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Chevrolet MS Express: Listo en 60 días gracias a Busscar y Centrodiesel

La recuperación del transporte especial e intermunicipal en Colombia ha traído consigo nuevos retos para fabricantes, carroceros y empresarios. Uno de los principales ha sido la disponibilidad inmediata de vehículos para atender contratos, renovaciones de flota y nuevas oportunidades de negocio. Bajo este panorama, Busscar de Colombia, Centrodiesel y GMICA
presentan una propuesta que promete transformar la dinámica del mercado: el nuevo Busscar Optimuss sobre chasis Chevrolet MS Express, un vehículo desarrollado para estar listo en apenas 60 días, combinando calidad, respaldo y una configuración pensada para las condiciones operativas del país.

La iniciativa surge como respuesta a una realidad evidente. La alta demanda de carrocerías urbanas e intermunicipales ha incrementado significativamente los tiempos de fabricación, obligando a muchos transportadores a esperar varios meses para recibir una unidad nueva. Con esta alianza estratégica, las tres compañías buscan reducir ese periodo sin sacrificar estándares de ingeniería, seguridad y confort. Durante la presentación oficial se destacó que el proyecto es el resultado de una relación de décadas entre Centrodiesel y Busscar, empresas que han acompañado la evolución del transporte colombiano desde la llegada
de los primeros sistemas masivos hasta la constante renovación del segmento especial. Esa experiencia permitió desarrollar un producto capaz de responder a las actuales necesidades de productividad, disponibilidad y rentabilidad del sector.

El nuevo Optimuss está construido sobre el chasis Chevrolet MS 4.9, equipado con un motor diésel Euro VI de 210 HP, una configuración orientada a ofrecer eficiencia energética, menores emisiones y un desempeño confiable tanto en recorridos urbanos como intermunicipales. La combinación entre chasis y carrocería busca maximizar la disponibilidad del vehículo, reducir los costos operativos y ofrecer una solución inmediata para empresas que requieren incorporar unidades en tiempos reducidos.

Desde el punto de vista dimensional, el vehículo presenta una longitud de 10,1 metros, una altura de 3,4 metros y un ancho de 2,4 metros. Estas proporciones permiten una adecuada distribución interior sin comprometer la maniobrabilidad, aspecto fundamental para rutas con geometrías complejas o vías secundarías. A ello se suma un ángulo de ataque y salida superior a los 18 grados, superando las exigencias normativas colombianas y facilitando el tránsito por terrenos con desniveles pronunciados y accesos de difícil geometría.

Uno de los aspectos más interesantes del diseño es la incorporación de soluciones enfocadas en disminuir los tiempos y costos de mantenimiento. El parachoques delantero está dividido en tres secciones independientes fabricadas en fibra de vidrio, permitiendo reemplazar únicamente la pieza afectada en caso de impacto, evitando sustituciones completas y reduciendo los tiempos de inmovilización por reparaciones.

La estrategia de optimización también alcanza el sistema de iluminación. Los conjuntos ópticos delanteros y traseros utilizan componentes individuales de amplia disponibilidad en el mercado nacional, garantizando acceso inmediato a repuestos y menores costos de reposición. La parrilla frontal fue diseñada para minimizar la transferencia de calor hacia la cabina del conductor, mejorando las condiciones de operación durante largas jornadas. El acceso al vehículo se realiza mediante una puerta pantográfica acompañada por escalones amplios y ergonómicos que facilitan el ascenso y descenso de los pasajeros. El puesto de conducción incorpora silla neumática, excelente visibilidad y un sistema multiplexado que concentra los controles eléctricos en una interfaz intuitiva, simplificando la operación diaria del conductor.

La capacidad instalada es de 41 pasajeros más conductor, con una plataforma elevada sobre el nivel del motor que incrementa el confort acústico y térmico. Dependiendo de la necesidad del operador, el autobús puede configurarse con silletería para transporte especial o para servicios intermunicipales de mediana distancia, ofreciendo flexibilidad comercial sin modificar la arquitectura principal del vehículo. El equipamiento interior refleja una orientación claramente premium. Los portapaquetes corresponden a la misma línea utilizada en modelos de mayor categoría, incorporando iluminación táctil individual, salidas de aire acondicionado independientes y puertos USB tipo C de carga rápida
para cada pasajero. Los cinturones retráctiles de dos puntos complementan un ambiente pensado para ofrecer comodidad y seguridad durante todo el recorrido.

En materia de capacidad de carga, el Optimuss dispone de una bodega central semipasante con volumen de 1,2 metros cúbicos y una bodega trasera de 4,2 metros cúbicos con acceso lateral, configuración que facilita las labores de equipaje y mejora la eficiencia operativa en terminales y puntos de parada. El sistema de climatización está a cargo de Transaire, una marca ampliamente reconocida por su presencia en el mercado colombiano y por una red de servicio que brinda respaldo en las principales ciudades. Esta es una forma de acercar la marca a los clientes,
quienes reclamaban poder carrozar con Transaire.

La ingeniería estructural constituye otro de los pilares del proyecto. Busscar desarrolló la carrocería bajo los requisitos normativos colombianos, incorporando materiales y configuraciones que incrementan la rigidez estructural, la resistencia a la fatiga y la durabilidad del conjunto. Además, el uso estratégico de componentes comerciales facilita las reparaciones y reduce los tiempos fuera de servicio. El respaldo comercial también representa un diferencial importante. La carrocería cuenta con una garantía de cinco años, mientras que los demás componentes conservan una cobertura de dos años, respaldada conjuntamente por Busscar de Colombia, Centrodiesel y GMICA. Esta integración ofrece mayor tranquilidad a los empresarios al centralizar la atención técnica y fortalecer el soporte posventa.

Más allá de las cifras técnicas, el nuevo Busscar Optimuss sobre Chevrolet MS Express representa una respuesta concreta a una necesidad del mercado: disponer de un autobús moderno, confortable y
confiable sin afrontar largos periodos de fabricación. La promesa de entrega en 60 días puede convertirse en un factor decisivo para empresas que requieren atender contratos en tiempos reducidos. Con este lanzamiento, Busscar reafirma su apuesta por la innovación y la productividad, mientras Centrodiesel y Chevrolet consolidan una alianza que combina experiencia, cobertura nacional y soluciones adaptadas a la realidad del transporte colombiano. El resultado es un vehículo que no solo destaca por sus especificaciones técnicas, sino también por ofrecer una nueva visión sobre la rapidez de entrega, la eficiencia operativa y el respaldo posventa que demanda un sector en permanente transformación.














Barranquilla estrenó flota urbana Euro 6 con Chevrolet y Marcopolo

Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar, gracias al recaudo de tarifa y el apoyo de Marcopolo y Chevrolet. Una apuesta que mejorará la percepción de ciudad, pensando en el confort y seguridad de los usuarios del transporte público colectivo de la capital del Atlántico.

El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.

Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación

En el núcleo de esta apuesta se encuentra el chasis Chevrolet MS 4.9, una plataforma que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su
equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado
con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto
ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.

A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque
automotor bajo este mismo concepto.

En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. El equipo elegido para esta operación fue el K3 MAX, con una capacidad de enfriamiento de 110.000 BTU/h, que incorpora 6 motores SPAL, y un compresor de 430 c.c.

La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.

Attivi: diseño pensado para la operación urbana

Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Además, su diseño inconfundible los diferencia fácilmente de los vehículos antiguos, y permite optimizar el espacio, la visibilidad y añadir luminosidad interior.

Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución
interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.

“Empezamos a cambiarla flota del Transporte Público Colectivo en Barranquilla, buses con aire acondicionado. Entregamos los primeros 42 buses, de los 100 que tendremos en operación este año. Lo más importante es que logramos ponernos de acuerdo con los transportadores para financiar esta renovación desde la misma tarifa y ahora el reto es cuidar estos buses entre todos”

Alex Char, Alcalde de Barranquilla

Estandarización: eficiencia a gran escala

¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.

La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitas la capacidad técnica del personal. A
su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.

Un modelo financiero que marca la diferencia

Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación.
En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente llega a los 200 pesos.

Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el
usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial.

El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.

Impacto: más allá de la renovación

La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla . Para el usuario, se traduce en mayor confort seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga.

Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte.





Editorial: Barranquilla cuando la voluntad mueve la flota

Barranquilla está demostrando que la renovación del transporte público no es un problema exclusivamente financiero. Es, ante todo, un tema de decisión. La ciudad ha iniciado un proceso concreto de modernización de su transporte colectivo con la incorporación de nueva flota, en un modelo que combina voluntad política, compromiso empresarial y una herramienta financiera que, bien aplicada, cambia el juego: el factor de calidad.

La llegada de los primeros buses nuevos parte de un paquete inicial de 100 marca un punto de inflexión en un sistema históricamente rezagado. No se trata únicamente de vehículos más modernos, con tecnología Euro VI, aire acondicionado y mejores condiciones de accesibilidad; se trata de un cambio estructural en la forma de financiar y organizar el transporte.

El elemento diferenciador está en el mecanismo. Barranquilla decidió incorporar un componente dentro de la tarifa —un recargo destinado al mejoramiento del servicio que, acumulado en el tiempo, se convierte en una fuente de apalancamiento financiero. En palabras simples: el usuario participa directamente en la transformación.

Este modelo, articulado con la banca y respaldado por el flujo futuro
del recaudo, permitió estructurar la renovación sin depender exclusivamente de subsidios estatales. Pero más allá del instrumento financiero, lo realmente relevante es la alineación de actores. La administración distrital, el gremio transportador y los operadores entendieron que el statu quo no era sostenible, y que la única alternativa viable era avanzar juntos.

Ahi está la clave. Durante años, en muchas ciudades del país, la discusión sobre la renovación de flota se ha quedado atrapada entre la falta de recursos, la atomización empresarial y la ausencia de liderazgo institucional. Barranquilla rompe ese ciclo con un mensaje claro: sí se puede, siempre que exista una visión compartida y una estructura que la soporte.

El impacto no es menor. más allá de los beneficios evidentes en confort,
emisiones y seguridad, este tipo de iniciativas tiene un efecto directo en
la percepción del sistema. El usuario vuelve a confiar. Y cuando el usuario
confía, el sistema se vuelve sostenible. Esa es una lección que trasciende la ciudad.

Ahora bien, ¿es replicable? La respuesta es sí, pero no automáticamente. El factor de calidad como herramienta financiera puede implementarse en otras ciudades, pero requiere condiciones mínimas: institucionalidad sólida, capacidad de gestión, transparencia en el uso de los recursos y, sobre todo, un acuerdo real entre transportadores y autoridades.

Barranquilla no inventó la necesidad de renovar flota. Lo que hizo fue ejecutar. Y en un sector donde abunda la competencia desleal y los profundos diagnósticos pero escasean las decisiones, eso marca la diferencia.

El reto ahora será mantener el ritmo. La proyección de ampliar la renovación a cientos de unidades adicionales plantea un escenario
ambicioso, pero necesario. Si el modelo se consolida, la ciudad no solo
habrá transformado su transporte colectivo, sino que habrá establecido un referente nacional. En un país donde muchas veces se dice que no hay cómo, Barranquilla está demostrando que el problema no era el “cómo”. Era el “querer”.

Brisa de Cambio en la Arenosa

Barranquilla renueva su movilidad colectiva con una apuesta tecnológica y financiera sin precedentes: 100 nuevas unidades listas para rodar.

Por: Redacción Latinobus

El Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la modernización del transporte en Colombia. No se trata simplemente de un cambio de estética en las calles de la “Puerta de Oro”; es una transformación estructural que combina ingeniería de punta, confort térmico y, principalmente, un modelo financiero sostenible que permite jubilar vehículos con más de dos décadas de servicio.

Ingeniería Isuzu: El corazón de la renovación 

En el núcleo de esta apuesta se encuentran los chasises Chevrolet MS 4.9 y 4.4 plataformas que ha ganado terreno en el mercado colombiano por su equilibrio entre desempeño, confiabilidad y costos operativos. Equipado con el motor Isuzu 4HK1 TCS de 210 caballos de potencia, este conjunto ofrece una respuesta eficiente para operación urbana intensiva, respaldado por un sistema de inyección de alta presión que optimiza el consumo de combustible.

A nivel de seguridad, incorpora frenos de aire con distribución electrónica de frenado y sistema ABS, elevando los estándares de seguridad activa en el segmento. Su suspensión mecánica, ampliamente conocida en el país, facilita procesos de mantenimiento más predecibles y económicamente sostenibles. Esta primera fase contempla 100 unidades, aunque ya se proyecta una expansión progresiva del parque automotor bajo este mismo concepto técnico.

Attivi: diseño pensado para la operación urbana

Sobre esta base mecánica, el proyecto se materializa con la carrocería Attivi de Marcopolo Superpolo, una propuesta que prioriza la eficiencia espacial y la resistencia estructural sin sacrificar el confort del usuario. Con capacidad para hasta 50 pasajeros, el Attivi optimiza la distribución interior con un enfoque ergonómico. Destaca la inclusión de sillas preferenciales debidamente señalizadas, fortaleciendo el componente de accesibilidad e inclusión dentro del sistema. La configuración de pasillos y puertas permite agilizar los flujos de ascenso y descenso, un factor clave en rutas de alta demanda.

En cuanto al confort térmico, un elemento crítico para Barranquilla, las unidades incorporan sistemas de climatización desarrollados por Transaire, diseñados específicamente para operar en condiciones de alta temperatura, humedad y salinidad. La distribución uniforme del aire garantiza un ambiente estable incluso en recorridos con paradas constantes, convirtiendo el aire acondicionado en un componente esencial de la operación, más que un valor agregado.

Estandarización: eficiencia a gran escala

¿Por qué un mismo modelo de carrocería y chasis para todas las empresas? Uno de los pilares estratégicos de esta renovación es la unificación de chasis y carrocería en todas las empresas participantes. Esta decisión responde a una lógica clara: eficiencia operativa.

La estandarización permite optimizar inventarios de repuestos, reducir tiempos de mantenimiento y facilitar la capacitación técnica del personal. A su vez, disminuye los tiempos de inactividad de los vehículos, impactando directamente en la rentabilidad del sistema. En un entorno donde cada minuto fuera de servicio representa pérdidas, esta uniformidad técnica se traduce en una ventaja competitiva para el sector.

Un modelo financiero que marca la diferencia

Más allá de lo técnico, el verdadero diferenciador de este proceso radica en su estructura financiera. Históricamente, la renovación de flota en el TPC ha enfrentado grandes obstáculos por la falta de mecanismos de financiación efectivos. En este caso, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), en conjunto con las empresas transportadoras, estructuró un modelo basado en la colaboración público-privada. El eje de esta estrategia es el denominado “Factor de calidad”, una sobretasa incluida en la tarifa que inició en 50 pesos en 2024 y que actualmente supera los 200 pesos.

Este mecanismo permite la creación de un fondo de reposición, donde el usuario se convierte en un actor clave al aportar directamente a la modernización del sistema. Gracias a esta base financiera, los transportadores han logrado acceder a líneas de crédito y respaldos económicos que antes resultaban inaccesibles, superando la barrera del alto capital inicial. El resultado es un esquema sostenible que facilita la sustitución de vehículos obsoletos por unidades de última generación, reduciendo costos operativos y mitigando el impacto ambiental.

Impacto: más allá de la renovación

La incorporación de estas 100 unidades marca un antes y un después en la movilidad de Barranquilla. Para el usuario, se traduce en mayor confort, seguridad y calidad del servicio. Para el conductor, significa operar vehículos con mejores condiciones ergonómicas y asistencias tecnológicas que reducen la fatiga. Desde la perspectiva empresarial, la modernización abre la puerta a una gestión más eficiente basada en telemetría y análisis de datos. Asimismo, se sientan las bases para la implementación de sistemas de recaudo electrónico y pago digital, elementos clave en la evolución del transporte urbano.

Barranquilla demuestra que la renovación del transporte colectivo es posible cuando existe articulación entre regulación, empresa y usuario. Más que una simple incorporación de buses, este proceso se consolida como un modelo replicable para otras ciudades del país que buscan modernizar sus sistemas bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia y visión a largo plazo.

Kilómetros que construyen legado

Más de cuatro décadas recorriendo nuestro país y una elección que se mantiene firme: los buses de Chevrolet.

Desde 1986, Don Carlos ha recorrido la topografía colombiana de
punta a punta. Entre subidas exigentes, curvas interminables y
jornadas largas, su experiencia demuestra por qué el desempeño, la
eficiencia y la confiabilidad de un bus hacen la diferencia cuando la
carretera es el lugar de trabajo.

“La carretera no perdona. Por eso el bus tiene que estar a la altura del
país”

Don Carlos empezó a manejar vehículos de servicio público en 1986, en el transporte urbano de Bogotá. Eran otros tiempos: el conductor no solo manejaba, también cobraba, hacía jornadas extensas y resolvía todo sobre la marcha. Con los años, su ruta lo llevó al transporte intermunicipal, donde la exigencia es mayor y la experiencia se vuelve el principal aliado.

En 1998 llegó a Flota Magdalena, empresa en la que lleva más de 27 años. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre carreteras, madrugadas y kilómetros acumulados.

“Colombia se maneja distinto: aquí hay subidas, curvas y climas que ponen todo a prueba.”

La topografía colombiana no es sencilla. Don Carlos lo sabe bien: páramos, descensos largos, curvas cerradas y cambios constantes de temperatura hacen que el desempeño del bus sea clave.

En su experiencia, los buses Chevrolet han respondido bien a esas condiciones. Destaca la fuerza del motor en las subidas, la estabilidad en recorridos exigentes y el control de temperatura incluso en trayectos largos. Para él, que el bus mantenga un rendimiento constante es fundamental para cumplir la ruta sin contratiempos.

“Cuando uno pasa tantas horas al volante, la comodidad deja de ser un lujo.”

Las jornadas largas hacen que cada detalle cuente. Don Carlos resalta la suavidad de manejo, la dirección más liviana y la reducción del ruido en cabina, factores que hacen el trabajo más llevadero y ayudan a llegar menos fatigado al final del día.

Además, valora sistemas de apoyo a la conducción como el arranque en pendiente, que aportan tranquilidad en situaciones cotidianas y reducen el esfuerzo físico del conductor.

En rutas largas y con alta demanda, el consumo de combustible se vuelve un factor decisivo. Don Carlos destaca el rendimiento del bus Chevrolet, incluso con el aire acondicionado en funcionamiento durante todo el trayecto.

Para él, la eficiencia no solo impacta los costos, sino también la planeación del viaje y la tranquilidad de la operación.

“En carretera, saber que hay respaldo en cualquier lugar marca la diferencia.”

Después de tantos años, Don Carlos valora especialmente la confiabilidad del producto y el respaldo de la marca. La disponibilidad de repuestos, el conocimiento de los mecánicos en todo el país y la posibilidad de resolver imprevistos sin depender exclusivamente de una grúa son aspectos que aportan seguridad en el día a día.

A esto se suma la durabilidad de los componentes del chasis y el buen valor de reventa, elementos que hacen que la inversión se sostenga en el tiempo. Y es que desde que inició a conducir los antiguos CHR 580, o los poderosos LV 150, nunca supo lo que significaba rodar sin respaldo.

“Chevrolet ha sido parte de mi vida laboral.”

Hoy, pensando en el futuro y en una jubilación cercana, Don Carlos atrás con orgullo. Durante décadas, Chevrolet ha sido su herramienta de trabajo, acompañándolo en rutas exigentes – como sólo quienes manejan en Colombia conocen en una vida dedicada al servicio.

Porque cuando el bus responde, el conductor puede concentrarse en lo más importante: llevar a las personas a su destino con seguridad y volver a casa y reunirse con su familia con la tranquilidad de haber hecho bien su trabajo.

JGB Fascino Ahora más lujo y tecnología

JGB mantiene su presencia en el segmento de busetas y busetones con una propuesta basada en estructura, funcionalidad y costo-beneficio, orientada a operadores de transporte especial, empresarial e intermunicipal.

El JGB Fascino fue presentado en 2020 como reemplazo del Ibiza Maxxi, modelo que había consolidado a la marca en el segmento de motor frontal. La transición no fue únicamente estética. El Fascino respondió a una demanda clara del mercado: mayor capacidad, mejor presencia y mayor versatilidad sobre plataformas que siguen siendo relevantes por su costo operativo.

El rediseño incluyó un mejor aprovechamiento del espacio interior, ajustes en ergonomía y una actualización en la identidad visual. El modelo se posicionó como una alternativa para operadores que buscaban mejorar la percepción del servicio sin migrar a plataformas de mayor inversión como los buses de motor trasero.

Para 2025, JGB introduce el Fascino Max, una evolución que amplía el alcance del producto. Esta versión contempla configuraciones sobre chasises de motor posterior y posibles integraciones con plataformas eléctricas. A nivel dimensional, el Fascino Max alcanza aproximadamente 3,5 metros de altura, hasta 12,5 metros de longitud y 2,5 metros de ancho, con una bodega de 900 mm de altura que permite transportar equipaje en volúmenes moderados.

La actualización también incorpora retrovisores virtuales, solución que
reemplaza los espejos tradicionales por cámaras externas y pantallas internas, mejorando la visibilidad lateral y reduciendo puntos ciegos

Integración sobre Chevrolet MS 4.4
La configuración más reciente del Fascino sobre el chasis Chevrolet MS 4.4 confirma la capacidad de adaptación del producto. Este chasis, desarrollado con tecnología Isuzu, mantiene una base conocida en el mercado colombiano, con un enfoque en confiabilidad y operación constante.

Incorpora el motor 4HK1-TCS Euro VI, de 5.2 litros, que entrega 210 hp
y 700 Nm de torque a bajo régimen. Está acoplado a una transmisión manual de seis velocidades, con una configuración pensada para mantener eficiencia en consumo y respuesta en condiciones variables.

En términos de seguridad, el chasis integra control electrónico de estabilidad (ESC), control de tracción (ASR), asistente de arranque en
pendiente (HSA) y sistema de frenos neumáticos con ABS. El conjunto opera con suspensión de ballestas y un peso bruto vehicular de hasta 1 1 toneladas.

El M.S ofrece dos versiones: 4.4 metros de distancia entre ejes, que permite carrocerías cercanas a 9 metros, y 4.9 metros, que soporta longitudes mayores. Ambas configuraciones comparten tren motriz y paquete de seguridad.

Configuración interior y enfoque
operativo

La unidad desarrollada para Línea Metroexpress está configurada para 32 pasajeros en ambiente ejecutivo. Esta decisión responde a un balance entre capacidad y comodidad, priorizando espacio interior frente a densidad de ocupación.

La distribución incluye pasillo amplio, silletería de especificación ejecutiva y acabados en tonos oscuros, orientados a durabilidad y control térmico. El sistema de aire acondicionado complementa esta configuración, manteniendo condiciones estables en operación.

Un elemento relevante es la incorporación de baño con puerta corrediza. Esta solución optimiza el uso del espacio interior y permite su integración sin afectar significativamente la circulación dentro de vehículo, lo que resulta útil en trayectos de mayor duración.

Accesibilidad, mantenimiento y operación

El diseño del Fascino contempla acceso a componentes de carrocería y sistemas del chasis de mañera funcional. La ubicación de elementos como sistemas de postratamiento, tanques y puntos de inspección facilita labores de mantenimiento y reduce tiempos de intervención.

En operación, la carrocería mantiene soluciones prácticas como bodegas de equipaje distribuidas, con capacidad acorde al tipo de servicio. Esto permite su uso en transporte empresarial y turístico sin requerir plataformas de mayor tamaño.

Tecnología aplicada a la seguridad


El sistema de retrovisores virtuales es uno de los principales cambios
frente a generaciones anteriores. Mediante cámaras externas de alta
definición, el conductor recibe información visual en pantallas internas ubicadas en puntos estratégicos de la cabina

Este sistema amplía el campo de visión lateral, reduce puntos ciegos y
mejora la percepción en condiciones de baja visibilidad, como lluvia o conducción nocturna. Además, al eliminar los espejos físicos, se reduce el riesgo de impacto en maniobras en espacios reducidos.

De forma complementaria, la unidad puede integrar sistemas de monitoreo interno, permitiendo supervisión del habitáculo y apoyo a la gestión operativa en tiempo real.

El JGB Fascino mantiene una línea de desarrollo enfocada en adaptación y funcionalidad. Desde el Ibiza Maxxi hasta las versiones actuales, la evolución se centra en mejorar capacidad, ergonomía y seguridad dentro de un segmento que sigue siendo relevante en el mercado colombiano.

La integración sobre el Chevrolet MS 4.4 confirma la vigencia de las plataformas de motor frontal, especialmente en aplicaciones donde el
costo operativo y la facilidad de mantenimiento siguen siendo determinantes. Al mismo tiempo, el desarrollo del Fascino Max evidencia una transición hacia configuraciones de mayor capacidad y nuevas tecnologías.

Más que un cambio de diseño, el Fascino responde a una lógica operativa: adaptarse a las condiciones reales del transporte, manteniendo eficiencia, disponibilidad y control de costos para el transportador, que busca fiabilidad, buen precio de reventa y tecnología.

ICC crece a nivel nacional con Legacy

Una nueva Legacy NPR llega a Cootrachica, marca un nuevo
capítulo para el transporte regional colombiano; integrando
industria nacional, eficiencia operativa y tradición cooperativa.


En el dinámico universo del transporte intermunicipal colombiano, donde tradición y evolución se cruzan a diario en las carreteras del país, la presencia de una nueva carrocería siempre marca un punto de inflexión. Esta vez, el protagonista de la conversación llega desde el Valle de Aburrá: la antioqueña Industria de Carrocerías Camacho – I.C.C, que ha decidido extender su huella con paso firme hacia suelo boyacense. El destino: Duitama, cuna del transporte regional y sede de la histórica Cooperativa de Transportadores Rápido Chicamocha – COOTRACHICA

Fundada en 1 997, ICC ha construido su trayectoria sobre un principio
clave: evolucionar sin perder la esencia artesanal que caracteriza a
la industria carrocera colombiana. Sus primeros años estuvieron dedicados principalmente a la reparación de vehículos, una etapa formativa que le permitió conocer de primera mano las exigencias reales de conductores, propietarios y empresas. Ese aprendizaje se tradujo en
2004 en su entrada formal a la fabricación de carrocerías con el modelo
Visión Futuro, ampliamente reconocido en rutas urbanas y sub urbanas de Antioquia.

Casi tres décadas después, ICC presenta el Legacy, una carrocería que
refleja la madurez técnica y estética alcanzada por la compañía. Diseñada para adaptarse a distintos chasis de motor frontal, el Legacy se
proyecta como una solución versátil para transportadores de diversas regiones del país. Su llegada a Boyacá no es casual: responde a un mercado que exige eficiencia, confort y confiabilidad en escenarios operativos exigentes.

En este contexto aparece Cootrachica, cooperativa fundada en 1965 y referente histórico del transporte boyacense. Con seis décadas de operación, la empresa ha sido pieza clave en la movilidad regional, con
servicios que abarcan transporte intermunicipal, turismo y taxi en Duitama, además de rutas que conectan la provincia del Tundama con Tunja y otros municipios. Fiel a su vocación de servicio y a su compromiso con la modernización, la cooperativa apuesta ahora por integrar a su flota una unidad ICC Legacy, fortaleciendo su propuesta operativa.

La unidad incorporada corresponde a un Legacy sobre chasis NPR Euro VI, equipado con motor 4JZ1-TCH de 2.999 cc, que entrega hasta 175 hp a 2.800 rpm y un torque de 44 kg-m a 1.400 rpm. Esta configuración optimiza el arranque y el desempeño en recorridos con topografía variable, apoyada por una caja manual de seis velocidades. El sistema de frenos de disco en las cuatro ruedas, de accionamiento hidráulico, mejora la eficiencia de frenado y simplifica los mantenimientos, mientras que los sistemas DPD y SCR garantizan el cumplimiento de la normativa Euro 6. A ello se suman asistente de arranque en pendiente y una amortiguación mecánica pensada para un balance entre confort y robustez.

Una carrocería bien diseñada

En materia de carrocería, el ICC Legacy destaca por una propuesta integral. Incorpora sistema de climatización Transaire, espejos adelantados, cristal panorámico enterizo y componentes comerciales que facilitan el mantenimiento. La iluminación exterior incluye faros y luces traseras LED, tercer stop y elementos de alta disponibilidad en el mercado. La puerta pantográfica de acceso, de accionamiento vertical y
control remoto, junto con dos bodegas estratégicamente ubicadas, optimiza la operación diaria y la distribución de espacios.

A gusto del cliente, ICC Legacy puede configurarse con espejos digitales para mejorar la visibilidad, facilitar las maniobras de parqueo y los costos operativos por colisión.

El interior está configurado para 20 pasajeros en disposición 2+1, con la
posibilidad de llegar hasta 25 plazas según requerimientos del cliente.
Sillas amplias con apoyabrazos, buen nivel de reclinación, piso imitación madera, portaequipajes con salidas de aire y luces de lectura LED crean un ambiente confortable. El puesto de conducción ofrece una posición ergonómica, panel multiplexado para el control de funciones de la carrocería, pantalla multimedia, sistema de cámaras y monitoreo del vehículo. La iluminación ambiental en tonos azules, las mamparas de separación y los cinturones de seguridad de tres puntos completan una propuesta alineada con la normativa vigente.

Con esta incorporación en Boyacá, ICC demuestra su capacidad de
competir y crecer a nivel nacional, ampliando su red de posventa y adaptando sus productos a las realidades de cada región. Kilómetro a kilómetro, la industria carrocera colombiana sigue ganando terreno, fortaleciendo economías locales y aportando soluciones que mejoran la movilidad desde una visión claramente nacional.













ICC crece a nivel nacional con Legacy

En el dinámico universo del transporte intermunicipal colombiano, donde tradición y evolución se cruzan a diario en las carreteras del país, la presencia de una nueva carrocería siempre marca un punto de inflexión. Esta vez, el protagonista de la conversación llega desde el Valle de Aburrá: la antioqueña Industria de Carrocerías Camacho – I.C.C, que ha decidido extender su huella con paso firme hacia suelo boyacense. El destino: Duitama, cuna del transporte regional y sede de la histórica Cooperativa de Transportadores Rápido Chicamocha – COOTRACHICA

Por: Eduardo Cárdenas

La compañía antioqueña, fundada en 1997, ha construido su reputación sobre un pilar que la define: evolucionar constantemente sin perder la esencia artesanal que distingue a los fabricantes colombianos. Sus primeros años estuvieron dedicados casi por completo a las reparaciones, una escuela que los llevó a conocer a fondo las necesidades reales de conductores, propietarios y empresas.

Ese aprendizaje se materializó en 2004 con su salto a la producción de
carrocerías, estrenándose con el modelo Visión Futuro, una propuesta que conquistó las rutas urbanas de Antioquia y las líneas suburbanas que serpentean la geografía montañosa del departamento. Para el año 2025, 28 años después de su fundación han presentado un nuevo modelo apostándole a la modernidad, elegancia y confort conocido como el LEGACY; una carrocería que demuestra madurez técnica y estética que se puede adaptar a distintos tipos de chasis de motor frontal, convirtiéndose en una nueva opción para los transportadores incluso de
otras regiones del país en este caso la región Boyacense.

El paisaje de la provincia del Tundama ahora se armoniza con la presencia del I.C.C Legacy de la mano de la cooperativa de transportadores Rápido Chicamocha COOTRACHICA, fundada en
1965 lleva prestando sus servicios a la población Boyacense por 60 años, siendo un icono de reconocimiento cultural y tradición de la región prestando servicios de turismo, transporte individual tipo taxi en Duitama y con rutas que conectan la provincia del Tundama con la capital del departamento Tunja entre otras, por lo cual se ha esmerado por ir a la vanguardia y traer lo mejor de la industria carrocera para prestar un mejor servicio para la región ahora de la mano de la compañía antioqueña I.C.C.

Se trata de un modelo Legacy sobre chasis NPR euro VI intelligence, equipado con un motor 4 JZ1 – TCH con un desplazamiento de 2999 c.c que ahora entrega hasta 175 caballos de fuerza a 2800 RPM y un torque de 44 Kilogramos Metro a 1400 RPM que optimiza su arranque, caja de 6 velocidades manual, frenos de disco en sus cuatro esquinas de accionamiento hidráulico ideales para un mejor rendimiento de frenada y un mantenimiento más regulado, sistema de catalizador y recirculación DPD Y SCR de gases para cumplir con la normativa ambiental euro VI, amortiguación mecánica, asistente de arranque en pendiente, características que lo vuelven ideal para un mejor desempeño y economía de los transportadores.

Por su parte la carrocería I.C.C Legacy equipada con sistema de climatización Transaire que se ha convertido en referente de aire acondicionado a nivel nacional, espejos adelantados, cristal panorámico enterizo y comercial para no tener inconvenientes en temas de mantenimiento, luces traseros en led totalmente sincronizados, tercer stop, faros led comerciales de fácil adquisición, ventaneria corrediza y con caja, puerta de conductor de buen tamaño, puerta pantografica de
acceso de pasajeros de accionamiento vertical a control remoto, dos bodegas una intermedia al costado derecho y la otra en la parte posterior aprovechando de mejor manera la distribución de espacios con apertura suave de forma pantografica, aros boca rueda con iluminación de apoyo en maniobras de retroceso o en zonas de poca iluminación, buena accesibilidad a los componentes del chasis como filtro de aire, deposito de combustible, depósito de adblue, llanta de repuesto en un sistema mecánico que facilita su manipulación, entre otros.

Para esta ocasión equipado con un salón para 20 pasajeros con sillas amplias con descansabrazos intermedio, buen nivel de reclinación distribuidas en 2 a 1, pero también pudiendo llegar a las 25 plazas dependiendo la solicitud del cliente, piso en imitación madera, portaequipajes con salidas de aire acondicionado y luces de lectura en led, cabina con una excelente posición de conducción, su panel de instrumentos con un sistema multiplexado que facilita el manejo del
mando de las diferentes funciones de la carrocería que permite un mejor mantenimiento del sistema, radio de pantalla y sistema de monitoreo de las cámaras de seguridad, pantalla LCD del panel de instrumentos del chasis donde se verifica el estado del vehículo a través de su computadora junto a los medidores, pantalla de 24 pulgadas para infoentretenimiento al interior del vehículo con su respectivo sistema de audio, iluminación interna en led con luces de penumbra en un tono azul, mamparas que dan un semi división de la cabina con el salón de
pasajeros que deja tener una mejor panorámica para los pasajeros, acceso al motor y cinturones de seguridad de tres puntos cumpliendo la normativa existente para los servicios de turismo.

Con la llegada de una unidad más de carrocerías I.C.C a tierras boyacenses han logrado demostrar que tiene la capacidad de vender vehículos en cualquier parte del país ampliando su cobertura de posventa y alimentando el paisaje de las diferentes regiones, atendiendo las características y necesidades reales de los diversos transportadores, dando dinamismo a las economías locales con propuestas que mejoran la movilidad creciendo kilometro a kilometro y sobre todo siendo un producto nacional.

Chevrolet cambia las reglas del juego: la conectividad que ahora protege y gestiona tu bus

Chevrolet presenta OnStar Negocios, la tecnología que conecta cada bus con su operación. Una plataforma que transforma datos en decisiones y kilómetros en eficiencia. Una nueva era para la gestión inteligente de flotas.

La carretera enseña que cada minuto cuenta. Cada galón de combustible, cada parada, cada decisión tiene un impacto real en los costos y en la eficiencia del negocio.

Por eso, Buses Chevrolet integra OnStar Negocios a su portafolio: una solución que lleva la conectividad y el análisis operativo a otro nivel, permitiendo que tus buses reporten y actúen en tiempo real con esta tecnología, la información ya no espera. Los datos sobre consumo de combustible, rendimiento y distancias recorridas se actualizan al instante sin posibilidad de manipulación, ayudándote a tomar decisiones precisas mientras tus buses siguen en ruta. Todo lo que antes se analizaba después del viaje, hoy pueden controlarse durante el recorrido.

Pero OnStar negocios no solo entrega información, la convierte en
oportunidades. La plataforma permite conocer parámetros clave
como las RPM reales del motor, temperaturas críticas que anticipan
fallas, kilometraje recorrido actualizado en tiempo real y hábitos de
conducción que afectan directamente la eficiencia y la operación .
Estos datos se integran en reportes inteligentes que ayudan a identificar zonas de ahorro de combustible, mantenimientos preventivos y reducir tiempos muertos antes de que se conviertan en un problema.
Es casi como tener un asesor técnico dentro de cada bus, trabajando las 24 horas para mejorar la rentabilidad de la operación. Y porque la seguridad también se gestiona, la plataforma permite definir zonas de operación (geocercas) y recibir alertas personalizadas si un bus sale del área definida o se mueve sin autorización.

Además, el rastreo en tiempo real te brinda la tranquilidad de saber dónde está cada bus en todo momento, por medio de una APP móvil o desde un Computador de escritorio, esto respaldado por el centro de
monitoreo OnStar, disponible día y noche para acompañarte ante cualquier imprevisto.

En resumen, OnStar negocios no solo conecta tus buses: conecta tu
negocio con el futuro. Una tecnología desarrollada por General
Motors e integrada directamente en los buses Chevrolet, diseñada
para optimizar la operación, reducir costos y cuidar cada kilómetro
recorrido. Porque cuando el bus está en movimiento, la información también debe moverse a su velocidad.



EL SISTEMA MULTIPLEX DE AGA: SIMPLIFICANDO LA GESTIÓN EN LOS AUTOBUSES

Explorando la tecnología CAN BUS: un avance en la gestión eléctrica de los autobuses

A un año de su lanzamiento a nivel nacional y tras varias decenas de unidades entregadas, el último modelo de la carrocera boyacense estrena la tecnología CAN BUS, más conocida como Multiplex para la gestión de los principales accesorios eléctricos de la carrocería. Y aunque otras carroceras lo ofrecían desde hacia varios años como equipo de norma, el prestigio de confiabilidad que por décadas ha caracterizado a AGA, inclinaba a su equipo de ingeniería por continuar empleando el sistema tradicional, probado y comprobado por sus clientes.

Pero, ¿cuál es la real diferencia entre las teclas tradicionales y el panel multifunción? Para responder a esta pregunta, hay que comprender el funcionamiento a nivel eléctrico de la carrocería de un autobús.

Muchos elementos que gestionar

Lo primero que debemos entender, es que el sistema eléctrico del chasís y el que usa la carrocería son completamente independientes. Aunque ambos toman la energía de las baterías del autobús, su cableado y tablero de control es diferente. Es decir, que para encender el vehículo, activar los faros exteriores, las luces intermitentes, la bocina o los limpiaparabrisas, se usan los botones originales del chasís, como las palancas de la columna de dirección o los botones provistos desde fábrica por el constructor de la base motriz. Al accionar los interruptores, se genera una señal que pasa por un tablero de control que permite que el sistema activado funcione.

Los elementos electrónicos que dependen del carrocero son muchos y varían según la tipología del vehículo. Mientras que en un bus urbano sólo se deben accionar las luces interiores, la luz de cabina, el rutero o itinerario, el sistema de desempañamiento del vidrio delantero, las luces de las escaleras y las luces delimitadoras, en un vehículo de carretera son muchos más los accesorios a activar como el baño, sistemas de entretenimiento, cafeteras, luces de lectura, luz de bodega, lámparas antiniebla, puertos de carga de dispositivos móviles, calefacción de espejos, cámaras interiores, entre otros.

Todos estos elementos necesitan un interruptor que los active, un cableado que les lleve corriente, un fusible de protección y una central de conexiones desde donde se gestione su funcionamiento. En el esquema tradicional, cada interruptor funciona de manera independiente, enviando un pulso eléctrico a través de cables hacia la central de mando donde básicamente, hay un relay, que permite regular el circuito de baja potencia del interruptor, para activar un sistema de mayor potencia y consumo, como puede ser la iluminación exterior de un vehículo.

Así las cosas, con todos los interruptores individuales, al tablero de instrumentos llega casi medio centenar de cables desde la central eléctrica de carrocería, lo que hace más compleja la operación, difícil el diagnóstico y sobre todo, complica la instalación. El grupo de cables propio de la carrocería, más conocido como arnés, es muchísimo más complejo y costoso de desarrollar cuando se usan switches independientes.

El tablero de instrumentos del AGA Creo es uno de los mejor logrados en la historia del carrocero boyacense. Con una ergonómica distribución de los mandos, el panel es lo menos invasivo posible, lo que permite una máxima visibilidad. Está tapizado en vinilo on ribetes blancos a la vista y en la zona del operador, cuenta con un panel texturizado con hidrografía.

La principal ventaja del sistema multiplexado, es la sencillez de su arquitectura. Los botones (que en un bus de carretera pueden superar los 20) se reemplazan por un teclado compacto, del cual, sale un sólo cable que se conecta a la central eléctrica del vehículo. El panel incorpora diversos íconos, resumiendo todas las funciones eléctricas de la carrocería.

En el caso de AGA, han optado por un sistema provisto por LOHR, que dispone un panel resistente a la humedad, a prueba de agua y de la entrada de polvo lo que alarga su vida útil. Además, cuenta con la aplicación Lodia, que, mediante su teléfono celular, le permite conectarse vía Bluetooth con el sistema, y manejarlo a distancia, además de obtener diagnóstico completo sobre el estado del sistema eléctrico, posibles fallas, sobrecargas y elementos fuera de servicio.

El primer autobús en recibir el adelanto pertenece a Coflo-norte y su servicio Libertadores, un vehículo con capacidad para 42 pasajeros, equipado con baño, aire acondicionado, asientos reclinables tapizados en paño, sistema de entretenimiento ambiental con 5 pantallas LCD y toda la calidad AGA, que hace que sus clientes una vez hacen la primera compra, los prefieran de por vida.

Los interruptores individuales, más conocidos como “rocker switches” son fabricados por Hella en Alemania y por otros fabricantes, sobre todo de origen chino. Los hay de dos y tres posiciones, de un solo toque, iluminados y con guías de instalación para facilitar su montaje.

Los sistemas multiplexados basados en el protocolo CAN BUS son elaborados por Actia, Thoreby Lohr principalmente, y pueden tener desde funciones básicas de activación de luces, hasta avanzados protocolos de manejo de clima, comunicaciones y entretenimientoa bordo.