Scania lanza en Europa el motor Scania Super 11: ¿Una posible evolución para el Scania  en Latinoamérica?

El panorama del transporte de pasajeros acaba de experimentar un sismo tecnológico con la llegada de una pieza de ingeniería que promete un cambio en las reglas del juego. Scania ha levantado el telón en el Viejo Continente de su más reciente innovación: el motor Super 11 , una planta motriz que no es simplemente una actualización, sino una reingeniería total destinada a optimizar cada gota de combustible en los segmentos de autobuses urbanos, interurbanos y de larga distancia.

La Ciencia detrás del “Super” 

¿Qué hace que un motor de 11 litros sea la noticia más relevante del año en el sector automotriz pesado? La respuesta reside en la arquitectura del tren motriz. El nuevo Super 11 se basa en la plataforma de motores de combustión más avanzada de la firma sueca, diseñada para cumplir con las normativas de emisiones más estrictas del mundo sin sacrificar la entrega de torque, Con rangos de potencia que alcanzan los 350, 390 y 430 CV , este bloque de 11 litros se perfila como el reemplazo estratégico para aplicaciones que históricamente exigían la cilindrada de 13 litros, optimizando el peso y reduciendo el consumo sin sacrificar la fuerza necesaria para las rutas de nuestra topografía.

A diferencia de sus predecesores, este bloque motor integra un Tecnología de Frenado Variable de Válvulas (VVB): Un sistema que prioriza la seguridad y el control en descensos prolongados, reduciendo restrictivamente el desgaste de los componentes de frenado de servicio además; el  sistema de culata de una sola pieza y un doble árbol de levas en cabeza ( DOHC )  permite una gestión de válvulas mucho más precisa, lo que se traduce en una combustión más limpia y eficiente. Para el operador, se traduce a una reducción directa en los costos operativos, un factor crítico en la rentabilidad de las flotas modernas.

Rendimiento: 

Desde el punto de vista técnico, el Super 11 destaca por su impresionante capacidad de frenado por liberación de compresión (CRB) . Este sistema permite que el motor asuma una carga significativa de la tarea de frenado, reduciendo el desgaste de los frenos de servicio y aumentando la seguridad en descensos prolongados, una característica vital para las complejas topografías regionales.

La eficiencia térmica es otro de los pilares de este lanzamiento. Gracias a una relación de compresión mejorada y a un sistema de postratamiento de gases de escape ( Scania Twin SCR), el motor logra convertir una mayor proporción de energía química en movimiento mecánico. Los datos indican que esta nueva plataforma puede ofrecer un ahorro de combustible de hasta el 8% en comparación con la generación anterior, una cifra que, multiplicada por los kilómetros que recorre un autobús al año, representa una ventaja competitiva abismal.

Versatilidad al Futuro

Aunque su debut ha captado la atención en las principales capitales europeas, la ingeniería del Super 11 está pensada para la globalidad. Scania ha diseñado este motor para ser compatible con diversos biocombustibles, como el HVO (aceite vegetal hidrotratado), permitiendo que las empresas de transporte inicien su transición hacia la descarbonización sin esperar a una infraestructura eléctrica completa.

El motor se integra perfectamente con la nueva gama de cajas de cambios Opticruise G25 y G33 , que ofrecen cambios de marcha más rápidos y suaves. Esta sinergia entre motor y transmisión garantiza que el vehículo siempre trabaje en su “zona verde” o rango de máxima eficiencia. La pregunta que queda en el aire para los transportistas locales es si este bloque será el sucesor natural del  K320, elevando el estándar de potencia y ahorro en nuestras rutas.

El lanzamiento del Scania Super 11 marca un hito en la historia de la movilidad. No se trata solo de caballos de fuerza; se trata de una visión integral donde la sostenibilidad y la rentabilidad caminan de la mano. Con este bloque de 11 litros, el fabricante sueco demuestra que el motor de combustión interna aún tiene secretos por revelar y que la eficiencia máxima es un objetivo en constante movimiento.

Brisa de Cambio en la Arenosa

Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar.

Por: Redacción Latinobus

El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.

Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación 

En el núcleo de esta apuesta se encuentran los chasises Chevrolet MS 4.9 y 4.4 plataformas que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.

A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque automotor bajo este mismo concepto técnico.

Attivi: diseño pensado para la operación urbana

Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.

En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.

Estandarización: eficiencia a gran escala

¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.

La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitar la capacitación técnica del personal. A su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.

Un modelo financiero que marca la diferencia

Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación efectivos. En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente supera los 200 pesos.

Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial. El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.

Impacto: más allá de la renovación

La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla. Para el usuario, se traduce en mayor confort, seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga. Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte urbano.

Barranquilla demuestra que la renovación del transporte colectivo es posible cuando existe articulación entre regulación, empresa y usuario. Más que una simple incorporación de buses, este proceso se consolida como un modelo replicable para otras ciudades del país que buscan modernizar sus sistemas bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia y visión a largo plazo.

¿Qué esta pasando con la Electromovilidad? Cambio para el ambiente y para la conducción

La industria automotriz atraviesa una de las metamorfosis más profundas de su historia. No se trata solo de un cambio de combustible, sino de una reingeniería completa de la relación entre el hombre y la máquina. Históricamente, la Fórmula 1 ha servido como el laboratorio de pruebas más exigentes del mundo, donde la vanguardia tecnológica nace para luego filtrarse hacia las calles y eventualmente, hacia los robustos chasis del transporte público masivo.

Hoy, la electrificación no es una promesa de futuro; es una realidad operativa que exige nuevos protocolos. Sin embargo, este avance trae consigo desafíos técnicos y humanos que han quedado evidenciados incluso en la máxima categoría del automovilismo, recordándonos que la potencia eléctrica requiere una gestión de energía mucho más estratégica que la combustión tradicional.

La F1: El espejo de la movilidad urbana

La Fórmula 1 es, por definición, el epicentro de la innovación. Muchos de los sistemas que hoy vemos en autobuses eléctricos de última generación, como el frenado regenerativo o los sistemas de gestión térmica de baterías, tuvieron sus ancestros en los sistemas KERS y ERS de los monoplazas. La eficiencia es el eje central de la competencia, y la electrificación ha convertido las carreras en un juego de ajedrez energético.

Recientemente, el Gran Premio de Japón fue escenario de un incidente que puso de manifiesto esta nueva dinámica. El accidente de Oliver Bearman tras intentar esquivar a Franco Colapinto no fue solo un error de cálculo en pista; fue una consecuencia indirecta de los modos de gestión de energía. En la F1 moderna, los vehículos híbridos deben utilizar su motor de combustión interna para generar energía destinada al motor eléctrico en fases específicas.

Este proceso, conocido como cosecha o recolección de energía, obliga a los pilotos a circular a velocidades significativamente reducidas en ciertos sectores de la pista para “recargar” el sistema. Esta disparidad de velocidades en pista vehículos en modo de ataque versus vehículos en modo de recarga crea situaciones de riesgo y convierte sectores de la carrera en un entorno más lento y complejo. Lo que sucede en el circuito de Suzuka es una advertencia técnica para lo que ocurre en las avenidas de nuestras ciudades.

Del monoplaza al bus eléctrico: La gestión de la autonomía

Al igual que en la F1, donde un piloto debe decidir cuándo usar su reserva eléctrica, los conductores de los nuevos sistemas de transporte masivo, como el de Bogotá , se enfrentan a un cambio de paradigma en sus “costumbres” de conducción. La llegada de flotas eléctricas masivas a la capital colombiana en este 2026 marca un hito, pero también exige una transformación en la pedagogía del operador.

En un autobús diésel convencional, la aceleración brusca resultaba en un desperdicio de combustible y emisiones, pero la “recarga” era cuestión de minutos en una estación. En la electromovilidad, la autonomía es un recurso finito y extremadamente sensible al comportamiento humano. Existe una técnica de compresión directa: entre más agresiva sea el perfil de aceleración, más rápida es la descarga de los paquetes de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) o níquel-manganeso-cobalto (NMC).

La física detrás de esto es simple pero implacable. Los picos de demanda de corriente (amperaje) generan calor en las celdas, lo que reduce la eficiencia química y drena la energía útil de forma exponencial. Por ello, los sistemas de transporte masivo requieren hoy una conducción sostenida y predictiva . Un conductor que no entiende la inercia y la regeneración eléctrica está condenado a dejar su vehículo fuera de servicio antes de terminar la jornada.

Modos de conducción: La técnica detrás de la sostenibilidad

La explicación técnica de por qué la F1 y el transporte masivo comparten esta problemática reside en la gestión de potencia . En ambos casos, el motor eléctrico entrega el 100% de su torque de manera casi instantánea. Si un conductor de autobús en Bogotá acelera a fondo en cada arranque, está sometiendo al inversor ya la batería a un estrés térmico innecesario. Para maximizar la autonomía y la vida útil del vehículo, se deben adoptar los siguientes pilares técnicos:

Aceleración Progresiva: Evitar los picos de descarga iniciales para mantener la estabilidad del voltaje en la batería.

Frenado Regenerativo Eficaz: Aprender a usar el freno motor eléctrico para devolver energía al sistema, reduciendo el desgaste de las bandas de freno mecánicos.

Conducción Predictiva: Anticipar el tráfico para evitar frenadas innecesarias, tal como los pilotos de F1 gestionan el lift-and-coast (soltar el acelerador antes de la curva) para ahorrar combustible y energía.

Esta transformación de “costumbres” es necesaria para evitar que el transporte urbano se convierta en un entorno de “velocidades variables” peligrosas, similar a las que causaron el incidente entre Bearman y Colapinto. La seguridad vial en la era eléctrica depende de la uniformidad del flujo vehicular.

Un cambio cultural en el puesto de mando

Es válido afirmar que la electromovilidad ha democratizado la tecnología de punta. Lo que antes era exclusivo de un ingeniero de pista en una escudería europea, hoy es parte del tablero de instrumentos de un operador en el patio-taller de una troncal urbana. La telemetría en tiempo real ahora monitorea si el conductor está siendo “amigable” con la batería o si está comprometiendo la operación de la flota.

Este cambio de hábitos es la verdadera transformación ambiental. De nada sirve tener un vehículo de cero emisiones si el modo de conducción obliga a ciclos de carga más frecuentes, aumentando la huella de carbono indirecta y el costo operativo. La eficiencia no es solo un dato en la ficha técnica del fabricante del chasis; es una habilidad que se desarrolla tras el volante.

El nuevo sitio web de AUTOBUSES AGA

La nueva plataforma integra diseño vanguardista, navegación intuitiva y acceso directo a información clave. Una herramienta digital pensada para facilitar la consulta, el contacto comercial y la toma de decisiones en la industria.

Autobuses AGA presenta la renovación de su sitio web como parte de una estrategia clara de evolución digital, alineada con las nuevas dinámicas de consulta, contacto y toma de decisiones dentro de la industria del transporte. La actualización no se limita a un rediseño visual: responde a una arquitectura de información optimizada, enfocada en facilitar el acceso a contenidos relevantes desde cualquier dispositivo.

La nueva plataforma adopta un lenguaje gráfico contemporáneo, con navegación intuitiva y jerarquías bien definidas. Desde la página principal, el usuario encuentra accesos directos a las líneas de producto, información corporativa y canales de contacto, reduciendo la fricción en la búsqueda de datos técnicos o comerciales. Este enfoque permite que tanto empresarios transportadores como carroceros o aliados estratégicos puedan identificar rápidamente las soluciones que ofrece la marca.

Uno de los puntos más destacados es la estructuración de las secciones
de producto, donde modelos como Ventus y Forever adquieren un protagonismo claro y bien soportado. Cada uno cuenta con espacios
dedicados que integran información técnica, aplicaciones y atributos diferenciales, presentados de forma ordenada y fácil de consultar. En el caso de Ventus, se resalta su enfoque en eficiencia operativa y versatilidad, mientras que Forever apunta a configuraciones que privilegian confort y durabilidad en operaciones de mayor exigencia. Esta organización no solo mejora la experiencia del usuario, sino que. también fortalece la argumentación comercial desde el entorno digital.

El sitio también incorpora rutas directas hacia el equipo comercial, entendiendo que la conversión no termina en la consultas de información. Formularios accesibles, botones de contacto visibles y una integración clara de canales permiten establecer comunicación inmediata para cotizaciones, asesoría o seguimiento de proyectos. Este aspecto resulta clave en un sector donde las decisiones requieren acompañamiento técnico y cercanía con el fabricante.

Con esta actualización, Autobuses AGA evidencia que la innovación no
se limita al desarrollo de sus productos, sino que se extiende a sus canales de contacto con el mercado. La web se consolida como una herramienta activa dentro del proceso comercial, capaz de informar, orientar y conectar en un entorno cada vez más digitalizado.


Visita http://www.autobusesaga.com.

Perfiles: Javier Valbuena al mando de TruckCenter

Con más de dos décadas en el sector, Javier Valbuena, Gerente de Truckcenter, representa una constante en la industria del transporte: el negocio de los buses va mucho más allá de los vehículos. Es, ante todo, un ecosistema de relaciones, confianza y evolución permanente.

Su historia comienza en el mundo de las carrocerías para transporte de pasajeros, donde desde muy temprano tuvo contacto directo con empresas emblemáticas como Copetran, Expreso Bolivariano, Flota Magdalena y Libertadores. Esa cercanía no solo le permitió entender el negocio, sino construir una base sólida tanto en lo técnico como en lo comercial. “Este no es solo un negocio de vehículos, sino de relaciones, confianza y visión de largo plazo” afirma.

Un sector que se construye con la palabra

Más que un punto de quiebre puntual, su carrera ha estado marcada poruña combinación de vivencias y pasión. El contacto cercano con transportadores sus historias, decisiones e incluso sus riesgos terminó por consolidar una visión clara del sector.

Y es que, como él mismo lo describe, el cliente del transporte es único: fiel, comprometido y profundamente ligado a su oficio. “En este sector los negocios se construyen con la palabra, con el respaldo y con relaciones que hoy están trascendiendo a las siguientes generaciones”.

Su estilo de liderazgo no gira únicamente en torno a resultados, sino a la construcción de equipo. La apuesta está en formar profesionales sólidos, más allá de vendedores. “Creo firmemente en enseñar, acompañar y transferir conocimiento. Un equipo capacitado y motivado es la base del crecimiento sostenible”.

Ese enfoque ha sido clave en un momento particularmente exigente: el crecimiento acelerado de la marca Dongfeng en Colombia, especialmente en el segmento GNV, donde hoy alcanzan una participación del 62.6%. El reto no ha sido solo crecer, sino hacerlo con coherencia, estructura y calidad en el servicio.

Dongfeng: evolución y respaldo

Más allá de la marca, Dongfeng representa para él una visión clara de evolución dentro del mercado colombiano. “Es una marca que entiende las necesidades reales del transportador y ofrece soluciones confiables, competitivas y con proyección”. Dentro del portafolio, destaca modelos como DRR, DQR, DPR y DKR en pasajeros, no solo por su desempeño, sino por su versatilidad.

Relaciones que trascienden el negocio

Uno de los aprendizajes más valiosos ha sido la construcción de relaciones que superan lo comercial. Hoy, muchos de sus clientes lo buscan no solo para adquirir vehículos, sino para conversar sobre decisiones de inversión o situaciones personales. Un nivel de confianza que se ha fortalecido también a través de experiencias compartidas, como viajes a Busworld en Bruselas en sus ediciones de 2017, 2019, 2023 y 2025, creando vínculos con muchos de los transportadores quienes al final se convierten casi en familia.

Entre los desafíos más importantes, destaca la incursión en el segmento de carga, un terreno desconocido en su momento, pero que hoy le permite tener una visión más integral del negocio. A esto se suma una filosofía clara en el día a día: la transparencia, la honestidad y el servicio no se negocian. Incluso en contextos de alta presión, su enfoque es mantener un ambiente laboral sano, apoyado en el compromiso del equipo y una gestión basada en motivación.

La persona detrás del cargo

Fuera del trabajo, el equilibrio está en la familia. Es ahí donde encuentra su principal motor y el espacio para recargar. A nivel personal, la disciplina y la planificación son pilares fundamentales: ”La planificación y el seguimiento constante hacen la diferencia”.

El futuro lo proyecta con una participación sólida en el mercado nacional, apertura de nuevas sedes y un equipo altamente especializado en el segmento de pasajeros. Para quienes buscan crecer en el sector, su consejo es claro: “Conocer al detalle el producto y, sobre todo, al cliente. Ahí está la clave”

De acuerdo con Javier “hacer las cosas de manera clara y transparente, no desistir y luchar siempre por lo que se quiere”. Porque al final, en un sector donde la tecnología avanza rápidamente, lo que realmente permanece es la confianza. El segmento de buses, para él, no es solo un negocio. Es una pasión.

Un concesionario sólido

Truckcenter se ha consolidado como un actor en crecimiento dentro del sector, resultado de un proceso que inició desde una operación enfocada en atender las necesidades del mercado con un equipo en constante evolución. Su desarrollo ha estado marcado por una apuesta clara por la expansión, la especialización del talento humano y la capacidad de respuesta frente a un entorno cada vez más exigente. A lo largo de este camino, la compañía ha logrado fortalecer su estructura y adaptarse a nuevas dinámicas, incluyendo la incursión en segmentos que anteriormente no formaban parte de su operación, como la carga.

Este proceso ha implicado aprendizaje, ajuste y una visión más amplia del negocio. Uno de los aspectos más destacados en Truckcenter ha sido el crecimiento del equipo de trabajo, que se ha venido formando y especializando para responder a las exigencias del mercado. Más allá de los resultados comerciales, existe una satisfacción clara en ver cómo la organización evoluciona y se consolida, manteniendo coherencia en su
desarrollo y alineación con los retos del sector.

Kilómetros que construyen legado

Más de cuatro décadas recorriendo nuestro país y una elección que se mantiene firme: los buses de Chevrolet.

Desde 1986, Don Carlos ha recorrido la topografía colombiana de
punta a punta. Entre subidas exigentes, curvas interminables y
jornadas largas, su experiencia demuestra por qué el desempeño, la
eficiencia y la confiabilidad de un bus hacen la diferencia cuando la
carretera es el lugar de trabajo.

“La carretera no perdona. Por eso el bus tiene que estar a la altura del
país”

Don Carlos empezó a manejar vehículos de servicio público en 1986, en el transporte urbano de Bogotá. Eran otros tiempos: el conductor no solo manejaba, también cobraba, hacía jornadas extensas y resolvía todo sobre la marcha. Con los años, su ruta lo llevó al transporte intermunicipal, donde la exigencia es mayor y la experiencia se vuelve el principal aliado.

En 1998 llegó a Flota Magdalena, empresa en la que lleva más de 27 años. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre carreteras, madrugadas y kilómetros acumulados.

“Colombia se maneja distinto: aquí hay subidas, curvas y climas que ponen todo a prueba.”

La topografía colombiana no es sencilla. Don Carlos lo sabe bien: páramos, descensos largos, curvas cerradas y cambios constantes de temperatura hacen que el desempeño del bus sea clave.

En su experiencia, los buses Chevrolet han respondido bien a esas condiciones. Destaca la fuerza del motor en las subidas, la estabilidad en recorridos exigentes y el control de temperatura incluso en trayectos largos. Para él, que el bus mantenga un rendimiento constante es fundamental para cumplir la ruta sin contratiempos.

“Cuando uno pasa tantas horas al volante, la comodidad deja de ser un lujo.”

Las jornadas largas hacen que cada detalle cuente. Don Carlos resalta la suavidad de manejo, la dirección más liviana y la reducción del ruido en cabina, factores que hacen el trabajo más llevadero y ayudan a llegar menos fatigado al final del día.

Además, valora sistemas de apoyo a la conducción como el arranque en pendiente, que aportan tranquilidad en situaciones cotidianas y reducen el esfuerzo físico del conductor.

En rutas largas y con alta demanda, el consumo de combustible se vuelve un factor decisivo. Don Carlos destaca el rendimiento del bus Chevrolet, incluso con el aire acondicionado en funcionamiento durante todo el trayecto.

Para él, la eficiencia no solo impacta los costos, sino también la planeación del viaje y la tranquilidad de la operación.

“En carretera, saber que hay respaldo en cualquier lugar marca la diferencia.”

Después de tantos años, Don Carlos valora especialmente la confiabilidad del producto y el respaldo de la marca. La disponibilidad de repuestos, el conocimiento de los mecánicos en todo el país y la posibilidad de resolver imprevistos sin depender exclusivamente de una grúa son aspectos que aportan seguridad en el día a día.

A esto se suma la durabilidad de los componentes del chasis y el buen valor de reventa, elementos que hacen que la inversión se sostenga en el tiempo. Y es que desde que inició a conducir los antiguos CHR 580, o los poderosos LV 150, nunca supo lo que significaba rodar sin respaldo.

“Chevrolet ha sido parte de mi vida laboral.”

Hoy, pensando en el futuro y en una jubilación cercana, Don Carlos atrás con orgullo. Durante décadas, Chevrolet ha sido su herramienta de trabajo, acompañándolo en rutas exigentes – como sólo quienes manejan en Colombia conocen en una vida dedicada al servicio.

Porque cuando el bus responde, el conductor puede concentrarse en lo más importante: llevar a las personas a su destino con seguridad y volver a casa y reunirse con su familia con la tranquilidad de haber hecho bien su trabajo.

Optimuss Inter Eficiencia y Seguridad Busscar

El nuevo Optimuss Inter se posiciona como una de las propuestas más versátiles y equilibradas del segmento, diseñado para responder con eficiencia a las exigencias de recorridos medianos y operaciones de transporte especial.

Con una altura de 3.300 mm, ancho de 2.400 mm y una longitud total de
9.200 mm, este modelo presenta un diseño compacto que facilita la operación en entornos de movilidad exigentes, sin sacrificar comodidad ni capacidad interna. Su piso a nivel garantiza accesibilidad fluida y una mejor experiencia de movimiento dentro del vehículo.

En el corazón del Optimuss Inter se encuentra su plataforma Euro VI LCK 6850 D, impulsada por un motor de 170 HP y una cilindrada de 3800 cm3 con turbo alimentador, lo que se traduce en un desempeño eficiente y una respuesta confiable incluso en trayectos con exigencias
variables. Además, su peso bruto vehicular de 10 toneladas se ajusta a las necesidades de operación equilibrada y economía en el consumo.

Pensado para transportar hasta 35 pasajeros ofrece una cabina interior diseñada con atención al detalle: la silletería personalizada, puertos USB ubicados en los portapaquetes y un sistema de climatización robusto con aire acondicionado de 90.000 BTU/h, ideal para mantener el confort incluso en condiciones climáticas desafiantes.

En materia de seguridad, el Optimuss Inter integra cinturones de tres puntos, sistema de frenos ABS, una distancia entre ejes reducida para optimizar la maniobrabilidad y la destacada incorporación de espejos digitales, que mejoran la visibilidad del conductor en todo momento. A esto se suma una puerta independiente para acceso del conductor, característica que aporta funcionalidad y control operativo.

Siguiendo la línea de diseño


El primer aspecto que se identifica en el Optimuss Inter es su coherencia formal, heredada de los modelos de carretera de la marca. Esta línea de diseño, iniciada con el Busstar DD y posteriormente adoptada por los Busstar 380 y 360, le permite mantener una silueta claramente reconocible.

Se distingue por un frontal con lámparas redondas, una amplia puerta posterior con luces de posición y reversa modulares, y un cristal panorámico completo con puerta de inspección en la zona media frontal. Por su parte el lateral tiene su propia personalidad, sin perder la identidad Busscar.

Para aplicaciones especiales y necesidades de equipaje o herramientas, el modelo incluye una bodega pasante y un espacio adicional destinado al almacenamiento técnico, reforzando su versatilidad en campo. Sus luces S2 Premium complementan la estética moderna y la visibilidad nocturna, ofreciendo una presencia sólida en carretera.

El Optimuss Inter llega como una solución integral para operadores que buscan eficiencia, maniobrabilidad y alto desempeño, sin renunciar al confort ni a la seguridad que exige el transporte contemporáneo. Un aliado ideal para rutas urbanas extendidas, traslados corporativos y servicios especiales que demandan confiabilidad total.

JGB Fascino Ahora más lujo y tecnología

JGB mantiene su presencia en el segmento de busetas y busetones con una propuesta basada en estructura, funcionalidad y costo-beneficio, orientada a operadores de transporte especial, empresarial e intermunicipal.

El JGB Fascino fue presentado en 2020 como reemplazo del Ibiza Maxxi, modelo que había consolidado a la marca en el segmento de motor frontal. La transición no fue únicamente estética. El Fascino respondió a una demanda clara del mercado: mayor capacidad, mejor presencia y mayor versatilidad sobre plataformas que siguen siendo relevantes por su costo operativo.

El rediseño incluyó un mejor aprovechamiento del espacio interior, ajustes en ergonomía y una actualización en la identidad visual. El modelo se posicionó como una alternativa para operadores que buscaban mejorar la percepción del servicio sin migrar a plataformas de mayor inversión como los buses de motor trasero.

Para 2025, JGB introduce el Fascino Max, una evolución que amplía el alcance del producto. Esta versión contempla configuraciones sobre chasises de motor posterior y posibles integraciones con plataformas eléctricas. A nivel dimensional, el Fascino Max alcanza aproximadamente 3,5 metros de altura, hasta 12,5 metros de longitud y 2,5 metros de ancho, con una bodega de 900 mm de altura que permite transportar equipaje en volúmenes moderados.

La actualización también incorpora retrovisores virtuales, solución que
reemplaza los espejos tradicionales por cámaras externas y pantallas internas, mejorando la visibilidad lateral y reduciendo puntos ciegos

Integración sobre Chevrolet MS 4.4
La configuración más reciente del Fascino sobre el chasis Chevrolet MS 4.4 confirma la capacidad de adaptación del producto. Este chasis, desarrollado con tecnología Isuzu, mantiene una base conocida en el mercado colombiano, con un enfoque en confiabilidad y operación constante.

Incorpora el motor 4HK1-TCS Euro VI, de 5.2 litros, que entrega 210 hp
y 700 Nm de torque a bajo régimen. Está acoplado a una transmisión manual de seis velocidades, con una configuración pensada para mantener eficiencia en consumo y respuesta en condiciones variables.

En términos de seguridad, el chasis integra control electrónico de estabilidad (ESC), control de tracción (ASR), asistente de arranque en
pendiente (HSA) y sistema de frenos neumáticos con ABS. El conjunto opera con suspensión de ballestas y un peso bruto vehicular de hasta 1 1 toneladas.

El M.S ofrece dos versiones: 4.4 metros de distancia entre ejes, que permite carrocerías cercanas a 9 metros, y 4.9 metros, que soporta longitudes mayores. Ambas configuraciones comparten tren motriz y paquete de seguridad.

Configuración interior y enfoque
operativo

La unidad desarrollada para Línea Metroexpress está configurada para 32 pasajeros en ambiente ejecutivo. Esta decisión responde a un balance entre capacidad y comodidad, priorizando espacio interior frente a densidad de ocupación.

La distribución incluye pasillo amplio, silletería de especificación ejecutiva y acabados en tonos oscuros, orientados a durabilidad y control térmico. El sistema de aire acondicionado complementa esta configuración, manteniendo condiciones estables en operación.

Un elemento relevante es la incorporación de baño con puerta corrediza. Esta solución optimiza el uso del espacio interior y permite su integración sin afectar significativamente la circulación dentro de vehículo, lo que resulta útil en trayectos de mayor duración.

Accesibilidad, mantenimiento y operación

El diseño del Fascino contempla acceso a componentes de carrocería y sistemas del chasis de mañera funcional. La ubicación de elementos como sistemas de postratamiento, tanques y puntos de inspección facilita labores de mantenimiento y reduce tiempos de intervención.

En operación, la carrocería mantiene soluciones prácticas como bodegas de equipaje distribuidas, con capacidad acorde al tipo de servicio. Esto permite su uso en transporte empresarial y turístico sin requerir plataformas de mayor tamaño.

Tecnología aplicada a la seguridad


El sistema de retrovisores virtuales es uno de los principales cambios
frente a generaciones anteriores. Mediante cámaras externas de alta
definición, el conductor recibe información visual en pantallas internas ubicadas en puntos estratégicos de la cabina

Este sistema amplía el campo de visión lateral, reduce puntos ciegos y
mejora la percepción en condiciones de baja visibilidad, como lluvia o conducción nocturna. Además, al eliminar los espejos físicos, se reduce el riesgo de impacto en maniobras en espacios reducidos.

De forma complementaria, la unidad puede integrar sistemas de monitoreo interno, permitiendo supervisión del habitáculo y apoyo a la gestión operativa en tiempo real.

El JGB Fascino mantiene una línea de desarrollo enfocada en adaptación y funcionalidad. Desde el Ibiza Maxxi hasta las versiones actuales, la evolución se centra en mejorar capacidad, ergonomía y seguridad dentro de un segmento que sigue siendo relevante en el mercado colombiano.

La integración sobre el Chevrolet MS 4.4 confirma la vigencia de las plataformas de motor frontal, especialmente en aplicaciones donde el
costo operativo y la facilidad de mantenimiento siguen siendo determinantes. Al mismo tiempo, el desarrollo del Fascino Max evidencia una transición hacia configuraciones de mayor capacidad y nuevas tecnologías.

Más que un cambio de diseño, el Fascino responde a una lógica operativa: adaptarse a las condiciones reales del transporte, manteniendo eficiencia, disponibilidad y control de costos para el transportador, que busca fiabilidad, buen precio de reventa y tecnología.

MARCOPOLO LANZA EL PRIMER AUTOBÚS DOUBLE DECKER DE CUATRO EJES RHD DEL MUNDO

El modelo, desarrollado para el mercado sudafricano, es el primero con dirección a la derecha y puede transportar 80 pasajeros, cumpliendo con la legislación de peso del país.

Marcopolo está lanzando el primer modelo de autobús de dos pisos del mundo con cuatro ejes y volante a la derecha (RHD) en el mercado sudafricano. El vehículo, un Paradiso G8 1800 Double Decker, se suministrará a Intercape, el operador de transporte de ese país, y forma parte de un pedido de 21 unidades, que se utilizarán en rutas internacionales en África subsahariana, además de operaciones interestatales.

El autobús Paradiso G8 1800 Double Decker de cuatro ejes (configuración 8×2) y volante a la derecha (RHD), es el primero de la marca en el mundo con estas características inéditas. El vehículo, con chasis Volvo B510R Euro 6, se desarrolló en una configuración de 8×2 para acomodar a 80 pasajeros, con un nuevo diseño interno y un tanque de combustible de 800 litros, que cumple con los requisitos técnicos y reglamentarios del mercado sudafricano y las necesidades operativas del cliente.

“Una vez más, Marcopolo innova y amplía su oferta de soluciones para el transporte del continente africano. El Paradiso G8 1800 DD RHD es el primer modelo con cuatro ejes del mercado, que hasta entonces utilizaba vehículos de tres ejes, y el único con capacidad para 80 pasajeros y mayor autonomía, con el depósito de 800 litros”, destaca Renan Pesente, Gerente General de Marcopolo Sudáfrica.

El diseño del nuevo Paradiso G8 1800 DD 8×2 implicó soluciones diferenciadas, desarrolladas en colaboración con la ingeniería de Marcopolo do Brasil y Sudáfrica, incluyendo equipos específicos para la configuración con el chasis 8×2 para un vehículo de dos pisos, así como cambios destinados a una mayor eficiencia operativa en rutas de larga distancia, como el tanque de combustible de 800 litros.

Entre las innovaciones tecnológicas, el nuevo autobús es también el primer modelo de Double Decker en el mercado sudafricano equipado con un sistema de espejo de cámara electrónico, que sustituye a los espejos convencionales y garantiza una mayor seguridad.

Sudáfrica tiene un papel relevante en la estrategia internacional de Marcopolo y se ha ido consolidando como uno de los principales mercados de la compañía en el continente. En 2025, la compañía produjo 449 unidades en el país, lo que equivale al 16,5% de la producción internacional.

Este movimiento está en línea con la estrategia de la compañía de adaptar su cartera a las demandas específicas de diferentes mercados, especialmente en regiones con sus propios requisitos operativos.

La industria bajo presión Aranceles y su efecto en Hino

La imposición de aranceles del 30 % entre Colombia y Ecuador, vigente desde febrero de 2026, traslada un conflicto diplomático al terreno comercial. Aunque el foco inicial fue agrícola, el impacto ya alcanza al sector automotor, especialmente a los chasis para transporte de carga y pasajeros.

Hiño consolidó en Colombia un eje industrial desde 2008 con su planta
en Cota, Cundinamarca. Esta instalación, diseñada para ensamblaje de camiones, buses y chasis, se convirtió en un nodo de exportación hacia mercados andinos como Ecuador, Perú y Argentina. Con una capacidad cercana a 6.000 unidades anuales y un componente local del 30 %, la operación permitió integrar producción, logística y suministro de repuestos en la región.

El crecimiento fue sostenido. Para 2012 se alcanzaron 10.000 unidades ensambladas, con Ecuador como principal destino a través de distribuidores como Mavesa y Teojama. En 2014 y 2016 se superaron las 20.000 y 30.000 unidades, respectivamente, impulsadas por la demanda de camiones, buses y chasis diseñados para condiciones topográficas exigentes. Este modelo fortaleció el empleo, la transferencia tecnológica y la consolidación de una cadena logística.

La entrada en vigor del arancel del 30 % modifica este esquema. Los
productos ensamblados en Colombia pierden competitividad frente a
alternativas locales o importaciones desde países con acuerdos comerciales más favorables. El impacto no se limita a la venta de unidades nuevas: también compromete la cadena de repuestos, el servicio posventa y la disponibilidad de componentes, elementos críticos en la operación del transporte pesado.

En Ecuador, este escenario reabre la discusión sobre producción local.
Históricamente, ciudades como Ambato concentraron actividad industrial en carrocerías y ensamblaje de chasis. Con la integración andina, buena parte de esta capacidad fue desplazada por importaciones.

La planta de Mavesa en Ambato aparece como un punto potencial para esta reactivación. Un esquema de ensamblaje tipo CKD (Completely Knocked Down) permitiría reducir la carga arancelaria, mantener competitividad en precios y preservar parte del flujo comercial. Este modelo ya ha sido aplicado en otros mercados de la región, donde ensambladoras locales ajustan su operación para mitigar impactos de políticas comerciales.

El efecto inmediato se concentra en tres frentes. Primero, el encarecimiento de importaciones, que reduce la competitividad de los chasis provenientes de Colombia. Segundo, la presión sobre concesionarios y distribuidores, que enfrentan una posible contracción en la demanda y en los ingresos asociados a mantenimiento y posventa. Tercero, una oportunidad para reactivar producción local en Ecuador, aunque condicionada a inversiones, acuerdos y estabilidad regulatoria.

Más allá de su duración, este escenario obliga a revisar el modelo de integración regional en la industria automotriz andina. Lo que fue un esquema basado en complementariedad productiva ahora enfrenta restricciones directas. Para Hiño, el reto no se limita a absorber el impacto arancelario, sino a redefinir su estrategia en un entorno donde las condiciones comerciales dejan de ser previsibles.