JGB Imperium, ahora con los colores de Cootranshuila

Cootranshuíla fortalece su flota premium con la llegada de dos nuevas unidades JGB Imperium, desarrolladas sobre plataformas Scania K410 y Volvo B460R, una apuesta que demuestra cómo los operadores buscan elevar la experiencia de viaje mientras optimizan la operación en recorridos de larga distancia. Ambos vehículos representan una visión moderna del autobús de lujo, donde la ingeniería del chasis y la innovación de la carrocería trabajan de manera integrada para ofrecer mayores niveles de seguridad, rendimiento y comodidad. Su incorporación permitirá atender corredores consolidados como Bogotá-Pitalito y Neiva-Armenia, rutas que exigen elevados estándares de confiabilidad debido a sus condiciones geográficas, operativas y a su creciente turismo.

La primera unidad está montada sobre el reconocido Scania K410, equipado con el motor DC13 Euro 6 de 13 litros, que entrega 410 caballos de potencia y un generoso torque de 2.100 m para afrontar pendientes prolongadas sin sacrificar eficiencia. Su transmisión automatizada Opticruise de 12 velocidades optimiza cada cambio según las condiciones de conducción, reduciendo el esfuerzo del conductor y favoreciendo un consumo de combustible más estable en recorridos extensos. En materia de seguridad activa, el chasis incorpora un sistema de frenos neumáticos con campanas en las cuatro ruedas, complementado por tecnologías ABS y EBD que mejoran el control durante frenadas de emergencia o sobre superficies de baja adherencia. A ello se suma una suspensión neumática diseñada para absorber las irregularidades del terreno, proporcionando una marcha más suave tanto para los pasajeros como para los componentes estructurales del vehículo.

La segunda incorporación corresponde a un Volvo B460R, plataforma reconocida por su excelente desempeño en servicios de larga distancia. Su motor D13K Euro 6 desarrolla 460 caballos de potencia y trabaja junto con la transmisión automatizada l-Shift de 12 velocidades, accionada mediante una práctica botonera que simplifica la operación y permite concentrar la atención del conductor en el entorno vial. Uno de los aspectos más destacados del Volvo es su sistema de refrigeración eléctrica, una solución que elimina la dependencia directa del motor para
el accionamiento del ventilador. Esta configuración permite optimizar el consumo de combustible, mejorar la gestión térmica y reducir pérdidas
mecánicas, aportando eficiencia durante extensas jornadas de operación en carreteras nacionales y reduciendo además los niveles de ruido del conjunto motriz.

En el apartado de frenado, el B460R incorpora discos en las cuatro ruedas con accionamiento neumático, respaldados por sistemas ABS y EBD que distribuyen la fuerza de frenado de manera inteligente entre ambos ejes. Esta combinación proporciona respuestas más precisas, menor fatiga de componentes y un comportamiento estable incluso cuando el vehículo circula con ocupación completa o afronta descensos prolongados característicos de la geografía Colombiana.

Sobre estas plataformas, JGB desarrolló una versión Imperium especialmente configurada para el servicio premium de Cootranshuíla, priorizando amplitud y comodidad mediante una distribución para 32
pasajeros. Cada poltrona ha sido concebida para recorridos interdepartamentales de larga distancia, ofreciendo ergonomía, reclinación, acabados modernos y un ambiente que transmite exclusividad desde el primer contacto visual con el habitáculo. La iluminación interior y exterior utiliza tecnología LED, mejorando la eficiencia energética y creando una atmósfera más agradable durante los desplazamientos nocturnos. Sin embargo, una de las novedades más llamativas es la incorporación de cromoterapia en los portapaquetes, un recurso que utiliza variaciones de color para generar sensaciones de relajación y bienestar a bordo, reforzando la identidad premium del producto.

Cada puesto dispone además de salidas individuales de aire acondicionado, luz de lectura y conexiones para dispositivos móviles, permitiendo que cada pasajero personalice su espacio durante el viaje. Estos elementos convierten el habitáculo en un entorno funcional, pensado para quienes aprovechan el tiempo de desplazamiento para descansar, trabajar o disfrutar del entretenimiento digital.

La división de cabina mediante puerta deslizante aporta mayor aislamiento acústico y una percepción superior de privacidad, mientras que el puesto de conducción evidencia un cuidado meticuloso por la ergonomía. El tablero envuelve al conductor y crea un habitáculo intuitivo, donde cada mando se encuentra al alcance natural de la mano para reducir distracciones y facilitar una conducción segura.

Otro rasgo de vanguardia es la incorporación de espejos virtuales, una tecnología que reemplaza los espejos convencionales mediante cámaras y pantallas de alta definición. Además de mejorar la visibilidad en diferentes condiciones climáticas, este sistema reduce la resistencia aerodinámica y contribuye a una conducción más precisa, especialmente durante maniobras urbanas o adelantamientos en carretera.

Con estas dos nuevas unidades Imperium, Cootranshuila reafirma su compromiso con la renovación tecnológica y con un servicio premium capaz de competir por calidad, seguridad y confort. La combinación entre la robustez de Scania, la eficiencia de Volvo y el diseño de JGB demuestra que el transporte íntermunícípal colombiano continúa evolucionando hacia estándares internacionales, ofreciendo a los viajeros una experiencia moderna donde ingeniería y lujo avanzan en la misma dirección: hacia adelante.












Chevrolet MS Express: Listo en 60 días gracias a Busscar y Centrodiesel

La recuperación del transporte especial e intermunicipal en Colombia ha traído consigo nuevos retos para fabricantes, carroceros y empresarios. Uno de los principales ha sido la disponibilidad inmediata de vehículos para atender contratos, renovaciones de flota y nuevas oportunidades de negocio. Bajo este panorama, Busscar de Colombia, Centrodiesel y GMICA
presentan una propuesta que promete transformar la dinámica del mercado: el nuevo Busscar Optimuss sobre chasis Chevrolet MS Express, un vehículo desarrollado para estar listo en apenas 60 días, combinando calidad, respaldo y una configuración pensada para las condiciones operativas del país.

La iniciativa surge como respuesta a una realidad evidente. La alta demanda de carrocerías urbanas e intermunicipales ha incrementado significativamente los tiempos de fabricación, obligando a muchos transportadores a esperar varios meses para recibir una unidad nueva. Con esta alianza estratégica, las tres compañías buscan reducir ese periodo sin sacrificar estándares de ingeniería, seguridad y confort. Durante la presentación oficial se destacó que el proyecto es el resultado de una relación de décadas entre Centrodiesel y Busscar, empresas que han acompañado la evolución del transporte colombiano desde la llegada
de los primeros sistemas masivos hasta la constante renovación del segmento especial. Esa experiencia permitió desarrollar un producto capaz de responder a las actuales necesidades de productividad, disponibilidad y rentabilidad del sector.

El nuevo Optimuss está construido sobre el chasis Chevrolet MS 4.9, equipado con un motor diésel Euro VI de 210 HP, una configuración orientada a ofrecer eficiencia energética, menores emisiones y un desempeño confiable tanto en recorridos urbanos como intermunicipales. La combinación entre chasis y carrocería busca maximizar la disponibilidad del vehículo, reducir los costos operativos y ofrecer una solución inmediata para empresas que requieren incorporar unidades en tiempos reducidos.

Desde el punto de vista dimensional, el vehículo presenta una longitud de 10,1 metros, una altura de 3,4 metros y un ancho de 2,4 metros. Estas proporciones permiten una adecuada distribución interior sin comprometer la maniobrabilidad, aspecto fundamental para rutas con geometrías complejas o vías secundarías. A ello se suma un ángulo de ataque y salida superior a los 18 grados, superando las exigencias normativas colombianas y facilitando el tránsito por terrenos con desniveles pronunciados y accesos de difícil geometría.

Uno de los aspectos más interesantes del diseño es la incorporación de soluciones enfocadas en disminuir los tiempos y costos de mantenimiento. El parachoques delantero está dividido en tres secciones independientes fabricadas en fibra de vidrio, permitiendo reemplazar únicamente la pieza afectada en caso de impacto, evitando sustituciones completas y reduciendo los tiempos de inmovilización por reparaciones.

La estrategia de optimización también alcanza el sistema de iluminación. Los conjuntos ópticos delanteros y traseros utilizan componentes individuales de amplia disponibilidad en el mercado nacional, garantizando acceso inmediato a repuestos y menores costos de reposición. La parrilla frontal fue diseñada para minimizar la transferencia de calor hacia la cabina del conductor, mejorando las condiciones de operación durante largas jornadas. El acceso al vehículo se realiza mediante una puerta pantográfica acompañada por escalones amplios y ergonómicos que facilitan el ascenso y descenso de los pasajeros. El puesto de conducción incorpora silla neumática, excelente visibilidad y un sistema multiplexado que concentra los controles eléctricos en una interfaz intuitiva, simplificando la operación diaria del conductor.

La capacidad instalada es de 41 pasajeros más conductor, con una plataforma elevada sobre el nivel del motor que incrementa el confort acústico y térmico. Dependiendo de la necesidad del operador, el autobús puede configurarse con silletería para transporte especial o para servicios intermunicipales de mediana distancia, ofreciendo flexibilidad comercial sin modificar la arquitectura principal del vehículo. El equipamiento interior refleja una orientación claramente premium. Los portapaquetes corresponden a la misma línea utilizada en modelos de mayor categoría, incorporando iluminación táctil individual, salidas de aire acondicionado independientes y puertos USB tipo C de carga rápida
para cada pasajero. Los cinturones retráctiles de dos puntos complementan un ambiente pensado para ofrecer comodidad y seguridad durante todo el recorrido.

En materia de capacidad de carga, el Optimuss dispone de una bodega central semipasante con volumen de 1,2 metros cúbicos y una bodega trasera de 4,2 metros cúbicos con acceso lateral, configuración que facilita las labores de equipaje y mejora la eficiencia operativa en terminales y puntos de parada. El sistema de climatización está a cargo de Transaire, una marca ampliamente reconocida por su presencia en el mercado colombiano y por una red de servicio que brinda respaldo en las principales ciudades. Esta es una forma de acercar la marca a los clientes,
quienes reclamaban poder carrozar con Transaire.

La ingeniería estructural constituye otro de los pilares del proyecto. Busscar desarrolló la carrocería bajo los requisitos normativos colombianos, incorporando materiales y configuraciones que incrementan la rigidez estructural, la resistencia a la fatiga y la durabilidad del conjunto. Además, el uso estratégico de componentes comerciales facilita las reparaciones y reduce los tiempos fuera de servicio. El respaldo comercial también representa un diferencial importante. La carrocería cuenta con una garantía de cinco años, mientras que los demás componentes conservan una cobertura de dos años, respaldada conjuntamente por Busscar de Colombia, Centrodiesel y GMICA. Esta integración ofrece mayor tranquilidad a los empresarios al centralizar la atención técnica y fortalecer el soporte posventa.

Más allá de las cifras técnicas, el nuevo Busscar Optimuss sobre Chevrolet MS Express representa una respuesta concreta a una necesidad del mercado: disponer de un autobús moderno, confortable y
confiable sin afrontar largos periodos de fabricación. La promesa de entrega en 60 días puede convertirse en un factor decisivo para empresas que requieren atender contratos en tiempos reducidos. Con este lanzamiento, Busscar reafirma su apuesta por la innovación y la productividad, mientras Centrodiesel y Chevrolet consolidan una alianza que combina experiencia, cobertura nacional y soluciones adaptadas a la realidad del transporte colombiano. El resultado es un vehículo que no solo destaca por sus especificaciones técnicas, sino también por ofrecer una nueva visión sobre la rapidez de entrega, la eficiencia operativa y el respaldo posventa que demanda un sector en permanente transformación.














Tribuna ANDI: El próximo cuatrienio: una oportunidad histórica para construir la hoja de ruta del transporte terrestre de pasajeros en Colombia

Cada cambio de gobierno representa una oportunidad para redefinir prioridades y construir consensos. Para el transporte terrestre de pasajeros, que moviliza más de 130 millones de pasajeros al año y conecta a miles de municipios del país, el inicio de una nueva administración no debe entenderse únicamente como un relevo institucional, sino como el punto de partida para consolidar una agenda de transformación que permita fortalecer uno de los sectores más importantes para la conectividad, la integración regional y la competitividad del país.

Colombia necesita un transporte de pasajeros más moderno, más sostenible, más eficiente y con reglas de juego acordes con las realidades tecnológicas y económicas del siglo XXI. Ese objetivo solo será posible si el Gobierno Nacional, los empresarios, los gremios y las entidades de control trabajan bajo una visión compartida. Desde la Cámara de Transporte de Pasajeros de la ANDI proponemos que el período 2026-2030 tenga una hoja de ruta clara, construida sobre ocho grandes pilares que permitan convertir los desafíos del sector en oportunidades de crecimiento. El primero es avanzar hacia una Política Integral para el Transporte Terrestre de Pasajeros. Colombia no puede seguir abordando el sector mediante decisiones aisladas o respuestas coyunturales. Es momento de diseñar una política pública de largo plazo que reconozca el papel estratégico del transporte formal en la movilidad de 130 millones de pasajeros al año, que además articule los distintos modos de transporte y establezca objetivos claros en materia de competitividad, infraestructura, sostenibilidad, transformación digital y fortalecimiento empresarial. Más que una política sectorial, Colombia necesita una política de Estado que garantice estabilidad regulatoria y continuidad en las decisiones estratégicas, independientemente de los cambios de gobierno.

En segundo lugar, resulta indispensable una modernización regulatoria
profunda. El Decreto 171 de 2001 cumplirá más de veinticinco años de
vigencia al finalizar el próximo cuatrienio y, aunque ha servido como base para el desarrollo del sector, hoy evidencia limitaciones ya que es un Decreto que fue expedido para un contexto operativo, tecnológico y económico muy diferente al actual, razón por la cual hoy resulta insuficiente para responderá los desafíos de la digitalización, la sostenibilidad y los nuevos modelos de prestación del servicio. El país necesita una actualización integral de este marco normativo que otorgue seguridad jurídica, simplifique procedimientos y genere mejores condiciones para la prestación del servicio.


La tercera prioridad debe enfocarse en la competencia leal y la lucha contra la informalidad. La ilegalidad continúa afectando la sostenibilidad económica de las empresas habilitadas y pone en riesgo la seguridad de los usuarios. Combatir este fenómeno exige fortalecer las capacidades de inspección y control, pero también garantizar que quienes cumplen la normatividad puedan competir en igualdad de condiciones.

La transformación digital constituye el cuarto gran desafío. La empresas han demostrado su disposición para invertir en tecnología y suministrar información a las autoridades; sin embargo, el país debe avanzar hacia un verdadero ecosistema de interoperabilidad entre plataformas públicas y privadas. Sistemas como el RUNT, el SICOV y los distintos mecanismos de reporte deben comunicarse entre sí y evitar duplicidades. Al mismo tiempo, es necesario revisar la creciente regulación tecnológica para garantizar que la digitalización facilite la operación y no termine convirtiéndose en una carga administrativa adicional. El Estado no debe seguir solicitando la misma información a través de múltiples plataformas que no dialogan entre sí. La interoperabilidad debe convertirse en una política pública que reduzca costos de cumplimiento para las empresas y aumente la capacidad de análisis y toma de decisiones de las entidades, de esta manera la tecnología debe simplificar el cumplimiento regulatorio, no multiplicar las obligaciones administrativas.

La sostenibilidad debe ocupar el quinto lugar dentro de esta agenda. La transición energética debe estar respaldada por incentivos que hagan económicamente viable la adopción de tecnologías limpias, promoviendo la inversión de las empresas en programas de bonos de carbono que contribuyan a compensar el impacto de los impuestos ambientales y fortalezcan su competitividad. De igual manera, el país debe impulsar una política pública que acelere la implementación masiva de paneles solares flexibles en los vehículos de transporte de pasajeros mediante el fortalecimiento y ampliación de los incentivos tributarios existentes, reconociendo que esta tecnología permite reducir el consumo de combustible, mejorar la eficiencia energética, disminuir las emisiones y generar importantes ahorros operativos, convirtiéndose en una de las alternativas más rápidas, costo-efectivas y de mayor impacto para avanzar hacia un transporte más sostenible. A diferencia de la renovación total de flota, que demanda inversiones de gran magnitud y largos periodos de ejecución, la incorporación de paneles solares flexibles representa una solución de rápida adopción, alto retorno económico y beneficios ambientales inmediatos, por lo que debería convertirse en una prioridad del próximo cuatrienio.

Un sexto frente corresponde a la infraestructura y la conectividad.
Colombia requiere continuidad en sus proyectos estratégicos y una visión de Estado que garantice la ejecución de las inversiones independientemente de los cambios de Gobierno. Asimismo, es indispensable promover una articulación efectiva entre el transporte terrestre de pasajeros y el modo férreo, desarrollando esquemas complementarios que amplíen las alternativas de movilidad. El séptimo desafío tiene relación directa con el orden público y la garantía de la movilidad. Los bloqueos y cierres de vías generan enormes impactos sociales y económicos sobre las empresas, los usuarios y las regiones. Garantizar la libre circulación por las carreteras nacionales debe constituir una prioridad permanente del Estado, mediante estrategias de prevención, coordinación institucional y respuesta oportuna que aseguren la continuidad de la operación y protejan el derecho de los ciudadanos a movilizarse.

Finalmente, en el octavo lugar está el desafío de promover un nuevo modelo de supervisión. La Superintendencia de Transporte debe evolucionar hacia una supervisión inteligente, preventiva y basada en riesgos, que privilegie el acompañamiento y la mejora continua sobre una lógica sancionatoria. Paralelamente, es oportuno revisar la creciente sobrerregulación tecnológica y las múltiples obligaciones de reporte que hoy enfrentan las empresas. El objetivo debe ser contar con datos de mayor calidad, pero asegurando que esa información sea utilizada por las autoridades, sin trasladar cargas operativas excesivas a las empresas.


La Cámara de Transporte de Pasajeros de la ANDI extiende una invitación al nuevo Gobierno Nacional y a todos los empresarios del sector para construir conjuntamente esta hoja de ruta. Si logramos alinear esfuerzos alrededor de estos ocho pilares, el período 2026-2030 podrá convertirse en el cuatrienio en el que Colombia de el paso definitivo hacia un transporte terrestre de pasajeros más moderno, competitivo, sostenible y al servicio de los ciudadanos. Porque modernizar el transporte terrestre de pasajeros no es únicamente una apuesta por un sector económico; es una inversión en la competitividad del país, en la integración de las regiones y en la calidad de vida de millones de colombianos.










¿Hace falta un gran premio de habilidades de conducción en el transporte de pasajeros?

Hablando del Premio Móvil Delvac de tractomulas en Tocancipá, Colombia podría estar lista para reconocer a los mejores conductores profesionales de autobús.

En los últimos años, Colombia ha sido escenario de importantes iniciativas para reconocer el profesionalismo de los conductores de carga. Una de las más destacadas es el Premio Móvil Delvac, realizado en Tocancipá, donde operadores de tractocamiones ponen a prueba su destreza, precisión y conocimientos técnicos en diferentes desafíos de conducción. Más allá de la competencia, este tipo de eventos promueve la capacitación, la seguridad vial y la profesionalización de un oficio indispensable para la economía. Sin embargo, su éxito también deja una pregunta abierta para otro sector fundamental del transporte: ¿ha llegado el momento de crear un gran premio de habilidades de conducción para los operadores de transporte de pasajeros?

Aunque los conductores de autobús movilizan diariamente millones de personas por las ciudades y carreteras colombianas, actualmente no existe un certamen nacional que premie su técnica, precisión y capacidad operativa. Paradójicamente, son ellos quienes enfrentan algunos de los escenarios de conducción más complejos de América Latina, desde los corredores montañosos de la cordillera de los Andes hasta las exigentes operaciones urbanas de sistemas BRT y transporte masivo

La idea no es nueva. En diferentes países existen competencias que han demostrado ser una poderosa herramienta para fortalecer la cultura de seguridad vial. Uno de los ejemplos más representativos es el International Bus Roadeo, organizado por la American Public Transportation Association (APTA), que reúne a conductores y técnicos de mantenimiento de diferentes empresas de transporte público de Estados Unidos y Canadá.

Allí, los participantes no compiten por velocidad. El verdadero desafío consiste en demostrar precisión, control y conocimiento técnico mediante recorridos con obstáculos que simulan situaciones reales de operación. Las pruebas incluyen aproximación exacta a paraderos, giros en espacios reducidos, estacionamiento de precisión, maniobras de reversa, inspección preoperacional del vehículo, exámenes teóricos y ejercicios que ponen a prueba la capacidad del conductor para operar con seguridad y eficiencia.

Este tipo de competencias también reconoce la importancia del mantenimiento preventivo. Por ello, los equipos técnicos participan en pruebas de diagnóstico e inspección mecánica, recordando que la seguridad de un autobús comienza mucho antes de iniciar el recorrido. Colombia tendría condiciones ideales para desarrollar un evento de estas características. La complejidad geográfica del país exige conductores altamente capacitados para enfrentar pendientes prolongadas, descensos continuos, carreteras estrechas, cambios bruscos de clima y una operación urbana cada vez más congestionada. A ello se suma la llegada de vehículos con tecnologías que requieren nuevas competencias por parte del operador.

Actualmente, los conductores deben familiarizarse con transmisiones automatizadas, retardadores hidráulicos e hidráulico-eléctricos, sistemas electrónicos de frenos (EBS), control electrónico de estabilidad (ESP), asistentes avanzados de conducción (ADAS), suspensión neumática, cámaras de visión perimetral y, cada vez con mayor frecuencia, autobuses eléctricos con características de operación completamente diferentes a las de un vehículo diésel convencional. Por esa razón, un concurso colombiano debería ir mucho más allá de una simple prueba de destreza al volante. Sería la oportunidad de evaluar aspectos como la conducción eficiente, el consumo de combustible o energía, la suavidad en las maniobras, el confort para los pasajeros, la correcta utilización de los sistemas de asistencia, la inspección diaria del vehículo, la atención al usuario y la respuesta frente a situaciones de emergencia. Además de reconocer al mejor conductor, una competencia nacional serviría como plataforma para intercambiar experiencias entre empresas transportadoras, fabricantes

New Senior FL: Evolución en movimiento de Superpolo

Desde su llegada al mercado en 2016, el New Senior se convirtió en uno de los productos más representativos de Superpolo y Marcopolo en Colombia. Su versatilidad, capacidad de adaptación a diferentes configuraciones operativas y una presencia constante en servicios especiales, empresariales, turísticos e intermunicipales lo consolidaron como una referencia dentro del segmento de minibuses. Diez años después de aquel lanzamiento, la compañía presenta oficialmente el New Senior FL, una actualización profunda que moderniza el producto sin perder la esencia que lo convirtió en un éxito comercial.

El escenario para esta presentación fue la planta de Superpolo, donde el equipo de ingeniería reveló el resultado de más de tres años de desarrollo. Aunque la marca lo define como un facelift y no como una nueva generación, los cambios implementados abarcan diseño, estructura, manufactura, seguridad, acabados y tecnología, permitiendo al vehículo incorporar varios conceptos presentes en la Generación 8 de Marcopolo.

Diseño y resistencia superior

Durante el lanzamiento, Miguel Ángel Ibáñez, jefe de Ingeniería de Superpolo, destacó que el proyecto fue el resultado de un extenso proceso de análisis de mercado. El equipo recorrió diferentes regiones del país, visitó clientes y evaluó oportunidades de mejora sobre una plataforma que ya había demostrado su aceptación en múltiples aplicaciones. El objetivo era claro: actualizar un producto ¡cónico, conservando sus fortalezas y respondiendo a las nuevas exigencias del transporte colombiano.

Uno de los aspectos más relevantes del New Senior FL se encuentra en su estructura. Según explicó el ingeniero Julián Torres, la nueva carrocería incorpora materiales más livianos y resistentes, permitiendo reducir peso sin comprometer la integridad estructural. Esta optimización tiene un impacto directo sobre el desempeño operativo, disminuyendo el consumo de combustible, el desgaste de los neumáticos y los costos de mantenimiento.

Diseño colombiano, ADN brasilero

La seguridad también fue un aspecto prioritario durante el desarrollo. La
estructura continúa cumpliendo con exigentes estándares de resistencia al volcamiento, garantizando la protección del espacio del conductor y pasajeros. De hecho, Superpolo realizó pruebas físicas de validación estructural que permitieron verificarla precisión de los modelos matemáticos utilizados durante el diseño, alcanzando niveles de desempeño que incluso superan los requerimientos reglamentarios vigentes en Colombia.

Estéticamente, el New Senior FL presenta una transformación evidente. El frontal adopta un lenguaje visual más moderno, inspirado en tendencias automotrices contemporáneas y alineado a otros productos recientes de la marca. Destacan las nuevas tomas de aire, los grupos ópticos LED de forma cuadrada, luces diurnas con función direccional secuencial y una parrilla desarrollada bajo conceptos similares a los utilizados en Senior Smart.

Espejos digitales y nueva tecnología en plásticos

Uno de los elementos más llamativos es la incorporación de retrovisores digitales opcionales. Este sistema reemplaza los espejos convencionales mediante cámaras de alta definición y monitores ubicados en el interior del vehículo. Además de mejorar la visibilidad, incorpora funciones antirreflejo y visión nocturna, cumpliendo normativas internacionales relacionadas con seguridad y campo visual del conductor. La sección lateral también recibió importantes modificaciones. Los nuevos pasa ruedas en color negro, las molduras rediseñadas, las tiaras decorativas y las ventanas de custodia mejoran tanto la estética como la funcionalidad. Particularmente, estas ventanas permiten una mejor visualización de los puntos ciegos, contribuyendo a una interacción más segura con motociclistas, ciclistas y peatones.

Otro cambio significativo corresponde a la reubicación de la puerta de conductor. Ahora se encuentra alineada directamente frente al operador, facilitando el acceso y mejorando la supervisión del ingreso y descenso de pasajeros. Además, incorpora superficies vidriadas que amplían la visibilidad lateral, una característica que se ha convertido en un sello distintivo de las nuevas carrocerías Marcopolo desarrolladas para el mercado colombiano.

En la zona posterior también aparecen novedades importantes. La nueva tapa de acceso al compartimiento trasero adopta un sistema pantográfico que requiere menos espacio para su apertura. Esta solución facilita las labores de mantenimiento y mejora el acceso al equipaje, especialmente en operaciones donde las áreas de maniobra son reducidas. El diseño exterior conserva elementos característicos del New Senior, aunque incorpora detalles inspirados en la familia G8, incluyendo un nuevo porta placas integrado y una imagen visual más robusta.

Desde el punto de vista productivo, el New Senior FL introduce nuevas tecnologías de manufactura. Sebastián Pineda, responsable del desarrollo del producto, explicó que varias piezas fueron fabricadas mediante procesos avanzados de moldeo al vacío que garantizan espesores uniformes y una calidad superior en los acabados. Este método permite obtener componentes más ligeros, resistentes y consistentes, mejorando la durabilidad y reduciendo las variaciones propias de los procesos tradicionales en fibra de vidrio.

El interior también refleja la evolución del modelo. Los nuevos tonos cálidos, combinados con superficies de apariencia más sofisticada, generan una atmósfera moderna y confortable. Los portapaquetes fueron rediseñados, mientras que los pasamanos incorporan nuevos acabados y una mejor integración visual. Asimismo, la escalera de acceso fue optimizada para ofrecer mayor amplitud y facilitar la circulación de los pasajeros dentro del vehículo.

En materia tecnológica, el sistema eléctrico fue completamente actualizado. El ingeniero Yeferson Bolaños explicó que el vehículo incorpora una nueva arquitectura multiplex basada en protocolo CAN, permitiendo una comunicación más eficiente entre los diferentes sistemas electrónicos. Esta plataforma facilita futuras ampliaciones y la integración de múltiples accesorios, incluyendo televisores, monitores, puertos USB y sistemas de entretenimiento.

Entre las novedades opcionales también se encuentra un sensor crepuscular que activa automáticamente las luces según las condiciones de iluminación exterior. A ello se suman nuevos sistemas de protección electrónica destinados a incrementar la seguridad operativa y reducir riesgos asociados a fallas en el sistema eléctrico.

El resultado final es un vehículo que va mucho más allá de una simple actualización estética. El New Senior FL representa una evolución integral construida a partir de la experiencia acumulada durante una década de operación en las carreteras colombianas. Conserva la versatilidad que caracteriza al modelo, pero incorpora nuevas soluciones estructurales, tecnológicas y de diseño orientadas a responder a las necesidades actuales del mercado.

Inicialmente estará orientado a configuraciones para servicios especiales e intermunicipales, segmentos donde el New Senior ha construido gran parte de su reputación. Con esta actualización, Superpolo no solo moderniza uno de sus productos más exitosos, sino que reafirma su capacidad para desarrollar soluciones adaptadas a las condiciones y exigencias del transporte colombiano. El New Senior FL marca así el inicio de una nueva etapa para un modelo que, tras diez años, continúa siendo protagonista en las carreteras del país.

Llega el Gran Premio Mobil Delvac y por Tercer año consecutivo DFAC | Dongfeng hace presencia.

“Nuestro objetivo es reafirmar el compromiso de la marca con el desarrollo del transporte de carga en Colombia y consolidarnos como una alternativa competitiva, eficiente y preparada para los retos de la transición energética”, dice Erick Gutiérrez, gerente general de Magma Automotive, del Grupo Magna, importador de los vehículos comerciales de DFAC | Dongfeng que por tercer año consecutivo participará en el Gran Premio Mobil Delvac, en su edición 38, que se llevará a cabo el sábado 25 y el domingo 26 de julio en el autódromo de Tocancipá, al norte de Bogotá. “Esperamos fortalecer relaciones con clientes actuales y potenciales, generar nuevas oportunidades de negocio y seguir ampliando la presencia de la marca en el segmento de tractocamiones y carga pesada”.

Al fin y al cabo, la experiencia de DFAC | Dongfeng en el Gran Premio Mobil Delvac de los años 2024 y 2025 permitió consolidar su posicionamiento en el segmento de carga pesada y acercar la marca a los principales actores del transporte colombiano, pues el evento es la plataforma ideal a la hora de mostrar el desempeño, el equipamiento y la propuesta de valor de los tractocamiones diseñados y fabricados por DFAC | Dongfeng. El Gran Premio Mobil Delvac es la oportunidad para propiciar la generación de oportunidades comerciales, el reconocimiento de marca y la confianza de clientes y empresarios transportadores.

En el caso de la edición 38, el gran protagonista será la línea Capitán H, encabezada por el Capitán H que opera con Gas Natural Vehicular y complementada por su versión diésel. El principal diferencial del Capitán H GNV es su combinación sobresaliente de potencia y rentabilidad operativa, con hasta 551 Hp y 267 kg-m de torque, además de componentes de primer nivel, altos estándares de confort y un equipamiento superior, muy por encima del promedio que se encuentra en el segmento. Sin contar que el uso que hace de Gas Natural Vehicular sin duda reduce costos operativos y emisiones, posicionando el modelo como una solución estratégica para las empresas que buscan eficiencia y sostenibilidad en sus operaciones.

Después de todo, este combustible ocupa un lugar cada vez más importante en el transporte pesado colombiano, no solo porque ofrece grandes ventajas económicas frente al uso de energías convencionales (por ejemplo, en el nuevo panorama sin subsidio al diésel los vehículos a GNV gozan de exclusión o devolución del 16% de IVA y hasta un 50% de deducción en renta por cinco años), sino también porque el Gas Natural Vehicular contribuye a la reducción de emisiones y material particulado. “Vehículos como el Capitán H GNV están ayudando a las empresas que los adquieren a adecuarse a un entorno regulatorio y energético en constante evolución, pues para nadie es un secreto que el afianzamiento de este tipo de tecnologías será uno de los principales motores de transformación del sector durante los próximos años”, dice Miguel Zamudio, gerente de producto de DFAC | Dongfeng.

Ese mercado colombiano de tractocamiones continúa mostrando señales de recuperación y modernización impulsadas por la necesidad de mejorar la productividad y optimizar el costo total de operación, empeño en el que DFAC | Dongfeng ha venido ganando visibilidad gracias a su propuesta basada en tecnología, robustez, respaldo y un mayor nivel de equipamiento desde fábrica, posicionándose progresivamente como una marca cada vez más relevante a los ojos del transportador colombiano.

De ahí la importancia que DFAC | Dongfeng le ha conferido siempre a su participación en el Gran Premio Mobil Delvac, en cuya edición 38 los asistentes podrán conocer de primera mano las características técnicas y diferenciales del Capitán H GNV y otros modelos de la marca, recibir asesoría especializada por parte del equipo comercial y de producto, resolver inquietudes sobre tecnologías diésel y Gas Natural Vehicular, y acceder a información sobre costos operativos, beneficios tributarios y soluciones de financiación disponibles para el sector transportador.

Además, quienes visiten en el autódromo de Tocancipá los stands de DFAC | Donfgeng (#4 en Gran Plaza y #18 en Zona Comercial Externa), podrán acceder a condiciones comerciales preferenciales, bonos especiales de lanzamiento, alternativas de financiación y programas de retoma sujetos a evaluación, diseñados para facilitar la renovación y ampliación de flotas por parte de transportadores y empresas del sector.

“Invitamos a todos los transportadores, empresarios y apasionados del sector a visitar nuestros stands y conocer de cerca una nueva generación de vehículos diseñados para responder a las exigencias del transporte colombiano”, dice Erick Gutiérrez, con el entusiasmo de estar liderando una marca que, a casi tres años de haber llegado a Colombia, claramente se ha convertido en un punto de referencia del transporte de carga pesada en el país. Y agrega: “Será una excelente oportunidad para descubrir tecnologías más eficientes, sostenibles y rentables, así como para compartir experiencias y construir el futuro de la movilidad de carga en el país”.

MARCOPOLO GANA SU PRIMERA PATENTE VERDE CON TECNOLOGÍA QUE TRANSFORMA RESIDUOS EN NUEVOS INSUMOS PARA LA PRODUCCIÓN

Desarrollado en colaboración con el Instituto SENAI, Massa Hefesto reutiliza residuos industriales e incorpora materia prima renovable, convirtiéndose en la primera patente verde de Marcopolo.

Marcopolo obtuvo su primera patente verde con el desarrollo de Massa Hefesto, una tecnología sin precedentes utilizada como material de sellado en la fabricación de sus autobuses. La solución sustituye los insumos convencionales por una alternativa desarrollada a partir de la reutilización de residuos industriales y la incorporación de sílice a partir de la cáscara de arroz, una materia prima renovable.

Desarrollada en colaboración con el Instituto SENAI para la Innovación en Polímeros (ISI Polímeros) y Ciaflex, la solución es el resultado de un proyecto llevado a cabo entre 2024 y 2025. La iniciativa contó con el apoyo de la Empresa Brasileña de Investigación e Innovación Industrial (Embrapii) y articuló la investigación, el desarrollo tecnológico y el compromiso ambiental para crear una alternativa que reduzca los residuos, aumente la circularidad de los materiales y reduzca la dependencia de las materias primas fósiles.

“Massa Hefesto nace de la búsqueda de un destino más sostenible para los residuos generados en nuestro proceso productivo. Pudimos transformar este desafío en una solución innovadora que combina la reutilización de materiales, el uso de materias primas renovables y el rendimiento técnico. La consecución de la primera patente verde de Marcopolo supone un importante reconocimiento a este trabajo y a nuestra estrategia de innovación sostenible”, afirma Felipe Biondo, coordinador de Confiabilidad de Producto de Marcopolo.

La innovación ha traído resultados concretos. Los estudios realizados durante el desarrollo mostraron una reducción de más del 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al material, que pasaron de aproximadamente 1,7 toneladas a aproximadamente 831 kilogramos de CO₂ equivalente. La solución también redujo el consumo de recursos fósiles utilizados en la composición del producto en más del 50%.

Otro beneficio relevante está relacionado con la economía circular. Aproximadamente dos toneladas de residuos al año ya no se pueden enviar a vertederos industriales gracias a la reutilización que permite la nueva tecnología. Solo en una de las líneas de producción evaluadas, la iniciativa tiene el potencial de eliminar unos R$ 27.000 anuales en costos asociados a la eliminación de estos materiales.

“El Proyecto Hefesto demuestra cómo la colaboración entre la industria y los centros de investigación puede transformar los desafíos ambientales en oportunidades para la innovación. Pudimos desarrollar y validar una solución capaz de reutilizar residuos industriales e incorporar materias primas renovables sin comprometer el rendimiento del producto, generando beneficios ambientales, económicos y tecnológicos para la cadena de producción”, dice Jordão Gheller Junior, Gerente de Operaciones del Instituto SENAI.

Yutong electrifica TransMiZonal de TransMilenio

La electromovilidad en Bogotá continúa expandiéndose a pasos agigantados, consolidando al sistema TransMilenio como uno de los principales referentes globales en la adopción de flotas de cero emisiones. En este escenario, la llegada de 21 unidades integrales del modelo Yutong E9, denominadas técnicamente ZK6890BEVG, marca un hito significativo para el componente zonal de la capital colombiana. Este vehículo de dimensiones compactas y tecnología de vanguardia llega para responder a las exigencias operativas de las rutas urbanas más complejas, demostrando que la eficiencia energética y el transporte sostenible no están condicionados por el tamaño del vehículo. Con esta apuesta, la marca asiática reafirma su liderazgo tecnológico global, adaptando soluciones avanzadas a las particularidades topográficas de la región.

Diseño Estructural y Seguridad Homologada

Estéticamente, el Yutong E9 destaca por una carrocería de líneas limpias y un diseño notablemente más cuadrado en comparación con generaciones anteriores. Esta configuración geométrica no responde únicamente a una renovación visual, sino también a criterios de ingeniería estructural y optimización del espacio interior. La estructura ha sido desarrollada bajo estrictos estándares internacionales, alcanzando el cumplimiento de la exigente normativa R66. Esta homologación europea garantiza que la estructura del autobús posee una elevada resistencia mecánica ante eventos de volcamiento, preservando la integridad del habitáculo y creando un espacio de supervivencia para los ocupantes en caso de un siniestro vial severo.

Almacenamiento Energético y Gestión Térmica
Revolucionaria

En el apartado de almacenamiento energético, el 7, ZK6890BEVG incorpora un robusto paquete de baterías ubicado estratégicamente en el techo del vehículo. Esta disposición optimiza la distribución de pesos por eje y libera Este sistema genera un entorno térmicamente estable dentro de los compartimentos de baterías, reduciendo significativamente las fluctuaciones de temperatura provocadas por los ciclos severos de carga y descarga. Gracias a ello, el fabricante garantiza una vida útil que alcanza los 6.000 ciclos de trabajo o el equivalente a 15 años de operación continua.

Paralelamente, el sistema de protección mediante nitrógeno minimiza el riesgo de incendios asociados a eventos de incendio. Complementando esta protección, el autobús incorpora extintores automáticos instalados en compartimentos estratégicos, manteniendo el riesgo de incidentes por fuego entre los más bajos de la industria. Para abastecer estas baterías, el sistema de recarga rápida permite tiempos de carga que oscilan entre una hora y media y tres horas, dependiendo de la infraestructura disponible y las ventanas operativas definidas por el operador, que generalmente, están determinadas por cargadores de 150kW.

espacio útil en el salón de pasajeros. Los acumuladores disponen de una capacidad total de 255 kWh, lo que proporciona una autonomía real certificada de 300 kilómetros por carga completa, cubriendo holgadamente los recorridos diarios establecidos en las jornadas operativas del sistema bogotano. espacio útil en el salón de pasajeros. Los acumuladores disponen de una capacidad total de 255 kWh, lo que
proporciona una autonomía real certificada de 300 kilómetros por carga completa, cubriendo holgadamente los recorridos diarios establecidos
en las jornadas operativas del sistema bogotano.

Propulsión de Alto Desempeño y Ergonomía del Operador


El Yutong E9 prescinde de las cajas de velocidades convencionales. En su lugar, incorpora un motor eléctrico central de imanes permanentes de la firma LEOG, referencia TZ330XSYTC62, capaz de entregar una potencia máxima de 350 caballos de potencia y un torque de 3.100 Nm disponible de forma instantánea desde cero revoluciones por minuto. Esta característica permite aceleraciones más progresivas y una respuesta inmediata durante los frecuentes ciclos de arranque y detención propios de la operación urbana, con una potencia muy superior a la actualmente ofrecida por productos Diésel.


La transferencia de potencia se realiza mediante conexión directa al eje a través de un sistema de cardán convencional, una arquitectura mecánica robusta que reduce las pérdidas por transmisión y garantiza la durabilidad necesaria para el exigente trabajo urbano. Al no requerir cambios de marcha, el entorno de conducción se simplifica notablemente y disminuyen los componentes sometidos a desgaste. Por esta razón, el puesto de mando incorpora una botonera selectora para los modos básicos de operación, reduciendo la fatiga del operador durante jornadas prolongadas de conducción.

El conductor dispone de una cabina completamente segregada, diseñada para maximizar su seguridad y eficiencia operativa. Este espacio cuenta con un ecosistema virtual centrado en un tablero de instrumentos totalmente digital, configurable y de alta resolución. Entre las ayudas tecnológicas incorporadas se encuentra un sistema de cámaras con visión periférica de 360 grados que elimina los puntos ciegos alrededor del autobús.

Asimismo, equipa un avanzado sistema de asistencia a la conducción ADAS, capaz de generar alertas en tiempo real sobre riesgosde colisión frontal, detección de peatones y cambios involuntarios de carril. Estas herramientas de seguridad activa complementan la operación del conductor y contribuyen a reducir la probabilidad de incidentes en entornos urbanos de alta complejidad operativa.

Interior, accesibilidad universal y chasis moderno

El habitáculo interior del Yutong E9 ofrece una capacidad total para 50 pasajeros. La distribución espacial contempla 14 usuarios sentados y dos zonas claramente diferenciadas.

En la sección de piso bajo se concentran los asientos preferenciales destinados a personas con movilidad reducida, adultos mayores o usuarios que requieran asistencia, facilitando un tránsito fluido y completamente libre de barreras. Además, dispone de acceso PMR mediante rampa manual y espacios reservados para sillas de ruedas.

Los asientos regulares se ubican en la sección posterior sobre elevada, mientras que cada puesto incorpora conectores USB para la recarga de dispositivos móviles. Para garantizar una marcha suave sobre las complejas superficies de la capital, el chasis equipa suspensión neumática integral complementada con un sistema automático de lubricación centralizada que minimiza el desgaste de los componentes.

Esta suspensión incorpora además la función de arrodillamiento lateral, reduciendo la altura del estribo para facilitar el abordaje seguro y agilizar los tiempos de parada. En el salón se dispone de un circuito cerrado de cámaras que monitorea el comportamiento de los usuarios y el estado psicofísico del conductor en tiempo real.

Con la incorporación de estas 21 unidades, Yutong demuestra que la tecnología sostenible, la seguridad estructural y el confort inclusivo constituyen hoy los principales ejes del transporte urbano moderno en
Colombia.









ICC Legacy: en las grandes ligas

La evolución del transporte intermunicipal colombiano no solamente se refleja en la llegada de autobuses de gran capacidad. Los servicios regionales también experimentan una transformación constante gracias a vehículos que combinan dimensiones compactas, elevados estándares de confort y plataformas mecánicas cada vez más eficientes. Bajo esta filosofía, Sotraurabá Incorpora a su flota un nuevo ICC Legacy, una propuesta desarrollada por Autobuses ICC que demuestra cómo un microbús puede ofrecer una experiencia de viaje comparable a la de vehículos de categorías
superiores.

Esta nueva unidad llega para fortalecer la operación entre Medellin y los municipios del Urabá antioqueño, un corredor que combina extensos recorridos por autopista con exigentes tramos montañosos y poblaciones intermedias donde la maniobrabilidad resulta fundamental.
El resultado es un vehículo diseñado para maximizar la rentabilidad operativa sin renunciar a la comodidad, la seguridad y una imagen corporativa alineada con la identidad del operador.

Su renovada decoración exterior se convierte en uno de los principales elementos diferenciadores. Los tonos verdes y amarillo evocan la vocación agrícola y la identidad bananera del Urabá, mientras las líneas
modernas aportan una presencia dinámica y reconocible sobre la carretera. Cada detalle fue concebido para fortalecer la identidad visual de la compañía y acompañar el proceso de renovación tecnológica que actualmente adelanta la empresa.

La carrocería ICC Legacy mantiene un diseño aerodinámico que privilegia tanto la estética como la funcionalidad. El conjunto incorpora iluminación completamente LED en faros principales, exploradoras y luces posteriores, una solución que mejora la visibilidad nocturna y reduce el consumo energético. Los espejos eléctricos carenados amplían el campo visual del conductor, mientras que la iluminación lateral integrada facilita las maniobras en terminales, carreteras estrechas y zonas de ascenso y descenso de pasajeros.

Con una configuración para 25 pasajeros, esta unidad fue concebida para atender rutas como Santa Fe de Antioquia, Frontino, Abriaquí, Sopetrán, Sabanalarga y otros destinos del occidente antioqueño, donde la flexibilidad operacional representa una ventaja competitiva. Sus dimensiones permiten desplazarse con facilidad por carreteras sinuosas, reduciendo radios de giro y optimizando los tiempos de maniobra sin afectar la capacidad comercial requerida para este tipo de servicios.

La base mecánica corresponde al reconocido Chevrolet NPR Bus Euro VI, una plataforma que ha ganado protagonismo dentro del segmento de transporte especial e intermunicipal gracias a su confiabilidad, facilidad de mantenimiento y bajos costos de operación. Equipa el moderno motor
Isuzu 4JZ1-TCH de 3 litros, turbodiésel con inyección Common Rail y sistema SCR, capaz de desarrollar 175 HP y 430 Nm de torque, cumpliendo con la normativa de emisiones Euro VI.

La entrega de torque desde bajas revoluciones favorece la recuperación de velocidad y el ascenso en carreteras de alta pendiente. La nueva tecnología l-ART mejora la precisión y eficiencia de la inyección del combustible, con su memoria electrónica integrada al inyector que controla la presión del carburante. Asociado a una transmisión manual de seis velocidades, el conjunto permite mantener un régimen de operación eficiente, optimizando el consumo de combustible y ofreciendo una respuesta progresiva incluso con ocupación total y equipaje completo.

El apartado de seguridad representa otro de los principales atributos de esta plataforma. El NPR incorpora frenos hidráulicos con ABS, complementados por el sistema ASR de control de tracción y el Control Electrónico de Estabilidad CEE, tecnologías que mejoran el comportamiento dinámico del vehículo y aumentan la seguridad durante maniobras evasivas o sobre superficies de baja adherencia.

Confort y conectividad

Uno de los principales diferenciales del nuevo ICC Legacy de Sotraurabá
es la incorporación de internet satelital Starlink, que proporciona conectividad de alta velocidad durante gran parte del recorrido, incluso en zonas con escasa cobertura celular. Esta tecnología mejora la experiencia de viaje al permitir que los pasajeros permanezcan conectados para trabajar, comunicarse o entretenerse durante el trayecto. La eficiencia ambiental también ocupa un papel relevante. Gracias a su sistema de reducción catalítica selectiva mediante el uso de urea, el chasis Chevrolet cumple con la normativa Euro VI, reduciendo considerablemente las emisiones de óxidos de nitrógeno y material particulado. Esta tecnología prepara a los operadores para una movilidad más sostenible y alineada con las futuras exigencias del transporte colombiano.

En la parte posterior, la carrocería ICC ofrece una amplia bodega de equipajes con apertura pantográfica que facilita las labores del personal
operativo. El diseño incorpora además compartimientos independientes para elementos de aseo y acceso al depósito del sistema de postratamiento, simplificando las tareas de mantenimiento e inspección diaria. Pero es en el habitáculo donde el Legacy eleva el estándar del segmento. Los 25 asientos fueron tapizados en cuero natural, una solución poco habitual en microbuses regionales que aporta mayor durabilidad y facilidad de limpieza. Las costuras visibles, los ribetes amarillos y la armonía cromática del conjunto generan una imagen moderna y coherente con la identidad del operador.

Los acabados interiores también reflejan el nivel de detalle alcanzado por Autobuses ICC. Los paneles en fibra de vidrio presentan ajustes precisos y superficies homogéneas, mientras que las inserciones en acabado Piano Black aportan una apariencia más sofisticada, poco habitual en este segmento y más cercana a categorías superiores del transporte de pasajeros. Los portapaquetes integran iluminación LED y
salidas de aire individuales para cada pasajero, mientras el sistema de aire acondicionado Transaire garantiza una climatización uniforme durante los recorridos hacia una de las regiones con mayor temperatura y humedad del país. Las ventanas completamente selladas contribuyen al aislamiento térmico y acústico, creando un entorno considerablemente más confortable para viajes regionales y de media distancia

El puesto de conducción conserva la ergonomía característica de Chevrolet e incorpora un sistema Multiplex encargado de centralizar las funciones electrónicas de la carrocería. Este incorpora además un sistema de control remoto que permite abrir puertas, encender luces o activar accesorios a distancia; Esta tecnología facilita el diagnóstico de los diferentes componentes, mejora el control operativo y simplifica las labores de mantenimiento preventivo, reduciendo los tiempos de inmovilización y aumentando la disponibilidad mecánica de la unidad.

En materia de protección para los ocupantes, todos los asientos disponen de cinturones retráctiles de dos puntos, complementados por una claraboya superior utilizada como salida de emergencia y martillos de fragmentación distribuidos estratégicamente junto a las ventanas. Se trata de elementos alineados con los estándares actuales del transporte de pasajeros, aportando mayores niveles de seguridad tanto para conductores como para usuarios.

Con esta incorporación, Sotraurabá confirma que la renovación de flota va mucho más allá del simple reemplazo de vehículos. El nuevo ICC Legacy sobre Chevrolet NPR Euro VI representa la integración de diseño, ingeniería, sostenibilidad y confort en una plataforma preparada para afrontar las exigencias del transporte regional colombiano. Una propuesta con la que la industria carrocera antioqueña vuelve a demostrar su capacidad de innovación y adaptación a las nuevas necesidades operativas del sector, mientras cada kilómetro recorrido entre Medellin y el Urabá está acompañado por eficiencia operativa, identidad empresarial y niveles de calidad cada vez más cercanos a categorías superiores del transporte de pasajeros, elevando el estándar de los servicios intermunicipales de media capacidad en la región.



Editorial ¿Cómo es operar por las vías más difíciles de Colombia?

Edición Latinobus

Colombia no es un país fácil de recorrer. Su geografía, prodigiosa y a veces despiadada, ha convertido el transporte terrestre en algo más que
un servicio: en un acto de voluntad colectiva. Desde las selvas del Chocó hasta las sabanas infinitas de la Orinoquía, pasando por cordilleras que parten el territorio como piezas de papel, hay empresas, conductores y máquinas que cada día se enfrentan a lo que pocos se atreven a llamar por su nombre: la Colombia desafiante.

En el occidente del país, Flota Occidental sostiene con disciplina la conexión entre Risaralda y el departamento del Chocó. Cruzar la serranía del Baudó o descender hacia Istmina no es una ruta cualquiera: es una carretera que cambia de humor con cada aguacero, donde el lodo puede tragarse un carril completo y donde la visibilidad, en temporada de lluvias, se reduce a pocos metros. Aun así, el bus sale. Siempre sale. Porque al otro lado hay comunidades que dependen de esa
llegada puntual.

En el norte de Antioquia, Rápido Ochoa escribe su propia historia sobre el asfalto quebrado que une Medellín con Quibdó. Esta ruta, que atraviesa el Nudo de Paramillo y desciende hacia el Pacífico, representa uno de los corredores más exigentes del país. No se trata solo de llegar a Quibdó: se trata de abastecer poblaciones pequeñas, muchas de ellas sin otro medio de transporte regular, donde el bus intermunicipal es también correo, mensajería y, en muchos casos, el vínculo más concreto con el Estado y el mercado. Aquí, la operación exige conductores con nervios templados y vehículos preparados para el desgaste permanente.

Pero si hay una ruta que concentra toda la épica del transporte colombiano, esa es la de Flota La Macarena en su trazado por la Orinoquía. Desde el Meta hacia el Vichada, cruzando sabanas abiertas que parecen no tener fin, la empresa conecta a Colombia consigo misma en uno de los territorios más extensos y menos intervenidos del continente. Llegar a Cumaribo y Puerto Carreño no es un viaje ordinario: es atravesar el país por su espina dorsal más silenciosa, donde la selva y la llanura se funden y donde los kilómetros sin pavimentar se cuentan por decenas. El calor, la distancia, los ríos que crecen sin aviso y los caminos que desaparecen en invierno forman parte del paisaje cotidiano de esta operación.

Y en el nororiente, la Vía de la Soberanía, que une Norte de Santander, Boyacá y Arauca, mantiene a empresas como Cootranstame, Copetran y Flota Sugamuxi en una tensión permanente entre la necesidad de operar y la exigencia de hacerlo con seguridad. Más de cien kilómetros sin pavimentar, derrumbes estacionales y tramos que apenas permiten el cruce de dos vehículos definen una ruta donde cada viaje es una ecuación de riesgo calculado.

Lo que une a todas estas rutas no es el asfalto “a veces inexistente” sino el compromiso. El de las empresas que invierten en chasises robustos, suspensiones reforzadas y mantenimiento riguroso. El de los conductores que salen de noche para ganarle horas a la lluvia. El de las comunidades que esperan.

En Colombia, el transporte intermunicipal no es solo movilidad. Es tejido social sobre ruedas.