El modelo 100% eléctrico circula hasta el 17 de julio simulando las líneas 6, 34 y V25. Es la primera vez que un vehículo eléctrico de Volvo se prueba en Transportes Metropolitanos de Barcelona.
Redacción Latinobus.
Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha comenzado esta semana las pruebas del Volvo BZL eléctrico, el primer autobús 100% eléctrico del fabricante sueco que se incorpora a las evaluaciones de la compañía catalana. El vehículo, de 11,98 metros de longitud y con capacidad para 35 pasajeros sentados (más cuatro asientos abatibles), circulará en pruebas hasta el 17 de julio simulando recorridos de las líneas 6, 34 y V25.
El objetivo de esta prueba es analizar el comportamiento del bus en trayectos urbanos, incluyendo puntos críticos del recorrido, consumo energético y respuesta en diferentes condiciones de operación. El equipo técnico del área de bus de TMB será el encargado de recopilar y analizar los datos para evaluar la idoneidad del modelo dentro del exigente entorno metropolitano.

El BZL eléctrico se presenta como un vehículo orientado a la movilidad urbana sostenible, con un diseño de piso bajo y una autonomía variable entre 300 y 350 kilómetros. Su carrocería Nelec, desarrollada por Castrosua, ha sido concebida especialmente para chasis eléctricos, ofreciendo opciones de personalización y confort tanto para pasajeros como para conductores.
En el apartado técnico, el modelo destaca por sus baterías de 470 kWh de capacidad y un sistema de carga versátil que permite recarga por enchufe CCS a 150 kW o por pantógrafo (OppCharge) hasta 300 kW. La recarga regenerativa también está presente y se activa al frenar o soltar el acelerador, aunque el sistema favorece el desplazamiento por inercia para una mayor eficiencia.
Además de su potencia motora de 200 kW, el Volvo BZL eléctrico incorpora una rampa dual (automática y manual) y un sistema de climatización independiente para conductor y pasajeros. La gestión térmica de las baterías también es autónoma, lo que asegura un rendimiento óptimo ante diferentes condiciones climáticas.

En materia de seguridad, el modelo integra múltiples sistemas eléctricos de protección, como masa flotante para aislar la tensión de tracción del chasis, detección de derivaciones mediante medición continua de resistencias y revisiones periódicas de alta tensión, incluso con el sistema desconectado.
La llegada del Volvo BZL eléctrico a las pruebas de TMB supone un paso más en la exploración de soluciones sostenibles, eficientes y tecnológicamente avanzadas para el transporte público urbano de Barcelona.













