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JIMENA RAMÍREZ, NUEVA GERENTE DE FLOTA OCCIDENTAL

A partir de marzo, la tradicional empresa de transporte de pasajeros interdepartamental del occidente colombiano, es direccionada por una mujer

Cuando Diego Ramírez llegaba en las noches a su residencia en Pereira, siempre había un par de pequeñas dispuestas a recibirlo con todo el cariño que un buen padre irradia en sus hijos. Sin embargo, Jimena, la mayor de sus pequeñas, ya se preguntaba el porqué de las llegadas tardías de su papá a casa. Pronto entendería que la responsabilidad de trabajar en una empresa de transporte requería de esfuerzo, pero, sobre todo, de sacrificio, persistencia y trasnochos: ese sería el precio que debía pagarse por sacar adelante el negocio familiar.

Casi 30 años después, Jimena se estrena como gerente de Flota Occidental, una de las más queridas empresas de transporte intermunicipal del eje cafetero, famosa por comunicar a Pereira con Medellín, pero, sobre todo, por conectar territorios alejados y pequeños municipios del Chocó con el centro del país a través de complicadas rutas y en sectores donde a veces el estado brilla por su ausencia.

Trabajando y viajando desde niña

Conforme crecía, Jimena acumulaba más inquietud por conocer el mundo del transporte. Con tan sólo 6 años “jugaba a trabajar”, y sus padres le delegaban pequeñas funciones como poner sellos, clasificar tiquetes, llevarle café a los empleados o sacarles punta a los lápices. Su paga: un billete de mil pesos que parecía una fortuna y desde luego, la hacía sentir orgullosa de haber trabajado en la misma empresa que su papá y su abuelo.

En su adolescencia, supo de primera mano lo que significaba montar en bus, pues en todas las vacaciones viajaba a Medellín y terminaba haciéndose querer de conductores, auxiliares de servicio y despachadores.

“Mi hermana es 4 años menor, y era más contemporánea con los primos del lado de mi madre. Por eso, viajaba más a Cali en carro, que a Medellín en bus; tal vez por eso no tuvo tanta inquietud por la empresa como yo” dice Jimena.

“Cuando estaba en el colegio, todos mis trabajos, investigaciones o proyectos tenían a Flota Occidental como ejemplo y, de hecho, al graduarme, entré a trabajar como auxiliar administrativa por medio tiempo, ayudando a mi madre que para ese entonces se había vinculado también al área financiera de la compañía” agregó.

Tomando decisiones profesionales

“Mi abuelo no sólo era transportador y un visionario: era un excelente negociante y por ello, tal vez la inquietud para negociar y encontrar nuevas formas de generar ingresos siempre estuvo en mí. Vendía dulces, golosinas, asesorías en inglés y todo aquello a lo que pudiera obtenerle un beneficio. Tal vez fue por ello por lo que decidí viajar a Medellín para estudiar Administración de Empresas y así encausar mi conocimiento, ya fuese que en un futuro estuviera laborando en Flota Occidental, o que tomara la decisión de empezar mi propio camino en otra compañía. De hecho, una vez me gradué, tuve que laborar en otras empresas pues de acuerdo con los protocolos de familia que por fortuna hemos establecido, ninguno de los que hacemos parte de ella pue-de postularse a un cargo en Flota sin haber tenido al menos 5 años de experiencia en otra empresa diferente” comentó.

Cueros Vélez, Simplificar Consultores, el Colegio Cumbres y el Parque Explora, entre otros, fueron los lugares donde Jimena pudo desarrollar nuevas competencias y de paso, poner a prueba los conocimientos obtenidos luego de haber cursado una especialización en Gerencia de Desarrollo Humano. “A pesar que mi sueño siempre fue vincularme con Flota Occidental  una  vez  me  graduara, con el tiempo entendí que lo establecido en las reglas de mi familia tenía sentido, pues me permitió ver las cosas de una manera diferente y encontrar nuevos puntos de vista útiles para la empresa” recalcó.

En 2016, su sueño se hizo realidad e ingresó a Flota Occidental en el área comercial y de mercadeo. Así logró generar nuevas alternativas de negocios creando convenios con otras entidades, desarrollando los canales digitales de comunicación como el sitio web y las redes sociales, fortaleciendo el comercio electrónico como una importante herramienta de ventas y hasta montando una escuela de inglés al interior de la empresa, con el fin de capacitar a los auxiliares, personal de servicio al cliente y hasta los propios conductores para atender mejor a los clientes extranjeros.

Asumiendo la gerencia

A pesar de que se tenía claridad sobre quien sería la persona destinada a hacerse responsable de la compañía en el futuro, el proceso de transición para llegar al cometido debía ser concertado y sobre todo, inteligente. Fue así como padre e hija se pusieron de acuerdo e investigaron cual sería la manera adecuada de renovar el cargo sin generar traumatismos a la organización. “Nos documentamos mucho y descubrimos que la mayoría de empresas nunca llegan a la tercera gene-ración, por ello, debíamos hacer las cosas de la manera correcta, llevando a cabo un proceso que tarda de tres a cinco años” agregó Jimena.

En 2019 crean la figura de subgerencia, la cual es asumida por Jimena. Gracias a ello, comienza a interactuar con los entes de control como Ministerio de Transporte y Superintendencia; conoce a los proveedores, los gremios, el funcionamiento de los talleres, la parte jurídica, se empapa de la operación de transporte, los rodamientos, los pasajeros, recursos humanos y las tareas comerciales.

Hace pocos días, Don Diego Ramírez, su padre, presentó su carta de renuncia y con ello, Jimena asume el cargo dejado por él. Para el, una recompensa después de pasar su vida entera al servicio de Flota Occidental, y para ella, el reto de seguir adelante con el legado de su familia. Sin embargo, una de las claves para que este proceso se diera de la forma menos traumática, fue tener claridad sobre las reglas de juego en su interior.

“Hace algunos años en uno de los congresos a los que asistió mi padre, conoció sobre el tema de los protocolos de familia”. Libros como “Dinastías Familiares” ayudaron a estructurar el proceso, ya que en las terceras generaciones es donde aparecen más personas en el núcleo (conyugues de los nietos por ejemplo). Tener claridad sobre la voz y el voto que cada uno tiene en la compañía, cuando se tienen empresas familiares es clave para evitar los conflictos y su posible disolución”.

El transporte desde la perspectiva de género

Es claro que, en el gremio, el género predominante es el masculino y que la mayoría de empresas, fábricas y agremiaciones han sido conducidas por hombres, Por ello, y mientras que la inmersión de Jimena en el mundo del transporte se hacía más profunda, tomó cada vez mayor admiración por aquellas mujeres que se abrían paso para liderar procesos de cambio en el sector.

“Se que hay otras gerentes en el sector transporte como la Dra. Amanda Albarracín de Transipiales a quien admiro, Luz Inés Ochoa en Rápido Ochoa quien es un modelo a seguir; la señora Socorro Contreras (QEPD) a quien no conocí pero supe de la importancia de sus logros, la Dra. Nidia Colorado de Atransec y su gestión gremial en el eje cafetero y la Dra. Juanita Núñez en Flota Magdalena con quien me identifico mucho porque veo que es una luchadora y hace parte de ese grupo de mujeres que han logrado escalar y ponerse frente a grandes organizaciones a pesar de las dificultades” 

Sin embargo (afirma ella), los tiempos han cambiado y hoy en día dice no encontrar tantos obstáculos para desempeñar su labor siendo mujer, como los que tuvieron las dirigentes en el pasado. “En la empresa y en otras entidades he sentido mucha colaboración y por el contrario, muchas puertas abiertas para ejecutar mi tarea de la mejor forma posible” finalizó.

LAS MUJERES EN EL TRANSPORTE DE PASAJEROS

En abril pasado, rendimos un homenaje para reconocer lo que vienen haciendo las mujeres en la movilidad de pasajeros a todo nivel

Para nadie es un secreto que el mundo del transporte, por décadas, ha sido un territorio hostil para el género femenino y que su participación en las diferentes actividades relativas al negocio ha sido bastante limitada. De hecho, de acuerdo con las cifras de tráfico tanto de nuestras redes sociales, como de las lecturas de la revista digital, tan sólo un 15% de las personas que disfruta nuestros contenidos son mujeres.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y una nueva generación de emprendedoras, gerentes, conductoras y colaboradoras está haciendo su carrera entre buses, demostrando que los paradigmas pueden ser cambiados y que el toque de sagacidad e intuición que solo las mujeres pueden dar a las organizaciones, es clave para transformar la manera en que nos movilizamos, tanto en la ciudad como en las carreteras.

Esta edición de Latinobus haremos un homenaje a las ejecutivas que lideran la transformación ambiental y tecnológica del transporte; a todas esas guerreras que se enfrentan a los prejuicios para así dirigir los destinos de las compañías más emblemáticas del país; a las valientes que conducen en medio del tráfico de las ciudades autobuses de hasta 27 metros y a aquellas que se apartan por temporadas de sus hogares para permitir que otros se encuentren con sus seres queridos ,viajando por las carreteras colombianas.

Moviéndose por carretera

Ser conductora de bus intermunicipal es un reto mayúsculo, más si se tiene una familia por la cual responder. Y es que, a diferencia de las operadoras de transporte urbano, que pueden llegar todas las noches a casa, montarse en un bus de larga distancia significa estar preparada para estar al menos, dos semanas lejos del hogar. Por ello, son muy pocas las mujeres que se le miden al transporte entre ciudades, pues además, deben hacerlo en parejas, con otro conductor con quien deben aprender a “convivir” en la ruta.

“Conducir un autobús es un trabajo de equipo. Hay compañeros que se acoplan fácilmente a trabajar conmigo, así como existen quienes se sienten  incómodos y hasta intimidados por hacer pareja con una mujer”, afirma Nelly Wesso quien suma más de 40 años de experiencia en el oficio y hoy en día presta sus servicios a Flota Magdalena.

También en el transporte de turismo

Laura Ochoa es una de las conductoras más jóvenes de Precoltur, una de las empresas de transporte de turismo más importantes del Valle de Aburrá, gracias a la confianza entregada por María Molina, gerente de la compañía y quien también se le mide a los fierros conduciendo algunos de los vehículos al servicio de la empresa. Con esta oportunidad, ahora Laura viaja por Colombia llevando excursiones y grupos a diversos destinos, y está capacitada para conducir vehículos de gran tamaño como los Chevrolet y Scania de la empresa sin mayor inconveniente y con la bendición de los viajeros.

Las damas del masivo

De acuerdo con las cifras presentadas por el DANE, en 2021 la participación de las mujeres en el sector transporte en Colombia alcanza sólo el 9%. Gran parte de ellas se encuentra vinculada a trabajos de atención al cliente, como monitoras en los servicios de transporte escolar, o dedicadas a atender directamente a los usuarios. De otro lado, al hablar de cargos de superior rango, la balanza se compensa un poco más, pues al menos el 33.7% de los puestos directivos y de coordinación en el sector, son ejercidos por el género femenino.

Foto: El Colombiano

Los sistemas de transporte masivo a nivel nacional han comenzado a dar pasos firmes en aras de lograr la inclusión de la mujer en el gremio. Para tener una idea, TransMilenio suma al menos 5.400 empleadas de las cuales, 330 son conductoras. A pesar de lo logrado, este número representa tan sólo el 1,4% de operadores del sistema, aunque existen planes concretos para vincular cada vez más operadoras y llegar a cifras como las que exhibe el modelo de movilidad de la ciudad capital de Chile, Transantiago (hoy denominado RED), donde el 5% de quienes conducen los autobuses son mujeres.

Según los usuarios, el aumento de operadoras en el sistema ha permitido mejorar la percepción de seguridad y disminuir la frecuencia y gravedad de los accidentes de tránsito. De acuerdo con estudios realizados en el sistema integrado de Bogotá entre 2013 y 2017, los choques con heridos en los cuales un hombre ha estado al volante suman el 28%, y los sucesos con muertos el 1%; por su parte, los indicadores para las operadoras son de sólo un 18% de acontecimientos con lesionados y ningún incidente con fatalidades.

Foto: El Colombiano

No solo en Bogotá

Medellín, y su comuna nororiental son el escenario de trabajo para 10 mujeres vinculadas con el operador SAO, uno de los tantos que prestan sus servicios en las cuencas de alimentación del sistema Metroplús. La mayoría de ellas conduce en las más difíciles condiciones, dado lo intrincado de las calles y las fuertes pendientes. Un semillero especialmente diseñado para su preparación fue la clave para logar el cometido.

Mientras tanto, Valledupar no solo acaba de inaugurar su Sistema Estratégico de Transporte SIVA: también estrena conductora.  Claudia Caicedo, una vallenata de 34 años que antiguamente había sido operadora de dobletroques y camiones mineros, ahora está al frente de uno de los Iveco a Gas Natural que circulan por las calles de la capital del Cesar.

“Aprendí con mi hermano a manejar estos vehículos a la edad de 15 años, y hasta el momento es lo que más me gusta hacer” afirma Claudia quien además de responder por la integridad de sus pasajeros, debe sacar adelante a su hogar y sus dos hijos quienes la esperan en casa.

Foto: La FM

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ANGÉLICA GÁLVEZ: GERENTE DE BUSSCAR DE COLOMBIA

Una mujer a los mandos de uno de uno de los fabricantes de autobuses más reconocidos del país, de Latinoamérica y referente ya en otros continentes

Por: Charlie Rodríguez

Crecer a la sombra de dos personas de la talla de Roberto Gálvez y Luz Mary Valencia no era para nada fácil. La vara estaba ubicada muy arriba y las expectativas puestas en sus hijos eran máximas. Sin embargo, Angélica supo desde niña cuál era su lugar y tuvo clara su misión de mantener el legado de sus padres, tomando el mando de una empresa de la importancia de Busscar de Colombia.

La historia de la compañía es la historia de la familia: no sería posible pensar la una sin la otra. Angélica tendría 11 años, cuando su padre decidió alejarse de la política para proteger el buen nombre de los suyos y buscar una nueva forma de ganarse la vida. En ese entonces, se asoció con Rodrigo Giraldo y convirtieron su pequeño taller de reparaciones en Carrocerías de Occidente, siempre de la mano de su madre, quien sería una persona clave en el crecimiento, administración y organización del emprendimiento y por supuesto, el ejemplo de disciplina, organización y templanza que ella tomaría como referencia en el futuro.

Su hermano y ella nunca fueron ajenos al crecimiento de la carrocera. Desde muy pequeños siempre estuvieron al tanto de los procesos, veían cómo se construían los vehículos y de alguna forma, presentían que, de sus decisiones y vocación, dependería en gran parte el mañana de la empresa. “Mi hermano es un afiebrado de la tecnología y la electrónica, y a pesar de que hoy se dedica al desarrollo de soluciones informáticas, su conocimiento ha permitido que los productos que desarrolla terminen aplicándose a nuestros autobuses. Al final todos terminaríamos remando para el mismo lado”, afirma Angélica.

Foto: Busscar de Colombia

El momento de las decisiones

A pesar de haber crecido entre fierros, dos cosas esta-ban claras en la mente de Angélica cuando se graduó como bachiller. La primera, que su carrera debería ser útil para el crecimiento de la empresa y la segunda, que no quería trabajar en nada técnico. Fue así un intento fallido por ser contadora, propició sus estudios profesionales de Negocios Internacionales, orientada por la visión de sus padres. Hoy que Busscar de Colombia es el mayor exportador de autobuses del país, cobran más valor los consejos de “sus viejos” quienes de alguna u otra forma, tenían claro que la firma estaría destinada a trascender.

“Nosotros como hermanos sabemos que nuestras acciones impactan el bienestar de la familia. Algunas veces hemos tenido que sacrificarnos y renunciar a ciertos proyectos, entendiendo qué decisiones pueden afectar la unidad familiar, y cuáles pueden gene-rar beneficio para todos” agregó.

Una de esas importantes decisiones se tomaría hace 17 años, cuando luego de haber tenido que salir del país por motivos de orden público, decidió regresar a Colombia y comenzar una carrera dentro de la empresa. “Fue muy duro para nosotros entender que debíamos labrarnos un futuro en un lugar extraño y estábamos haciéndonos a la idea de ello. Por fortuna, las condiciones de seguridad cambiaron y fue allí cuando decidí que, si volvía, era para tomar las riendas de la compañía en algún momento” comenta Angélica.

Foto: Baul del Sol

Empezando desde abajo

El ingreso de Angélica a Busscar no fue a un cargo administrativo. Fue entendiendo el día a día, en la línea, casco botas y planilla en mano, iniciando en la supervisión de la planta de fibra de vidrio ubicada en La Romelia, sector de Dosquebradas. “A pesar de conocer un poco del negocio, yo no sabía de fierros, ni de fibras, no era ingeniera mecánica, eléctrica ni industrial. Pero ese era el camino correcto para conocer cada uno de los procesos productivos y saber cómo se construían los buses, cómo es la organización y de qué manera mi conocimiento podía llegar a aportar para lograr el objetivo. Hace seis años empezamos a internacionalizar a Busscar, y mi carrera y experiencia seguramente serán de utilidad para maximizar ese objetivo” agregó.

“Más que como una obligación, mis padres siempre guiaron mi vocación proyectándome hacia el futuro, y viendo en mi la persona que tomaría las riendas de la empresa. Por ello, desde niña, me involucraron en el día a día de la compañía, me hicieron empezar desde abajo conociendo todos los procesos y así logre ganarme el respeto de los trabajadores que hoy ven cómo podemos complementar nuestros conocimientos para sacar a Busscar adelante”.

Foto: Busscar de Colombia

Abriéndose paso en un “medio de hombres”

Hace 17 años, los esquemas productivos eran diferentes. La industria carrocera era comandada principalmente por hombres curtidos en el quehacer metalmecánico, que lideraban cada proceso de ensamble, diseño y desarrollo de los vehículos. Habían aprendido sobre la marcha y su conocimiento empírico les daba un alto grado de empoderamiento en la compañía. Ser mujer, joven, sin un título de ingeniería e “hija del dueño” por supuesto fue una carga para Angélica, quien a fuerza de carácter y disciplina logró ganarse el respeto de sus pares.

“Hoy en día desde mi cargo directivo no siento el peso de la discriminación. Pero recuerdo en mis inicios, estando en planta, tener que estar en la zona de M2 (la segunda nave del complejo donde se hacen los procesos de terminación), teniendo faltantes de estructura y los supervisores literalmente “me dejaban ahogar” y se burlaban de mí.

Foto: EL Tiempo

Curiosamente, eso no pasaba con los operarios de planta, quienes recibieron mi presencia con agrado y hasta valoraron que en determinados momentos mi sensibilidad permitiera entender sus problemas, incluso fuera del espacio de trabajo. Fue con el tiempo que logramos cambiar la mentalidad de los supervisores, haciéndoles ver que no se trataba de una competencia de conocimientos, sino de la suma de su saber y el mío para mejorar los procesos y sacar la empresa adelante.

Hoy en día tenemos personal mejor preparado, muchos de ellos son ingenieros, tienen nuevas competencias y sus roles de trabajo ha cambiado. Ahora hay un respeto mutuo, que se da más que por el miedo o la obligación, porque hay un dialogo fluido entre la gerencia y los departamentos” puntualizó.

Foto: Busscar de Colombia

¿Hacia dónde va Busscar de Colombia?

La empresa pereirana viene dando pasos firmes hacia la movilidad sostenible y prueba de ello, fue la presentación en pasa-dos meses de su modelo integral 100% eléctrico. Durante el proceso de entrega de la nueva flota de autobuses de cero y bajas emisiones de TransMilenio, Busscar fue protagonista despachando más de 700 unidades entre padrones y busetones a batería con chasís BYD y 200 busetones a Gas Natural sobre plataforma Scania que se suman a las miles de carrocerías puestas en circulación en Bogotá.

“Estamos jugados por la internacionalización de la marca y estamos apuntándole de manera muy fuerte a 4 mercados específicos a nivel mundial. Tenemos una gran fortaleza por la experiencia que ser proveedores de TransMilenio nos ha dejado, así que vemos en los nuevos sistemas masivos en el extranjero una importante salida de negocios que nos permita mantener nuestros niveles de producción.

Foto: Infolliteras

Hace 6 años también le apostamos al producto intermunicipal de exportación y gracias a buen nombre y la trayectoria que Busscar posicionó alrededor del mundo, hemos logrado importantes ventas”, agregó.

Angélica, hoy desde la gerencia general de una de las carroceras más importantes de Suramérica, también mira hacia el futuro. Una de sus hijas se inclinó por la Administración de Empresas, decisión que tomó luego de trabajar por algunos meses en la planta, donde pasó por la mayoría de departamentos conociendo el apasionante mundo de los autobuses. No sabemos si llegue a reemplazar a Angélica en unos años, pero lo que si queda claro es que tres generaciones de mujeres aguerridas han sumado sus esfuerzos para llevar a Busscar a otro nivel.

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CIERRES EN LAS VÍAS Y AFECTACIONES A LA MOVILIDAD DE PASAJEROS

Cómo podemos ser estratégicos desde las empresas de transporte de pasajeros para atender eventuales cierres en carreteras

Por Hernando Tatis Gil,-Director ejecutivo Cámara de Transportes ANDI.

Foto: Teleantioquía

Los bloqueos en las vías se han convertido en una problemática recurrente en Colombia, y pueden tener un impacto significativo en la vida diaria de las personas, especialmente en términos de movilidad, acceso a bienes y servicios y por supuesto se convierten en un nuevo dolor de cabeza para las empresas de transporte terrestre del país.

Tras el paso de los efectos generados por la pandemia del COVID-19, los transportadores buscan el impulso y la reactivación del trasporte terrestre de pasajeros, esperando volver a operar con cifras similares a las del 2019. Sin embargo, uno de los factores que limita nuestra movilidad son los constantes bloqueos en las vías del país, los cuales se han convertido en un problema recurrente que puede afectar el transporte de personas y de la carga en el país.

Foto: El Colombiano

Si bien no hay una solución única para evitar los bloqueos en las vías, ya que estos pueden tener múltiples causas, como manifestaciones sociales, accidentes de tránsito y desastres naturales, debemos reconocer que los bloqueos en las vías se han convertido en una problemática recurrente en Colombia, y pueden tener un impacto significativo en la vida diaria de las personas, especialmente en términos de movilidad, acceso al bienes y servicios y por supuesto se convierten en un nuevo dolor de cabeza para las empresas de transporte terrestre.

Foto: Revista Semana

Aunque las posibles soluciones a una problemática tan compleja están en manos del Gobierno Nacional, hay algunas acciones que las empresas de transporte terrestre y los pasajeros pueden tomar para minimizar los efectos de estas situaciones:

1. Comunicación constante: Las empresas deben mantener una comunicación fluida con sus pasajeros, informando sobre el estado de las vías y los posibles retrasos en los horarios de llegada, y disponer canales efectivos para tal fin.

Foto: Colprensa

2. Rutas alternativas: Es importante que las empresas tengan rutas alternativas que puedan utilizar en caso de bloqueos en las vías principales. Es recomendable instar a las autoridades para que estas rutas sean seguras y estén bien señalizadas, además que exista la respectiva autorización para su uso.

3. Flexibilidad en los horarios: Las empresas deben ser flexibles con los horarios o despachos de salida y llegada, permitiendo a los pasajeros cambiar su reserva en caso de retrasos o cancelaciones.

4. Monitoreo constante de la situación: Las empresas deben estar monitoreando constantemente la situación en las vías, a través de los medios de comunicación y de las autoridades pertinentes, para tomar las decisiones adecuadas en caso de emergencia.

5. Capacitación del personal: Es importante que el personal de las empresas de transporte esté capacitado para manejar situaciones de emergencia y para brindar una adecuada atención a los pasajeros en caso de retrasos o cancelaciones, incluyendo servicio al cliente y primeros auxilios.

Foto: El Colombiano

6. Planifique con anticipación: Los pasajeros también deben planificar con anticipación sus viajes más aun cuando conozcan las rutas que están bloqueadas. Para ello nuestra sugerencia es que utilicen aplicaciones de mapas y navegación para encontrar la mejor ruta disponible, previo a la selección de la empresa y horario para su desplazamiento.

7. Mantener la calma: Los bloqueos pueden generar estrés y ansiedad, especialmente si se producen de manera inesperada. Recuerde que la seguridad es lo más importante y que los bloqueos suelen ser temporales, y si bien representan retrasos significativos, es importante mantener la paciencia y no tratar de forzar la situación. Si es un conductor o transportador, respete las señales de tránsito y siga las indicaciones de los agentes de la policía y las autoridades de tránsito.

Foto: El Tiempo

8. Mantenemos informados: Leer toda la información disponible acerca de la situación en las carreteras y las rutas alternativas disponibles. Utilice las redes sociales, noticias y otras fuentes para obtener actualizaciones sobre los bloqueos.

9. Si la situación se sale de control: Busque ayuda, si se encuentras en una situación difícil, puede contactar a la policía, las autoridades de tránsito o a otras personas que estén en la zona para obtener asistencia.

En resumen, para superar los constantes bloqueos en las vías en Colombia, es importante planificar con anticipación, mantener la calma, informarse, ser paciente y buscar ayuda si es necesario. De esta manera, se podrá minimizar impacto de los bloqueos en su vida diaria ante una problemática que está en manos del Gobierno Nacional, pero que sin dudas nos afecta a todos por igual.

LA NORMATIVIDAD CARROCERA EN COLOMBIA ESTÁ “EN VEREMOS”

El debate acerca de las normas definitivas a establecer para la fabricación y homologación de carrocerías de buses y los buses como tal sigue en vilo en el país

Por: Juan Pablo Puentes-Director ejecutivo Asonicar

Una de las fortalezas y funciones de un estado, es mantener el control, vigencia y oportunidad del funcionamiento de los sistemas que conforman el esquema productivo del país, y el transporte es uno de esos sistemas vitales de la economía y funcionamiento de una nación.

Sin mencionar otros modos de transporte como el aéreo, férreo o fluvial, el de pasajeros, que es gran dinamizador de la economía, ha sufrido muchos traspiés enfrentando retos jamás imaginados: salir de una pandemia con una lenta reactivación, costos de operación exagerados derivados de los incrementos en impuestos, combustible, precio de repuestos y equipos importados a la par de la disparada del dólar; las altas tasas de interés crediticio, y la más reciente, la increíble escasez de mano de obra, ponen en serios aprietos esta industria que a como dé lugar, quiere seguir siendo impulsora del crecimiento del país.

En nuestro caso, para lo que nos interesa en relación al transporte terrestre, Colombia ha venido creciendo de manera paulatina y constante en el establecimiento e implementación de un conjunto de normas que buscan mejorar este medio desde varias perspectivas: la operación, la viabilidad financiera, el negocio orientado hacia el turismo y la movilidad sostenible, además de garantizar la seguridad hacia el usuario de los vehículos.

En relación a los buses y a la normativa de seguridad, ya conocemos con suficiencia y lo hemos tratado en números anteriores, sobre la reglamentación que ha aplicado en materia de fabricación de carrocerías para automotores para pasajeros en servicio público en el territorio nacional.

Pero hoy tenemos otra realidad; tal vez una más agobiante e incierta para la industria. Y es que el tener muchas normas o demasiado exigentes (o innovadoras), no significa que el transporte vaya a ser mejor, o que la seguridad de los vehículos mejore sustancialmente. Podemos decir que la accidentalidad y la fatalidad en los accidentes de tránsito de los últimos 10 años ha sido mayor y que las normas no han servido de nada, si justificamos erróneamente esos accidentes y fatalidades; o podemos decir que las normas han servido inmensamente para salvar muchas vidas dependiendo del enfoque o justificación que quiera mostrarse.

Esta situación se puede ilustrar mediante un simple ejemplo: sin entrar en cifras ni en detalles, es claro que las motos, las bicicletas y los automóviles forman parte del transporte terrestre al igual que los buses, y que la cantidad de vehículos en general, está en constante aumento. El incremento del número de unidades móviles, supone casi que una relación directamente proporcional al aumento de accidentes. Es como decir, que si se hacen más vías en una ciudad, aumenta la cantidad de vehículos que transitan por esa nueva vía. Pues bien, eso está sucediendo en este momento con la industria del transporte.

La actualización de los reglamentos. ¿Imposible de cumplir?

La Agencia Nacional de Seguridad Vial, como organismo delegado y adscrito del Ministerio de Transporte, en cumplimiento de sus responsabilidades de actualizar las normas, ha emitido un documento llamado Análisis de Impacto Normativo en el cual muestra precisamente estadísticas del incremento de accidentalidad y fatalidades del transporte de pasajeros, pero que vemos que no están relacionadas, ni se demuestra que estén derivadas de factores de inseguridad vehicular.

Sumando a esto, en el afán de cumplir con compromisos internacionales en relación al establecimiento de normatividad para el transporte, Colombia mediante la Ley de la República No. 2290 de febrero 13 de 2023, aprobó adherirse al “Acuerdo relativo a la adopción de reglamentos técnicos armonizados de las Naciones Unidas, aplicables a los vehículos de ruedas y los equipos y piezas que puedan montarse o utilizarse en éstos, y sobre las condiciones de reconocimiento recíproco de las homologaciones concedidas confirma a dichos reglamentos de las Naciones Unidas, suscrito en Ginebra el 20 de marzo de 1958”. Pero, ¿qué significa toda esto? Pues es el compromiso del país, de buscar la implementación de normas de las Naciones Unidas para ser aplicadas en los vehículos de pasajeros y sus partes.

Actualmente, la normatividad vehicular se realiza en los comités de normalización técnica del Icontec, donde se elaboran Normas Técnicas Colombianas (NTC) que luego, el gobierno a través de resoluciones decide hacer obligatoria, las cuales pueden ser adoptadas total o parcialmente y que es en ese momento donde se convierten en Reglamentos Técnicos.

Pero ahora, la nueva directriz, indica es que se deben usar los reglamentos de las Naciones Unidas, y no las normas hechas por todo el sector, de modo que se busca armonizar la normatividad del país con la normatividad internacional. Y aunque pese a que ese sería el ideal y un espacio para tecnificar aún más la industria y mejorar las condiciones de seguridad de los vehículos, ¿será que el país sí está preparado para un paso tan drástico y que en muchos temas es casi imposible de implementar?

Hoy por ejemplo, existe un Reglamento Técnico Vehicular (la Resolución 3753 de 2015), del cual no tenemos la más mínima certeza ni conocimiento si está vigente o no, porque mediante el artículo 2 de la Resolución 20213040009145 del 2021 emitido por el Ministerio de Transporte, dicho reglamento perdió vigencia el 31 de enero de 2023 y a la fecha, no hay un acto administrativo firmado que prorrogue la vigencia de tal reglamento.

Sin embargo y suponiendo que siga vigente (como lastimosamente toca por la inseguridad jurídica y la falta de claridad que este tipo de decisiones administrativas generan), hoy en día no hay un sistema adecuado de verificación del cumplimiento de las pocas y sencillas normas que exigen. Con la disposición de un único laboratorio que no está acreditado en el país, no ha sido posible, hacer un proceso de pruebas y ensayos. Los altísimos costos bajo el modelo actual, hacen que para someter a pruebas y ensayos un vehículo, una empresa carrocera tenga la obligación de invertir entre 400 y 600 millones de pesos por cada prototipo de vehículo, cada vez que desee homologarlo, en el caso que se exija una certificación de tercera parte.

No obstante, ahora las empresas están haciendo sus pruebas y ensayos en los laboratorios que han implementado en sus propias fábricas (con el seguimiento y visitas de verificación que realiza el Ministerio de Transporte), demostrado que cumpliendo la normatividad colombiana, puede incrementarse la seguridad de los vehículos que comercializan.

El Reglamento Técnico de la Resolución 3753, hace obligatorias normas internacionales de las Naciones Unidas como el Reglamento 107 (ensayo de estabilidad), el Reglamento 80 (resistencia de anclaje de sillas), el Reglamento 66 (resistencia estructural), y normas específicas para vidrios, frenos, llantas y cinturones, que se suman a más de 52 requisitos técnicos de las NTC5206 y 4901 adicionando aspectos tales como dimensiones, pesos, prevención de riesgos de incendio, accesibilidad y seguridad.

Pero, por causa del acuerdo firmado y al que Colombia se comprometió, y según lo que propone la ANSV, seria “necesario” implementar un aproximado de 67 Reglamentos Técnicos para los vehículos. Y es aquí cuando se llega a punto de quiebre y donde se debe buscar una real necesidad de implementación de requisitos técnicos que en algunos casos sólo podrán ser evaluados en Europa porque ni siquiera en América hay la capacidad técnica para someterlos a prueba.

Listado de requisitos propuestos por la ANSV

Estándares asociados a prevención de incendios.

Estándares asociados a iluminación, asientos, frenos y transmisión.

Estándares asociados a la construcción del vehículo y otros.

Reglamentos asociados a prevención de incendios, sistemas de propulsión, llantas y acristalamiento (vidrios).

Reglamento para asientos, reflectividad, sistemas de frenado y de dirección.

Es el momento de evaluar la pertinencia de implementar un esquema excesivamente robusto de normas, solo por un enfoque sobreestimado de la accidentalidad donde en muchos casos no dependen del equipo (es decir, del vehículo en su construcción) sino del mantenimiento, condiciones atmosféricas, estado de las vías, capacidad y experiencia de los conductores, condiciones de operación de los vehículos, imprudencias y un largo etcétera.

De seguir por este camino, no habrá otra consecuencia que la total quiebra y desaparición de la industria carrocera local, ante la dificultad, no sólo para cumplir con este interminable listado de requerimientos, sino de pagar los casi el estimado de 900 millones de pesos que costarían las pruebas de laboratorio para lograr que por ejemplo, una buseta Hino FC9J o un microbús Chevrolet NKR sean homologados.

Si no hay carroceras que puedan pagar y probar sus vehículos en el país, si no hay industria, aparte de la razonable pérdida de empleos, competitividad y crecimiento, la situación obligará a que los nuevos vehículos sean importados. Los fabricantes de chasises y sus concesionarios prácticamente desaparecerán, puesto que no habrá quien carroce el producto que comercializan.

La complejidad de los supuestos vehículos que lleguen, también encarecerá la factura final, no sólo de cada unidad, sino del mantenimiento, tocando directamente el bolsillo de los transportadores y afectando en cadena al consumidor final, quien tendrá que pagar en el valor del pasaje, todo este compendio de normas que, según los análisis de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, salvarán vidas en la vía, pero enterrarán de una vez por todas la industria nacional, que pasó de más de 300 empresas en 1995, a un puñado de sólo 20 en la actualidad.

Toda vida es sagrada, y seguramente si se salva al menos una, hay una justificación para el cambio normativo; aun así, creemos, que la propuesto en las normas presentadas por la ANSV no dista mucho de logrado por años por los comités de desarrollo normativo local, al cual los carroceros se han acogido con la mejor voluntad de ofrecer productos a la altura de los estándares internacionales.

Sin embargo, estamos seguros que convertir el proceso de homologación en una tarea cara y engorrosa no cambiará en demasía los índices de fatalidades, ya que lo que verdaderamente afecta su incremento, (y que aún no ha sido expuesto en los análisis técnicos y estudios expuestos) no se está tocando con la misma intensidad que se pretende hacer con los vehículos. ¿Será que la topografía, modo de uso del transporte, las vías y el tipo de servicios prestados en el país son iguales a las de las naciones europeas para las cuales han sido emitidos los reglamentos que se quieren imponer en Colombia?

BUS ULTRA COACHLINER, UN LUJO RODANTE TIPO LIMUSINA

Más que un legado norteamericano el típico bus con torpedo, un clásico con mucha clase

National Bus Sales lleva más de 30 años ofreciendo servicios de personalización sobre autobuses existentes, convirtiéndolos en verdaderas limusinas de lujo. Buscando la conveniencia de sus clientes, decidieron lanzar una alternativa de movilización con un autobús al estilo cutaway, famoso en los Estados Unidos, pues toma como base camiones de motor adelantado para convertirlos en autobuses.

El Ultra Coachliner es un autobús de 45 pies, es decir, 13,7 metro de largo, con un peso bruto vehicular máximo cercano a las 12 toneladas. En este caso, el vehículo se basó en el chasis de tonelaje medio del camión Freightliner M2, con una interesante modificación en la suspensión trasera que ahora es neumática. Especial atención merece el salón de pasajeros, en el que se instalaron 56 asientos de lujo, portapaquetes e iluminación LED.

“Los autobuses Ultra Coachliner pueden tener todo el lujo de un autocar de motor trasero, pero operan con aproximadamente la mitad del costo de un autobús tradicional. Tienen menores tiempos de mantenimiento dada su simpleza mecánica, consumen un 40% menos de combustible y al estar montados sobre plataforma Freightliner, tienen miles de centros de servicio en todo el país para un mantenimiento conveniente”, afirma Mike Curtis, gerente general de National Bus Sales.

El Ultra Coachliner DLX de National Bus Sales está equipado con un motor Cummins L9 capaz de entregar hasta 360HPyestá acoplado a una caja automática Allison 2000 series. Está equipado con el sistema de alimentación de combustible XPI que reduce el consumo y emisiones, llegando al nivel más bajo vigente por la EPA, gracias al sistema de post tratamiento de gases mediante aditivo DEF (urea).

NUEVO BUS MERCEDES-BENZ TOURRIDER

La marca alemana se re-estrena en Norteamérica con un modelo de concepto europeo aunque desarrollado con especificaciones para este mercado del nuevo continente

Daimler Coaches North America es una compañía relativamente joven, sin embargo, la tradición de los autobuses de la marca en la región se conocen desde los años 90, cuando los modelos Setra ganaron gran reputación de lujo y calidad. Para la primera versión de Busworld en Detroit, se presentó en sociedad el recientemente estrenado Mercedes-Benz Tourrider, un autobús de 45 pies (13.7 metros) de largo, disponible en dos versiones: Business y Premium.

El tren motriz está comandado por el matar OM471 de 13 litros, 6 cilindros en línea y 450 caballos de fuerza, acoplado a una caja de cambios automática Allison WTB SDOR, la preferida por los transportadores de la región.

La seguridad es una parte importante del nuevo autobús, que reemplaza a la gama Setra en la región, y ahora cuenta con un sistema de frenado ABAS, control de crucero adaptativo, advertencia de cambio de carril, frenado de emergencia, control de estabilidad ESP y, como opción, cámara de retroceso y las cámaras de visión de 360 grados. También como opción se encuentran los detectores de punto ciego, y el radar lateral para evitar golpear objetos aparcados en paralelo al costado del bus.

Los espejos retrovisores del Tourrider en su versión Premium han dado de qué hablar. El espejo superior y el espejo inferior están cerca uno del otro, creando un ambiente de cuatro puntos de visión. Podría pensarse que se superponen o escondes tras los pilares “A” de la carrocería, pero no es así; el ambiente de control y visión es máximo, aumentando la capacidad de control por parte del operador.

Un detalle sobresaliente de este vehículo, es la cabina de conducción. El tablero es extremadamente espacioso, con un diseño ergonómico, donde los controles a la mano, las pantallas de gran tamaño y el volante multifuncional hacen de la tarea de conducción una actividad placentera. Causa curiosidad la utilización del control de temperatura de la Mercedes-Benz Sprinter de última generación en este autobús.

Los asientos de ambas versiones brindan excelente apoyo a la espalda, y en el caso de la versión Premium, el tapizado es en cuero; el techo de cristal, antes visto en otros modelos de Mercedes y Setra de alto lujo, también es un punto a favor en cuestión de diseño y luminosidad.

El Mercedes-Benz Tourrider es fabricado en la planta de vehículos comerciales de Daimler en Turquía, y comparte algunos caracteres de diseño con el modelo Tourismo comercializado en ese país y en Europa. Sus formas están adaptadas a los requerimientos DOT, incluyendo defensas abultadas necesarias para soportar golpes de hasta 20 K/h sin deformar el frente del autobús), voladizo delantero y trasera más cortos, altura de ventanas laterales regulada, gran capacidad de maleteros y máxima visibilidad.

Un detalle importante del TouRrider es la incorporación de una nueva tecnología de sistemas de acceso para personas en condición de movilidad reducida que ocupa mucho menos espacio requiere menor mantenimiento y se aloja en las bodegas paqueteras sobre el eje de tracción, en el extremo trasero de la carrocería. Se trata de una plataforma tipo “cassette” que mediante la presión generada por una bomba hidráulica desciende hasta el nivel de la calzada para permitir la subida de personas en silla de ruedas.

“Hemos logrado un producto adecuado para las condiciones exigentes del mercado norteamericano. La versión Business está claramente orientada a las aplicaciones de larga distancia, mientras que la Premium logrará satisfacer las necesidades de los operadores de autobuses de lujo. En cualquiera de los casos, los clientes actuales y antiguos de la marca pueden estar tranquilos, pues Daimler está cada para darles respaldo, mantenimiento y servicio a sus vehículos a nivel nacional”, declara Zane Gray, director de mercadeo y desarrollo de Daimler Coaches North America.

EL TOLUCA DE MÉXICO Y SU ÚLTIMA INCORPORACIÓN, ALMA DE ALEMÁN Y RASGOS DE COLOMBIANO

Los futbolistas del Toluca tienen el orgullo se movilizaran en un nuevo bus equipado con el conjunto Mercedes Benz y Busstar DD de Busscar de Colombia

Foto: Mercedes Benz Autobuses

Los conocidos como los ¨diablos rojos¨ en el país de México, ahora podrán hacer sus desplazamientos en un bus doble piso con un chasis Mercedes Benz OC500 RF 2543 6×2 con tercer eje direccional, bajo en emisiones, mejor consumo, transmisión automatizada.

Es un bus de 14 metros de longitud, el doble piso con carrocería Busstar, es robusta con 41 asientos de lujo, dos baños (uno en cada piso), sistema de audio y video, cafetera, cargadores USB, tomas de 110 Voltios, cámaras internas, Wi-Fi, iluminación táctil, aire acondicionado, camarote para la tripulación.

Foto: Mercedes Benz Autobuses

Ofrecerá seguridad, comodidad, amplios espacios en los habitáculos como en bodega, tecnología motriz como de abordo, hace parte de la imagen del equipo; servirá tanto para trayectos cortos como trayectos largos. Todas estas ventajas permitirán un descanso correcto para jugadores y el cuerpo técnico, además de ser parte de la antesala de muchos encuentros deportivos y otros compromisos contractuales del equipo, todo en pro de buscar el mejor resultado siempre.

La marca de la estrella de tres puntas acompaña el equipo mexicano desde 2016, donde en aquel entonces fue uno de los primeros equipos de México que confió su movilización a esta marca con la que siguen conjugando los caminos.

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AUTOMUNDIAL CON LA APUESTA MENOS PARADAS, MAYOR PRODUCTIVIDAD Y BENEFICIOS EN LO QUE REFIERE A LLANTAS

Las ruedas de los buses son una de las partes claves de estos vehículos, en Colombia hay una empresa que se hace a cargo de ofrecer un servicio justo a las necesidades de transportadores

Automundial está enfocado en liderar el negocio del retail en mantenimiento de buses y camiones en Colombia con el concepto de ahorro y optimización de las operaciones de sus clientes. Hoy es el líder en el negocio de llantas para este tipo de vehículos, cuenta con diez centros de servicios para vehículos pesados de carga y pasajeros a nivel nacional.

La participación del mercado de Automundial lo colocan como protagonista del mundo del transporte en Colombia, cuenta con un 6% en llantas nuevas de carga pesada, 28% en reencauche de este mismo tipo de llantas, entregando mensualmente 19.000 unidades entre llantas nuevas y reencauchadas.

¨Frente a los otros jugadores del mercado automotriz de servicios para vehículos de carga pesada, Automundial ofrece en una sola parada de un vehículo, en sus centros de servicio, el  mantenimiento preventivo de las llantas que es el que más tiempo toma; en instalaciones amplias, con tecnología de punta, tanto en equipos como en productos, además de un seguimiento a través del software ATWPLUS que recopila toda la información relacionada con rendimientos, status, próximas intervenciones y costos calculados por kilómetro¨ complementó José Miguel Carreira, gerente general de Automundial.

Automundial es una compañía que está en la búsqueda constante de productos, procesos, tecnologías y desarrollo que le permitan ayudar a sus clientes a disminuir sus costos de operación.

Acerca de la compañía

Automundial es una empresa líder en el sector de llantas y de reencauche para transporte de carga y pasajeros en Colombia, con una trayectoria de más de 107 años en el país y con una presencia destacada en Ecuador.

En sus puntos de atención ofrece a los transportadores, servicios de reencauche a través de sus siete plantas, ubicadas en las principales ciudades del país y tercerización en todos los aspectos relacionados con las llantas de sus vehículos, a cambio de importantes beneficios que mejoran la productividad.

Su foco es disminuir los costos de operación de sus clientes transportadores de pasajeros y carga pesada y rentabilizar sus negocios y operaciones, ofreciéndoles soluciones integrales en llantas con las marcas más representativas del mercado, accesorios y servicios, que les permitan tener ahorro, disponibilidad oportuna de sus vehículos, contribuyendo a tener un medio ambiente cada vez más limpio y sustentable.

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¿HABRÁ MÁS LV? ESTA Y OTRAS PREGUNTAS EN NUESTRA CHARLA CON LAS DIRECTIVAS DE GMICA

Acerca del clásico chasis LV Chevrolet y toda la revolución que la norma Euro 6 impacta el sector después de iniciar 2023

Por Alfrey Castiblanco. Fotos GMICA

Con motivo del día del periodista, el pasado 9 de febrero Latinobus tuvo el gusto de ser invitado por parte de Chevrolet para dar a conocer acerca de la actualidad, el futuro de la marca como de sus productos y gamas vehiculares, en compañía de los más importantes reporteros y editores vinculados a la industria automotriz en Colombia.

El equipo de Colmotores expuso sus objetivos tendientes al objetivo Zero Emission de GM, centrados en la tecnología vehicular, la forma en que interactúan los productos, sus usuarios, y el entorno. Ahora el eslogan de GM “Piensa en Global, Mira Local” cobra más importancia, e invita a los colaboradores de la marca a ser más conscientes, coherentes y congruentes con las realidades de los países donde se desempeñan.

Al evento asistieron además de la prensa, el director de GMICA Camilo Montejo y su CEO, Katsuro Ishihara, entre otros ejecutivos de GM.

Las cifras de los últimos años

De acuerdo con Camilo Montejo “el periodo comprendido entre 2015 y 2018 fue volátil e incierto, mientras que entre los años 2019 a 2022 el mercado se dinamizó, la innovación trajo nuevos retos y los números se incrementaron”, a pesar de la pandemia que cambió las reglas de juego del mercado automotriz y del comercio en general.

Los números respaldan la anterior afirmación, pues las ventas de vehículos comerciales pasaron de 22.681 unidades en 2015, a 13.444 colocaciones en 2017. En 2018 el panorama no fue mejor, pues sólo se entregaron 13.610 unidades a los clientes. Para 2019 hubo crecimiento, vendiéndose 17.619 unidades y la tendencia continuó al alza hasta lograrse un récord de comercialización en 2022 con 27.341 unidades vendidas, que ubicó a Chevrolet como líder del mercado con una participación del 28% en el sector de vehículos comerciales, dejándolo en el primer lugar de ventas en Colombia.

Teniendo en cuenta que en tiempos de pandemia el sector más afectado fue el de buses, los números estuvieron contraídos en gran parte de ese periodo. Sin embargo, hubo un repunte significativo en 2022, donde las ventas fueron también representativas con un crecimiento del 57.3 % respecto al 2021, llegando a un total de 1.757 unidades únicamente en buses light (NKR y NPR), estableciéndolos como los número uno de este nicho. En la parte de camiones, el NHR es el producto más vendido, que pertenece al grupo de camiones ultralight.

La llegada de la norma Euro VI y sus implicaciones

Definido como uno de los pasos más importantes para el sector de carga y pasajeros en el 2023, GM tiene todas sus energías concentradas en la migración de su portafolio hacia el cumplimiento de la normativa Euro 6, siendo Colombia el primer país de la región que implementa regulación ambiental. Esto nos convierte en pioneros, aunque con un desafío de enormes proporciones dados los requerimientos técnicos que conlleva la migración hacia las bajas emisiones.

La Euro 6 requiere de un gran número de microprocesadores para el control y medición del pos-tratamiento y manejo de los gases, lo que hace inevitable un sobrecosto en cada vehículo. Pero el reto no sólo se trata del costo del cambio, sino de lograr mantener la tradición de calidad Chevrolet que por años ha cultivado entre sus clientes. La casa matriz de GMICA es Isuzu de Japón, y como toda empresa nipona, la satisfacción del cliente hace parte de la filosofía de la compañía; por ello, los cambios toman tiempo, pruebas, desarrollos y diseños, que sólo al estar totalmente comprobados, llegan a la vitrina de un concesionario.

¨Cuando los clientes de buses y camiones Chevrolet compran, no adquieren únicamente un producto; ellos compran un respaldo¨, afirma Camilo.

Y es que, a pesar que los precios del producto GM son bastante competitivos, los clientes buscan calidad, durabilidad, y sobre todo, mantener el precio de reventa de sus unidades productivas.

Lo que nadie vio venir

El sector del transporte experimenta una fuerte escasez de chasises de todos los fabricantes y en diversos tamaños según sus capacidades de carga. En la era pos-pandemia encontramos una realidad confusa debido a muchas variables que han alterado el mercado de vehículos, pasando por inconvenientes en las cadenas de abastecimiento debido a la logística de las navieras, el acceso limitado de materias primas, la falta de microchips, el aumento de precios por sobre demanda, los efectos colaterales de la guerra entre Rusia y Ucrania de un año acá, y marcada devaluación de nuestra moneda desde 2021.

Si a todo esto sumamos la entrada en vigencia de la normativa Euro VI, la vara se coloca más alta aún, ya que cumplir el requerimiento no es ni sencillo, ni barato. Fabricantes como GM han tenido que darse a la tarea de configurar un producto que pueda comercializarse de manera continua, no sin antes evacuar tanto producto como procesos productivos de los modelos de tecnología anterior.

¿Qué viene para 2023 en Buses Chevrolet?

A pesar que hemos asistido a diversos eventos y tomas de contacto con el producto Euro 6 de Chevrolet, el portafolio aún no está totalmente definido. Por ello, y ante la constante avalancha de inquietudes que llegan a través de nuestros canales digitales por parte de propietarios, conductores, clientes asiduos de la marca, carroceros y aficionados, aprovechamos la invitación para hablar directamente con Camilo Montejo y el equipo de GMICA y resolver algunas de las preguntas más frecuentes de nuestros seguidores.

Latinobus: Los chasises Isuzu para autobuses de larga distancia han sido líderes del mercado por casi 3 décadas ¿La plataforma LV seguirá en el mercado con la entrada del portafolio Euro 6?

GMICA: No, desafortunadamente el mercado de este chasis para Isuzu Japón no es lo suficientemente representativo hablando tanto en números, como financieramente, ya que es un producto que básicamente se vende sólo para Colombia y no para otros países de la región. Con la entrada de la Euro VI la inversión comparada con el retorno sería escaso, haciéndolo poco rentable.

Latinobus: Entonces, ¿no volverán a sacar chasises de larga distancia para pasajeros, aun sabiendo que el LV era un peso pesado en este nicho?

GMICA: No se descarta que más adelante, hablando a largo plazo, se pueda obtener un producto que remplace el LV como chasis pesado para pasajeros (bus), y que sea un producto realmente preparado y competitivo frente a otras marcas líderes. Podría pensarse en algún desarrollo mancomunado con el apoyo de UD Trucks y AB Volvo que hacen parte del grupo junto a Isuzu.

Latinobus: Basados en que Chevrolet ha sido una marca de tradición especialmente en el nicho de buses para la ciudad, ¿se ha pensado en desarrollar o traer un chasis eléctrico para el servicio urbano, más aún con las políticas de movilidad sostenible que avanzan rápidamente en Colombia?

GMICA: Desafortunadamente aún no estamos preparados para incursionar en el sector de vehículos eléctricos en cuanto a buses y camiones se refiere. Seguiremos trabajando, también mejorando el portafolio de los productos vigentes y que el mercado requiera, aunque claramente en el futuro cercano tendremos que comenzar a migrar nuestros esfuerzos hacia otras tecnologías de movilización.