Juzgado Mercantil número 1 de Pamplona, que confirmó la liquidación definitiva de la emblemática empresa navarra especializada en la fabricación de autobuses. El fallo judicial, emitido el pasado viernes 16 de mayo y comunicado esta semana, marca el final de una firma con casi siete décadas de historia industrial en la zona.
De acuerdo con fuentes sindicales, la decisión de liquidar la compañía no admite vuelta atrás. La resolución judicial, avalada por la administración concursal, establece una indemnización de 20 días por año trabajado, con un tope de doce mensualidades, de acuerdo con la antigüedad y el salario de cada trabajador.
El proceso de liquidación afecta también al plan de rescate impulsado por el Gobierno de Navarra, que a través de Sodena (Sociedad de Desarrollo de Navarra), había inyectado más de seis millones de euros en el último año para tratar de salvar la operación. Sin embargo, las gestiones no lograron revertir la crisis financiera.

Servicios mínimos y venta parcial
Aunque la mayoría del personal ya ha sido cesado, dieciocho empleados permanecerán en funciones temporales, encargados de garantizar la operatividad básica y dar continuidad a servicios puntuales como el área de recambios SAT, mientras se analizan posibles ventas de unidades productivas independientes.
En cuanto a la situación patrimonial de la empresa, los informes de la administración concursal revelan que Sunsundegui cuenta con activos valorados en 27,3 millones de euros, frente a un pasivo que supera los 50,2 millones, lo que deja clara la inviabilidad de su continuidad.
Apoyo y trámites posteriores
Tras el cese, los ex trabajadores deberán enfrentar un período de espera antes de solicitar la prestación por desempleo, correspondiente a sus vacaciones no disfrutadas. Además, quienes aún tengan pagos pendientes de nómina podrán acudir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), con la documentación que emitirá la administración concursal.
El cierre de Sunsundegui supone un duro golpe para la economía de Alsasua y la industria navarra en general, no solo por el volumen de empleos perdidos, sino también por el simbolismo de una marca que había sido parte del tejido industrial desde 1956, cuando trasladó su operación a la localidad.














